A pesar de que muchos predicen que el 2010 va a ser el año en que la crisis toque fondo y que a partir de ahí los brotes verdes serán ya lechugas frondosas, la cruda realidad será muy otra. El déficit público, la morosidad creditícia (la real y no la lleva maquillaje y lifting incluído) o el mismísimo desempleo van a arrojar unas cifras sensiblemente mejores en 2010 que en años sucesivos: Disfrutemos, pues del 2010...