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Contracorriente

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Contracorriente 03/12/10 11:00
Ha recomendado Noam Chomsky identifica la estrategia de manipulación. de Avante
Contracorriente 29/11/10 16:23
Ha comentado en el artículo ¿Tiene España una crisis de deuda?
No puedo estar más de acuerdo contigo, Comstar. Recuerda por favor las intervenciones en diversos blogs de Rankia en Mayo de este año, cuando se anunciaba que España estaba "efectivamente quebrada", y que yo denunciaba como informaciones falsas y tendenciosas, sobre todo comparando con la situación de países como USA o UK (países de los que nadie habla como "efectivamente quebrados" ¡qué casualidad!). De hecho desde Mayo ya ha pasado tiempo y España sigue sin quebrar. Enhorabuena por el post.
Contracorriente 29/11/10 16:17
Ha recomendado ¿Tiene España una crisis de deuda? de Comstar
Contracorriente 26/11/10 15:04
Ha comentado en el artículo Un asunto polémico: el cambio de modelo productivo.
Hola profesor. Buen post, como de costumbre, pero esta vez no estoy muy de acuerdo. Ya que uno de los desequilibrios básicos de nuestra economía es que necesitamos permanentemente financiación del exterior, no me parece descabellado en forma alguna que se persiga como objetivo de política económica la mejora en la balanza comercial; esto compensaría, o al menos paliaría, esa permanente necesidad de financiación del exterior. Como no podemos esperar que los países con los que mantenemos una balanza comercial deficitaria hagan algo para corregir dicho desequilibrio, por ejemplo aumentando su demanda interna y fomentando sus importaciones desde países con déficit comercial crónico (tal como apuntaba usted en su post anterior); y como tampoco está ya disponible el arma de la devaluación de nuestra moneda, veo pocas formas en las que se pueda alcanzar el objetivo de la mejora de la balanza comercial. Las dos posibilidades que veo a nuestro alcance para tratar de mejorar el déficit en nuestra balanza comercial son dos: Una, es disminuyendo los salarios. Esto haría, por un lado, que descendiesen las importaciones, al disminuir el poder de compra de los asalariados; por otro lado, permitiría un descenso de los costes de producción, que haría nuestros productos mas competitivos en el exterior. La otra posibilidad, sería tratar de mejorar la competitividad de nuestros productos en el exterior mejorando la productividad. En mi opinión, la segunda (mejorar la productividad) me parece mucho mejor alternativa que la primera, ya que no supondría necesariamente una bajada de salarios, con el coste sobre el crecimiento que ello acarrearía (pensemos los efectos demoledores que sobre la demanda interna tendría una bajada de los salarios). Así que no veo nada descabellada las llamadas del Gobierno a que se trate de cambiar el modelo productivo para mejorar nuestra productividad. Si uno de los desequilibrios de nuestra economía es que necesitamos financiación del exterior, ¿qué hay de malo en intentar corregirlo mediante una mejora en la balanza comercial? ¿Y que hay de malo en tratar de hacerlo mediante una mejora en nuestra competitividad a través de la mejora en la productividad? Un cordial saludo.
Contracorriente 26/11/10 15:01
Ha recomendado Un asunto polémico: el cambio de modelo productivo. de Fernando esteve
Contracorriente 23/11/10 12:06
Ha comentado en el artículo Las "habas contadas" de Keynes
Excelente post. ¡Qué ironía! EE.UU. probando la misma medicina que en Bretton Woods hizo tragar a otros :-) Mi enhorabuena por la claridad de su exposición. Un cordial saludo.
