Ahorrador compulsivo
La teoría y la práctica del ahorro

Inflación, ahorro, inversión y tipos de interés

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Publicado por Zaratustra el 01 de diciembre de 2009

Hemos visto cómo ahorrar capital, la conveniencia de crear una contabilidad casera y la movilidad a la que deberíamos someter nuestro capital una vez llegados a la fase3 de mi plan que, recordemos, estaba a partir de los 4000€ aproximadamente. Con los tipos actuales deberíamos ser capaces de mantener nuestro capital rentando actualmente de un 3% a 4% de media. Pero ¿qué son los tipos de interés?

Tipos de interés:
Los tipos de interés es el precio del dinero. Son los bancos centrales quienes deciden si se suben o se bajan y esas decisiones obedecen a situaciones macroeconómicas. Yendo al grano esto es lo que a nosotros nos interesa saber de los tipos. Si los tipos suben, los intereses en cuentas bancarias y deuda pública también suben. De la misma forma suben los intereses de los préstamos por lo que una subida de tipos es mala para los que están endeudados y buena para los que tienen ahorros en renta fija. Pero una subida de tipos tiene otras consecuencias. Al mejorar los rendimientos en la renta fija suele acarrear un retraimiento en el mercado de renta variable por lo que si tenemos exposición en bolsa puede ser el momento de la recogida de beneficios o de evitar pérdidas mayores. Actualmente el mercado ha vivido un rally alcista en parte impulsado por unos tipos inéditamente bajos lo que provoca que las mejores rentabilidades ahora mismo solo se puedan obtener en la bolsa. Aquí os adjunto un gráfico con los históricos recientes de los tipos que ha venido marcando el BCE (Banco Central Europeo)



Ahorro familiar:
De la misma forma el ahorro también tiene esas dos caras. Un mayor ahorro retrae el consumo y perjudica a ciertas empresas, en especial las de los bienes prescindibles. Sin embargo un mayor ahorro inyecta mayor capital en los bancos lo que les da mayor liquidez para financiar proyectos a las empresas que lo necesiten así que ahorrar también tiene su lado bueno. Hasta la llegada de la crisis, como vimos en Libertad financiera y tasa de ahorro, el consumo andaba disparado, la tasa de ahorro muy baja, el endeudamiento elevado y la inflación desbocada espoleada por el alza de los precios del petróleo. Y e aquí un actor fundamental en nuestra ecuación que hasta ahora hemos descuidado y al que conviene conocer bien antes de adentrarnos en el mundo de las inversiones, la inflación.

Pánico bancario:
La elevada inflación acabó con los impagos de las hipotecas subprime con el hundimiento de la demanda inmobiliaria y con la consiguiente falta de liquidez bancaria. El problema fue que se estuvo a muy muy poco de que ocurriera el pánico bancario. De ahí la ampliación de los fondos de garantía estatales y las ayudas a las grandes entidades. El ahorro es bueno mientras dejamos el capital circulando, invertido ya sea en renta fija o variable pero en un momento en el que los bancos se tambalean la inseguridad se propaga y si los rescates de capital se acentúan tenemos un efecto retroalimentado que conduce en la quiebra total del sistema. Así pues ahorrar bajo el colchón no solo es antiguo sino que si todos hiciéramos así paralizaríamos el sistema. De hecho nos sorprendería saber que no hay suficiente dinero para que todos tengamos nuestros ahorros bajo el colchón, está claro que el sistema se mantendrá mientras la confianza en las entidades de crédito se sostenga. Veamos ahora que pasa con la inflación.

Inflación:
Una de las ventajas de estar en la unión monetaria es que tenemos una moneda más fuerte y menos expuesta a los riesgos especulativos. Pero esa estabilidad también tiene su precio. Como hemos visto los rendimientos en renta fija son muy bajos este año pero es que también la inflación lo ha sido. En España el incremento porcentual del IPC es la medida estándar de la inflación y en lo que llevamos de año es negativa en un punto que es un valor muy bajo para lo que había sido hasta la fecha. El problema de todo esto es que el BCE no se rige siempre por las necesidades de nuestro país. Mientras un estado de la unión puede tener una inflación fuerte otro no por lo que las subidas o bajadas de tipos no tienen porque ir acordes a nuestro IPC. Lo bueno para el ahorrador de capital es que si el IPC sube fuerte los tipos también estén altos para compensar la pérdida de dinero por la inflación. Porque la inflación en esencia es la perdida de valor del dinero. Es decir los precios suben y al año siguiente los salarios tiene que ajustarse al IPC y suben en consonancia. Lo que significa que si el IPC sube un 1% el valor de 1 euro será ahora un 1% menos que antes. Por otra parte hay que tener en cuenta que la inflación es una media y no afectará por igual a todos. Generalmente los más perjudicados por la inflación son las rentas medias/bajas ya que la mayor parte de sus ingresos los dedican a los bienes básicos que son los que suelen subir en mayor medida. ¿Y a nuestro capital en qué le afecta la inflación? Hagamos unos números.

