El aspecto más importante que referí en el último informe sobre este ciclo era que el suelo teórico (ST) pronosticado por la onda sinusoidal se había ajustado al 30 de mayo. En clara concurrencia con el ST, dos vibraciones de Gann capaces de forzar un suelo aparecían los días 28 y 29 del mismo mes. Asimismo, comenté que para activar una señal de la posible conclusión de la fase descendente del ciclo, el precio debía romper al alza la línea de tendencia bajista trazada en el gráfico y la línea horizontal situada en 7,25. Veamos qué ha sucedido desde entonces.
Raudo y apremiante, sin dejar pasar ni un solo día desde la publicación de mi informe, el BBVA se aventuró a romper las dos líneas que acabo de comentar. Por desgracia, hasta el momento esa rotura no ha venido acompañada del pase a la fase ascendente del ciclo, como atestigua el oscilador de confirmación. Por otra parte, he reflejado en el gráfico una resistencia natural para el precio, situada en 7,38. Salta a la vista que se está destapando como un muro de contención imbatible.
Dicho todo lo cual, lo único que puedo añadir en este momento es que la situación actual del ciclo de 40 días es de cierta indefinición, con un horizonte borroso salvo que se decida a entrar oficilamente en su fase ascendente. Hasta que tal cosa no ocurra, el único asidero para hacer trading lo ofrece su ciclo de 10 días, culpable de los vaivenes de estas últimas jornadas. De hecho, a semejanza del aporte extra que introduje en el informe publicado ayer sobre el Santander, muestro hoy de forma excepcional el gráfico de 10 días del BBVA, que, por cierto, ahora mismo se encuentra en su fase ascendente y se ha estancado en el primer objetivo de subida.
Permanezcan atentos.