Contracorriente 23/11/10 12:03
Ha recomendado Las "habas contadas" de Keynes de Fernando esteve
Contracorriente 10/11/10 16:12
Ha recomendado Envejecimiento de la población y eficiencia. ¿Dónde está el problema? de Inversoreficiente
Contracorriente 26/10/10 19:00
Ha comentado en el artículo La rebelión CONTRA las élites
Profesor, En primer lugar, le pido disculpas por tardar tanto en responder a su comentario. ¡Mis hijos agotan casi todas las energias –y tiempo libre- que me queda después del trabajo! Lo cierto es que nada mas leer su comentario, mi primera reaccion fue del tipo: pues si se marchan al ponerles impuestos altos, ¡mejor para nosotros! Planteamiento este bastante visceral y poco cerebral. Porque cuando después lo he pensado un poco, me he dado cuenta que esos ricos apatridas que tan desconectados estan de la sociedad en la que viven, en realidad gastan, y por tanto, crean demanda. Gastan en seguros privados de salud, en colegios privados elitistas para sus hijos, en el servicio domestico, en restaurantes de lujo, en boutiques super-exclusivas de la calle Serrano, o en chalets en urbanizaciones de lujo (ya sea en compra o en alquiler); pero lo cierto es que es gasto, y que por tanto generan actividad economica alli donde residen. Por otro lado, tambien creo que, a medida que se les suben los impuestos, mas ricos apatridas abandonaran el pais en busca de “paraísos fiscales”, o al menos, paises en los que paguen menos impuestos; pero no todos se iran de golpe ¿no? Podriamos, siguiendo este razonamiento, establecer una relacion entre el nivel de impuestos que se les aplica, y el numero total de “nomadas ricos” que residen en el pais. Probablemente, si no se les cobrase impuesto alguno, montones de ricachones estarian dispuestos a residir en nuestro pais; a medida que el tipo impositivo fuese subiendo, menos y menos ricos estarian dispuestos a residir aquí. Lo que estoy planteando en definitiva es algo parecido a una curva de demanda de un bien cualquiera, en el que los impuestos es el “precio” que estan dispuestos a pagar los ricos apatridas por consumir un bien: residir en un pais determinado. Bien, con esto podriamos dibujar una grafica que relacione tipo impositivo y cantidad de ricachones residentes. Y, a partir de ella, podriamos establecer un nivel de impuestos optimo, que seria aquel que maximiza los ingresos fiscales. Ademas, si tenemos en cuenta lo que he señalado en el primer parrafo, es decir, que los ricos tambien realizan gastos (aunque solo sea consumo suntuario), podriamos tener en cuenta ambas variables (gasto total de los ricos e impuestos recaudados), estableciendo una relacion inversa entre tipo impositivo y gasto total del colectivo de “ricos apatridas”: con impuestos sobre este colectivo muy elevados, pocos estarian dispuestos a residir en nuestro pais, y el gasto suntuario total del colectivo seria pequeño; conforme bajasen los impuestos, mas ricos estarian dispuestos a residir en España, y el gasto agregado de ese colectivo iria creciendo; llegaria un punto a partir del cual, si se bajan mas los impuestos, el ingreso fiscal descenderia; y finalmente, llegaria un punto a partir del cual, si se bajan mas los impuestos, la caida de la recaudación fiscal no compensaria en absoluto los aumentos adicionales de gasto de nuevos ricos que se instalasen en nuestro suelo. La cuestion seria buscar ese punto en el cual la suma recaudación fiscal + gasto del colectivo “rico” fuese maximo. ¡Si es que fuese posible hacer tal cosa, ya que no estamos en un laboratorio! Saludos cordiales.
Contracorriente 19/10/10 17:57
Ha comentado en el artículo La rebelión CONTRA las élites
Estupendo post. Yo sí que veo una posibilidad de discriminar económicamente a las élites: una fiscalidad fuertemente progresiva. Incluso actuaría como barrera de entrada: el nómada "rico" que quisiera pertenecer al club "España", tendría que pagar como precio a su entrada unos impuestos mas altos que los de los sedentarios. Vamos, justo lo contrario de lo que se está haciendo (ley Beckham). Saludos, y enhorabuena.
Contracorriente 19/10/10 17:31
Ha recomendado La rebelión CONTRA las élites de Fernando esteve
Contracorriente 05/10/10 10:55
Ha recomendado La maldición de las nuevas tecnologías de Fernando esteve
Contracorriente 24/09/10 12:58
Ha comentado en el artículo Notas para una Economía de la Discriminación
Je je je, Ramón, como siempre me dejas sorprendido con la cantidad de links y referencias que manejas... muchas gracias. Oye, el inicio del libro de Hirschmann ¿lo sabías de memoria o es que lo tenías a mano? Un abrazo, Jesús
Contracorriente 21/09/10 10:11
Ha comentado en el artículo Notas para una Economía de la Discriminación
Pues no, no tenía ni idea... Sí sabía que había sido amigo de Von Neuman, pero no tenía ni idea de que había sido brigadista. Ya me ha animado a buscar algo mas sobre su vida. ¡Caramba! Siempre acabo aprendiendo algo de usted. ¡Un saludo!
