Contrarian Investing
Buy when there is blood in the streets

Emprender en España: el coste emocional del fracaso

53
Publicado por Deferrer el 04 de enero de 2011

El otro día estuve reflexionando sobre mi carrera como trader. Desde la más absoluta ignorancia, el sufrimiento y un larguísimo camino en el desierto hasta el momento actual en el que he alcanzado la consistencia y a pesar de que sigo ignorando muchas cosas empiezo a saber que es lo que no sé, que es el estado en el que uno realmente puede empezar a aprender de verdad. Todavía estoy en un momento de la curva de aprendizaje en la cual cada 6 meses me hago con nuevas ideas que considero útil. Posiblemente dentro de 10 años esto no sea así. 

Yo soy un emprendedor, aunque a algunos les gustaría calificarme de especulador que no aporta valor a la sociedad. Quienes dicen esto creen que los especuladores agrandan las oscilaciones de los mercados cuando en verdad las reducen. No toman en cuenta que los especuladores, por ejemplo, dan contrapartida a los grandes fondos de pensiones. La realidad es que los mercados no existirían sin especuladores, de igual manera que un mecanismo no funciona sin lubricante. 

En cualquier caso, soy un emprendedor sí o sí. Mucha gente tiende a pensar que un emprendedor es quien monta un negocio como un bar, una página web o un puesto de venta de crepes, pero no si uno es un especulador. Si nos atenemos a la definición de la Academia tenemos que:

emprendedor, ra. 

 1. adj. Que emprende con resolución acciones dificultosas o azarosas. 

Es claro que intentar vivir de los mercados financieros por tu cuenta es una tarea de alto riesgo, una tarea dificultosa y por tanto todo especuladores es un emprendedor. 

Seguro que hay muchos y variados factores por las que en España el espíritu emprendedor, en cualquier tipo de actividad, solo sea un espíritu que cala en las almas de unos pocos. Habrá razones culturales, normativas, sociales, etc, las que sean para que esto sea así. 

No voy a entrar en todos los factores sino solo centrarme en el coste emocional - social de ser emprendedor. 

¿Qué es lo natural en España? Que yo sepa para mucha gente lo natural es ser bautizado, ir al colegio, hacer la comunión,ir al instituto, tal vez la universidad, ponerse a trabajar, casarse, trabajar más, jubilarse y después morir. 

Perdón si parece drástico, todos vamos a morir de una manera u otra ya que todos los ríos van a dar a la mar. Lo que quiero recalcar es que en líneas generales hay un camino predefinido para el conjunto de los ciudadanos. 

Eso son los momentos claves que articulan una vida. Todo un programa para su existencia incardinado en las tradiciones y convenciones sociales. Casi siempre salirse de ese guión le hace merecedor de un calificativo en la línea de "algo raro le pasa a este". 

Lo normal cuando uno deja la educación para pasar a engrosar la fuerza laboral de un país es que se espere que haga algo útil o con un sentido claro según la percepción del conjunto de los ciudadanos. A su vez la familia y sobre todo las novias y mujeres desean que uno encuentre el mejor y más estable trabajo. Digamoslo claro, si no hay dinero el amor salta por la ventana. Es así. 

Una oposición es una de las opciones más deseadas por las madres y también por las novias que pretenden casarse con un valor seguro, cual inversor que comprar sus santanderes y telefónicas. Ser asalariado en el sector privado también es muy interesante, sobre todo si es en una multinacional española, lo cual podría equivaler en muchos casos a ser funcionario. 

Los estudiantes de las escuelas de negocio, la mayoría de ellos no emprenderán nada, tan solo engordarán el CV para ser fichados en la estructura de alguna buena empresa. Las novias quieren valores seguros no activos de riesgo. Es normal, es mejor un hombre con una lanza que caza todos los dias ratones que un hombre sin nada que planea cazar un mamut. (nota: estoy hablando en clave sexista pero lo pueden intercambiar perfectamente, solo son metáforas y no voy a estar diciendo miembros y miembras). 

