La macroeconomía al descubierto.
Analizando las contradicciones del mercado

El Dilema de Triffin

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Publicado por Claudio Vargas el 02 de enero de 2014

Parece ser, como le comenté a Margrave en su día, que soy uno de los últimos osos que quedan en Rankia… En contra del discurso oficial de los mass media y de Mariano Rajoy que anticipan una gran recuperación económica en 2014, yo lo veo complicado de cojones. Por supuesto, mientras impriman dinero todo puede seguir subiendo. Pero el mercado está tan lleno de disonancias que en cualquier momento podría darse un brusco e inesperado paseo por los infiernos. Tarde o temprano, alguna vaca sufrirá un ataque de pánico y entonces todo el rebaño la seguirá.

En alguno de los próximos artículos daré rienda suelta a mi “osería”, pero en éste me voy a enfocar exclusivamente en lo que está determinando la marejada de fondo; que no es otra cosa que el cuestionamiento del dólar como divisa de reserva internacional. Para hablar de todo esto, tengo que hablar del dilema de Triffin. Lo que viene a continuación es mi humilde punto de vista y lo comparto con vosotros para enriquecer el debate y aprender entre todos. Todas las opiniones son más que bienvenidas, siempre y cuando se hagan con respeto.

El dilema de Triffin

De vez en cuando, en cualquier campo del conocimiento que se precie aparece algún genio que analiza las piezas del puzle; las organiza y luego plantea alguna teoría o hipótesis de trabajo que fomenta el progreso científico. Todos tenemos algunos nombres en la cabeza… Aunque en cuestiones de política monetaria, Robert Triffin fue una de esas mentes maravillosas.

De origen belga y norteamericano de adopción, Robert Triffin impartió clases en la univeridad de Yale

Lo que plantea Triffin en su dilema, es que ningún país debería cargar en solitario con la hercúlea tarea de suministrar liquidez al comercio internacional. Ni es bueno para ese país, ni es bueno para el mundo; porque sume al capitalismo en crisis periódicas que se reproducen una y otra vez como en el “día de la marmota”. Creía que esa responsabilidad tenía que compartirse por las naciones cuyas divisas están englobadas en los derechos especiales de giro (SDR, en inglés) del Fondo Monetario Internacional. Los SDR podrían funcionar como una “moneda sintética” que podría ser transaccionada por cualquiera, cuando estallaran las tormentas financieras. Hay cierto consenso en que los SDR le darían mayor estabilidad al sistema. George Soros los propuso al comienzo de la Gran Recesión y Dominique Strauss-Kahn hizo lo mismo en febrero de 2010, cuando era el mandamás del FMI. Aunque teniendo en cuenta como le fue a Strauss-Kahn después, con las “novias” que le salieron… Tal vez se metió donde no le llamaban.

En cualquier caso, los planteamientos de Triffin se remontan a 1960 cuando advirtió al congreso de Estados Unidos de que el país no tenía otra alternativa que incurrir en un déficit crónico por cuenta corriente, por ser el proveedor internacional de la principal divisa de reserva. Esto es así porque para que la economía global pueda funcionar, el mundo necesita dólares. Y la Reserva Federal se los proporciona. La cosa va así: los norteamericanos imprimen un montón de dinero que utilizan para comprar en el extranjero todo lo que les apetezca (sean materias primas, manufacturas, productos financieros, etc.) y, a cambio, ofrecen a los demás países un “refugio seguro” dónde colocar sus capitales excedentarios; a saber: la deuda del Tesoro estadounidense. O dicho de otra forma: los yanquees imprimen pasta para comprarse todo tipo de caprichos y luego permiten que las naciones con superávit comercial inviertan en sus treasuries. De este modo, con el dinero de vuelta pueden financiar todos los déficits que quieran y estimular el crecimiento doméstico por la vía del gasto.

Sobre el papel, es un buen trato. Sobre todo porque ambas partes alejan el fantasma de la inflación. La liquidez insuflada en el sistema sigue su ciclo “natural”; favorece la producción industrial, dinamiza las transacciones comerciales y, al final, parte de la misma queda inmobilizada en deuda estadounidense. No se queda pululando por ahí, provocando subidas engorrosas de los precios. Asimismo, para que a nadie se le olvide quién gana más con ese trato… los norteamericanos financian a costa de su Tesoro un formidable ejército, desplegado por todo el planeta, que recuerda a los incautos que osan desafiarlos quién está al mando.

