Valor Mundial

Por qué fracasará el plan de salvataje en Europa

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Publicado por Maria daireaux el 15 de mayo de 2010

Luego de la euforia inicial del día lunes por el anuncio durante el fin de semana del plan de salvataje para Grecia y el resto de los PIIGS, los mercados volvieron a la realidad y no pueden torcer el rumbo que marcan las pizarras. ¿Por qué se ha pasado de tanta euforia a la sensación de una calma temporal?

Más allá de las dudas sobre la manera en que se va implementar el plan de salvataje, existen otras cuestiones que mantienen muy preocupados a los inversores que están convencidos que el contexto de incertidumbre y volatilidad se extenderá durante todo el 2010 y posiblemente hasta el 2011.

La realidad es que en primer lugar, el plan de salvataje no termina por solucionar los problemas de fondo que tienen estas economías aunque sí les otorga un poco de oxígeno como para pensar en medidas que tiendan a solucionarlos. La no solución de los problemas implica una pesada mochila para el euro, cuya única salida es la adopción de medidas drásticas como la salida de Grecia de la eurozona.

La cuestión fiscal es el centro del debate. El pasado miércoles, el gobierno de Rodríguez Zapatero presentó un plan de ajuste que incluyó bajas salariales en el sector público y recortes presupuestarios en áreas claves, que ha generado un verdadero revuelo y ha puesto al presidente al borde de una crisis interna con los sindicatos españoles. Y así como ha ocurrido en Grecia, ahora es España que amenaza con una gran agitación social en respuesta a las medidas de ajuste.

La realidad indica que a pesar de la necesidad de recomponer la situación fiscal que tienen los PIIGS, no parece ser el momento adecuado para su implementación, en un contexto recesivo y de alta desocupación. Al FMI parece no importarle esta cuestión y sigue presionando al ajuste. Pero ¿No ha pensado el FMI que como ha ocurrido en la experiencia argentina, un ajuste fiscal puede llevar a un círculo vicioso que profundice la crisis y no resuelva el problema del déficit? Parece que no es un resultado posible dentro del análisis de este tan cuestionado organismo internacional.

Ni el paquete de ayuda ni el cambio de postura comprometido por el Banco Central Europeo, son elementos suficientes para disipar el contexto de crisis. Tampoco lo resolverá la implementación por parte de las economías en problemas de planes individuales de ajuste. El único camino que aparece como viable es la coordinación de políticas dentro de la Unión Europea para lograr iniciar cuanto antes la recuperación económica que reencauce la cuestión fiscal a través de un aumento en la recaudación.

La situación de Europa no es simple y hay mucho más en juego. El sistema financiero europeo se encuentra en medio de la crisis y su supervivencia está sujeta a la suerte de las economías europeas en problemas.

Según manifestaba el economista argentino Miguel Angel Broda: “La estabilidad del sistema financiero está en riesgo por Grecia. Lo que se hizo es darle un poco de tiempo a ese país para así controlar la estabilidad del sistema bancario”.

La situación que vive el sistema financiero europeo impide que pueda dedicar sus esfuerzos a generar financiamiento para estimular el consumo y la inversión privada, lo cual limita la fuerza de recuperación de la economía europea. Esto que parece menor es un elemento clave en la dinámica que puede seguir la crisis ya que si las economías europeas no tienen fuerza para crecer, la recaudación permanecerá estancada y el alto desempleo hace que el ajuste fiscal vía recorte de gastos transforme a la cuestión social en una bomba de tiempo.

 

Al menos este contexto ha mejorado las perspectivas competitivas para la eurozona, aunque el comercio mundial aún no ha recuperado el nivel que tenía  pre crisis. La recuperación del euro perdió fuerzas y no tiene grandes perspectivas de recuperarse frente a las principales divisas. En el mercado ya se anticipa que persistirán los problemas estructurales de la Eurozona y eso es condenatorio para el euro que mantendrá una tendencia negativa gradual frente al resto de las divisas con algunas mejoras limitadas y temporales.

Mientras los gobiernos de las economías en aprietos no han sabido aprovechar la euforia provocada por los anuncios del plan, el mercado claramente ya se encuentra invadidos por los temores que la letra chica de éste, les genera ya que los devuelve a la dura realidad. Shaun Osborne, estratega cambiario de TD Securities en Toronto, no podía ocultar su pesimismo sobre el significado verdadero del plan de salvataje: “Nos damos cuenta de que es otra manera de demorar lo inevitable. Sólo sirve para empujar hacia adelante los problemas de deuda”.

