Las monedas de oro y plata suelen tener una composición fija de los metales. Por ejemplo, los duros de plata auténticos siempre tienen ley .900 y las monedas de plata de Franco, tienen ley .800 .
La ventaja de las monedas es que tienen una ley fiable. Los Bancos Centrales y los Estados, no suelen trampear con las monedas de oro y plata...ya que para eso harían dinero de papel, que ése si que no vale nada.
Aún así hay que hacer notar que sí se ha falsificado mucha moneda tanto en oro como en plata. En la falsificación de moneda hay que distinguir:
- Acuñación privada de moneda falsa de oro y plata para quedarse con el señoreaje. Por ejemplo, en los duros sevillanos (falsos de época del s. XIX), la cantidad de plata podía ser superior que en los auténticos (ley .925 y mismo peso o superior). El beneficio era quedarse con la diferencia entre el valor de la plata (2,5 a 3 pesetas) y el valor facial de la moneda (5 pesetas).
- Acuñación privada para poner menos cantidad de metal. Especialmente ocurre en las monedas de oro, en las que hay monedas en que se ha reducido la proporción de metal: 18 kilates (.750) en monedas como alfonsinas, soberanos, 50 pesos mexicanos, 20 dólares USA, cuando tienen habitualmente una ley entre .900 y .916 .
- Acuñación de monedas falsas con alto valor nusmismático. Por ejemplo ahora está de moda la falsificación de columnarios españoles por parte de falsificadores chinos. La plata contenida vale unos 22 euros, pero la moneda falsificada podría valer 400 € o más, si se vende como buena.
- Falsificación pura y dura: se utilizan aleaciones como el latón o la calamina, se platean las monedas, y se pueden hacer pasar por duros o monedas de Franco. Aunque cualquier persona un poco experimentada las detecta facilmente, por el sonido, la estampación y el color.
- Falsificación de moneda ad hoc. Por ejemplo, para sustituirla en una colección pública o en un museo. Las personas en contacto con estas monedas se la llevan, hacen una réplica, la sustituyen y después las guardan para ellos o se las venden a un coleccionista pastoso. Esto ocurre en todas partes del mundo, ya que estamos en la SOCIEDAD DEL TRINQUE, aunque sólo con piezas que merezcan la pena.
En relación al blog, quizá haga algo, aunque estoy bastante liado con temas profesionales; pero no es descartable.
Por supuesto para distinguir moneda falsa, lo mejor es haber tratado con ella. Es relativamente fácil en la moneda común de oro y plata. En general, los numismáticos son fiables en las monedas compradas a peso y las falsificaciones no tan numerosas cuando uno compra moneda habitualmente.