En todo esto consistió el acuerdo alcanzado en Bretton Woods (1944), por el que el dólar sustituiría a la libra como principal divisa de reserva internacional. Como los anglosajones ganaron la II Guerra Mundial, nadie se opuso y, a partir de entonces, la FED seria la encargada de suministrar el aceite necesario para engrasar la maquinaria del comerico mundial, tanto en los buenos como en los malos tiempos. Sin embargo, yendo ya al dilema de Triffin, parece que este tinglado tiene los pies de barro. En realidad, es bastante imperfecto. Supongamos que la economía global crece durante unos años; pues bien, según los planteamientos de Triffin también lo haría la deuda de Estados Unidos. Crecería tanto que llegados a cierto punto, el crecimiento del país se detendría por el peso de sus obligaciones y el mercado empezaría a descontar la recesión por la falta de liquidez. Captáis el hilo de sus argumentaciones?; no seria mejor compartir esa carga? Cualquiera diría que el éxito de Estados Unidos y de la economía mundial transitan por caminos separados…

Cuando las recesiones llegan al corazón del sistema, la Reserva Federal se las ingenia para inyectar liquidez para evitar que éste se venga abajo. Y el modo de hacerlo es bajando los tipos de interés o imprimiendo dinero. No la inyectó tras el crash bursátil de 1929 y visto lo que pasó después… no sólo por la Gran Depresión, sino por el estallido de la II Guerra Mundial, parece que sus responsables aprendieron la lección.

La primera gran crisis de deuda tras los acuerdos de Bretton Woods, se produjo durante la presidencia de Richard Nixon. Sin embargo el problema venía de antes, de la deuda acumulada durante los años 60. A mediados de esa década el secretario del Tesoro, Henry Fowler, declararía: suministrar reservas y cambio al resto del mundo es demasiada carga para que la soporte un único país. Tenía razón… pero quejarse de algo que tu mismo has promovido es un poco gratuito, no? Al finalizar la II Guerra Mundial, la industria norteamericana estaba sobredimensionada y en Washington temían una vuelta a la recesión porque creían que el mercado interior no podría absorber el stock industrial. Hoy sabemos que esos temores eran infundados… pero los estadounidenses no se sentaron a esperar; ya que su gobierno se embarcó en la reconstrucción del viejo continente mediante una política de gasto que duró décadas –todos hemos oído hablar del Plan Marshall-, cuyo propósito era elevar el estándar de vida de los europeos para pudieran consumir los productos que venían del otro lado del Atlántico. Para los alemanes, franceses, ingleses, holandeses y demás, semejante ayuda fue un maná caído del cielo…

Todo fue divinamente por un largo periodo de tiempo, pero cuando Fowler hizo sus declaraciones, la entente entre norteamericanos y europeos había cambiado por completo. El sistema monetario vigente todavía estaba sujeto al patrón oro y los primeros creían que si Estados Unidos seguía engordando su deuda, el ratio de cobertura del oro saltaría por los aires. O dicho de otro modo: habría más dólares en circulación que oro en Fort Knox (que entonces cotizaba a un cambio fijo de 35$/oz). Todas esas vicisitudes se aclararon cuando el presidente Nixon sacó al dólar del patrón oro en 1971. Las deudas del país se habían incrementado mucho debido a los costes de la guerra de Vietnam y en Washington sufrieron un ataque de “realismo” que les llevó a devaluar la moneda. Que es justamente lo que Triffin había predicho años antes en el supuesto de que Estados Unidos no pudiera cumplir con sus obligaciones. Digan lo que digan, el país incurrió en default. Respecto al marco alemán y al franco suizo –por poner algún ejemplo-, el dólar se devaluó la friolera de un 50%! Casi nada. Los europeos se subían por las paredes. No es plato de buen gusto contemplar como de un día para otro tus bonos yanquees valen la mitad… Pero ya sabéis lo que les dijo el secretario del Tesoro de entonces, John Connally: El dólar es nuestra divisa, pero es vuestro problema.