El plan de salvataje, como está pensado, en realidad apunta a solucionar problemas de liquidez pero no de solvencia. Y justamente las economías europeas en aprietos, lo que verdaderamente tienen en estos momentos es un problema que es claramente de solvencia. Hugo Scopetani, Director de Sudamérica Finanzas, ve en el plan, poco de hechos concretos: “La mayor parte de lo anunciado, no es más que una simple expresión de deseos. Sirve para ganar algo de tiempo, en momentos de confusión como éste”.

Por si la situación es ciertamente preocupante, las calificadoras de riesgo, que son grandes responsables de esta situación de crisis, prometen entrar en acción para generar mayor volatilidad en los mercados. En este sentido, la agencia Moody’s dio cuenta el pasado lunes, que podría rebajar la calificación de Portugal y que la evaluación de Grecia podría caer hasta el grado de “basura”.

El reconocido economista estadounidense, Paul Krugman, es uno de los principales críticos del plan que considera claramente insuficiente para sacar a Europa de la situación de crisis en la que se encuentra. Para Krugman, tan malo como el plan lo es la pérdida de independencia que implica para el Banco Central Europeo.

El BCE no tiene otra alternativa que apoyar el salvataje ya que en caso contrario, un fracaso de éste puede implicar el colapso del euro. Pero la política de liquidez que deberá llevar a cabo la autoridad monetaria de la eurozona puede tener graves consecuencias inflacionarias que acabarán con el prestigio del BCE. Por su parte, Dominique Strauss-Kahn, director gerente del FMI, sigue con su discurso: “Respaldaremos los programas de ajuste de nuestros miembros europeos”.

El paquete de rescate no soluciona los problemas, los países en problemas no tienen mucha capacidad para solucionarlos y los organismos internacionales no tienen la disposición para hacerlo. Esto explica el malhumor de los mercados que viven por estos momentos una tensa calma.

Horacio Pozzo

ValorMundial.com

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Etiquetas: Europa · Grecia · Euro · rescate



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Comentarios
1 Dlear
16 de mayo de 2010 (12:15)

No se si al final la disminución de la inversión y el elevado paro podrá producir un colapso en el sistema. Si solo dependiera de nuestros políticos estaría verdaderamente preocupado, pero creo que hay otros en Europa que si tienen las ideas claras y las agallas para ponerlas en marcha.
Lo que también se es que nuestros sincicalistas no van a poner al Gobierno de España contra las cuerdas, sobre todo porque representan a un ocho por ciento de los trabajadores (afiliados) y por las subvenciones que reciben (190 millones en 2010), así como lo que sacan de los cursos a los parados. Cursos que muchas veces no se imparten, pero si se cobran.
El problema es que no se puede tratar de igualar lo diferente. En España nuestras instituciones no son serias. Nuestra justicia es poco comprensible por los ciudadanos, nuesta Sanidad es demasiado universal y gasta alegremente, nuestros políticos piensan en su poder en lugar del bienestar común, ayudamos a otros países necesitados como si pudieramos permitírnoslo, etc, etc.
Creo que el problema es mas de educación y social que económico, aunque al final todo cunfluye.
En fin, gracias por trasmitirnos tu opinión y un saludo.

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2 Maria daireaux
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No se si al final la disminución de la inversión y el elevado paro podrá producir un colapso en el sistema. Si solo dependiera de nuestros políticos estaría verdaderamente preocupado, pero creo que hay otros en Europa que si tienen las ideas claras y las agallas para ponerlas en marcha.
Lo que también se es que nuestros sincicalistas no van a poner al Gobierno de España contra las cuerdas, sobre todo porque representan a un ocho por ciento de los trabajadores (afiliados) y por las subvenciones que reciben (190 millones en 2010), así como lo que sacan de los cursos a los parados. Cursos que muchas veces no se imparten, pero si se cobran.
El problema es que no se puede tratar de igualar lo diferente. En España nuestras instituciones no son serias. Nuestra justicia es poco comprensible por los ciudadanos, nuesta Sanidad es demasiado universal y gasta alegremente, nuestros políticos piensan en su poder en lugar del bienestar común, ayudamos a otros países necesitados como si pudieramos permitírnoslo, etc, etc.
Creo que el problema es mas de educación y social que económico, aunque al final todo cunfluye.
En fin, gracias por trasmitirnos tu opinión y un saludo.

Maria daireaux  en respuesta a  Dlear
19 de mayo de 2010 (18:14)

el punto crucial es salvar a la moneda europea. El proyecto europeo no funciona porque pareciera que desde el inicio no se ha comprendido su esencia, que es la homogeneidad dentro de la heterogeneidad de sus integrantes. Un proyecto común no puede funcionar si no se contemplan las diferencias. Y en el caso europeo se buscó unificar realidades, expectativas, conductas muy disímiles.
Gracias por el comentario. Saludos

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