Contracorriente 20/09/10 20:45
Ha recomendado Me parece muy bien tu crítica. En un "post" no hay espacio para explayarse con de Fernando esteve
Contracorriente 20/09/10 20:45
Ha comentado en el artículo Notas para una Economía de la Discriminación
Lleva toda la razón. Mi pregunta debería haber sido mas bien ¿quién da el primer paso? pero referida a individuos en situación de competencia en igualdad, como puede ser el caso de las dos tiendas manchegas en los años 50, o de los soldados de su ejemplo. Es decir, cuando la matriz es simétrica. En el caso de los inmigrantes, la matriz no es simétrica, por lo que éstos, los recién llegados, tienen mucho mas que perder si no colaboran en su integración. Obviamente cuando la matriz no es simétrica está claro quién debe dar el primer paso. Gracias por su apreciación. Si que tengo hijos, no en edad escolar, pero van a la guardería. Y para entrar en la guardería pública hemos tenido que sufrir los criterios de evaluación a los que alude, en los que los inmigrantes tienen preferencia. También tiene razón sobre los comentarios en los centros de salud, así como de la congestión en ellos (con hijos en edad de ir a la guardería, me paso bastante tiempo en el pediatra de mi centro de salud). De todas formas, creo que es un poco exagerado decir que no se exige nada a los inmigrantes a cambio, ya que pagan impuestos igual que todo hijo de vecino. Perdón si me extiendo demasiado, no quiero terminar sin una reflexión sobre la pertenencia a un club. Seguro que habrá leído el libro "Salida, voz y lealtad", de Albert O. Hirschmann. Recuerdo que en el se planteaba que los miembros que para entrar en un club sufren una iniciación dolorosa o costosa, tienden a demostrar un mayor apego hacia el mismo (lealtad). Igual imponer unos mayores costes de entrada a los inmigrantes aumentaría el apego de ellos hacia nuestro país. Pero, claro, eso es lo que me dice la cabeza, no el corazón, porque ya debe ser duro de por sí ir a vivir a un país extraño. Un abrazo.
Contracorriente 20/09/10 18:45
Ha recomendado Notas para una Economía de la Discriminación de Fernando esteve
Contracorriente 20/09/10 18:44
Ha comentado en el artículo Notas para una Economía de la Discriminación
Hola profesor, Enhorabuena por el post. Lo cierto es que me trae a la memoria otro post de usted del año pasado, “DEMASIADO MERCADO. El mercado como un recurso de propiedad común”. Comentaba usted el caso de dos tiendas de un mismo pueblo manchego en los años 50, que continuaban abiertas hasta bien entrada la tarde, cada una esperando que la otra cerrase primero. Me parece que en ese caso podríamos esperar algún tipo de acuerdo implícito entre ambas tiendas, dado que lo mas provechoso para ambas tiendas sería colaborar, acordar la hora de cierre o hacerlo de forma implícita (yo cierro antes y abro mas temprano por la mañana, mientras que tu cierras mas tarde por la noche, y abres mas tarde por la mañana). Podía haber surgido algún arreglo de este tipo, mas aún si tenemos en cuenta que en este juego los jugadores no actuarían una sola vez, sino que son tiendas que (presumo) llevarían años abiertas. Sin embargo, según lo que nos cuenta, esto no era lo que ocurría, sino que ambos vigilaban a la tienda de la competencia para ver quién cerraba primero. Es decir, primaba la conducta tipo E no colaboradora, sobre la tipo C colaboradora. Lo cual me lleva a preguntarme ¿qué lleva a que uno de los dos competidores pase de una conducta no colaboradora E a una de colaboración C? ¿Qué motivos puede tener un individuo para renunciar a ser racional desde el punto de vista individual, sabiendo que su conducta irracional le puede llevar a sufrir una pérdida mayor? Dado que esos comportamientos irracionales existen (como pone usted de manifiesto con el ejemplo de los soldados) ¿qué es lo que lleva a una de las partes a “dar el primer paso”, aunque sea un primer paso irracional? ¿Acaso “espera” cierto grado de “buena voluntad” por parte del competidor? Si esto es así, y llevándolo al caso de las políticas de inmigración, aventuraría en ese caso que las políticas de discriminación positiva hacia los inmigrantes no serían otra cosa que una “apuesta” por parte de los dirigentes del grupo mayoritario a que el grupo de nómadas mostrará cierta “buena voluntad”; son una especie de “primer paso” del grupo mayoritario, esperando que los inmigrantes adopten también una postura colaboradora hacia su integración. De acuerdo con este planteamiento, en mi opinión lo que causa rechazo entre la población del grupo mayoritario no es la política de “discriminación positiva” en sí, sino que ésta se percibe como algo no deseado e impuesto por los dirigentes o políticos del grupo mayoritario, que hacen recaer el coste de una política no deseada sobre los miembros del grupo mayoritario. Así que no estoy muy de acuerdo con su planteamiento de que las políticas de discriminación positiva sean contraproducentes: todo dependerá de cuáles sean los deseos reales del grupo mayoritario. Saludos cordiales.