El amor juega en contra de salirse de lo convencional. Puede que su novia/mujer le apoye si pretende emprender un negocio de mayor riesgo. Pero como fracase o el éxito futuro tarde en llegar, no lo dude, será tildado de fracasado en todo el sentido peyorativo del término. Puede que su familia le apoye para emprender un negocio de mayor riesgo que una oposición, pero como fracase, no lo dude, será tildado de fracasado. En sus pensamientos más íntimos, sus familiares, no podrán evitar pensar lo condenadamente perdedor que es usted. No es que en España haya muy poco capital riesgo dispuesto a apostar por ideas con potencial, es que hay muy poco "capital riesgo emocional". 

Jobs y Wozniak son dos de los emprendedores más famosos de todos los tiempos. Seguro que una vez reconocido su triunfo hubieran sido laureados a lo grande si hubieren sido españoles. Pero ¿como se les vería mientras no eran nada? En USA no tengo mucha idea como se ve a los jovenes emprendedores, aunque creo que están muy bien vistos, con mucha respetabilidad social y se apoya el que tomen riesgos. Y si triunfan pueden llegar a ser auténticas super estrellas. A uno de ellos la revista Time le ha nombrado personaje del año 2010, hablamos del creador de Facebook. 

Pero si Jobs y Wozniak hubiesen sido españoles trabajando en un garaje toqueteando nosequé, tengo claro como les hubieran definido la gente que le rodeaba. Les hubieran llamado niñatos jugando con trastos en el garaje. 

El problema es que emprender rara vez significa alcanzar la victoria al primer paso. En realidad sería un milagro. Emprender significa en buena medida fracasar. Fracasar en consustancial a emprender. Emprender es tomar un camino en una actividad que uno no domina y donde el futuro es totalmente incierto. Y eso es lo que no entienden los que rodean a los emprendedores: el fracaso. 

Todo el mundo se apunta a caballo ganador. ¿Quien no quiere casarse con la guapa? Y todo el mundo reniega del caballo perdedor, estos apestan, no nos aportan nada y encima nos molestan con sus lánguidas caras. 

El fracaso, necesario en buena parte del camino de los emprendedores, se convierte en todo un estigma social. En vez de admirar a alguien por haber tenido el coraje de intentarlo se le considera poco inteligente y un soñador alejado de la realidad. ¿Que novia quiere estar con un hombre que no gana ni para comer? Ninguna y es lógico. Así, el fracasado emprendedor, siente presión por todos los flancos de su mundo y se ve forzado a abandonar y favorecer un "trabajo seguro". Muchas veces se abandona antes de tiempo más que realmente fracasar. El tiempo manda y la vida avanza, así es la vida. No hay tiempo para fracasar y hay que pagar el bautizo del niño, el colegio, la comunión y así y así. 

Sin embargo yo se por mi experiencia que el emprendedor para llegar a algún lado, aunque sea un resultado modesto, necesita fracasar. Exactamente tiempo para fracasar.

- "Hola querida, mamá y familia, necesito tiempo para fracasar"

¿no pega verdad? 

Pero que no tenga sentido no significa que no sea verdad y necesario. Este es un blog sobre Contrarian Investing, no sobre lo que suena lógico para la mayoría.

Yo estuve mucho tiempo fracasando, muchísimo. Partí de la nada, de la más negra y absoluta ignorancia. Viniendo de letras hacía falta mucho tiempo para alcanzar un punto donde pudiera ganar, poco pero consistentemente. ¿Pero y si hubiera abandonado? A veces uno puede pensar que no está yendo hacía ningún lugar y puede tener una alta convicción de que está fracasando y que no hay esperanza. Es bueno reconocer el fracaso. Y toda tarea ha de llegar a su fin si no se consiguen objetivos,  ¿pero cuantas veces realmente estamos abandonando antes de tiempo y se trata tan solo de un fracaso temporal y no de un fracaso definitivo?

Si yo no hubiera gozado de unas circunstancias adecuadas. Si hubiera sentido esa presión social, emocional y de la vida en general por tener un trabajo seguro para satisfacer todas las convenciones sociales (y el estómago), entonces hubiera abandonado. Pero no fue así. Claro que quienes me rodean andaban preocupados, pero nunca me preocupó y siempre me dieron un plato caliente y una cama. Tuve suerte, no todo el mundo puede no producir resultados de ninguna clase y aún así seguir investigando e intentándolo. 

