Las acciones de las empresas de software están sufriendo un "colapso total" y podrían caer aún más.
El castigo sobre las compañías de software se ha intensificado con fuerza y empieza a tomar un cariz mucho más serio desde el punto de vista técnico. Lo que en un principio podía interpretarse como una corrección dentro del sector tecnológico está evolucionando hacia algo más profundo: un deterioro generalizado en uno de los grupos que durante años fue uno de los grandes motores del mercado estadounidense.
Un soporte cada vez más frágil
El foco técnico está ahora en la zona de los 77 dólares del IGV. Según varios analistas, este nivel ha sido puesto a prueba repetidas veces desde comienzos de 2024. Y eso, lejos de reforzarlo, lo debilita. En análisis técnico hay una idea bastante simple: cuanto más veces se golpea un soporte, más probable es que termine cediendo.
Semiconductores fuertes, software débil
Uno de los rasgos más llamativos del momento es la enorme divergencia dentro del propio sector tecnológico. Mientras el software sufre una auténtica purga, los semiconductores siguen mostrando un tono mucho más sólido. La dispersión entre ambos grupos se ha ampliado hasta niveles extremos, reflejando una rotación interna muy clara del dinero.
La IA y la huelga de compradores
Sobre el sector pesa además una inquietud cada vez más evidente: el temor a que nuevas herramientas de inteligencia artificial terminen alterando o debilitando los modelos de negocio tradicionales del software. Puede discutirse si ese miedo está justificado en cada compañía concreta, pero ahora mismo eso casi ha dejado de importar. El mercado ha entrado en modo venta sectorial.
De sector de crecimiento a posible sector de valor
Otro elemento importante es que muchas compañías de software están entrando en una transición incómoda. Durante años fueron vistas como apuestas claras de crecimiento y momentum. Ahora, con las valoraciones comprimidas y las dudas sobre su potencial, el mercado empieza a tratarlas más como posibles valores de valor que como líderes evidentes de expansión.
Qué implica para el mercado en general
La gran pregunta es hasta qué punto el mercado puede seguir subiendo si uno de los grupos que antes era clave entra ahora en una ruptura bajista de verdad. Es cierto que el S&P 500 ha sabido sostenerse en los últimos tiempos sin ayuda del software, pero una debilidad prolongada en este segmento sigue siendo una señal incómoda para cualquier inversor que quiera dar por hecho que la tecnología entera sigue fuerte.
No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.