

Balance semanal ligeramente negativo para el Ibex-35, que baja un 0,42% durante el periodo, quedando en 10.901,90 puntos, tras haber alcanzado en la jornada del jueves un nuevo máximo anual: 11.046,80 puntos. El menor mínimo intradía ha sido 10.737,70 puntos (miércoles) y el mayor máximo 11.144,10 puntos (jueves). El volumen de contratación de los inversores durante estos cinco días se ha situado en los 10.412,00 millones de euros en todo el mercado.
Entre los grandes valores del selectivo español, Repsol, repunta un 1,85% en la semana, Iberdrola, gana un 0,17%; BBVA, cierra en tablas; Banco Santander, pierde un 0,59% y Telefónica es el que más baja, un 2,63%.
El beneficio anual del Ibex-35, queda en el 18,55%, mientras que las ganancias desde los mínimos de marzo se sitúan en el 59,91%.
Exceptuando el Ftse 100 de Londres, que se deja un 0,37% en la semana, la corrección semanal del resto de los principales índices europeos ha sido superior a la del Ibex-35: El EuroStoxx 50, baja un 1,36%; el Dax 30 de Fráncfort, un 2,75% y el Cac 40 de París, un 0,73%.
Ayer jueves, aprovechando el mantenimiento de tipos y las declaraciones hechas por la Fed y el BCE más los datos positivos de crecimiento de Alemania y Francia, los mercados se inundaron de impaciente euforia compradora. Hoy, tras conocerse los datos de inflación y producción industrial de julio y los datos de confianza de la Universidad de Michigan, los mercados se deprimen y se imponen la volatilidad, el miedo y la recogida de beneficios. Queda claro, una vez más, que son las emociones y no la inteligencia las que dirigen las acciones de los inversores; es la eterna pugna entre el miedo y la codicia.
¡¡¡Felices inversiones!!!