Lector Abochornado, deberías sentirte así por tu comentario. Precisamente ese es el espíritu de la frase. Léela bien y comprenderás (o no) que la metáfora del huésped y el parásito es perfecta. Pero para los ofuscados en dignas luchas, que en la reflexión de este post no vienen a cuento, quizás sea demasiado pedir que se comprendan.
Hágaselo mirar, Lector Abochornado, hágaselo mirar, puesto que no son gigantes sino molinos de viento.
Leo (y comprendo)