Con el tiempo, los europeos “olvidaron” la afrenta. Supongo que tener a los misiles nucleares de la U.R.S.S. apuntándote a la cabeza es motivo más que suficiente para pasar página… En cambio, entre los países árabes del petro-dólar cundió el resentimiento; porque la devaluación del dólar implicaba el saqueo puro y duro de sus recursos naturales. El malestar de los musulmanes alcanzó su punto máximo a finales de 1973 a raíz de la guerra del Yom Kipur entre egipcios e israelíes (apoyados por Washington). Liderados por Muamar el Gadafi, los países de la OPEP devolvieron el golpe reduciendo la producción petrolífera e imponiendo el boicot a Occidente, que se sumió en la estanflación; una combinación diabólica de cero crecimiento económico aliñado con importantes dosis de inflación.

 

Las consecuencias de la crisis del petróleo de 1973 –que luego tendría otro brote en 1979-, son interesantísimas, pero exceden la temática de este artículo. Sin embargo hay un par de aspectos que me gustaría comentar. Durante la década de los años 70, se produjo un monumental trasvase de riqueza de los países industrializados hacia las naciones exportadoras de crudo de Oriente Medio (trasvase que todavía continúa, aunque menos). Asimismo, como los jeques estaban muy cabreados… Redujeron las compras de treasuries norteamericanos en un momento en el que las autoridades monetarias de EE.UU. intentaban controlar la subida de los precios, restringiendo la oferta monetaria -justo lo contrario de lo que ahora hace la FED-. Lo cuál produjo una subida sustancial de los tipos de interés. La combinación de todos estos factores sumió a los estadounidenses en una larga y duradera recesión; sobre todo, porque tenían problemas para financiarse. El sistema diseñado en Bretton Woods por el cuál Estados Unidos imprime dinero, realiza compras en el exterior y luego se aprovecha de los capitales extranjeros posicionados en sus treasuries para poder financiarse, se estaba tambaleando… Finalmente, el status quo se restauraría en la época de Reagan. En una apuesta no exenta de riesgos, el gobierno republicano imprimió dinero, engordó sus deudas y se fue de compras. Los altísimos tipos de interés ejercieron de efecto llamada para el capital extranjero; el dólar se fortaleció y Washington fumó la “pipa de la paz” con los saudíes.

 

El dilema de Triffin hoy

Tras la eliminación del patrón oro en 1971, el valor de las divisas pasó a depender de los fundamentales económicos de cada país. Y desde entonces, Estados Unidos ha estado engordando su deuda y sus déficits comerciales, presupuestarios y por cuenta corriente, para alimentar el crecimiento económico mundial.

La primacía internacional del dólar, se financia con deuda de EE.UU.

Tras cada crisis puntual, la FED ha reaccionado relajando las condiciones monetarias para estimular el crecimiento. Sobre todo, rebajando el precio del dinero para que los bancos puedan prestarlo a discreción. Lo hicieron por ejemplo, en 2001, cuando les estalló en la cara la burbuja de las “punto.com”. La recordáis? Parece ser que el entonces presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, andaba un poco despistado… Hasta que Paul Krugman le sugirió que creara una burbuja inmobiliaria para salir de la recesión. Y vaya si lo hicieron…! El boom crediticio que vino después -magnificado por la proliferación de productos financieros exóticos que nadie entendía pero que todo el mundo compraba-, estimuló el crecimiento económico no sólo en Estados Unidos, sinó en medio planeta. La liquidez proporcionada por la FED (convenientemente distribuída por el sistema financiero internacional), hizo subir a las bolsas y facilitó la creación de otras burbujas inmobiliarias en países como Grecia, España, Irlanda o Reino Unido, entre otros. Aunque quizá los más beneficiados fueran los países con vocación exportadora. En cualquier caso, todos los gobiernos fueron cómplices de aquella locura de gasto irracional.

Como todo el mundo sabe, la fiesta se acabó en 2008. Sin ahorros, la economía norteamericana sólo había podido crecer a golpe de talonario; apalancándose, porque mientras fluía el crédito y subían los precios, a todo el mundo le gustaba arriesgar. Sin embargo, cuando estalló la crisis del crédito subprime… El país sucumbió a su particular “momento Minsky”. Los impagados hipotecarios fueron el detonante; pero lo que empeoró verdaderamente las cosas fue la necesidad de obtener cash, vendiendo lo que fuera, para tapar los agujeros contables. Es cómo cuando un valor cae a plomo en bolsa porque le van saltando todos los “stops loss”… A lo mejor no está tan mal como parece; pero una venta lleva a otra, luego a otra y a otra más… hasta que, al final, se despeña por completo porque no hay compradores. Pues bien, eso es lo que le pasó a las bolsas y al sistema financiero de Estados Unidos. El castillo de naipes de la deuda sucumbió al pánico y a la apremiante necesidad de obtener liquidez con qué pagarla.