Si durante un año la inflación es del 3% y nosotros tenemos un capital invertido al 4% su rentabilidad real será de tan solo un 1% debido a que el resto se nos lo ha comido la inflación. Actualmente está por ver como acabará el año pero pongamos que acaba con un -1% pues a un capital rendido al 4% este habría tenido una rentabilidad real del ¡5%! Ocurre que lo habitual no son inflaciones negativas sino positivas por lo que si dejamos el dinero en una caja fuerte es como si año a año estuviera perdiendo valor. Así que una buena razón para tenerlo invertido es justamente no perder capital por la inflación. Ahora veamos un gráfico histórico de la evolución del IPC para concluir.


¿Qué observamos? Pues que en 2008 se llegó a máximos históricos coincidiendo también con unos tipos ya muy altos para lo que había sido la tónica. Podemos comparar ambos gráficos y fijarnos en períodos con elevados tipos pero moderada inflación, momentos en que la renta fija por si sola debía dar buena rentabilidad. Vemos que la correlación no es nada buena y esto es por lo que dije, ahora el Banco de España no tiene poder sobre los tipos y no puede ajustarlos según su inflación nacional. Evidentemente estamos lejos de la época en que teníamos la peseta. Aun recuerdo de pequeño ver anuncios de intereses de hasta el 14% pero claro la inflación también era la que era, a niveles del 7% o más. Es decir que los rendimientos reales del dinero no serían tampoco nada del otro mundo como veis. Queda claro que si no solo queremos vencer a la inflación si no sacar una buena rentabilidad deberemos pensar en algo más que en renta fija. Recuperando lo comentado en la entrada Enriquecimiento e interés compuesto deciros que los cálculos que hice no tuvieron en cuenta inflación alguna. Eso es algo imposible de predecir pero tengamos en cuenta que si hubiese inflación también nuestra aportación mensual subiría ya que los salarios nos los subirían siguiendo el IPC así que también el dinero ahorrado sería mayor lo que compensaría el resultado. En todo caso para rendimientos mayores del 8% entramos en una franja donde difícilmente la inflación se pueda acercar a menos que estemos en una situación desbocada.



* * *

Por último agradecer a todos los que recientemente me seguís en esta andadura hacia la acumulación de un capital rentable que nos conduzca a la libertad financiera. Las experiencias mutuas de todos seguro que nos servirán para alcanzar nuestra meta. Comentaros que intento que más o menos toda la información necesaria esté en el orden correcto para que el que empieza desde cero pueda ir viendo los pasos a seguir hasta llegar a donde algunos ya estamos. Para los que esperáis que hable de inversiones ordinarias o no tan ordinarias deciros que las entradas siguientes ya van a empezar con ello. Pero creo que es imprescindible asentar conceptos y dejar clara nuestra estrategia y una base sólida sobre la que construir nuestras finanzas. Por eso voy intercalando entradas donde expongo estrategias concretas con entradas más generales donde doy los conceptos básicos para seguir las estrategias siguientes. Espero que el blog os resulte útil y sea de vuestro agrado y que lo convirtamos en una especie de lugar de discusión de gente con objetivos compartidos. Estamos definiendo nuestra estrategia y lo que vendrá ahora ya será terreno bastante más desconocido para mi pues yo mismo estoy experimentando actualmente con la inversión financiera. Un saludo a todos ahorradores/inversores, ahorrar para invertir e invertir para ahorrar más. Ese deberá ser nuestro bucle sin fin, hasta la próxima, mañana un euro más.

Etiquetas: inflación · ahorro · inversión · interés · Guia economía



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Comentarios
1 Anonimo
Anonimo
03 de diciembre de 2009 (09:42)

Otro gran post, enhorabuena.

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2 Anonimo
Anonimo
03 de diciembre de 2009 (12:52)

Muy bien explicado. Sin embargo, no hay que volverse loco buscando rentabilidades superiores al IPC, en la renta fija (depósitos y cuentas remuneradas), generalmente (siempre puede haber algún banco que nos la intente colar), dan superiores intereses. Es en la renta variable (inversión en bolsa, basicamente, o fondos de inversión) dónde tenemos que fijarnos, para ver si la rentabilidad que le estamos sacando supera el IPC y no estamos perdiendo dinero realmente.

Gracias, Zaratustra, por poner los comentarios recientes...pero no funciona, así que sigue con ello xDD.

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3 Zaratustra
03 de diciembre de 2009 (13:30)

Hola, Antonio ayer desde que me lo dijiste llevo bregando con el dichoso gadget de los comentarios pero no se porque razón me ha estado fallando pero creo que ahora ya funciona, aunque me falta traducirlo. La verdad es que me está dando mucho problemas y disculpas si un día os va y otro no. En cualquier caso en cuanto funcione házmelo saber.

Respecto a lo que dices. Hombre se supone que si invertimos en renta variable es para obtener más rentabilidad que los bancos sino mal asunto porque asumir riesgos para encima tener la misma rentabilidad o peor pues para eso mejor quedarnos en el banco no? Lo que quise decir en el post es que convendrá tener en cuenta también la inflación para ver realmente cuanta rentabilidad real le hemos sacado al capital. Es decir una vez hecha nuestra contabilidad anual y examinando la rentabilidad obtenida a nuestro capital podemos restarle los datos de la inflación y así poder comparar lo obtenido con otros años.

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Zaratustra

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Licenciado en Físicas en la UB, Master en computación en la UPC, trabajador por cuenta ajena, pequeño inversor y ahorrador empedernido.




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