"Estimado Sherpa, Gurus Mundi y el resto de profesionales que trabajáis en vuestro Family Office, primero de todo muchas gracias por no poner mi nombre verdadero (Carola También me gusta), en segundo lugar si os dijera que no me he enfadado os mentiría, la verdad es que me ha sabido bastante mal como ya le he comentado por teléfono a "Sherpa".
Al leer el artículo ya me puse roja como un tomate porque enseguida me di cuenta de que Carola era yo. "Sherpa" y yo lo hemos hablado un millón de veces y tenéis que comprenderlo. Yo no provengo de una familia de banqueros o grandes industriales como muchos de mis compañeros de carrera, tanto aquí en España como en EEUU. Mis padres han hecho verdaderos esfuerzos y sacrificios para darme una formación carísima, casi reservada a familias privilegiadas…y yo no puedo tirar todo eso por la borda, no puedo hacerle eso a mis padres, no lo entenderían.
Conoceros a vosotros ha significado para mí una fatalidad, el día que "Sherpa" me invitó a vuestras oficinas y os conocí a todos marcó un punto de inflexión en mi vida profesional. Hace mucho leí una sentencia, no recuerdo donde ni de quien, que decía algo así: “Justo cuando me aprendí todas las respuestas, me cambiaron todas las preguntas”.
Tenéis que comprender que darse una cuenta de esto a estas alturas es muy duro y decidirse a “salir del lado oscuro” como lo llama Sherpa es muy difícil y no creo que lo pueda hacer nunca. No soy la única, hay muchos compañeros de trabajo que piensan lo mismo que yo, muchos compañeros de trabajo que nos hemos visto agachándonos a coger un lápiz debajo de la mesa cuando hemos visto que entraba en el banco aquel cliente al que le convencimos para que invirtiera en aquel producto que resultó fatal, y nos hemos mirado avergonzados.
Todo esto no está bien y las cosas tienen que cambiar pero…..¿Cómo explicar esto a mis padres?...el disgusto que se llevarían….con lo que presumen de dónde trabaja su hija….tanto estudiar, tanto sacar buenas notas, tanto conseguir buenas becas….para acabar buscando un lápiz debajo de una mesa de diseño… Y el resto de compañeros en mi misma situación, con una familia, hijos pequeños y obligaciones económicas que no se pueden poner en peligro... Una progresión laboral conseguida con esfuerzo en los últimos años que no se puede echar por la borda a la ligera, y menos con la que está cayendo. Los comprendo perfectamente y sé que ellos a mí también.
No, no me alegro de haberos conocido, preferiría seguir pensando que no hay otra manera de hacer las cosas y creyendo a pies juntillas lo que nos dicen mis jefes: “lo peor ya ha pasado y ahora todo para arriba”, así podría continuar al teléfono captando dinero para el banco que para eso en definitiva es por lo que me pagan. Nadie debe olvidar eso.
Solo os pido que publiquéis esta carta en vuestro blog, es posible que alguien de mi entorno que conoce mi amistad con "Sherpa" me haya reconocido en vuestro artículo y quiero tener la posibilidad de explicarme.
Gracias.
PD.- En el banco hay muchos que os leen, muchos más de los que yo hubiera pensado antes de vuestro dichoso artículo.
"Carola".