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  <copyright>Alexey de la Loma</copyright>
  <created-at type="datetime">2006-03-09T17:29:04+01:00</created-at>
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  <descripcion>Conoce la vida de uno de los mejores inversores burs&#225;tiles. Su consejo habitual era comprar t&#237;tulos, tomarse unas pastillas para dormir durante 20/30 a&#241;os y despertarse millonario.</descripcion>
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  <texto-completo>&lt;P&gt;El m&#225;s joven de cuatro hermanos, Andr&#233; era hijo de un industrial adinerado de Budapest, donde naci&#243; en 1906. Analista financiero y especulador. Siempre elegante e impecablemente vestido, un verdadero gentleman. Conserv&#243; su estado f&#237;sico y mental en plenas condiciones hasta los &#250;ltimos d&#237;as de su vida. Adem&#225;s, era astuto como pocos. Escribi&#243; muchos libros volcando en ellos todas sus aventuras, sus conocimientos y sabidur&#237;a. Fueron 75 a&#241;os de bolsa. Casi nada!  &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Su m&#225;s conocida frase, su m&#225;s asiduo consejo era: &lt;STRONG&gt;comprar t&#237;tulos, acciones de empresas, tomarse unas pastillas para dormir durante 20/30 a&#241;os y cuando uno despierta, voil&#224;! es millonario&lt;/STRONG&gt;. Su vida estuvo rodeada de lujos y excentricidades y entre sus amistades y conocidos se encontraban el genial compositor Richard Strauss, el escritor Ernest Hemingway y el gran economista americano Milton Friedman. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;De entre sus operaciones burs&#225;tiles destaca por encima del resto la de los empr&#233;stitos de la compa&#241;&#237;a Young. R&#225;pido como un zorro y conocedor de la mentalidad y el temple teut&#243;n, divis&#243; una oportunidad inigualable y compr&#243; en la bolsa de Par&#237;s empr&#233;stitos de dicha empresa al 5,5%. Una apuesta fuerte y que lo pod&#237;a arruinar totalmente. Algunos a&#241;os despu&#233;s, cuando la nueva Alemania era algo m&#225;s que una promesa, los mismos t&#237;tulos que compr&#243; a 250 francos franceses cotizaban a 35.000. Cada uno! Una verdadera fortuna! &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;STRONG&gt;Toda una vida dedicada a la especulaci&#243;n en los mercados burs&#225;tiles&lt;/STRONG&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;C&#243;mo buen especulador, a pesar de acabar sus d&#237;as como millonario, pas&#243; por la cruda experiencia de la ruina y hundido en sus deudas lleg&#243; a pensar en el suicidio. La especulaci&#243;n y sobretodo la p&#233;rdida total del capital invertido eran conceptos que Andr&#233; conoc&#237;a perfectamente. Cuando nuestro protagonista era a&#250;n muy joven, su hermano Emmerich, que en aquel entonces era empleado de banca, se sinti&#243; tambi&#233;n arrastrado por la fiebre de la especulaci&#243;n y en compa&#241;&#237;a de algunos amigos, especul&#243; en commodities. Al principio, todo pareci&#243; irles bien. Sin embargo, cuando el mariscal de campo Hindenburg derrot&#243; a los rusos en Tannenberg, Prusia Oriental, sobrevino una gran ca&#237;da burs&#225;til, en la que Emmerich no s&#243;lo perdi&#243; todo lo invertido, sino que acab&#243; hipotecado hasta las cejas. Cuando en esa dram&#225;tica situaci&#243;n, Emmerich empez&#243; a hablar de suicidio, su padre tuvo que liquidar las deudas y no se volvi&#243; a mencionar la palabra especulaci&#243;n en la familia Kostolany. