Acceder

Comparador de seguros de hogar de Helvetia

Compara seguros de hogar por coberturas y capitales, sin registrarte y sin facilitar ningún dato. Filtra por el tipo de vivienda y las garantías que te importan, y comprueba qué protege cada póliza.

Los mejores seguros de hogar de Helvetia
Ordenado por Destacados

Cómo comparar seguros de hogar para tu vivienda

Dos pólizas que cuestan lo mismo pueden proteger cantidades muy distintas. La diferencia casi nunca está en el nombre del producto, sino en los capitales asegurados y en los límites de cada garantía.

  1. Parte del uso real de la vivienda. No es lo mismo tu residencia habitual que una segunda casa o un piso que tienes alquilado: cada situación exige coberturas distintas.
  2. Fija primero los capitales. Continente y contenido son dos cifras independientes y son las que marcan el precio y la indemnización.
  3. Compara garantía por garantía, no paquete por paquete. Las etiquetas «básico», «completo» o «premium» no significan lo mismo en dos compañías.
  4. Localiza las franquicias. Determinan cuánto pondrías tú en cada siniestro cubierto.

Antes de nada, conviene saber que el seguro de hogar no es obligatorio por ley salvo que lo exija tu hipoteca, aunque la práctica totalidad de las viviendas con préstamo acaban teniendo uno.

Continente y contenido: los dos capitales que lo deciden todo

Concepto Qué comprende Cómo valorarlo
Continente Estructura, paredes, suelos e instalaciones fijas. Coste de reconstruir la vivienda con características equivalentes, sin el valor del suelo.
Contenido Muebles, electrodomésticos, ropa y demás bienes de dentro. Inventario y valoración según el criterio de reposición de la póliza.

El error más frecuente es confundir el continente con el precio de compra de la casa o con la hipoteca pendiente. No son lo mismo: el capital del continente mide lo que costaría levantarla de nuevo. Si la distinción no te queda clara, conviene repasar qué entra exactamente en el continente y qué en el contenido antes de poner ninguna cifra.

Bajar los capitales para que el presupuesto salga más barato tiene una consecuencia concreta: si hay infraseguro, la aseguradora reduce la indemnización en la misma proporción en que esté infravalorado el bien, salvo que el contrato prevea otra cosa. Pasarse tampoco sirve de nada: nadie cobra más de lo que vale lo asegurado.

Para acertar con la cifra hay un método sencillo de cálculo para el continente y para el contenido, distinto según seas propietario o inquilino. Y en el contenido, comprueba si joyas, obras de arte u objetos de valor necesitan declaración aparte. Si la vivienda tiene placas solares, domótica o cargador de coche eléctrico, esas instalaciones tienen sus propias reglas y no siempre entran en el continente por defecto.

Qué coberturas revisar antes de elegir tu seguro de hogar

Que una garantía figure como incluida es solo el primer paso. Lo que decide es su alcance, sus exclusiones y el límite por siniestro.

Cobertura Qué comparar
Daños por agua Tres conceptos distintos que conviene mirar por separado: el daño causado, la localización de la avería y la reparación de la tubería.
Incendio Bienes protegidos y gastos añadidos como desescombro o salvamento.
Responsabilidad civil Qué personas quedan aseguradas, el capital y los límites por perjudicado.
Robo y hurto Qué supuestos entran y qué límites se aplican a dinero, joyas y objetos de valor.
Daños eléctricos Causas cubiertas y restricciones por antigüedad de los aparatos.
Roturas Cristales, sanitarios o vitrocerámica, según contrato.
Daños estéticos Importe disponible y si se aplica al continente, al contenido o a ambos.
Asistencia y bricolaje Número de intervenciones, horas y si cubre desplazamiento y materiales.

La más conflictiva es, con diferencia, la de agua: una fuga genera tres gastos distintos y no todas las pólizas cubren los tres. Tampoco conviene dar por hecho lo que no figura: las plagas, por ejemplo, suelen quedar fuera salvo que se contrate una garantía específica. Y la cobertura de robo rara vez se extiende a lo que te sustraen en la calle sin una ampliación expresa.

Qué póliza te corresponde según tu situación

La modalidad tiene que corresponder con tu relación con la vivienda. Declarar mal este punto es la causa más habitual de que una indemnización se reduzca o se rechace.

