No deja de ser sorprendente como últimamente las oficinas físicas de las entidades financieras, sobretodo cajas de ahorro, se han puesto las pilas lanzando atractivas ofertas en la captación de pasivo y que sorprendentemente no han tenido contrarréplica desde la banca que opera por internet y que tradicionalmente llevaba la iniciativa en este sentido. Ello cabe interpretarlo desde una doble perspectiva:
-Las cajas de ahorro, mucho más expuestas a la actual restricción de crédito y con problemas inmediatos de liquidez, precisan imperiosamente captación de pasivo y por ello lo pagan más caro que la competencia.
-La banca de Internet empieza a cansarse de los llamados "subasteros de depósitos", esto es, clientes no fidelizados que abren cuentas indiscriminadamente en varias entidades con el objeto de beneficiarse de los altos intereses de los depósitos de bienvenida y otras ofertas puntuales, pero que en definitiva, van saltando cual abeja de flor en flor buscando la oferta más atrayente sin ningún coste adicional.
El tiempo y el BCE nos dirá que derroteros seguirá esta guerra en la captación de pasivo, y el papel a desempeñar por los grandes bancos
-Las cajas de ahorro, mucho más expuestas a la actual restricción de crédito y con problemas inmediatos de liquidez, precisan imperiosamente captación de pasivo y por ello lo pagan más caro que la competencia.
-La banca de Internet empieza a cansarse de los llamados "subasteros de depósitos", esto es, clientes no fidelizados que abren cuentas indiscriminadamente en varias entidades con el objeto de beneficiarse de los altos intereses de los depósitos de bienvenida y otras ofertas puntuales, pero que en definitiva, van saltando cual abeja de flor en flor buscando la oferta más atrayente sin ningún coste adicional.
El tiempo y el BCE nos dirá que derroteros seguirá esta guerra en la captación de pasivo, y el papel a desempeñar por los grandes bancos