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Tras el desafortunado acontecimiento se produjo un movimiento en los mercados que elev&#243; la cotizaci&#243;n de la cartera de Emmerich, pasando de una situaci&#243;n de ruina al haber liquidado las posiciones a una posici&#243;n de grandes beneficios si hubiera tenido la capacidad financiera suficiente para aguantar el golpe bajista, eso le ense&#241;&#243; a Andr&#233; una gran lecci&#243;n: &#8220;En la bolsa las cosas ocurren al principio de manera distinta a como se pens&#243; y s&#243;lo despu&#233;s se enderezan y suceden como se hab&#237;a esperado. Cuando, pese a todo, se gana dinero en la bolsa, es el salario del dolor, primero llega el sufrimiento y despu&#233;s el dinero&#8221;. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Sus estudios en Historia y Filosof&#237;a del Arte cursados en Budapest no le guiaron profesionalmente, pero le acercaron a lo que durante toda su vida fue su v&#225;lvula de escape para la especulaci&#243;n: La m&#250;sica y el arte. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Seg&#250;n palabras del propio Kostolany: &#8220;Siempre he tomado las mejores decisiones sobre el mercado escuchando m&#250;sica cl&#225;sica. Eso ha quedado demostrado en la pr&#225;ctica con bastante frecuencia. Lo principal es mantenerse al margen de la opini&#243;n generalizada&#8221;. Para Andr&#233; el dinero era algo perecedero, mientras que el arte siempre ser&#225; eterno. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Andr&#233; tambi&#233;n descubri&#243; en una etapa temprana de vida como especulador, que la &#250;nica forma de sobrevivir en el mercado es mediante un pensamiento independiente, que nos haga obviar los cientos de consejos burs&#225;tiles que est&#225;n al alcance del inversor. Durante la d&#233;cada de 1930, Andr&#233; disfrutaba de unas vacaciones de invierno en la estaci&#243;n de esqu&#237; de St. Moriz, por aquel entonces s&#237;mbolo de lujo y riqueza. Era el punto de encuentro de las altas finanzas internacionales, de los artistas de cine y, en definitiva, de las m&#225;s destacadas personalidades del mundo. Nuestro protagonista tras sus &#233;xitos en el mercado acud&#237;a a dicha estaci&#243;n a observar a los magnates para intentar ara&#241;ar alg&#250;n sabio consejo o informaci&#243;n privilegiada. Entre los personajes de la &#233;poca estaban Andr&#233; Citro&#235;n, el rey del autom&#243;vil, Sir Henry Deterding, que era due&#241;o y se&#241;or del consorcio Royal Dutch-Shell, Walter C. Teagle, presidente de la Standard Oil, Charlie Chaplin y una larga lista de personajes a los que Andr&#233; observaba como si de un detective se tratara. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Entonces, por efecto del azar se produjo lo que Andr&#233; llevaba tanto tiempo esperando, su labor de investigaci&#243;n daba sus fruto cuando una tarde, uno de los botones del hotel llam&#243; a la puerta de la habitaci&#243;n de Andr&#233;, entreg&#225;ndole un telegrama que confirmaba el encargo de un gran paquete de acciones de Royal Dutch en todos los mercados del mundo por un importe total de varios millones de florines. Al principio, Andr&#233; no entend&#237;a bien el significado del telegrama y al volver a leerlo descubri&#243; que el destinatario del mismo era el Dr. Mannheimer. Los empleados del hotel se hab&#237;an equivocado en el n&#250;mero de la habitaci&#243;n, otorg&#225;ndole a nuestro protagonista un incre&#237;ble secreto que sin duda le har&#237;a ganar grande sumas de dinero. Tras devolver el telegrama para no desatar sospechas, Kostolany tom&#243; una gran posici&#243;n en Royal Dutch, mucho m&#225;s dinero del que normalmente dedicaba a cada posici&#243;n, pero que m&#225;s da, si es una opci&#243;n segura, un caballo ganador. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Tras la compra de la acciones, &#233;stas no pararon de bajar hasta llegar a un valor que supon&#237;a un tercio del precio de compra, esto le demostr&#243; a Kostolany que deb&#237;a fiarse, exclusivamente, de sus propias opiniones y no dejarse llevar por chismorreos, a&#250;n cuando &#233;stos vengan de grandes financieros o personas muy adineradas. