
In an Absolut World. Cuando el gigante sueco de las bebidas alcohólicas Absolut Vodka lanzó hace año y medio su nueva campaña publicitaria a nivel mundial para explicar como sería su mundo perfecto imaginó que Madrid tendría playa y que en Barcelona la bicicleta sería el principal medio de transporte.
Lo que entonces no pudo sospechar es que apenas unos meses después España iba convertirse en la capital de su particular paraíso. Con un ritmo de crecimiento anual superior al 20%, nuestro país se ha convertido en el primer consumidor de Absolut de Europa y el tercero del mundo, sólo superado por Estados Unidos y muy cerca ya de Canadá.
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