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Comienza el juicio de Pepe el ausente
Esto si que podría ser un bestseller bueno y no la marranada del Codigo Da Vinci.... http://www.eldiarioalerta.com/noticia.php?id=726 El fiscal solicitará penas de 38 años para los presuntos cómplices Comienza el juicio de ‘Pepe, el del Popular´sin el máximo implicado
EFE. Santander El fiscal solicitará penas que suman 38 años de cárcel para los presuntos cómplices del ex director de la sucursal número 1 del Banco Popular en Santander José Pérez Díaz, que desapareció en 1991 tras protagonizar uno de los mayores escándalos financieros de la década, dejando tras de sí un agujero cifrado por el Ministerio Público en 4.644 millones de pesetas.
El fiscal relata además como José Pérez abría otras libretas de ahorro a nombre de clientes de la sucursal sin el conocimiento de éstos “en la mayoría de los casos”, desde las cuales disponía de su dinero bien consiguiendo que firmaran impresos cuya finalidad desconocían o bien falsificando directamente su rúbrica. La Fiscalía señala como principal colaborador de ‘Pepe’ a Eduardo Alvarez, gerente o administrador de varias empresas que fueron utilizadas para desviar los fondos depositados por los clientes del banco, traspasar cantidades destinadas a “préstamos sin documentar y de alto riesgo” concedidos a terceras personas y, en general, dar una apariencia legal al entramado urdido por José Pérez. Once sociedades del grupo de empresas controlado por Eduardo Alvarez recibieron unos “ingresos ilícitos” de 808 millones de pesetas de aquella época, según sostiene la acusación, en forma de “cheques procedentes de reembolsos de préstamos encubiertos o de disposiciones fraudulentas de las cuentas de la agencia número 1 del Banco Popular en Santander”.
Re: Comienza el juicio de Pepe el ausente
EL JUICIO DEL BANCO POPULAR
La Fiscalía ha presentado cargos por apropiación indebida contra cinco personas: el empresario Eduardo Alvarez., considerado el “testaferro” de Pérez; su esposa Esperanza Prieto., su sobrino Javier Otero., su cuñada Rosa Carrera., y uno de los trabajadores de la sucursal que dirigía Pérez, J. Carlos Chaves. El Banco Popular, que ejerce acusación particular y cifra el agujero financiero en 6.065 millones de pesetas, también acusa a Bernardino Sánchez Lastra., por un delito de estafa y otro de falsedad documental, y a José Ramón Cospedal y José Luis Antelo Montes, ambos por receptación. Las defensas pidieron ayer la suspensión del proceso hasta que aparezca Pepe, el del popular, por considerar que su testimonio es imprescindible para esclarecer la trama y celebrar el juicio con todas las garantías. En algunos casos, solicitaron la nulidad de todas las actuaciones practicadas, con el argumento de que se ha vulnerado el derecho a un proceso sin dilaciones por la complejidad del caso, pero también por errores de instrucción, ya que han pasado casi 14 años desde que se descubrió la trama. También apelaron a la prescripción de los delitos para solicitar la absolución de los defendidos y criticaron la actuación del Banco Popular, que ha provocado “indefensión”, al manejar todos los documentos sobre el caso que sacó de la caja fuerte de la sucursal donde trabajaba Pérez, sin entregárselos a las defensas, pese a los reiterados requerimientos, incluso notariales. El único que se opuso a la suspensión del proceso y pidió que su defendido sea juzgado cuanto antes “para acabar con la situación de sospecha” fue el abogado de Sánchez Lastra, acusado por el Popular de estafa y receptación por cuyos delitos pide para él 16 años de prisión. Los primeros en plantear sus propuestas para que se paralice el proceso fueron los abogados de Eduardo Alvarez, gerente o administrador de varias empresas que fueron utilizadas para desviar fondos, traspasar cantidades destinadas a préstamos y dar apariencia de normalidad a las operaciones urdidas por José Pérez, y de su esposa, para los que se piden 14 y 8 años de prisión, respectivamente. La defensa de Eduardo A. apeló a la dilación del proceso y a la inactividad procedimental, que ha sido superior a cinco años, para pedir la absolución, por prescripción del delito, además de asegurar que el empresario y su mujer son “absolutamente inocentes”. También aludió a una situación de “indefensión” por la falta de colaboración, ayuda y cooperación con la administración de justicia del Banco Popular, que no ha entregado a las defensas los documentos solicitados, y por la ausencia de Pepe, “el auténtico protagonista y autor” de la trama. El abogado de Chaves, el ex apoderado para el que se piden 4 a
Apuntes varios...