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Su m&#233;todo de especulaci&#243;n se basaba en &lt;STRONG&gt;la opini&#243;n contraria&lt;/STRONG&gt;. Subirse al tren cuando todos bajan, cuando cunde el p&#225;nico, cuando todo el mundo se saca los papeles de encima y las cotizaciones se derrumban, cuando todos venden a cualquier precio, para limitar p&#233;rdidas o por miedo, cuando los inversores se desprenden de los t&#237;tulos como si los mismos tuvieran lepra. En ese momento es cuando hay que pegar el manotazo, para despu&#233;s vender todo en plena euforia, cuando las cotizaciones hayan explotado, cuando los t&#237;tulos son recomendados hasta en la peluquer&#237;a, cuando se recomiendan acciones en todos los medios y revistas, cuando se habla de ganar plata en la bolsa hasta en las iglesias y en los almacenes. Entonces hay que vender todo. Sacarse de encima hasta los papeles m&#225;s queridos y amados. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;STRONG&gt;Reticencias morales ante el lado corto del mercado&lt;/STRONG&gt; &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Como buen especulador, Andr&#233; Kostolany, dominaba tanto el lado largo como el corto, conoc&#237;a perfectamente la posici&#243;n corta y la utilizaba en beneficio propio sin importarle las razones morales que algunos aduc&#237;an en aquellos tiempos. Se consideraba antipatri&#243;tico especular a la baja y eso es algo que vivir&#237;a Andr&#233; crudamente durante el gran crack burs&#225;til de Octubre de 1929. En aquel desastre financiero, Kostolany hab&#237;a estado en el lado correcto del movimiento, generando unas enormes plusval&#237;as en posici&#243;n corta, que contrastaban con las p&#233;rdidas que hab&#237;an sufrido muchos de sus compa&#241;eros, que en la mayor&#237;a de los casos se hab&#237;an arruinado o hab&#237;an perdido sus empleos. Andr&#233; se pod&#237;a permitir cualquier lujo, cualquier restaurante, cualquier hotel, sin embargo, &#191;con quien iba a compartir esos momentos?, &#191;podr&#237;a sonre&#237;r mientras todos estaban tristes y malhumorados?, y en definitiva de que le serv&#237;a el dinero si no pod&#237;a disfrutar de &#233;l. En aquellos momentos Andr&#233; no se atrev&#237;a a ser feliz y empez&#243; dudar de la filosof&#237;a de inversi&#243;n en posici&#243;n corta. La gota que colm&#243; el vaso y que le convenci&#243; de no volver a especular a la baja sucedi&#243; en Par&#237;s. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Era S&#225;bado por la tarde y no hab&#237;a otra diversi&#243;n en la ciudad que acudir las oficinas de un amigo norteamericano que era agente de bolsa (Hentz and Co.). La jornada burs&#225;til, en los Estados Unidos, contaba con dos horas de negociaci&#243;n durante los s&#225;bados, de diez a doce de la ma&#241;ana. En medio de la apat&#237;a general del mercado, un solo valor hab&#237;a sido objeto de grandes transacciones, se trataba de Kreuger y Toll, una empresa Sueca dedicada al negocio de las cerillas. La idea de Ivar Kreuger, rey sueco de las cerillas era tan simple como inteligente. Los pa&#237;ses de Europa central y oriental necesitaban dinero y Kreuger estaba dispuesto a facilit&#225;rselo. Como compensaci&#243;n, exig&#237;a la concesi&#243;n del monopolio de f&#243;sforos, lo cual le aseguraba grandes beneficios. A tal efecto la empresa comenz&#243; a emitir empr&#233;stitos para obtener el capital que necesitaba para pagar a los pa&#237;ses que precisaban capital, la mayor&#237;a de los empr&#233;stitos suscritos fueron a parar al otro lado el Atl&#225;ntico. La operaci&#243;n parec&#237;a razonable y realizable, si