Contracorriente 16/09/10 10:17
Ha recomendado Re: Carta de Oscar Molina de Aguacero
Contracorriente 15/09/10 11:25
Ha respondido al tema Busco algún artículo o libro breve que explique la evol. de la economia en España durante los s. XIX y XX
Hola Busonet, hay un libro bastante bueno para la economía española en el siglo XX: NADAL, J., A. CARRERAS y C. SUDRIÁ (eds.) (1987): La economía española en el siglo xx. Una perspectiva histórica. Barcelona: Ariel. La edición es un poco antigua (del 87) así que no vas a encontrar información de la evolución de la economía a partir de mediados de los 80. Pero es bastante bueno. Viene desglosado sectorialmente (agricultura, industria, energía...) además de la evolución económica propiamente dicha (primer tercio del siglo XX, guerra civil, franquismo). No es demasiado largo, formato de bolsillo y unas 150 páginas. Espero que te ayude. Saludos.
Contracorriente 15/09/10 11:03
Ha respondido al tema Carta de Oscar Molina
Por cierto Aguacero, acabo de ver el enlace que ha puesto Jaloke, y es totalmente cierto. Pero fíjate que el mismo articulista justifica en parte la excepción, ya que hay diputados veteranos que pueden tener problemas para acceder a un puesto de trabajo cuando dejen de ser diputados. Igual vendría bien una regla un poco mas estricta. Aunque no creo que recortando las pensiones a los diputados vayamos a solucionar el déficit publico del Estado... Saludos.
Contracorriente 15/09/10 10:55
Ha respondido al tema Carta de Oscar Molina
Hola Aguacero, pues quizás te parece poco serio, pero es que es la verdad... ¡Qué mas me gustaría a mi que tener algo de tiempo libre!. Esto no quiere decir que no los vaya a ver. De hecho, le agradezco tanto a Jaloke como a Martínez los enlaces que han puesto. En los colegios, o mas bien en algunos colegios, la costumbre durante el franquismo era que "la letra con sangre entra". Como las personas que lo aplicaban no se jubilaron inmediatamente, y además era una costumbre socialmente aceptada, la costumbre de pegar a los niños en los colegios no desapareció inmediatamente, mas si cabe si el entorno en el que estaba el colegio era de una ciudad pequeña y de mentalidad conservadora, como era mi caso. Tampoco desaparecieron la costumbre de rezar en el colegio, los crucifijos en las clases, etc. En el caso de mi colegio, pues había de todo. Como te comenté, era un colegio público, y había profesores todavía anclados en el pasado, y otros que jamás me pusieron la mano encima. Había profesores con los que se rezaba y otros con los que no. Lo cierto es que yo no era una alumno problemático, y por eso sólo me gané un par de hostias en todo mi periodo escolar, pero sí que tuve compañeros a los que les calentaban a base de bien. A algunos se los sacaban al pasillo para que no viéramos cómo les zurraban, aunque todos lo oíamos desde dentro de la clase. Respecto a lo de rezar, puedes pensar lo que quieras. Como te digo, en mi colegio dependía del profesor que te tocara. En mi caso, me tiré 3 añitos, entre 3º y 5º de EGB rezando al entrar y salir de clase, y en Mayo cantando lo de los mayos a la Virgen. Respecto a lo de si nos castigaban de rodillas, no. Tampoco nos ponían orejas de burro. Lo que si te ponían, de vez en cuando, era con los brazos en cruz y un libro en cada brazo ¡y pobre de ti como los bajaras!. De todas formas, lo prefería a que me soplaran un tortazo. En fin, supongo que todo eso desapareció cuando se fueron incorporando maestros mas jóvenes al cuerpo docente, y los que zurraban se fueron jubilando, o se quedaron en minoría dentro de los colegios. También ayudó que la sociedad empezase a no tolerar esos comportamientos. Pero la cosa tardó bastante. Todavía en el año 95, a mi hermano pequeño le tocó una profesora con la que tenía que rezar todos los días. Ahora bien, no se si esto nos adoctrino mucho o poco, porque tanto mi hermano como yo aparecemos poco por las iglesias... Saludos.