En cambio, para los chinos hubo algo más. En marzo de 2009 el gobernador de su Banco Central (el PBOC), Zhou Xiaochuan, publicó un ensayo en el que indicaba que las causas de la crisis había que buscarlas en la paradoja de Triffin. Los planteamientos del economista belga habían caído en el olvido durante 30 años y ahora volvían a estar de actualidad: por qué? Bueno, pues porque los asiáticos se daban cuenta de que la FED había abusado de su papel como prestamista de “última instancia internacional”; permitiendo el diseño y la colocación de esos derivados financieros exóticos que habían puesto al mundo al borde de una II Gran Depresión. Estoy seguro que en la mente de Xiaochuan, se barajaba la posibilidad de que los norteamericanos devaluaran el dólar como había hecho Nixon en 1971… En cambio, Bernanke acusó a los chinos de haber financiado la burbuja inmobiliaria estadounidense a través de la compra de sus bonos del Tesoro. Lo cuál es el colmo del sarcasmo y de la desfachatez; ya que sin el aporte del capital chino tal vez hubieran comenzado con los QE en 2001.

Sea como sea, la receta que los yanquees propusieron a los chinos para combatir la Gran Recesión consistía en que éstos estimularan su mercado interno, apreciaran el yuan –para estimular las exportaciones estadounidenses- y redujeran sus reservas en dólares. Que es más o menos, el diagnóstico que prescribieron para los europeos en los años 60 y para los japoneses en los 80. Al principio Beijing se negó a revalorizar el yuan; probablemente porque el país dependía excesivamente de las exportaciones para crecer. Aunque sí aceptaron estimular el crecimiento doméstico mediante el gasto de sus reservas nominadas en dólares (para alegría de los países exportadores).

Sin embargo en los últimos tiempos la gente del PCCh. ha cambiado de opinión y está dejando que el renminbi se aprecie contra el dólar. Sin prisa, pero sin pausa.

 

Las exportaciones chinas caen por la débil demanda Occidental y por el fortalecimiento del yuan

Este cambio de actitud está totalmente comprometido con el desarrollo de su mercado interno. El gobierno chino ha sopesado los pros y los contras y ha llegado a la conclusión de que esa es la apuesta acertada. Por un lado exportan menos; pero por el otro, sus importaciones se abaratan y consiguen mantener a raya a la inflación. Y sobre todo, van soltando las amarras que los ha mantenido dentro del área del dólar durante los últimos 30 años.

A pesar de este cambio de tendencia, en el tercer trimestre de este año China ha acumulado otros 166.000 millones de dólares en reservas. Esto prueba 2 cosas: 1) que las exportaciones mantienen su dinamismo; y 2) que la FED se está volviendo loca imprimiendo dinero. Actualmente, las reservas del PBOC ascienden a la cifra récord de 3’6 billones de dólares (1’3 billones sólo en deuda estadounidense). El billete verde les salen por las orejas… Quizá por eso un alto oficial del PBOC, declaraba recientemente en la universidad de Tsinghua: que China ya no va a seguir acumulando reservas en divisas extranjeras. Es más, desde hace meses están vendiendo bonos estadounidenses.

Por razones diferentes, japoneses y chinos están desprendiéndose de sus treasuries norteamericanos

Pondría la mano en el fuego de que esas ventas son las responsables de la reciente subida de los tipos de interés del bono a estadounidense a 10 años y, también, del por qué la FED no ha reducido la impresión de dinero hasta ahora (por cierto, el anuncio de Bernanke sobre el tapering… es una bacalá que no se cree nadie). Lo extraordinario de todo esto es que al vender sus bonos, inducen la subida del interés de los mismos; con lo cuál, lo que les queda en cartera vale menos a precio de mercado. Los chinos lo saben, pero lo asumen. Pues tienen la certeza de que, al final, el juego de la Reserva Federal terminará con otra gran devaluación del dólar; cumpliéndose así, de nuevo, el escenario que predijo Triffin en el caso de que Estados Unidos incumpla sus obligaciones.

