Basta sustituir donde pone el equipo por el mercado. El mercado nos puede dar muchas satisfacciones, no sólo económicas, pero también va a exigir lo mejor de cada uno y hay que estar dispuesto a dárselo. Por otra parte, hay que respetar siempre al mercado; las estrategias, métodos y sistemas deben estar en función de los movimientos que dicte el mercado.
Habréis leído mil veces que la inmensa mayoría de los participantes en el mercado pierde dinero, no formar parte de esa mayoría va a exigir un gran esfuerzo por parte del operador. El mercado exige un plus que diferencie a perdedores de ganadores y que hay estar dispuesto a adquirir. El mercado va a demandarnos formación y experiencia antes de ser rentables, pero también equilibrio y fortaleza mentales, constancia, tesón, temple, paciencia y entusiasmo.
El trading implica en primer lugar superarse a sí mismo, superar los propios defectos y la propia psicología a la hora de operar, exige vencer los momentos de desánimo cuando hay pérdidas, y exige superar la complacencia cuando hay beneficios. El operador no podrá plantearse superar al mercado hasta que no haya pulido su propia operativa y comprendido y dominado su psicología.
Cada operador es diferente y debe encontrar su propia manera de operar. Hay quien opera mejor en plazos cortos y quien opera mejor en plazos largos; hay a quien le funciona mejor operar conforme a objetivos y hay a quien le funciona mejor dejar correr las operaciones; hay quien opera mejor en tendencia y hay quien prefiere los mercados laterales... pero todos deben exigirse a fondo y buscar el mayor rendimiento a su método y forma de operar.
En el trading se suele dar más el monólogo que el diálogo. No siempre se tiene cerca a alguien con quien poder hablar sobre el mercado y que pueda orientarnos o motivarnos. Hacer trading es una labor solitaria, y es uno quien se tiene que conducir y motivar a sí mismo. Operar en los mercados requiere capacidad de decisión y capacidad de análisis y de crítica propias. El operador tiene que reconocer en primera instancia sus limitaciones, para posteriormente superar sus límites y no acomodarse en pequeñas ganancias. Y siempre tiene que ser sincero consigo mismo, sobre todo en lo tocante a las pérdidas, y no echar la culpa de los propios errores al mercado.
Puede parecer una perogrullada, pero no siempre se cumple: uno tiene que operar en buenas condiciones físicas, anímicas y mentales. Si se tiene gripe o se tiene problemas con la pareja o se está en proceso de divorcio, es muy probable que se opere peor, que se tenga la cabeza en otra parte o que no se cuente con las fuerzas necesarias para operar con todos los sentidos y la atención e intensidad necesarias.
Es manifiesto que hay que tener confianza en la propia capacidad y en el método o forma de operar desarrollada, principalmente porque el mercado se va a encargar de hacernos dudar infinidad de veces. El mercado nunca deja de poner al operador a prueba.
El operador muchas veces busca un algoritmo rarísimo o la piedra filosofal y en el mercado funcionan muy bien las cosas sencillas. Es muy importante, sin embargo, la gestión de las posiciones. Hay que discernir cuándo hay que desprenderse de parte de las posiciones y cuándo incrementarlas. Piramidar sí, promediar no.
Basta cambiar donde se dice los conflictos por las pérdidas. Oro puro. Uno mejora como trader cuando sabe afrontar sus pérdidas y las va reduciendo. Toda operación entraña una pérdida y una ganancia potenciales, y es imprescindible plantearse la pérdida y saber de antemano qué cantidad de dinero se puede perder.
Nunca se llega a dominar el mercado ni a entenderlo por completo. Hay que discriminar las operaciones y discernir entre los entornos de mercado. Hay que tener presente el tipo de mercado y el momento del ciclo en el que se opera. También hay que saber seleccionar el tipo de activo; del mismo modo el sector y la empresa en la que invertir. Operar a favor de la tendencia siempre producirá mayores beneficios, del mismo modo que comprar fortaleza. Habrá momentos en que no convenga operar en bancos, porque impliquen un gran riesgo bajista, y sea más propicio invertir en tecnología, si ha demostrado ser un sector más alcista y con mayor fuerza relativa.
Fantástico, de nuevo. Hay que preocuparse de hacer buenas operaciones, con ellas vendrán las ganancias. Una operación con pérdidas es una operación que se podría haber planteado mejor. Nunca hay que perder la perspectiva, ni tras una serie de ganancias ni tras una racha de pérdidas. Siempre hay que mantenerse humilde y guardarle el debido respeto al mercado.
Oro molido. Uno antes de exigirse enormes ganancias, se debe exigir trabajo coherente y disciplina a la hora de operar. Es esencial tener un plan y ajustarse a él. No hay que obsesionarse con el dinero, sino concentrarse en desarrollar un buen método y no dejar de aprender y mejorar. Si haces bien tu trabajo, planteando bien las operaciones y eligiendo bien el momento, será más fácil obtener beneficios.
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Anonimo
30 de abril de 2009 (18:45)
Ahora más que nunca...¡Ala Madrid! |
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Anonimo
30 de abril de 2009 (20:00)
FORÇA BARÇA |
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30 de abril de 2009 (20:46)
Independientemente del fútbol, a mí me gusta una persona con tales ideas, alguien que dice que el éxito consiste un trabajo bien hecho; que cuenta que el fracaso no deja de ser nada más que un trabajo que hay que mejorar." |
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30 de abril de 2009 (20:57)
Como puse en un comentario de "errores de redondeo": |
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Anonimo
30 de abril de 2009 (22:46)
ME ENCANTA, YO COMO DEPORTISTA QUE SOY, CREO QUE ES LA UNIA FORMA DE TRIUNFAR, HACIENDO LAS COSAS BEN. |
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04 de mayo de 2009 (01:34)
Gracias, Fernan2, tu post era muy interesante y no es algo que la gente se plantee, a ver si hago un "visto por ahí"... Un saludo fuerte. |
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