Contracorriente 14/09/10 10:29
Ha recomendado Reforma Laboral; te puede pasar a ti de Joldi
Contracorriente 13/09/10 18:40
Ha respondido al tema Carta de Oscar Molina
Hola Martínez, Gracias por el enlace, lo cierto es que no he podido mirarlo siquiera... no me alcanza el tiempo. De todas formas, se agradece ver por los foros a gente que quiere debatir, apoyando sus argumentos con datos, tal como haces tu. Y no sólo descalificar en insultar, como hacen otros. Saludos.
Contracorriente 13/09/10 18:36
Ha respondido al tema Carta de Oscar Molina
Hola Jaloke, En primer lugar, disculpas aceptadas. Ha habido en el foro comentarios claramente mas agresivos que el tuyo, respecto a miembros fallecidos de mi familia. Obviamente, no es tu caso. Realmente creo que tu comentario sí que pretendía ser sarcástico, a diferencia de los otros. Perdona si he sido demasiado duro contigo, sinceramente tu comentario no lo merece. Respecto a la cultura de la subvención, estoy de acuerdo contigo, deberíamos desterrarla. El problema es cómo hacerlo, sin recortar los subsidios / pensiones / transferencias a aquellos que realmente sí los necesitan. También es cierto que es una cultura muy extendida. En la empresa donde trabajo me ocupo del tema de selección de personal. No te imaginas la cara que se nos queda cuando ofrecemos a alguien en el paro un puesto de trabajo, y lo rechazan porque “para cobrar 100 euros mas que lo que me dan de subsidio, no me compensa”. Las propuestas que haces, bueno, creo que sería realmente difícil llevarlas a la práctica. Ten en cuenta que si obligas a la gente a que trabaje para la comunidad a cambio de seguir percibiendo su subsidio, lo estarían haciendo obligadas, por lo que lo mas probable es que hicieran acto de presencia en el puesto de trabajo, y poco mas. Si les obligamos por ejemplo a arreglar parques y jardines, etc., pues lo normal es que te encontraras a la mayoría rascándose la barriga, intentando escurrir el bulto. Y lo que no es factible es ponerles inspectores que les vigilen para que no escurran en bulto… Es realmente complicado. Yo directamente haría otra cosa. Haría del INEM una agencia de colocación, de forma que buscasen activamente empleo para los parados. Algo así como una ETT, pero de carácter público. Si te quedas en el paro, OK, puede ser mala suerte, pero el INEM contacta con empresas que requieran tu perfil. Si rechazas el puesto de trabajo que te ofrecen 1 vez, pues que te recorten el subsidio al 50%, y si lo rechazas por segunda vez, pierdes el derecho al subsidio. Así de claro. Y esto combinándolo con el “modelo austríaco”, por el que la empresa sustituye la cotización por desempleo por una cotización que el trabajador va acumulando conforme aumenta su periodo en activo, de forma que si se queda en paro pueda recuperarla. De esta forma, evitaríamos a la gente que va encadenando periodos de empleo y periodos de paro, porque la gente que ahora mismo trabaja 6 meses para poder ir al paro, no tendría apenas incentivos, ya que no tendría acumulada la suficiente cotización. Pese a todo, si se tomasen estas medidas, también habría colectivos perjudicados, por ejemplo jóvenes que acceden a un primer empleo, que suele ser “en prácticas”, temporal y bastante precario. A ese colectivo, si se aplicasen las medidas que yo propongo, al no haber cotizado nunca no les quedaría prácticamente subsidio por desempleo, por lo que les estaríamos dificultando la emancipación. Es un tema complicado, adoptes la medida que adoptes no existe la panacea, siempre acabas perjudicando a alguien. Respecto a lo de los sindicalistas, yo en las empresas en las que he trabajado no era lo que sucedía. El que se afiliaba a un sindicato lo tenía bastante “chungo”. Por ejemplo: recuerdo el caso de una empresa donde los operarios “de base” cobraban unos 850 euros al mes, pero a fuerza de echar horas extra, el sueldo podía llegar a 1.400 – 1.500. Se dio el caso de un compañero que se afilió a un sindicato, creo que UGT, y claro, la empresa tuvo que aceptar que hubiera elecciones sindicales (las primeras que se celebraban en la empresa). Fíjate la estrategia que adoptó la empresa: En primer lugar, se presentaron a las elecciones candidatos “independientes”, en realidad apoyados por la dirección de la empresa. Como se elegían varios delegados sindicales, en el comité de empresa resultante el afiliado a UGT estaba en franca minoría, pues pese a haber obtenido 3 veces mas votos