Con la ayuda de China, el futuro de Estados Unidos bien podría ser la estanflación que asoló al país en los años 70. Sólo que ahora, a diferencia de entonces, los norteamericanos carecen del ahorro necesario que impulsó la recuperación durante la época de Reagan. La triste verdad es que se está fraguando una recesión peor que la de 2007. Las deudas, el apalancamiento de las inversiones en bolsa, el saqueo de la clase media… todas estas cosas terminarán en otro “minsky moment” que cambiará por completo la suerte del sistema monetario internacional. Los rusos y los chinos lo saben y por eso, ahora que están a tiempo, compran cualquier cosa que se precie antes de que sus dólares valgan menos. Últimamente, metales preciosos (también las manos fuertes del mercado… aprovechando el destrozo en el Comex). Los europeos, sabiamente, se resisten a devaluar el euro… Y el resto del mundo le sigue el juego a la FED, replicando sus QE y abaratando el precio del dinero.

No hace mucho el responsable global de análisis de divisas del HSBC, David Bloom, declaró: “Está claro que a Estados Unidos le interesa un dólar débil y que no harán nada para salvarlo. La confianza en el mismo se está erosionando y llegará un día en el que caerá… Ahora mismo no hay nada, salvo un desastre, que pueda reemplazar al dólar. Pero si esperamos 10 o 15 años vamos a tener un euro y un yuan muy robustos”. Cada año que pasa, el PIB mundial se agranda respecto al PIB estadounidense. Así que a la FED cada vez le va a costar más suministrar la liquidez que la economía mundial necesita en sus transacciones comerciales.

La suerte está echada… Veremos!

 

Un abrazo amigos. Os deseo un feliz y próspero año 2014!

Etiquetas: Robert Triffin · Reserva Federal (FED) · Economía



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Comentarios
1 Merowingio
02 de enero de 2014 (19:00)

Gran analisis, no tengo muy claro si estoy de acuerdo o no con sus postulados acerca del USD, pero gran analisis.

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2 Parri
02 de enero de 2014 (22:31)

Se te echaba de menos Claudio.

La verdad es que sí, cada vez somos menos los osos pero se parece mucho a la burbuja inmobiliaria, costó lo suyo que se desplomara y al final mira. Es cuestión de tiempo.

Saludos.

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3 Claudio Vargas
Claudio Vargas  en respuesta a  Merowingio
02 de enero de 2014 (22:54)

Gracias Merowingio! No te creas, a mi a veces también me entran dudas. Porque el sistema monetario montado en Bretton Woods ha demostrado ser muy resiliente. Si no ha habido nada nuevo hasta ahora es porque el dólar no ha tenido una alternativa real y porque Estados Unidos presiona con su influencia militar y política para que todos los países adopten su sistema. Sin embargo, creo que las cosas están empezando a cambiar. Ahora están más solos geopoliticamente hablando. Y el ascenso de China como superpotencia será el recordado durante siglos en los libros de historia.

Un abrazo!

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4 Claudio Vargas
Claudio Vargas  en respuesta a  Parri
02 de enero de 2014 (23:00)

Muchas gracias Parri! La situación de los mercados es tan extremista que a veces me dan ganas de reír... Es totalmente irracional. O será el mejor año de toda la serie histórica de las bolsas o un desastre total. No creo que haya término medio.

Un abrazo! Promete ser un buen año para el oro.

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5 Kitty_kitty
Kitty_kitty  en respuesta a  Claudio Vargas
02 de enero de 2014 (23:12)

Yo ya primero le doy al "me gusta" y después lo leo y lo releo ;)
Las burbujas suelen durar más que nuestra paciencia, sólo justo cuando te acostumbras a vivir en ellas estallan, no antes.
A veces te hacen hasta replantearte si el que estas equivocado eres tu!
Me alegró que estés de vuelta, ya se te echaba de menos. Feliz año.

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6 Claudio Vargas
Claudio Vargas  en respuesta a  Kitty_kitty
02 de enero de 2014 (23:37)

Eres muy amable Kitty! Gracias por tus palabras. Así es con las burbujas; la gente se vuelve loca y ya está. No hay que darle muchas vueltas... A pesar de todo sigo con algo en bolsa. Están muy caras, pero siempre hay alguna oportunidad cuando vas muy largo. Aunque quedan pocas. Este año o tenemos una bolsa a la japonesa o nos despeñamos por la influencia negativa de los tipos de interés. A ver que pasa...

