Hundimos nuestras raíces en nuestra historia. Y nuestra historia reciente está modelada por la inestable peseta y los paradigmas que el imaginario colectivo ha acuñado en los famosos tópicos:
- La vivienda nunca baja que se ha demostrado falso. Con la peseta funcionaba por la alta inflación y las devaluaciones.
- Métete que salirse de todo se sale, que también se ha demostrado falso, y sino que se lo digan a la legión de hipotecados embargados. Funcionaba en un entorno de interés fijo y salarios indexados a la inflación. En un entorno de tipos variables y sub-indexación de salarios este tópico también se va al garete.
Mi idea es que todavía demasiada gente está jugando al juego de la peseta, y ha funcionado bien porque ha coincidido el cambia al euro con la burbuja inmobiliaria. Tras la explosión inmobiliaria muchos han pensado “nunca ha llovido que no escampe”, sin pensar que ahora es cuando escampa (por fin baja la vivienda). Todavía tienen en mente los tópicos, tardan en desaparecer, pues la red neuronal estaba muy reforzada, tras años de entrenamiento en ese sentido. Cuando caigan todos los tópicos, cuando se vea que no “escampa”, que no hay que defenderse de la inflación ni de las devaluaciones, cuando caiga todo eso, incluso tus amigos llegarán a la conclusión de que no hace falta acumular viviendas, que no sirve de nada y se pierden otras oportunidades de negocio.
El porcentaje de viviendas vacías que vemos en España, es fruto de la herencia de la peseta, que se irá diluyendo con el tiempo.
El porcentaje de viviendas vacías efectivamente era estructural, y asociado a la peseta, pero si cambia la estructura en la que se basaba, también cambiará el porcentaje de viviendas que se mantienen vacías de forma estructural.
Por otra parte, la tranquilidad que todavía se ve en el mercado es porque los medios de (des)información social siguen repartiendo mucho opio para que la gente no se de cuenta de la caída. Natural, sirven a sus amos, los bancos, que están en pleno proceso de distribución de los inmuebles que se ven obligados a quedarse. Cuando consigan deshacerse de su stock nos veremos como con todos los procesos de distribución, ya no tienen que contener las noticias y finalmente se transmitirá el valor real de los inmuebles. Entonces llegarán las fases de pánico y claudicación, para pasar al posterior rebote. Porque los bancos, terminada la distribución, querrán volver a contratar hipotecas, y que estas se ajusten al valor real del activo. No querrán que les vuelva a pasar lo que les pasó con esta burbuja, así que creo que serán muy diligentes con las tasaciones.
Respecto de los enlaces:
- Teniendo el mayor stock, parece lógico esperar la mayor caída.
- Que el poder protege a los bancos, nada que no supiésemos ya.
Por favor, corrige el último enlace, pues no se puede acceder.