Con los datos macro en Estados Unidos a la baja, el alumbramiento de un nuevo plan de rescate a Grecia y las próximas subidas de tipos de interés en Europa, podríamos ver al EURO haciendo nuevos máximos frente al dólar, con un objetivo en 1,54 USD. Una debilidad en la divisa norteamericana que sin embargo puede estar próxima a un cambio de tendencia a partir de dicho nivel.
Aunque los malos datos macro en Estados unidos durante la semana pasada han confirmado la debilidad de la recuperación de la economía norteamericana, pensamos que el mercado está siendo excesivamente entusiasta sobre la posibilidad de que se ponga en marcha un nuevo plan de expansión cuantitativa o QE3. Ni siquiera los miembros de la FED más propensos a ello han sugerido la necesidad de un estímulo adicional. Adicionalmente, la “troika” (Comisión Europea – BCE – FMI) parece tener cerrado un acuerdo de rescate a Grecia, suficientemente generoso como para ganar tiempo y retrasar tres años la necesaria reestructuración. No obstante, falta por conocer los detalles de la participación de los acreedores privados en el nuevo plan, y esperamos algún que otro momento de dudas y tensión sobre este tema antes de la presentación formal y firma del plan de rescate. Del lado de los tipos de interés, se espera una nueva subida en julio por parte del BCE, decisión que seguramente venga acompañada de la retórica habitual por parte de Trichet… Una serie de ingredientes que han permitido una apreciación del EURO, para la cual todavía damos recorrido hacia un nuevo máximo en 1,54 USD.
Pero una vez vistos los elementos que permiten que se prolongue todavía la escalada del EURO durante las próximas semanas, ¿cuáles son los catalizadores que pueden provocar un cambio en la tendencia del dólar y favorecer su recuperación?
- Una subida de tipos de interés por parte de la Fed. Con el Banco Central Europeo colocando los tipos de interés en el 1.75% para final de año, el diferencial de tipos entre las dos zonas puede situarse en un punto y medio hasta que la Fed inicie su ciclo de subidas, previsto para final de 2011.
- Enfriamiento de las economías china y del sudeste asiático, que están teniendo dificultades para combatir la inflación hasta el punto que, una inestabilidad en este sentido en la zona podría hacer que los inversores girasen nuevamente hacia el dólar como moneda de referencia.
- Aunque la crisis griega parece ser la última y en vías de solución, una reedición de crisis de deuda soberana en los próximos meses en alguno de los países periféricos, y España sería la clave de este riesgo, podría desplomar el euro y devolverlo a niveles por debajo de 1,40.
- De modo general señales macro que adelanten una ralentización de la economía, no solamente estadounidense sino global, dibujaría el escenario adecuado para la apreciación del dólar.
De modo que estos serían los riesgos o situaciones a tener presentes ya que de producirse pueden provocar un rápido y brusco cambio de tendencia en la divisa estadounidense.
En cuanto al resto de divisas, también se presentan movimientos interesantes en el horizonte próximo: fortaleza de una libra actualmente infravalorada frente al dólar, intento de apreciación del franco suizo frente al resto de divisas, y continuación de la tendencia alcista de las divisas nórdicas (coronas sueca y noruega representan la mejor oportunidad en Europa, todavía con recorrido al alza por los sólidos fundamentales). A pesar de la política suave del Banco Central de Canadá, su divisa sigue a un precio atractivo y se beneficia de la posición del país en la exportación de materias primas. Respecto al yen, debería volver a debilitarse notablemente.