Un abrazo amiga!

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7 Merowingio
Merowingio  en respuesta a  Claudio Vargas
03 de enero de 2014 (00:15)

De acuerdo contigo, pero ese proceso que ya empezo....digamos con la burbuja del año 2000, durara muchosss años y solo le pondran firma dentro de muchos años cuando ya haya sucedido.
Lo cierto es que desde el acuerdo del Plaza en 1985 el USD esta en devaluacion continua con sus ondas correspondientes, marco un pico en el año 2001 pero vaya, devaluacion.

Lo que pasa es que cuando entra en sobreventa, pues ocurre lo msimo q con el resto de activos REVERSION A LA MEDIA.

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8 Furioso
03 de enero de 2014 (02:06)

Muy interesante análisis, y relatado amenamente. Por cierto no eres el único osezno de Rankia, yo también me confieso escéptico con la euforia generalizada.

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9 Sasha
03 de enero de 2014 (11:09)

En contra del discurso oficial de los mass media y de Mariano Rajoy que anticipan una gran recuperación económica en 2014, yo lo veo complicado de cojones

Lo que hace falta es ver quién con un mínimo de sentido común comparte ese optimismo exacerbado. El mentiroso preboste y sus voceros hace tiempo que perdieron capacidad de influencia, así que si ven Uds. a alguien con dos dedos de frente que crea a pie juntillas lo que ese grupo predica, les doy un abrazo en persona.

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10 echtelionn
03 de enero de 2014 (12:26)

Muy bueno el analisis, te pone en perspectiva los ultimos 50 años, económicamente hablando, y te da indicaciones de las manos en las que estamos.

En tu opinión, ¿es posible que veamos una disminución considerable en el precio de la divisa americana en este año o principios del que viene, por la más que previsible relajación en el QE?

Un saludo, y gracias a ti y a otros miembros de este foro por el gran trabajo que realizais de manera gratuita, sirve para ilustrarnos a los que no somos expertos como vosotros.

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11 carlos2011
03 de enero de 2014 (12:32)

Buen análisis,el dólar sigue siendo y seguirá siendo la moneda de referencia.
Las burbujas se retroalimentan inyectando liquidez a mansalva,hasta cuando...hasta que ellos quieran y luego tras el hundimiento,nuevamente a hacer lo mismo.S2

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12 Sauron
03 de enero de 2014 (12:35)

Apúntame al grupo de los que son más pesimistas que el ambiente.

Un par de matices concordantes con tu estupendo post y uno de mis recordatorios "habituales":

1. Si el dólar ha sido la moneda de reserva mundial, sería interesante y más representativo comparar la deuda americana, déficit por cuenta corriente, etc...con el PIB mundial.

2. En línea con lo anterior y con la financiación del crecimiento con deficit y deuda (cada vez más deficit y deuda para lograr menos crecimiento), el agotamiento del modelo posiblemente explica:
2.a) Movimiento globalizador que amplíe los "clientes" del dólar y, pese al crecimiento tremebundo de la impresión de dólares, reduzca tensiones inflacionistas
2.b) Globalización de las nuevas normativas contables que facilitaban la contabilización de ganancias por mejoras de valoración de activos (a diferencia de, por ejemplo, el tradicional y muy prudente Plan General Contable Español) y consiguiente facilidad para seguir apalancándose

3. Veremos si chinos y japoneses no se gastan sus dólares en una bonita guerra que salvaría al sistema: los acreedores liquidan dinero gastando en productos fungibles y perecederos (armas) precisamente de su deudor (EEUU). O quizás vencen a su orgullo y "revientan" al dólar vendiendo la deuda, pasando a un patrón que incluya al oro o devuelven la pelota a la FED comprando California y todo Sillicon Valley (gigantesca inflación de activos)

Y el recordatorio: en 2015 toca revisión de las divisas que componen los DEG, contexto muy adecuado para una devaluación encubierta de monedas, para un realineamiento monetario, para una pelea por el diseño de un nuevo sistemas monetario, etc

PD: ¿qué tal la experiencia por ahora? ;-)

