El 9 de mayo publiqué una entrada en la que alertaba de una señal muy fiable que mostraba que el S&P 500 estaba en sobrecompra. Entonces comenté que como este blog aborda el análisis de acciones, para todos aquéllos que estuviesen especulando con el S&P 500 mediante etf's como el SPY (con riesgo divisa) o el iShares S&P 500 Monthly EUR Hedged (con riesgo cubierto aunque con matices), la información que proporcionaba podía resultarles de interés.
El caso es que, pasados unos días, ha sucedido exactamente lo que predije. Afirmé que la entrada en sobrecompra de este índice significaba que a continuación deberíamos asistir a un parón o retroceso leve del S&P y a la formación después de un nuevo máximo del índice, pero no del McClellan, que habría de dibujar una divergencia bajista con el precio. Dicho y hecho. Tras tres días de frenazo del precio, ayer el S&P consiguió marcar máximos crecientes; el McClellan, en cambio, no ha seguido al precio, de manera que se ha formado una clara divergencia bajista. Habrá que seguir la situación de cerca.
Éste no es el único aspecto de carácter técnico que cabe destacar. Antes bien, empiezan a acumularse señales de aviso procedentes de otros indicadores que, aunque pueden ejercer su influencia sobre el precio con efectos retardados, cuando lo hacen suele ser con mucha fuerza.
Acciones por encima de las media móvil de 50 días y la media móvil de 200 días
Una de las formas clásicas de medir el nivel de sobrecompra de un índice es comprobar cuántas de las acciones que lo componen están cotizando por encima de determinadas medias. Las más célebres son la media móvil (MM) de 50 días y la MM de 200 días. En el caso de la MM de 50 días, su capacidad para predecir los potenciales techos del ciclo de 40 días es más que razonable cuando el número de acciones que componen un índice supera un umbral asociado a la sobrecompra, como puede verse en el siguiente gráfico. Ahora mismo, este indicador avisa de que el techo del ciclo de 40 días del S&P 500 está agazapado a la vuelta de la esquina.
En cuanto a la MM de 200 días, su pericia pronosticadora se orienta mejor a la anticipación de los techos y suelos del ciclo de 40 semanas. He aquí el gráfico y ahora lo explico.
Los dos últimos suelos y el anterior techo del ciclo de 40 semanas fueron previstos con suma destreza por este indicador. Sin embargo, a pesar de que desde comienzos de año se mantiene un número muy elevado de acciones por encima de su MM de 200 días, el índice se niega a dar su brazo a torcer y está dejándose llevar por la inercia alcista. Veremos cuánto aguanta esta situación.
Permanezcan atentos.