En los articulos no se señalan apectos conocdos a pie de calle: 1. la dimension del agujero es desconocida, ya que gran parte al parecerera dinero negro, con lo que sus titulares dificilmente podrian reclamarlo sin tenre que verselas con la hacienda Pública... 2. el asutno fue de ordago, afectando personalment a altos responsables de instotuciones en Cantabria. 3. Se rumoreaba que el mencionado grupo de empresas de Eduardo Alvarez, era realmente de pepe, siendo aquel un mero testaferro. De ahi la runmorología a la que hacía referncioa sobre la perviviencia de empresas del grupo de pepe en Cantabria. Saludos...
Comienza el juicio
JUICIO DE PEPE EL DEL POPULAR
De entre estos últimos, uno, José Luis Antelo, seguirá sentado en el banquillo durante todo el mes por imperativo legal, pero ayer el tribunal ya le anunció que será absuelto porque, como cuestión previa, la sala ha reconocido que el delito que le imputaba el banco (receptación) ha prescrito, porque en su momento no fue citado como imputado con todas las garantías procesales. Abrió la primera sesión de interrogatorios el empresario Eduardo Alvarez, a quien algunas acusaciones señalan como el supuesto testaferro de Pérez Díaz y por cuyas empresas llegaron a circular entre 1985 y 1991, según la fiscal del caso, “ingresos ilícitos” por valor de 808,7 millones de pesetas de la época. Este empresario, para quien se piden 14 años de cárcel por apropiación indebida, explicó cómo conoció a “Pepe” precisamente porque le puso reparos a una operación, cómo luego se convirtió en uno de los principales clientes de su sucursal y cómo éste le concedía financiación mediante intercambio de cheques. Eduardo Alvarez asegura que entregaba personalmente a “Pepe” talones y otros medios de pago emitidos a favor de sus empresas por otras compañías que iba a tardar días en poder cobrar y el director de la sucursal le daba a cambio cheques bancarios de inmediata liquidez. Como contrapartida, pagaba “importantes intereses”. De esa forma, entre la sucursal número 1 del Popular y las empresas y cuentas de Alvarez llegaron a circular decenas de cheques y talones, en intercambios todos ellos justificados, según el empresario, aunque los movimientos no se plasmaran en documentos. Esas operaciones cruzaban pagos y cobros entre personas y empresas que no tenían otra relación entre ellas que el nexo común de “Pepe”. La Fiscalía y el Banco Popular preguntaron al empresario si nunca receló de “tan inusual” operativa bancaria, de esa “rueda de cheques”, como la han definido varios letrados. “El banco era consciente del fuerte movimiento de talones que había en mis cuentas, porque realmente era llamativo. Y no dijo nada en cinco o seis años. ¿Cómo iba a pensar yo que era irregular”, replicó Alvarez, quien cree que otros clientes del Popular en su misma situación empresarial utilizaban esa operativa, porque “permitía ganar tiempo” y al banco “le reportaba dinero”. “Les recuerdo que estos negocios los tenía yo con un banco, que no iba a una tienda de zapatillas a coger talones”, apostilló, aunque luego también reconoció que “había oído” que Pérez Díaz ofrecía a algunos clientes “extratipos”, es decir, intereses por sus depósitos superiores a los oficialmente aprobados por el Popular. Eduardo Alvarez
Re: Comienza el juicio
El Pepe más popular Estafados por José Pérez alaban sus virtudes, disculpan su actuación y aseguran que el director huido era «buena persona» y «un amigo» Santander, Ramón DÍAZ ¿Pepe el del Popular? Las respuestas dejan boquiabierto al más pintado. El comerciante cincuentón lo recuerda como «un fenómeno». El empresario jubilado reconoce que era «muy listo, un genio». El constructor orondo lo califica de «artista». Y el restaurador Felipe Sayalero Marinero, el único que se atreve a desvelar su nombre y apellidos, afirma que era «un hombre excepcional». Lo más curioso del caso es que los cuatro fueron presuntamente estafados hace trece años por José Pérez Díaz y que sufrieron, padecieron y sudaron para recuperar sus millones. Pero todos, sin excepción, aseguran que si hoy volvieran a encontrarse con Pepe, sin dudarlo un segundo, le darían un abrazo. El mito persiste. La leyenda urbana ha convertido a Pepe el asturiano, aquel director de la sucursal del Banco Popular en Puertochico, en Santander, que desapareció una mañana de invierno de 1991 dejando tras de sí un agujero incalculable, en un héroe, un delincuente de guante blanco que se burló de usureros y prestamistas y que ahora disfruta de los millones en un paraíso latinoamericano. Y rodeado de toda su familia, que huyó meses más tarde, para redondear la faena. Pero quizá la historia de la monumental estafa fue muy diferente a