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13 Claudio Vargas
Claudio Vargas  en respuesta a  echtelionn
03 de enero de 2014 (12:47)

Es una pregunta muy interesante, echtelionn. Si los yanquees suprimen los QE, el país entrará en recesión. Yo creo que, de eso, no hay ninguna duda. Para suprimir los QE tendrán que avanzar en los recortes presupuestarios y eso sumirá al país, de nuevo, en la recesión. Pero es que además, la recesión se verá agravada por el impacto negativo de la subida de los tipos de interés combinada con una inflación muy baja que te imposibilita pagar las deudas. Y en ese escenario, aunque algunos dicen que el dólar se fortalecerá... yo no lo veo. Estados Unidos se va a volver más europeo. No sé si me entiendes.
Si Estados Unidos entra en recesión, el resto del mundo también tendrá problemas. De todo esto nos advierte el dilema de Triffin... Por eso los chinos se están empeñando en explotar al precio que sea, que es bastante riesgoso por cierto -por la cantidad tan brutal de crédito que están volcando en su economía para fomentar su burbuja inmobiliaria-, el mercado interno; ya que, de este modo, no tendrán tanta dependencia de la liquidez suministrada por la FED.

Por otro lado, si no suprimen los QE... podrían encontrarse con la oposición de medio mundo a transaccionar con dólares; tendencia que va en aumento. Las burbujas inmobiliarias en los emergentes (en Brasil, Turquía, Argentina y en otras naciones desarrolladas como Canadá o Australia, están provocadas por la flexibilización cuantitativa de la FED, que exporta inflación a diestro y siniestro). El auge del bitcoin, la implementación de una nueva moneda única en los países del golfo pérsico (Arabia Saudita, Qatar, Kuwait...), la implementación de otra moneda única en el corazón de África (Kenya, Ruanda, Burudi, Uganda), un yuan cada día más internacionalizado... Todas estas cosas, hablan a las claras que el proceso de debilitación del dólar prosigue su avance (todo esto era impensable hace unos años).

Si Estados Unidos entra en recesión, otra vez, el sistema monetario internacional va a sufrir profundos cambios a medio plazo. Nunca desde 1971 el sistema implementado en Bretton Woods ha estado tan amenazado.

En el próximo artículo seguiré hablando de todo esto y de otras cosas. Espero darme a entender.

Un abrazo!

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14 Claudio Vargas
Claudio Vargas  en respuesta a  echtelionn
03 de enero de 2014 (12:53)

Perdona echtelionn. Respondiendo a tu pregunta: si el QE prosigue, el dólar se va a debilitar mucho más el año que viene; y si lo suprimen y el país entra en recesión, puede pasar cualquier cosa. Algunos creen que la subida de los tipos de interés del bono a 10 años atraerá el ahorro mundial y que eso fortalecerá al dólar. Pero eso, ni mucho menos está tan claro... No estamos en la época de Reagan, el mundo ha cambiado. Y los tradicionales compradores de la deuda norteamericana; sobre todo China y Japón, están dejando de hacerlo. Así que si el país se sume en la recesión, la fortaleza del dólar será inversamente proporcional a la cuantía de sus deudas. Si las reducen se fortalecerá; pero si aumentan, no lo hará. Tú que crees?

Un abrazo!

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15 Claudio Vargas
Claudio Vargas  en respuesta a  Sasha
03 de enero de 2014 (12:57)

Esta crisis pasará a la historia por el amaño de las estadísticas, la manipulación informativa de los mass media, los eufemismos y dar patadas hacia adelante. Corren malos tiempos para los periodistas que ven como internet les come el terreno, para los sociólogos y, por supuesto, para los políticos mentirosos. No está nada claro que en 2014 vaya a terminarse la crisis. En realidad, si la FED suprime los QE volveremos a una recesión pura y dura.

Un abrazo!

