Bueno, pues aprovecho que estoy en cama con un catarro importante, para escribir otro post para el blog. Hoy concretamente hablaré sobre la importancia de tener las ideas claras a la hora de llevar a cabo nuestras inversiones.
Seguro que en estos ultimos dias nos hemos hartado todos a escuchar eso de "año nuevo, vida nueva", "con el nuevo año hay que hacer cosas nuevas", etc. Yo personalmente soy algo contrario a estas cosas, entre otras cosas porque seguramente todos (yo me incluyo) hemos dejado cosas o proyectos sin terminar en este año pasado. Con las inversiones pasa igual. Parece que con el año nuevo tengamos que mirar cosas nuevas, productos nuevos, como si lo del año pasado ya estuviera caduco o pasado de moda, cuando justo es lo contrario, ya que seguramente, si mantenemos nuestras perspectivas de inversión, al final el tiempo terminará dandonos la razón.
En mi caso, y personalmente hablando, este año he dejado muchas cosas a medio hacer (además de mis inversiones en bolsa), y sinceramente, este año que viene lo afronto exactamente igual que como afronté el fin de año pasado, es decir, esperar, y esperar, hasta que el dinero vaya llegando. Esa es la verdadera filosofía del inversor, sobre todo si invierte a largo plazo.
No nos dejemos llevar por cantos de sirena que nos vendan por ahí. Seamos fieles a nuestros principios, pues seguramente serán esos los que nos lleven a buen puerto, al final. Y sobre todo, como digo siempre, no nos dejemos cegar por el color del dinero. Ganar dinero si, pero poco a poco.