Ya en el post Razones para no invertir en Japón hablé de la "teoría del choque", que aunque no le había puesto nombre todavía, es la forma, a mi modo de ver, en la que la basta mayoría de los japoneses encaran sus vidas. La teoría del choque, se basa en que el cambio es algo no deseado, y los problemas tanto grandes como pequeños no se encaran sino que se van acumulando hasta que el problema es mayúsculo y no queda más remedio que darse el gran golpazo, o tomar medidas muy drásticas y que no habrían sido necesarias de haber sido previsores y haber mirado al futuro.
En la actualidad, paradójicamente sigo muy ligado a los mercados laborales, aunque he cambiado el español por el japonés, ya que algunos de mi alumnos, siguiendo el modelo japonés llevan buscando trabajo para el próximo abril desde diciembre del año pasado y su búsqueda acabará en agosto, tengan o no trabajo. La universidad donde enseño es bastante reconocida a nivel nacional y los alumnos no solían tener grandes problemas para encontrar un puesto, si embargo este año parece que la crisis en Japón, como en España, se ceba con los recién licenciados. Noto la preocupación y el descontento de algunos, que prueban suerte una y otra vez y gastan importantes sumas en desplazamientos y no son capaces de conseguir nada.
Tanto en España como en Japón, aunque por distintas razones, el mercado laboral es demasiado rígido, los empleados no necesitan seguir aprendiendo cuando consiguen un puesto de trabajo así que no se premia el talento y el esfuerzo personal y no se incentiva la excelencia. Creo que son los pilares para que las empresas pasen de ser simples empresas a ser entes relevantes para la sociedad y para sus países.
En Japón, el capitalismo se observa en los comercios, principalmente familiares, cuyas horas de funcionamiento son desde antes de que salga el sol hasta antes de que salga el sol del día siguiente, los días laborales son de lunes a domingo y volvemos a empezar, y la edad de jubilación la marca la muerte. Sin embargo las empresas en Japón no compiten, no sé si es que hay muy poca oferta para la demanda, pero aquí cualquier idea parece dar sus frutos. Cerca del lugar de mis clases de japonés hay una calle con tres peluquerías, todas del mismo tipo, con los mismos precios, ¿cómo es posible que convivan? no lo sé ¿por qué no se hacen guerra para quedarse con toda la clientela del lugar? tampoco lo sé ¿funcionan como un oligopolio? "wakara nai" (no sé). No es el único lugar, enfrente del supermercado donde compro hay un minisupermercado, sólo es más barato el zumo, los yogures y la carne picada, pero le quita bastante clientela al supermercado grande, ¿por qué el supermercado grande no da un golpe sobre la mesa y en 6 meses de precios más bajos les echa? .... Es socialismo, no necesitan competir, los managers del supermercado grande consiguen sus márgenes así que para que preocuparse, si el día de mañana llega Wal-Mart con sus precios pues adiós el supermercado grande y el pequeño pero de momento mejor no ver el problema.
Los trabajadores de las empresas japonesas en general, tienen una mentalidad como el personal que trabaja para la administración en España. Ambos parten de la misma base, es que sus puestos de trabajo y su pan (o arroz) está garantizado. No digo que no cumplan con su trabajo ni que no hagan sus horas, solo digo que en la empresa privada occidental se busca la mejoría continua y el esfuerzo personal está primada de forma individual, sin embargo en Japón lo deseado es el bien común así que el trabajador no está incentivado a dar lo mejor de sí mismo y efectivamente no lo da y efectivamente la empresa sigue adelante pero nunca será sobresaliente.