Hubo un momento en que me di cuenta de que no sabía absolutamente nada, que me había pasado meses y hasta dos años observando el precio y seguía sin capacidad de analizar el mercado con fiabilidad y menos de negociar con resultados. Me pareció banal todos mi esfuerzos y miles de horas dedicadas a los mercados. Me pareció aleatorio todos mis resultados cuando fueron positivos y una reversión a la media mis pérdidas. 

Estuve a punto de abandonar. 

Cualquiera en su sano juicio y con una vida que avanza exigiendo de nosotros diferentes cosas hubiera abandonado. Pero yo seguí. No es solo no admitir una derrota lo que me freno de abandonar. Fue que odiaba las otras opciones que la vida tenía para mí. Y sobre todo fue, que nadie me metió presión para abandonar. Tuve tiempo para fracasar hasta el final

Entre ese momento en el que estuve a punto de abandonar y el momento que empecé a pensar que podría vivir en algún momento de la especulación, no fue un largo periodo de tiempo. Es curioso pero a esos dos momentos solo les separan unos pocos meses. No hubo un ¡eureka¡, tan solo todo lo que había aprendido en la larga travesía por el desierto más nuevo conocimiento adquirido fue tomando un sentido global y útil para mis análisis y especulaciones. Me di cuenta de los diferentes matices de los principales conceptos que manejo para especular. Uno no puede esperar que algo funcione en toda circunstancia. El contexto lo es todo. También uno necesita, primero: tiempo para aprender los conceptos convencionales de la especulación; segundo: poner en práctica esos conceptos y sufrir las consecuencias de ese conocimiento; y tercero: desintoxicarse de toda la basura usada por la mayoría para utilizar tus propias herramientas.

Aprender, aplicar, desaprender, re-aprender, observar, estudiar, analizar, experimentar, etc, etc, todo eso requiere tiempo, tiempo y tiempo. 

En la fórmula que el emprendedor maneja se sobrepondera el capital y las ideas y se infrapondera el factor tiempo. Uno puede obtener más capital y generar más o mejores ideas, pero nadie puede ganar tiempo, en todo caso dejarlo pasar. 

 

Nunca abandones, nunca abandones, nunca, nunca, nunca, sea grande o pequeño, nunca abandones. 

                                                                                                         (Wiston Churchill)

Sobre todo, nunca abandones, nunca, nunca, nunca abandones, el único momento en que eres un fracasado es cuando dejas de intentarlo, solo los perdedores abandonan, los mayores perdedores son los que lo dejan, los ganadores lo siguen intentando, así que hagas lo que hagas, nunca abandones. 

                                                                                                       (Donald Trump)

 

 

 

 

Etiquetas: Emprendedor · España · emocion · fracaso



Añadir comentario
53
Comentarios
1 Djsaenz
04 de enero de 2011 (11:19)

Buenisimo articulo, sin duda. Me he sentido identificado en muchos aspectos que comentas. Desgraciadamente en España se tiende mucho a endiosar y a enterrar a la mínima a la gente (supongo que por la ignorancia que por desgracia abunda en el pais). No hay más que ver qué tan rápido se adoran y luego defenestran los jugadores de futbol, p.ej.

Yo en mi caso vengo de ser una persona de las que dices "de alto riesgo", con un trabajo normal y eventual. Con la crisis me fui al paro, y ahora estoy tratando de labrarme un futuro al margen de los "contratos basura" y las multinacionales. Veremos si esto de ser un "self-made man" funciona, pero al menos por intentarlo no quedará. Ya veremos a ver que pasa si la cosa sale bien y me empieza a ir bien. Entonces más de un pelotilla empezaría a dorarme la pildora, seguro. En fin, que es lo que nos toca vivir, por desgracia....

Me gusta
2 Eduardodm
04 de enero de 2011 (13:10)

Para mí la clave de ser emprendedor en el mundo de la especulación, al margen de dinero para operar, es el tiempo. Si quieres dedicarte a ello y tienes detrás una familia (con la manía de comer a diario), una hipoteca o alquiler(con un banco que tiene por costumbre cobrar)... pues te ves abocado a hilar muy fino al decidir dar el paso, tener una consistencia en la operatoria en cuentas demo... pues una vez que empieces, con esas cargas a la espalda, no vas a disponer del mismo margen de tiempo,para obtener la consistencia, que alguien que no las tiene.
La cosa cambia cuando no se tienen esas cargas. Aunque se debiera empezar con las mismas garantías que quien las tiene.
Un saludo.