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16 Claudio Vargas
Claudio Vargas  en respuesta a  Sauron
03 de enero de 2014 (13:15)

Bienvenido Sauron! Muchas gracias por las puntualizaciones. Como dices, los norteamericanos están en plena ofensiva para fortalecer el rol del dólar. Pero yo diría que no les está saliendo demasiado bien... El tratado comercial de Estados Unidos con los países del pacífico, que Obama ha intentado cuadrar durante su mandato, es un desastre absoluto. No tienen nada y no está funcionando. Por otro lado, la Unión Europea va a descafeinar el futuro tratado comercial con Estados Unidos porque no está dispuesta a importar gas de esquisto a costa de cabrear a los rusos (eso ya te digo, que no va a suceder). Asimismo, los países del área del petrodólar -otros compradores habituales de deuda estadounidense-, están muy cabreados por el reciente acercamiento de Obama a Irán y están empezando a darle la espalda a Washington al invertir sus divisas en la deuda local (por no hablar que se están acercando descaradamente a China). Tiene gracia lo de los saudíes... Ya que el supuesto éxito del shale gas, que le otorgará independencia energética a Estados Unidos durante 5 o 7 años -no más-, está echando a los árabes en brazos de los chinos, que son realmente los que les compran el petróleo.

En fin, que no pinta bien.

El peligro de todo esto es que, si Estados Unidos entra de nuevo en recesión a causa de la supresión de los QE y la consecuente subida de los tipos de interés en un escenario de baja inflación, tengan la tentación de devaluar el dólar (que es lo que predice el modelo de Triffin, sobre todo si no tienes compradores sustanciales de tu deuda). Tampoco creo que vaya a haber guerra en el mar de China. Es harto dudoso; los americanos están detrás de los japoneses y los rusos detrás de los chinos. Es sólo un movimiento de gallos para ver que tal reaccionan los americanos: "es un tigre de papel? -como decía Mao-". Por otro lado, me parece imposible que una nación tan endeudada como Japón -que está al borde la quiebra-; con una población que decrece; que gasta más en pañales para jubilados que para bebés... se les ocurra semejante locura.

No sé que pasará con las divisas del DEG. Pero si sé que China se está dando mucha prisa para pagar con yuanes todas las importaciones que realiza (el año pasado el volumen de compras con yuanes fue de un 12%; éste 2013 ha subido hasta un 20% y se espera que en 2014 llegue al 40%). Si la negociación se pone dura, a lo mejor se les ocurre reventar la solvencia del Comex o la LBMA con sus compras compulsivas de oro. Es que soy muy malpensado...

Un abrazo amigo!

PD: La boda fue muy bien! Pero tuve dos días de resaca... Demasiado pal cuerpo. Je je.

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17 echtelionn
echtelionn  en respuesta a  Claudio Vargas
03 de enero de 2014 (13:21)

Yo lo que veo, desde mi desconocimiento es que en algún momento no muy lejano va a haber un "reset o default suave", los grandes (EEUU, Alemania, Canada...) se inventarán alguna medida en algún congreso G8 de los suyos, para aplazar o cancelar parte de su deuda, con el consiguiente trasvase de capital desde las rentas del trabajo a las rentas del capital.

O eso o la recesión mundial provocada por el "de siempre", de fechas no tengo ni idea, por que el mundo es bastante flexible, y sobre todo el ideal de sacrificio humano.

China es una incógnita por lo "exótico" que me resulta, tiene una gran fortaleza económica gracias a las exportaciones, pero un débil mercado interno, ¿como le afectaría una posible bajada del dolar con una recesión más o menos global?,¿su mercado interno estaría en condiciones de absorber la falta de ingresos de las exportaciones?

Me gustaría saber vuestra opinión, en caso de una tendencia bajista brutal o pronunciada, EEUU llegaria a hacer los mismo con las posiciones en corto como ha hecho España?

Un saludo.

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18 Claudio Vargas
Claudio Vargas  en respuesta a  carlos2011
03 de enero de 2014 (13:22)

Yo creo que el dólar seguirá siendo una moneda de referencia, no únicamente "la moneda" de referencia. El problema de todo esto es que el peso del PIB mundial crece mientras que el de Estados Unidos, se achica. Es un proceso lento que lleva décadas, pero inexorable. Esto le mete mucha presión al sistema... y tarde o temprano, el mundo se desacoplará del dólar porque Estados Unidos ya no tendrá la capacidad de sustentar al mundo como hacía Atlas.

Un abrazo!

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19 siperono
03 de enero de 2014 (20:40)

Realmente no entiendo casi nada de lo que dices .... pero da gusto leerte . ¡ ¡Que pena ser tan zoquete !!

Saludos.

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20 siperono
03 de enero de 2014 (20:43)

Por cierto , espero que tu osería no me oda los largos en el dólar :)

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