ENTRE LOBOS ESTÁ LA COSA
Es interesante asomarse a un foro que se parezca, en algo, a una enciclopedia. A medida que pasa el tiempo y se suceden los acontecimientos, va arraigando el convencimiento de que en el expolio de AFINSA, además de la brutalidad gubernamental que dejó arruinadas a 460.000 familias, existe una perversa jauría que pretende aprovecharse de los platos rotos. Eso, así de claro, nos está llevando a los auténticos afectados, los que perdimos nuestro dinero inesperadamente y jamás fuimos "chupópteros" de la filatelica, a cambiar el concepto que siempre tuvimos de la honorabilidad de la filatélica. Hoy nos huele a podrido mucho de su entorno.
Estamos asistiendo, pues tarde o temprano el pus afluye en la enfermedad, como, hablando entre dientes, se destrozan unos a otros los que tienen como única meta repartirse "los escombros de AFINSA" a costa de honrados inversores, que lo único malo que hicieron fué huir del abuso indecente de la gran banca para refugiarse en quien parecía menos codicioso y engañoso. ¿Ingenuos?. Hoy se ve que no. Y se puede constatar que hasta la banca usurera, aliada con el partidismo indecenete, ha sufrido el bandazo de Bernard Madof arruinando a sus propios clientes... ¿También éstos fueron ingenuos y avariciosos?
Pero hoy no hablamos de ingenuidades; hablamos de "buitres" que, embaucando miserablemente, esperan cosechar ganancias esquilmando lo poco que puedan lograr quienes ya nada tienen... ¿A quien dicen defender estos salvapatrias? ¿Pululan en torno a un patrón al que creimos honrado y resulta ser un desalmado?... Asombrados observamos cómo cada grupo de "buitres" defiende su territorio. ¡Lobos de la misma camada!. Miembros de "la cosa nostra" que defienden el botin de los despojos, despellejándose entre ellos.
Aquí hay dos bandos perfectamente diferenciados: uno, el que constituyen los inversores atropellados inesperadamente por un gobierno corrupto y al servicio de la banca no menos corrupta; y otro, el que dividido y enfrentado pretende ampararse en un proceso concursal que "legalice el expolio" inventándose un "convenio" que termine con las escasas esperanzas de cobro y imposibilite, probablemente, la responsabilidad patrimonial del Estado. Y todo ello mediante un "cuento de la lechera", vendedor de humo fétido, que quieren que el Juez se trague.
El "padrino de esta cosa nostra", mejor "madrina" con máster de charlatana o parlanchina, secundada por palmeros y estómagos agradecidos, se permite el lujo de tildar de "idiotas" a quienes se acogieron a la defensa de ADICAE porque así le salió de las pelotas, dando por sentado que solo los que se cobijan bajo su prepotencia y dirección interesada son los "inteligentes y limpios de corazón". Su descarado engaño de "convenio" lo ha venido procurando con el reclamo de que "siempre mejor el convenio que la liquidación",que ha venido desarrollando por toda la geografia española... ¡Mentira!... La "liquidación", mala por supuesto, es mucho mejor que un convenio inviabale, por solo cuanto es un proyecto de viabilidad de la empresa jugando con los intereses de los afectados aatropellados y arruinados.
¡No mas engaños!.
Saludos (GAVILOCHE)