La opinión del maestro
En primer lugar pediros disculpas por la "sequía" que últimamente está sufriendo el blog. la principal razón es el proceso de mudanza y cambio de país en el que estoy inmerso.
En segundo lugar, creo que por su enorme interés paso a publicar en el blog la última carta que Warren Buffet ha publicado recientemente donde se expone con claridad cual es su actual visión de los mercados. Como siempre vuestras opiniones serán bienvenidas.
WARREN BUFFETT EN NY TIMES
Compren acciones estadounidenses. Es lo que hago yo.
16 DE OCTUBRE 2008
El mundo financiero hoy es un desastre, tanto en Estados Unidos como en otros países. Además, sus problemas han ido filtrándose en la economía general y lo que eran unas gotitas están empezando ya a ser torrentes. A corto plazo aumentará el paro, la actividad empresarial se debilitará y los titulares seguirán dándonos miedo.
Así que... me he dedicado a comprar acciones estadounidenses. Me refiero a mi cartera personal, en la que no tenía antes más que bonos del Tesoro de EE UU (esta descripción la hago al margen de mi participación en Berkshire Hathaway, que es enteramente filantrópica).
Echemos un vistazo a la historia: durante la Depresión, el Dow Jones registró su mayor caída, llegando a los 41 puntos el 8 de julio de 1932. Las condiciones económicas, sin embargo, siguieron empeorando hasta que Franklin D. Roosevelt fue nombrado presidente en marzo de 1933. Para entonces, el mercado ya había mejorado en un 30 %. O pensemos si no en los inicios de la Segunda Guerra Mundial, cuando a EE UU no le iban bien las cosas ni en Europa ni en el Pacífico. El mercado tocó fondo en abril de 1942, mucho antes de que cambiara la suerte de los Aliados. Luego, a principios de los ochenta, el momento de comprar acciones fue cuando la inflación estaba más alta y la economía se había ido a pique. En resumen, las malas noticias son el mejor amigo de un inversor, porque nos permiten comprar una porción del futuro de EE UU a precio de ganga.
El panorama bursátil a largo plazo va a traer buenas noticias. En el s. XX, los Estados Unidos pasaron por dos guerras mundiales y otros caros y traumáticos conflictos militares; conocieron la Depresión, unas diez recesiones y varios accesos de pánico financiero, y además tuvieron que lidiar con diversas crisis del petróleo, una epidemia de gripe y un presidente deshonrado. Y, sin embargo, el Dow Jones pasó de los 66 a los 11.497 puntos.
En segundo lugar, creo que por su enorme interés paso a publicar en el blog la última carta que Warren Buffet ha publicado recientemente donde se expone con claridad cual es su actual visión de los mercados. Como siempre vuestras opiniones serán bienvenidas.
WARREN BUFFETT EN NY TIMES
Compren acciones estadounidenses. Es lo que hago yo.
16 DE OCTUBRE 2008
El mundo financiero hoy es un desastre, tanto en Estados Unidos como en otros países. Además, sus problemas han ido filtrándose en la economía general y lo que eran unas gotitas están empezando ya a ser torrentes. A corto plazo aumentará el paro, la actividad empresarial se debilitará y los titulares seguirán dándonos miedo.
Así que... me he dedicado a comprar acciones estadounidenses. Me refiero a mi cartera personal, en la que no tenía antes más que bonos del Tesoro de EE UU (esta descripción la hago al margen de mi participación en Berkshire Hathaway, que es enteramente filantrópica).
Si los precios se mantienen atractivos, mi patrimonio neto aparte de Berkshire no tardará mucho en estar compuesto en su totalidad por acciones estadounidenses. ¿Por qué? Una sencilla regla dicta mis adquisiciones: ser temeroso cuando otros son ambiciosos y ambicioso cuando otros son temerosos. Y si hay algo cierto es que el temor se ha convertido en algo generalizado que ha hecho presa incluso de los inversores más veteranos.
No cabe duda de que los inversores tienen razón en desconfiar de las entidades más endeudadas o las empresas con una mala posición competitiva, pero no tiene sentido temer por la prosperidad a largo plazo de las múltiples empresas sanas del país. Está claro que estas sociedades experimentarán leves alteraciones puntuales en sus ingresos, tal como han hecho siempre. Pero la mayor parte de las grandes compañías registrarán beneficios récord de aquí a cinco, diez y veinte años.
Hay algo que quiero dejar bien claro: no puedo predecir los movimientos bursátiles a corto plazo. No tengo ni la más remota idea de si las acciones habrán subido o bajado dentro de un mes o un año. De todos modos, es probable que el mercado cotice al alza, y puede que de manera sustancial, mucho antes de que mejoren la opinión general o la economía. Así que al que se queda esperando al petirrojo, se le pasa la primavera.