  • Vives en una casa de tu propiedad

    Necesitas continente, contenido y responsabilidad civil. Si hay garaje, trastero, jardín o instalaciones añadidas, comprueba cómo deben declararse: no siempre entran por defecto. Conviene también repasar las diferencias entre las modalidades que ofrece cada compañía antes de quedarte con la más económica.

  • Vives de alquiler

    Tu póliza cubre tus bienes y tu responsabilidad civil como inquilino, incluidos los daños que causes a la vivienda arrendada. El seguro del propietario no protege ni tus pertenencias ni tu responsabilidad, y conviene tener claro de antemano quién paga qué parte del seguro en un alquiler.

  • Alquilas una vivienda tuya

    Declara que el inmueble está arrendado y revisa la construcción, los muebles que sean tuyos y tu responsabilidad como propietario. La protección frente al impago no viene incluida: el seguro de impago de alquiler es un producto aparte, con sus propios requisitos de solvencia del inquilino.

  • Es una segunda residencia

    Indica el uso ocasional. Los periodos de desocupación activan limitaciones específicas en robo, daños por agua y asistencia que no aparecen en una póliza de vivienda habitual.

De qué depende el precio del seguro de hogar

  • Ubicación, superficie y tipo de inmueble.
  • Antigüedad de la construcción y estado de las instalaciones.
  • Uso habitual, ocasional o en alquiler.
  • Capitales de continente y contenido.
  • Coberturas, límites y franquicias.
  • Medidas de seguridad declaradas.

Si lo que buscas es bajar la factura, empieza por ver dónde están hoy los seguros de hogar más económicos y con qué recortes llegan a ese precio.

Y si el seguro está vinculado a una hipoteca, antes de cambiarlo comprueba el efecto económico de la bonificación: quitar el seguro de hogar puede encarecer el diferencial más de lo que ahorras en la póliza.

Cómo funciona el comparador de seguros de hogar de Rankia

El comparador reúne más de 40 pólizas de seguro de hogar y las muestra una al lado de otra: precio desde, coberturas, servicios y tipo de seguro. Entre las compañías incluidas están Santalucía, Línea Directa, Zurich, Mapfre, AXA, DKV, Ocaso, Génesis y Tuio. No te pide datos de la vivienda ni personales, así que no hay registro, formulario ni llamada comercial.

Puedes acotar los resultados con los filtros. El precio desde es la prima de arranque de cada póliza, no lo que vas a pagar tú: tu prima real depende de tu vivienda y de los capitales que asegures.

Si lo que buscas es un ranking con análisis de cada compañía, lo tienes en nuestra comparativa de los mejores seguros de hogar.

Preguntas frecuentes sobre el comparador de seguros de hogar


Ninguno. No se piden dirección, superficie ni año de construcción: el comparador muestra las pólizas publicadas y tú las filtras por coberturas y tipo de vivienda. Esos datos te los pedirá la aseguradora más adelante, cuando quieras un presupuesto cerrado.


El coste de reconstruir tu vivienda con características equivalentes, sin contar el valor del suelo. No es el precio que pagaste por la casa ni la hipoteca que te queda. Si lo declaras por debajo y hay infraseguro, la indemnización puede reducirse en la misma proporción.


No siempre, pero conviene averiguar de dónde sale la diferencia. Puede ser una política de precios distinta, o pueden ser capitales inferiores, franquicias más altas o garantías con límites menores. Para saber si el ahorro es real, compara el coste anual manteniendo las mismas coberturas.


No. La asistencia puede cubrir el envío de un profesional sin que todos los trabajos o materiales entren. Además, reparar un siniestro cubierto no es lo mismo que un servicio de bricolaje o mantenimiento. Comprueba cuántas intervenciones incluye la póliza y qué gastos quedarían a tu cargo.


No. La póliza de la comunidad cubre elementos comunes y, según el contrato, algunos privativos, pero su alcance varía mucho. No cubre tus pertenencias ni tu responsabilidad civil familiar. Revisa qué protege antes de contratar, para no duplicar garantías ni dejar huecos.

El precio solo significa algo cuando los capitales coinciden. Fija el continente y el contenido que necesitas, y vuelve al comparador con esas dos cifras decididas.