El escenario está desbordado con la esperanza, la necesidad, de buenas noticias que tranquilicen los ánimos. Bear Stearns, Mac & Mae y AIG, son hasta hoy los elegidos para la gloria o rising stars. Por el contrario de momento sólo Lehman Brothers conforma la lista negra de ángeles caídos. Bancos de inversión, animales hipotecarios contra natura de difícil clasificación, aseguradoras... diversas tipologías de modelos empresariales financieros pero con el mismo final: El rescate público o semi-público.En cuanto a los rescates o fusiones y adquisiciones privadas, sus criterios han sido lógicamente comerciales, es decir de mercado. Quizás con alguna influencia política en forma de compromisos personales y/o favores extramercantiles, pero básicamente se han basado, y así lo seguirán haciendo, en criterios comerciales. Sin embargo ¿en función de qué criterios se han tomado las decisiones de rescate e intervenciones públicas? Esa es la pregunta del millón y es probable que los responsables se lleven a la mismísima tumba algunos de esos criterios utilizados.
Es posible que Wachovia no esté en disposición real de adquirir Morgan Stanley y de hecho nadie sabe si se trata de una adquisición o una fusión. ¿Quién compra a quién? ¿Quién está peor? Lo mismo podríamos sospechar del acuerdo entre Bank of America y Merrill Lynch. Volvemos al maldito ¿dónde c... está Wally?, y dudo que la FED lo sepa con certeza.Quizás no todos los acuerdos de fusión o compra que estamos viendo y veremos en el futuro, tengan
un plan de viabilidad real en su base. Ni se fundamenten en una reestructuración empresarial para optimizar unos recursos ya muy perjudicados. Quizás algunos de estos enamoramientos repentinos obedezcan sólo al criterio de que la unión hace la presión y no la fuerza. Una presión para ser rescatados por un vigilante de la playa desnutrido y desbordado.Con estos flirteos y "UTEEs" (unión temporal estratégica de empresas) esperemos que estos falsos carroñeros no entorpezcan la labor de los auténticos, que no causen seísmos amplificados que superen la capacidad estructural y de confianza del Sistema, ni la capacidad de rescate pública. No me cansaré de repetirlo, sólo los carroñeros públicos y privados pueden salvar el Sistema.

Dólares: Son esos imprudentes billetes americanos que tienen diverso valor y el mismo tamaño.Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino.