Estas son dos definiciones totalmente subjetivas que me rondan en la cabeza desde hace mucho tiempo y que tenía ganas de exponer.
Clientes CAUTIVOS: Clientes a los que puedo presionar para OBLIGARLES a contratar el producto que no necesitan y que solo me satisface a mí. Los tengo prisioneros, no pueden elegir, no pueden decir no. Si no hacen lo que les digo no les doy el préstamo, o no les renuevo la póliza de crédito. Si deciden prescindir de alguno de mis productos les subo el diferencial del Euríbor, etc…. No importa que les asesore ni les explique lo que les “vendo”, total para qué, no pueden decir no.
PD. De estos no tengo ninguno…..ni lo quiero.

Clientes AMIGOS: Es gente que confía en mí y en mis servicios. Es gente que tiene total libertad para contratar o no conmigo y total libertad para anular o no su póliza. Es gente a la que asesoraré en el difícil momento del siniestro y por la que velaré en todo momento, porque la confianza es algo que se va ganando poco a poco, demostrando por qué nos la han dado. Es gente que cuando viene a mi despacho se siente arropada y se siente a gusto.
¿Qué clase de cliente queremos ser?....Señores, luchemos por nuestros derechos en este y en todos los sentidos nuestra vida.