Me gusta
3 Sharkopciones
04 de enero de 2011 (13:21)

Yo me marché de casa a los 22 años, tras acabar la carrera. Una vez que cruzas los Pirineos, tu mundo cambia totalmente. La mejor manera de que te resbale esa presión es desaparecer.

El problema social que tenemos en España se acabaría mandando a los chavales con 17 años a recorrer mundo, a conocer nuevas culturas, nuevas formas de pensar... basta ya de que como aquí no se vive en ningún sitio (normalmente quien lo dice no ha salido mucho). Por ejemplo, en Finlandia (imagino que en otros países nórdicos también), cuando acaban la secundaria se marchan un año fuera, ya que así ganan más puntos para luego seguir en la universidad.

Mucha culpa la tienen los padres, que intentan proteger a los hijos y mantenerlos cerca todo el tiempo posible. Si ya para movernos de comunidad se ve como un viaja al más allá.... Una patada en el culo les voy a dar yo, para que con 18 estén ya "mochileando" por el mundo.

Viajar es la solución.

Saludos.

Me gusta (3)
4 Amakor
04 de enero de 2011 (19:08)

si tienes que eligir entre dos caminos, busca el camino del corazón, nunca que equivocarás.

Me gusta (1)
5 Moniato
04 de enero de 2011 (22:37)

Muy bueno el artículo. ¿Como fueron tus comienzos? ¿Hiciste cursos? ¿Autodidacta? A mas de uno nos vendria bien una conversación contigo.
Saludos

Me gusta (1)
6 Fernan2
04 de enero de 2011 (22:57)

Lo de emprender es realmente muy jodido... y la gente no se da cuenta, porque existe el "sesgo de supervivencia": sólo se entrevista en la prensa a los emprendedores que han triunfado, y así parece que sea la panacea (bueno, no tanto, pero casi). Tú ya no lo pintas tan bonito, y por eso el artículo es bueno, pero para que realmente fuera muy bueno faltaría que incluyera también el testimonio de dos o tres que lo intentaron y fracasaron en el intento... aunque claro, el problema es que esos no van escribiendo artículos para contarlo.

Me gusta
7 Deferrer
Deferrer  en respuesta a  Moniato
04 de enero de 2011 (22:59)

Te voy a contestar pero no ahora, voy a hacer un post sobre mi primer paso a ver si lo publico mañana o pasado. Los comienzos no pudieron ser más bochornosos. De hecho pensé que iba a ser rico y que la gente era idiota, para al poco darme cuenta que el idiota era yo. Pero fue una importante lección.

Me gusta
8 Deferrer
Deferrer  en respuesta a  Fernan2
04 de enero de 2011 (23:04)

Cierto, vivimos engañados por el sesgo de supervivencia.

Me gusta
9 Efectoyunque
04 de enero de 2011 (23:11)

Parece una foto de mi vida. En fin. Me falta el final. Acabo de terminar mi "sistema" y lo tengo que poner a prueba para decir como tu... "ya se chuflar".
Enhorabuena, por esa elocuencia.

Me gusta
10 Fernan2
Fernan2  en respuesta a  Fernan2
04 de enero de 2011 (23:23)

Y aunque no tengo experiencia de primera mano, sí voy a contar el caso de un amigo que puede ilustrar bastante bien a lo que me refiero...

Este amigo era camionero, y le encantaba serlo, y un día, hará unos 10-15 años, decidió que se iba a comprar su camión para trabajar por libre y que no hubiera otros llevándose una parte de lo que él ganaba. Se compró su camión de segunda mano, se apuntó a una cooperativa, y a trabajar!!

Las cosas le fueron bien, pero entonces el gobierno decidió sacar una ley para favorecer a las grandes empresas y joder a los pequeños autónomos como mi amigo (los cambios en las reglas del juego están a la orden del día en todos los negocios, ahí están los restaurantes y la ley antitabaco): Para estar legal, había que ser empresa (no autónomo) y tener al menos 5 camiones (creo recordar), y además sacarse una licencia de transportista, gastándose un dineral en sacarla y aprobando un examen. Lo del mínimo de 5 camiones se podía evitar comprando una empresa antigua (cuya cotización subió un montón), ya que la ley hacía una excepción con las empresas ya constituidas, pero para la licencia tuvo que parar de trabajar y ponerse a estudiar... y tuvo que vender el camión, porque no podía afrontar los pagos mensuales del préstamo del camión (hablamos de 1000 euros al mes) sin tener ingresos.

