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Nouriel Roubini, gurú y economista de la New York University,
ha calificado el crecimiento económico que tiene ante sí Norteamérica de "anémico". Una recuperación en una amplísima U que debe dar tiempo a sanear el apalancamiento de la deuda de hipotecados, gobiernos y sistema financiero en su conjunto. ¿Es ésta una mala noticia? Aparentemente sí, ya que nos condena a crecimientos de un sólo dígito en nuestras inversiones de RV y RF en el mundo desarrollado, es decir el no emergente. Pero si analizamos esta anemia de crecimiento de las economías desarrolladas con una perspectiva que tenga en cuenta la inflación/deflación existente y prevista, la cosa cambia.
En un escenario como el actual, con inflaciones negativas o muy moderadas a corto plazo (y quizá a medio), un crecimiento de un sólo dígito puede ser mucho mayor en cuanto a crecimiento patrimonial neto que unas plusvalías de dos dígitos en un escenario de inflación moderada (por ejemplo un 4 o un 5%) No olvidemos que la perversión política y la versatilidad estadística hacen que las inflaciones oficiales aparezcan menores que las reales en tiempos inflacionarios, y mayores que las reales en tiempos de recesión deflacionista como el presente.
De modo que un crecimiento anémico de las economías desarrolladas, y un crecimiento anémico de las bolsas, puede suponer para nuestro patrimonio un crecimiento muy positivo dado el escenario de desapalancamiento y de recesión existente. Este escenario se prolongará hasta que la inflación comience a repuntar, algo que parece que no se va a producir en el corto plazo o al menos hasta que el crecimiento de las economías se haya consolidado y se deje claramente atrás la recesión de los países desarrollados. A partir de ahí viviremos otro escenario, pero por el momento un crecimiento de un sólo dígito en nuestras inversiones de bolsa de mercados desarrollados o en RF (emergente, por supuesto), es pura agua de mayo para nuestros patrimonios. Patrimonios que, dicho sea de paso, deben estar ya al margen de minusvalías inmobiliarias, que sólo deberían afectar a los menos despiertos, ciegos y/o sordos.
Algunos os preguntaréis cómo podemos alcanzar rendimientos positivos en bolsa aunque sean de un sólo dígito cuando los índices norteamericanos o europeos están en pérdidas en lo que va de año. La respuesta es muy simple: Superando en nuestras inversiones a los índices de referencia. Como algunos ya saben, eso sólo lo consiguen de forma consistente y sostenida contadísimos elegidos para la gloria, y por supuesto elegidos por
nosotros.