Echemos un vistazo a la historia: durante la Depresión, el Dow Jones registró su mayor caída, llegando a los 41 puntos el 8 de julio de 1932. Las condiciones económicas, sin embargo, siguieron empeorando hasta que Franklin D. Roosevelt fue nombrado presidente en marzo de 1933. Para entonces, el mercado ya había mejorado en un 30 %. O pensemos si no en los inicios de la Segunda Guerra Mundial, cuando a EE UU no le iban bien las cosas ni en Europa ni en el Pacífico. El mercado tocó fondo en abril de 1942, mucho antes de que cambiara la suerte de los Aliados. Luego, a principios de los ochenta, el momento de comprar acciones fue cuando la inflación estaba más alta y la economía se había ido a pique. En resumen, las malas noticias son el mejor amigo de un inversor, porque nos permiten comprar una porción del futuro de EE UU a precio de ganga.
El panorama bursátil a largo plazo va a traer buenas noticias. En el s. XX, los Estados Unidos pasaron por dos guerras mundiales y otros caros y traumáticos conflictos militares; conocieron la Depresión, unas diez recesiones y varios accesos de pánico financiero, y además tuvieron que lidiar con diversas crisis del petróleo, una epidemia de gripe y un presidente deshonrado. Y, sin embargo, el Dow Jones pasó de los 66 a los 11.497 puntos.
Uno podría pensar que ha sido imposible para los inversores perder dinero en un siglo marcado por un aumento del índice tan extraordinario. Pero a algunos inversores les ocurrió. Los desafortunados compraban acciones sólo cuando se sentían cómodos y luego las vendían cuando se ponían nerviosos por culpa de los titulares.
Hoy en día, los que tienen sus inversiones en liquidez (letras del tesoro, bonos) se sienten cómodos. Y no deberían. Se han decantado por un terrible activo a largo plazo que no les reporta prácticamente beneficio alguno y que con toda seguridad experimentará una depreciación en su valor. Y digo esto porque es probable que las políticas previstas por el Gobierno estadounidense para aliviar la crisis actual tengan efectos inflacionarios y aceleren por tanto el descenso en el valor real de las cuentas de efectivo.
Es casi del todo seguro que las acciones superarán en rentabilidad al efectivo en el próximo decenio, y probablemente por mucho. Los inversores que se aferran al efectivo ahora están apostando por su capacidad en el futuro de separarse del mismo en el momento apropiado. Si se quedan esperando que les tranquilicen buenas noticias, hacen caso omiso del consejo de Wayne Gretzky (un famoso jugador estadounidense de hockey hielo): "Yo patino hacia donde va a estar la bola, no hacia donde ha estado". No me gusta opinar sobre la Bolsa y vuelvo a señalar que no tengo ni idea de lo que va a hacer el mercado a corto plazo. No obstante, seguiré el ejemplo de un restaurante que abrió sus puertas en el edificio de un antiguo banco y que se anunciaba así: "pon tu boca donde estuvo tu dinero". Hoy ambos, mi dinero y mi boca, dicen acciones".
Warren E. Buffett, presidente ejecutivo de Berkshire Hathaway.
Etiquetas: Comentario del mercado
El mercado americano no se, pero el espanol todavia tiene caida para largo... a mi parecer!
El mercado americano esta en minimos de las .com verdad?
Todavía no Dalamar. El mínimo de las .com en el S&P500 se produjo en octubre del 2002 y llegó un poco por debajo de 780, así que fíjate la caída que falta todavía si llegáramos a esos mínimos: un -18% adicional aproximadamente. Lo cual concuerda más o menos con muchos comentarios de que todavía podríamos ver un -25% o -30%de caída.
Saludos.
Luis
Hola Nacho.
Es duro aguantar el chaparrón en estos momentos,solo te escribo para animarte.Yo he pasado un par de semanas bastante inquieto por vincular mucho mi cartera al bbva,ha sido una temeridad,pero parece que el riesgo de desaparición ha terminado.
Ahora solo nos queda ir cargando poco a poco,y que de esta no se acabe el mundo,je,je.
Un saludo.
Pedro luis.
Buenas noches:
Pues verás... el Sr.Buffet está apareciendo más en público y en prensa en el último año que en toda su vida, lo cual me hace pensar que está más pillao de lo que quiere o le gustaría reconocer. Entiendo que quiere aprovechar su 'aura' y extender su kharma a los mercados, seguramente porque la crisis le está tocando las narices bien tocadas.
O eso, o lo del 'maestro' es bondad en estado puro.
Un saludo