Continuamente en los "Mass Media" saltan a la palestra llamativas noticias de gente hipotecada que pasan por serias dificultades para hacer frente a sus obligaciones en el pago de su crédito hipotecario. Quizás el caso más llamativo sea el de una pareja de Ripollet que presuntamente "regalan su piso" si el elegido se subroga en la hipoteca por un importe pendiente de liquidar de 265.000 €. El pisito está situado en una población del extrarradio de Barcelona y la pareja en cuestión, mileuristas ambos, llegaron a pagar por él 322.000 € hace 15 meses. Que aberración¡¡¡, menudo regalo envenenado, aún así, mucho nos tememos que en los últimos años en este país debido a mucho pepito arrastrado por una fiebre compradora compulsiva se adquirieron propiedades en similares condiciones de precariedad a la aquí expuesta. El porcentaje que acabarán como impagados ante la imposibilidad de pagar la hipoteca y venderlos para cancelar la hipoteca será en poquísimo tiempo dramático. En cualquier caso, bien empleado lo tienen nuestras entidades financieras por ser cómplices reiteradamente de esta situación, a saber; por haber requerido fraudulentamente de sobretasaciones para llegar a conceder la hipoteca, por haber suprafinanciado hasta el 120% del valor tasado, y finalmente, por no haber informado y seleccionado a conciencia la solvencia de los hipotecados. Esto sólo es el principio, sabio es el dicho de que "cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar", han abusado tanto que ahora la vaca ha reventado de tanto exprimirla. Más de uno le empieza a ver las orejas al lobo.