que su inmediato seguidor, sólo se presentaba él representando a un sindicato. En segundo lugar, a mi compañero no le ponían problema para coger sus horas sindicales. En cambio, le modificaron su horario: mientras el resto de sus compañeros entraban a trabajar a las 8 de la mañana, él empezaría su jornada a las 10. De esta forma, mientras el resto de operarios salían a obra a las 8 de la mañana, él, al llegar mas tarde que los demás, no podía ir a obra, sino que se tenía que quedar haciendo labores de limpieza, colocar el almacén, etc. De esta forma, también evitaban que hiciera horas extra, de forma que cobraba su sueldo base de 850 euros y punto. En definitiva, el muchacho tenía pocas alternativas. Harto de ganar sólo el sueldo base, tuvo que buscar otro empleo y se marchó de la empresa. No se cuáles serán las experiencias que tu has conocido. Supongo que en empresas grandes, o en la administración pública, los sindicalistas sí que cuentan con mas poder. Pero en las empresas pequeñas, (que, no olvidemos, son la mayoría) se tiende a ver a los sindicalistas como gente “molesta”, de la que es mejor prescindir. Volvemos al tema de la Guerra Civil. En mi opinión, en este tema, como en tantos otros en este bendito país, sobra forofismo y falta sentido común. Tan mal está la matanza de Badajoz, como los fusilamientos de Paracuellos, y tan mal veo yo que se dediquen avenidas a Franco y a Yagüe (responsables de lo de Badajoz) como que se las dedicasen a Ángel Galarza (responsable de la DGS cuando lo de Paracuellos). Ahora bien, el tema que tratamos no es ése. El tema de la carta del Sr. Molina es “reabrir debates cerrados”. En mi opinión, una cosa es debatir sobre si ponemos el nombre de una calle o no a un señor que nos puede caer mejor o peor; y otro tema muy distinto es dar sepultura digna a personas asesinadas en una cuneta. Son temas distintos. Y lo que me molesta es que se meta en el saco ambas cosas. A los muertos hay que enterrarlos como es debido. No sé, no me imagino que ETA asesinase a alguien, tirasen el cadáver al mar y nos hiciéramos entre todos pajas mentales del tipo “es que encontrar el cadáver es muy caro y muy difícil, así que mejor dejarlo estar y cerrar el debate”. No. Habría que encontrar el cadáver, y darle la oportunidad a su familia de que le entierren y tengan un lugar donde ir a llorarle. Y finalmente, en cuanto a educación, en este país existe libertad de cátedra, también en los colegios de primaria. Y aunque es cierto que los profesores tienen que cumplir unos objetivos mínimos marcados por la administración, nadie les puede impedir que adapten las materias como mejor crean. De esta forma, muy bien puede una administración decir que hay que enseñar a los niños qué fue la Guerra Civil, pero si el profesor es honesto, debería haber enseñado a los niños que en el 34 hubo un intento de la extrema izquierda por derrocar al Gobierno democráticamente elegido mediante una huelga general revolucionaria. Lo mismo es aplicable a cualquier otra asignatura, incluyendo Educación para la Ciudadanía. Si el profesor es honesto, debería explicar a los niños en qué consiste un aborto, qué implicaciones tiene, emocionales, físicas, etc. En esto no se mete la Administración. Señala los temas a tratar, no COMO hay que tratarlos, ya que, como dije, esto se deja a la libertad de cátedra de cada profesor. Si de verdad nos creemos que en la escuela se adoctrina, deberíamos creernos que una inmensa mayoría de profesores, ejerciendo su libertad de cátedra, explica a los niños de forma sesgada, lo cual no me parece muy creíble. De todas formas, siempre queda el recurso a los padres de hablar con el profesor en cuestión, si no están de acuerdo con las enseñanzas que se le imparten. Igual que mi madre iba a hablar con mis profesores cuando me daban un bofetón, supongo que cualquier padre puede hablar con el profesor que imparte Educación para la Ciudadanía si estima que el tema del aborto no ha sido correctamente abordado. Lo que sí existe en mi opinión es una falta de coordinación. No es de recibo que un niño de Madrid, por ejemplo, conozca que el Guadarrama y el Jarama son afluentes del Tajo, y no sepa ubicar el Guadalquivir, por ejemplo. Quizás en este tema debería haber coordinación entre las administraciones autonómicas, para que se marcasen unos objetivos mínimos en Educación a todo el Estado. Saludos.

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Miguel Arias