Este lunes se ha formalizado en Múnich el nacimiento de un proyecto de energía sostenible sin precedentes. La iniciativa prevé la construcción en el desierto del Sahara de plantas solares termoelécricas capaces de cubrir el 15 por ciento de las necesidades eléctricas de Europa, y dos tercios de la del Norte de África y Oriente Medio. El horizonte es el año 2050. Una empresa española, Abengoa, participará en el proyecto.
Desertec es un proyecto visionario que permitirá una obtención y suministro energético sostenible.