Finalmente, consiguió la licencia de transportista, se hizo con una de esas empresas, y se compró otro camión; sobra decir que su situación económica, a esas alturas, era de todo menos boyante, y si no era peor aún era porque vivía de alquiler en una casa de pueblo propiedad de su tía... pero aún así, hablamos de apretarse el cinturón varios agujeros. Pero resultó que este camión no le salió bueno, cada dos por tres estaba en el taller... con facturas de cuatro dígitos!! Vamos, que trabajaba para el camión; y como así no iba bien, decidió vender el puñetero camión y comprarse esta vez uno nuevo, ya no le quedaban ganas de más camiones de segunda mano.

Pero a la sazón, nos habíamos plantado en 2006-2007; con un préstamo pendiente de veintitantos millones de pesetas para el camión (y no al euribor, ni a 20 años, precisamente), empieza a subir el gasoil, y empieza a escasear el trabajo (con lo que es imposible repercutir al cliente las subidas del gasoil, gracias da el que tiene trabajo). Y desde entonces, un calvario... de tanto apretárselo, el cinturón ya le da tres vueltas a la cintura (y una al cuello), y estoy seguro de que maldice el día en que decidió emprender (y su esposa aún lo maldice más). Y hablamos de una persona que conocía el negocio y que ha trabajado más horas que un reloj!!

s2

Me gusta
11 4....s
04 de enero de 2011 (23:28)

Aun recuerdo cuando pizarro proclamaba a boca llena que especular era bueno...al poco tiempo confesaba lo contrario con la que estaba cayendo se dio cuenta de que lo blanco no podia pasar por negro...venga vamos que se puede ser empresario y emprendedor y buen padre de familia y buen amante...

especular 1

1. adj. Del espejo o semejante a él.
2. Que se refleja en un espejo:
las imágenes especulares son a veces confusas.

Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe:
especular 2

1. intr. Meditar, reflexionar, pensar:
deja de especular y actúa.
2. Hacer suposiciones sin fundamento:
no hace más que especular sobre lo que haría si le hubiera tocado la lotería.
3. Comprar bienes que se cree van a subir de precio para venderlos y obtener una ganancia sin trabajo ni esfuerzo.
♦ Se utiliza sobre todo con las preps. con y en: especular en terrenos.
4. Buscar provecho o ganancia fuera del tráfico mercantil:
especulaba con recomendaciones a cambio de un trato de favor.

Me gusta
12 Fernan2
Fernan2  en respuesta a  Fernan2
04 de enero de 2011 (23:28)

Y por cierto, aún ha tenido suerte de que no le ha "empufao" ningún contratista con una factura importante sin pagar... él necesita facturar 5000 euros al mes para poder mantener el camión y que aún le quede un sueldo, y los contratistas pagan a varios meses, así que muchos compañeros suyos se han ido a la mierda simplemente por un impago!!

s2

Me gusta
13 Andrescardenal
04 de enero de 2011 (23:31)

Muy interesante !!

Conozco muchos emprendedores de gran éxito en Argentina que la pasaron muy mal en varias ocasiones, coincido con eso de que la mayoría de los proyectos nuevos fracasan por falta de tiempo. Hay que aprender que el fracaso es parte de la vida, y si uno sigue intentando siempre tiene nuevas oportunidades.

Lo que dice Fernan2 sobre el sesgo de supervivencia me parece muy importante también. Creo que es malo dar la imagen de que es fácil emprender un negocio de cualquier naturaleza y hacerse millonario.
Emprender es difícil y la mayoría de los emprendimientos fracasan por un motivo o por otro.
No todo el mundo debería ser emprendedor, ni le conviene serlo por sus características personales.

Ahora, si sos uno de nosotros, que no se imagina trabajando para una corporación bajo ninguna circunstancia, es casi necesario mantenerse de este lado. Mejor la falta de dinero que la falta de esperanza.

Me gusta (1)
14 4....s
04 de enero de 2011 (23:52)

Es preciso un Núremberg de los especuladores

Me gusta
15 4....s
4....s  en respuesta a  4....s
04 de enero de 2011 (23:53)

del mismo autor..."la muerte de un niño en este mundo por inanicion es un asesinato"...ustedes mismos...

