La sesión del pasado viernes estuvo marcada por la publicación del dato de PIB norteamericano, que sorprendió al mercado, con un crecimiento trimestral del +5,7%, frente al +4,8% estimado por el consenso. El 60% del rebote se explica por el efecto de los stocks. Os recordamos que este efecto fue de tan solo el 30% en el tercer trimestre del 2009. Ha habido una clara aceleración del crecimiento en el año, aunque sigue estando muy concentrada en ciertas áreas. El incremento de la demanda final fue del +2.2% en el cuarto trimestre lo que representa, a nuestro modo de ver, una visión más fiel de la fortaleza de la economía norteamericana que la cifra total en si. Por lo tanto, parece que la recesión va quedando atrás, y que el crecimiento de fondo es consistente. Destacamos que el Gasto publico no creció, en términos porcentuales, y cayó en volumen, lo que parece bastante sorprendente en la medida en que tan sólo se ha realizado algo más del 50% del gasto previsto en el “plan Obama”. Se explica principalmente por la caída del gasto militar. Estaremos pendientes de la articulación del plan de empleo propuesto la semana pasada en el "Discurso de la Unión". Hoy pendientes del ISM no manufacturero.