Siguiendo con vuestros anglicismos... "Too good to be true".
Soy de los que piensan que en la España de 2007 es IMPOSIBLE vivir de un patrimonio global de dos millones de euros, a menos que esté estructurado de la siguiente forma:
a)Inmuebles: choza o chabola con jardincito anexo perdida en el monte de una región despoblada donde la valoración real de mercado del metro cuadrado no supere los dos dígitos.
b)Activos financieros: el monto global del patrimonio restante hasta llegar al límite de los dos millones contemplados en el supuesto. Estos activos deberan ser rentabilizados y monitorizados profesionalmente para alcanzar la felicidad, o al menos evitar la infelicidad y la pobreza actual y futura.
Esta simple estructura patrimonial requerirá asimismo un control férreo de gastos, una correcta desfiscalización de activos, y su correspondiente optimización financiera, para evitar que la inflacción y los impuestos nos obliguen a vender el inmueble y los activos de los que depende nuestra subsistencia.
Con las cifras planteadas inicialmente, la contratación de planes de ahorro y coberturas sanitarias privadas, así como la transmisión intergeneracional quedan fuera de nuestro supuesto.
Sin pecar de catastrofista, creo que es materialmente imposible plantearnos vivir desahogadamente de las rentas, tener descendencia, y usar servicios sanitarios ajenos a nuestra querida y generosa Seguridad Social con el nivel de ingresos generados por nuestro patrimonio (€2m), tras deducir los honorarios de los profesionales que se ocupan de hacernos felices con nuestra supuesta riqueza.
Soy de los que piensan que en la España de 2007 es IMPOSIBLE vivir de un patrimonio global de dos millones de euros, a menos que esté estructurado de la siguiente forma:
a)Inmuebles: choza o chabola con jardincito anexo perdida en el monte de una región despoblada donde la valoración real de mercado del metro cuadrado no supere los dos dígitos.
b)Activos financieros: el monto global del patrimonio restante hasta llegar al límite de los dos millones contemplados en el supuesto. Estos activos deberan ser rentabilizados y monitorizados profesionalmente para alcanzar la felicidad, o al menos evitar la infelicidad y la pobreza actual y futura.
Esta simple estructura patrimonial requerirá asimismo un control férreo de gastos, una correcta desfiscalización de activos, y su correspondiente optimización financiera, para evitar que la inflacción y los impuestos nos obliguen a vender el inmueble y los activos de los que depende nuestra subsistencia.
Con las cifras planteadas inicialmente, la contratación de planes de ahorro y coberturas sanitarias privadas, así como la transmisión intergeneracional quedan fuera de nuestro supuesto.
Sin pecar de catastrofista, creo que es materialmente imposible plantearnos vivir desahogadamente de las rentas, tener descendencia, y usar servicios sanitarios ajenos a nuestra querida y generosa Seguridad Social con el nivel de ingresos generados por nuestro patrimonio (€2m), tras deducir los honorarios de los profesionales que se ocupan de hacernos felices con nuestra supuesta riqueza.