Me gusta
16 4....s
4....s  en respuesta a  4....s
04 de enero de 2011 (23:58)

Es preciso un Núremberg de los especuladores

29/12/2010 09:51 / GUILLAUME FOURMONT / MADRID

Que nadie se deje engañar por su muy oficial cargo de miembro del Comité Consultivo del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Tras sus gafas de pasta de profesor de universidad, el suizo Jean Ziegler (Thoune, 1934) es un revolucionario. Le gusta provocar y gritar lo que sus colegas diplomáticos no osan decir ni en los pasillos de las organizaciones internacionales. Un ejemplo: "Un niño que muere de hambre en la actualidad es un asesinato". Otro: "Somos democracias, pero practicamos un fascismo exterior". Ziegler es un hombre que argumenta cada frase con cifras o citas de grandes intelectuales, como ese grito de dolor del poeta anticolonialista Aimé Césaire: "Vivo en una herida sagrada / Vivo en un querer oscuro / Vivo en un largo silencio". De esa herida habla Ziegler en su último libro, El odio a Occidente (Península), un título que responsabiliza a los países desarrollados de los males del mundo. El escritor no pierde la esperanza y aspira a una "revolución para acabar con el orden caníbal del mundo". En la portada de su ensayo, la "i" de la palabra "odio" es una bomba con detonador. Queda un solo segundo para que estalle.

¿Tan mal va el mundo?

Jamás en la historia un emperador o un rey ha tenido tanto poder como el que posee la oligarquía del poder financiero en la actualidad. Son las bolsas que deciden quién vive y quién muere. Pueden comer 12.000 millones de personas, el doble de la población mundial. Pero cada cinco segundos, un niño menor de 10 años muere de hambre. ¡Es un asesinato!

¿De ahí viene el odio del que habla? ¿Por qué nos odian?

Hay que distinguir dos tipos de odio. Uno, primero, patológico, como el de Al Qaeda, que asesina a inocentes con bombas. Pero nada justifica esta violencia, ¡nada! Y de eso no trata mi libro. Me refiero a un odio meditado, que pide justicia y compensación, que llama a romper con el sistema estructural del mundo, dominado por el capitalismo.

"Un niño que muere de hambre en la actualidad es un asesinato"

¿De la crisis no hemos aprendido nada?

¿Lecciones? Es peor aún: esos bandidos de especuladores que provocaron la crisis y la quiebra del sistema occidental atacan ahora productos como el arroz y el trigo. Hay miles de víctimas más que antes. Hay que sentar a esos especuladores en el banquillo. ¡Hay que celebrar un Núremberg para ellos!...........

Me gusta
17 Deferrer
Deferrer  en respuesta a  Fernan2
05 de enero de 2011 (00:21)

Vaya historia. No hay nada como el Estado creando leyes para desvirtuar el mercado.

Me gusta
18 Deferrer
Deferrer  en respuesta a  Moniato
05 de enero de 2011 (00:21)

Hecho, mañana a las 10 sale un post llamado "El día que iba a ser millonario, mi primer día en bolsa".

Espero que te guste.

Me gusta
19 Deferrer
Deferrer  en respuesta a  4....s
05 de enero de 2011 (00:22)

4...s.

¿Por qué no te vas a dar un par de ciento de vueltas a la manzana y te dedicas a visitar blogs políticos?

Me gusta (1)
20 Lugan
Lugan  en respuesta a  Fernan2
05 de enero de 2011 (00:26)

Ya pero tienes que matizar que el fracaso de tu amigo no es un fracaso en sí, es por la intervención del gobierno; pero eso otro tema.
Es cierto que se fracasa; pero también es cierto que si no lo intentas nunca podrás triunfar.
Yo personalmente prefiero fracasas a no intentarlo; pero es mi opinión.
Un saludo

Me gusta



Guardado por: 3 usuarios




RSS
e-Mail









Rankia utiliza cookies propias y de terceros, con ellas obtenemos información sobre tus pautas de navegación y así podemos ofrecerte una mejor experiencia de uso y servicio mostrándote información relacionada con tus preferencias e intereses. Si continúas navegando aceptas nuestra política de cookies.