
Después de unos días en que, por estar ausente, no he podido atender mi crónica diaria sobre la Bolsa española, me pondré al día con un resumen semanal de lo acontecido.
Tras encadenar seis semanas consecutivas de ganancias, las Bolsas se han tomado un respiro. El Ibex-35 cierra la semana recortando un 1,58%, en un claro movimiento de consolidación, y ello a pesar de que el viernes el selectivo español subió un 1,36%, hasta los 8.888,20 puntos, animado por la publicación de unos resultados empresariales mejores de lo esperado.
En realidad casi nada ha cambiado, al menos para mejor. Más bien al contrario. La crisis sigue campando a sus anchas por el mundo y todo indica que va para largo, como lo corroboran los análisis y previsiones tanto de Fondo Monetario Internacional como del Banco Mundial. Lo que ocurre es que, en este contexto tan negativo, los buenos resultados empresariales que han publicado compañías estadounidenses del calibre de Microsoft, Visa, American Express o Ford, han sido recibidos aquí con optimismo por unos inversores ávidos de buenas noticias que les hagan mejorar las perspectivas, mientras esperan la publicación, durante esta semana, de los resultados de los bancos españoles, que pondrán de nuevo a prueba la remontada bursátil.
Por otro lado, el próximo 4 de mayo se conocerá el resultado de las pruebas de esfuerzo a que la Administración Obama está sometiendo a los mayores bancos estadounidenses. Esa podría ser una prueba de fuego definitiva sobre si lo peor de la crisis financiera ha quedado atrás.
¡¡¡Felices inversiones!!!