la que se ha contado en los mentideros financieros y políticos. Así, al menos, lo creen los cuatro implicados que hablaron con LA NUEVA ESPAÑA. El resumen de sus declaraciones, coincidentes hasta en detalles mínimos, comienza con una aseveración que ellos aseguran haber vivido en primera persona: en los años ochenta y noventa del pasado siglo todos los bancos, todos, trabajaban sin pudor con el abundante dinero negro que luchaba por cambiar de tonalidad, con pagarés opacos que escondían múltiples vergüenzas, con intereses superiores al máximo permitido por un Banco de España despistado y con libretas encubiertas que no figuraban en la contabilidad oficial. Dicho de otro modo: Pepe el del Popular no trabajaba solo, actuaba con pleno conocimiento o, cuando menos, con la aquiescencia y el silencio cómplice de una entidad deslumbrada con los extraordinarios resultados que presentaba un asturiano que sumaba por millares clientes y millones. Un ejemplo: sólo unos meses antes de la sonada fuga el banco había rendido al hoy presunto delincuente en rebeldía un grandioso homenaje como mejor empleado de España. Los mejores intereses Pero no había secretos: todo Santander sabía que Pepe ofrecía los mejores intereses de la provincia. E, incluso, clientes de la oficina principal de su propio banco habían trasladado sus dineros a la sucursal de Puertochico. Así que la entidad, según los afectados, «sabía lo que había» y dejó hacer a Pepe. El bancario allandés tenía la capital cántabra a sus pies: se codeaba con presidentes, alcaldes y directores generales. Su nivel social no se correspondía con el de un empleado de banca. Pero también sabía cómo tratar al ganadero, al parado o al estudiante. Había atraído como clientes a políticos, constructores, empresarios e, incluso, a entidades públicas como el Gran Casino de Santander y la Cámara de la Propiedad, que luego resultaron afectados por el desfalco. El dinero entraba a espuertas en la sucursal de Pepe. El asturiano, sin duda, tenía don de gentes. Era afable y extrovertido, generaba confianza entre sus interlocutores casi al instante, era un trabajador infatigable y, además, nunca negaba una ayuda a quien se la demandara. Así que repartía créditos por doquier, aunque el solicitante careciera de avales. «No se habla de ello, pero Pepe ayudó a muchísima gente». Palabra de amigo. Los cuatro estafados que hablaron con este diario, que ya han cobrado el dinero que reclamaban al banco, sostienen que Pepe el del Popular no se llevó los miles de millones que se le achacan. Si acaso, se guardaría unos cuantos
Re: Comienza el juicio
Dato curioso. Muchismos directores del Popu en Cantabria son asturianos y viceverse. Solo por joder.
Re: Comienza el juicio
Quieren que declaren inspectores del Popular y testigos de la apertura de la 'caja de Pepe'
En opinión de Cobo Rivas la declaración del ex director regional del Banco Popular, Pedro María M.S., quien afirmó durante la instrucción que Pepe huyó a los pocos días de haber sido advertido de que iba a ser investigado, revela que los inspectores del Popular "tenía conocimiento de lo que estaba sucediendo", motivo por el cual el letrado consideró "de vital importancia" la realización de nuevas pericias. Según se desprende de la declaración de Pedro María M.S., quien no acudió a la vista que se está celebrando en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cantabria por enfermedad, la fuga de Pérez Díaz se produjo el mismo día en que este ejecutivo se personó en Santander para comprobar las "anomalías" que habían sido detectadas en la agencia número 1. Desde esa fecha, 4 de marzo de 1991, tanto Pepe como su esposa E.M. se encuentran en paradero desconocido. Igualmente, el defensor de Rosa C.A. y José Luis A.M., solicitó que se tome declaración a todos las personas que presenciaron la apertura de la caja fuerte de Pérez Díaz. Según el relato de Pedro María M.S., en el despacho de Pepe se hallaban en ese momento numerosos afectados además de empleados del banco. El letrado, que también solicitó que la entidad entregue la totalidad de sus cuentas entre 1985 y 1991, reclamó que las nuevas citaciones aclaren explícitamente "qué era lo que había allí y qué se hizo con elllo". En este sentido, Pedro María M.S. declaró que el contenido de la caja se trasladó íntegramente a un segundo depósito de seguridad de la oficina principal del Popular en Santander en Emilio Pino, donde permaneció a disposición del juez. No obstante, Cobo Rivas destacó que "por desgracia" todas estas cuestiones "no están debidamente reflejadas" en el sumario del caso "pese a haberse prolongado la instrucción durante 14 años". Hizo hincapié en que su petición "únicamente" pretende "aclarar los hechos" sin ninguna intención de "entorpecer" o "dilatar" la vista. SIN ANOMALÍAS.- En la sesión de hoy del juicio por la estafa de 'Pepe, el del Popular' tuvieron lugar los primeros testimonios de afectados por eta trama, que supuso uno de los mayores escándalos financieros de la década de los 90. Todos ellos coincidieron en resaltar que, hasta la desaparición de Pérez Díaz, no se percataron en ningún momento de la existencia de operaciones irregulares en sus cuentas. En este sentido, Salvador Hoya, consejero de la conservera Hoya, aseguró que no hubo "ningún detalle" que le "hiciera sospechar" de los manejos de Pepe porque "los depósitos el saldo de la libretas cuadraban con los movimientos realizados". En su caso la cantidad defraudada y que con posterioridad fue reintegrada por el Popular "tras haberse ganado el juicio" ascendía a 1.000 millones de pesetas (600 millones depositados, 300 de intereses y 100 de costas procesales). Según explicó su hermano José Luis, también consejero de Hoya, la familia tenía diez ó doce libretas abiertas en la sucursal, algunas de ellas particulares, pero el banco en principio no quiso reconocerles esos ingresos al no estar recogi
Re: Comienza el juicio
Pepe el del Popular huyó al avisarle sus superiores de una auditoría Las defensas intentan demostrar que dirigentes asturianos del banco conocían las actuaciones de José Pérez Díaz
José Pérez Díaz, «Pepe el del Popular», huyó el 5 de marzo de 1991 tras avisarle sus superiores del Banco Popular de que la oficina que dirigía en Puertochico, en Santander, iba a ser objeto de una auditoría para aclarar unas anomalías detectadas en su funcionamiento interno. El director allandés fue informado el día 28 de febrero de que la inspección se produciría el 4 de marzo por el director regional del banco, Pedro Martínez Suescun. El bancario asturiano advirtió entonces que no aceptaba aquella decisión y anunció que viajaría a Madrid para hablar del asunto con los máximos dirigentes del Banco Popular. Pepe el del Popular fue visto por última vez en Santander en la noche del lunes 4 de marzo de 1991, cuando visitó un tanatorio en el que se velaba el cadáver de un compañero del banco. Al día siguiente llamó a su oficina, aseguró que estaba en Burgos y que se dirigía a Madrid. Los dirigentes del Banco Popular afirman que el asturiano nunca llegó a la sede de la dirección nacional. Desde entonces no se ha sabido nada más de Pepe el del Popular, quien dejó tras de sí un agujero económico de más de 6.000 millones de pesetas, cuyas responsabilidades penales se juzgan durante estos días en la Audiencia Provincial de Santander. Así consta en la declaración que Martínez Suescun prestó ante el juez el 13 de marzo de 1991, que fue leída ayer durante la vista, ya que su delicado estado de salud le impidió comparecer ante el tribunal como testigo. Trama empresarial El Banco Popular y el ministerio fiscal estiman que Pepe el del Popular urdió una compleja trama alrededor del grupo de empresas de Eduardo Álvarez, imputado junto a varios familiares suyos en la causa. E incluso pudo desviar cientos de millones hacia Centroamérica. Además, Pepe el del Popular pudo sustraer dinero de clientes del Banco para adquirir bienes inmuebles. Los abogados de varios de los acusados, por el contrario, intentan demostrar que los dirigentes asturianos del banco (la sede de la dirección regional para Asturias y Cantabria estaba en Oviedo) conocían las actuaciones irregulares de Pepe el del Popular, ya que las auditorías eran continuas, se realizaban por sorpresa e incluían el control de todos los documentos y las cajas fuertes de la oficina. Varios empleados y ex empleados del banco, que testificaron ayer como testigos, revelaron el importante volumen de dinero que movía en marzo de 1991 la oficina que dirigía el allandés: 2.000 millones de pesetas de pasivo y 3.000 millones de activo, aproximadamente. Esa enorme actividad registrada en la oficina de Puertochico obligó a incrementar la plantilla desde los tres empleados iniciales hasta once, que trabajaban hasta 10 y 12 horas diarias, incluso por las tardes de forma habitual, y que tenían que recibir refuerzos desde Oviedo en algunas ocasiones. La pregunta «¿cuántos empleados harían falta para gestionar los 6.000 millones de pesetas de pasivo oculto que según el Banco Popular manejaba Pepe?», que la defensa lanzó a un testigo, fue calificada de «improcedente» por el presidente del tribunal, Javier de la Hoz, y quedó sin respuesta. Hoy, jueves, continuará la comparecencia de testigos, en un juicio podría quedar visto para sentencia el próximo día 28.
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