no hubiera sido por la escasa solvencia de los deudores de esta operaci&#243;n: Alemania, Hungr&#237;a, Ruman&#237;a, Yugoslavia y Polonia. Los acontecimientos pol&#237;ticos acabaron consumando la cat&#225;strofe que acab&#243; con el suicidio de Ivar Kreuger y el correspondiente desplome burs&#225;til, que una vez m&#225;s le report&#243; ping&#252;es beneficios a Andr&#233; Kostolany, aunque en esta ocasi&#243;n el escenario era diferente y se trataba de un dinero manchado por la sangre del ingeniero Kreuger y esto le hizo abandonar para siempre la especulaci&#243;n en el lado corto del mercado. &lt;/P&gt;&lt;A href="http://www.megabolsatrading.com/curso/"&gt;&lt;/A&gt;
&lt;P&gt;&lt;STRONG&gt;El legado de Andr&#233; Kostolany. Sus libros y su labor de formaci&#243;n&lt;/STRONG&gt; &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;De entre sus numerosas publicaciones me gustar&#237;a destacar dos: &#8220;El fabuloso mundo del dinero y la bolsa&#8221; y &#8220;Estrategia Burs&#225;til&#8221;, ambos libros publicados por la editorial Plantea en la d&#233;cada de los 80. En el primero el autor narra sus experiencias en la especulaci&#243;n burs&#225;til y nos ofrece un excepcional paseo por m&#225;s de 5 d&#233;cadas de mercados financieros unido a la historia de Europa del siglo XX. Andr&#233; nos narra con gran detalle las fiebres especuladoras de siglos anteriores, desde la tulipman&#237;a hasta la compa&#241;&#237;a de los mares del sur, as&#237; como los cracks del siglo XX, especialmente el de 1929 que vivi&#243; en toda su crudeza. A continuaci&#243;n expongo un p&#225;rrafo del citado libro que nos habla de dicho crack y que no tiene desperdicio. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Los norteamericanos, con su debilidad por las estad&#237;sticas, tanto en los buenos tiempos como en los malos, no pudieron resistir la tentaci&#243;n de expresar en cifras la extensi&#243;n de la cat&#225;strofe: &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;#9632; 123.884 especuladores de &#233;xito, que hasta entonces iban en Cadillac, tuvieron que empezar a ir a pie. &lt;BR&gt;&amp;#9632; 173.397 hombres casados, tuvieron que librarse de sus queridas, un lujo que no pod&#237;an seguir permiti&#233;ndose, y tuvieron que regresar con sus confiadas esposas. &lt;BR&gt;&amp;#9632; La f&#225;brica de moneda tuvo que emitir 111.835.248 monedas de cinco centavos para uso de gentes que antes nunca hab&#237;an viajado en metro y no llenaban sus adinerados bolsillos de calderilla. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;En la d&#233;cada de los 70, Gottfried Heller, le propuso a Andr&#233; abrir su experiencia burs&#225;til al gran p&#250;blico mediante la celebraci&#243;n de seminarios. La formaci&#243;n le lleg&#243; a nuestro protagonista en su etapa de pensionista y el objeto de los seminarios impartidos era algo desconocido en Alemania. El primero se celebr&#243; en Octubre de 1974 en Munich y asistieron s&#243;lo 30 personas, sin embargo, la habilidad de Andr&#233; para transmitir sus conocimientos y experiencias sobre el mundo burs&#225;til se extendi&#243; r&#225;pidamente y en los aproximadamente 100 seminarios celebrados, m&#225;s de 15.000 asistentes tuvieron el privilegio de recibir las ense&#241;anzas de este gran maestro. El resultado de todos estos seminarios y conferencias en universidades e instituciones financieras fue la formulaci&#243;n de centenares de preguntas que Kostolany acab&#243; publicando, junto con sus respectivas respuestas, en su obra &#8220;Estrategia Burs&#225;til&#8221;. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Su m&#233;todo de especulaci&#243;n no ten&#237;a en cuenta el an&#225;lisis t&#233;cnico, al que desprecia constantemente en su libros, ni cualquier otro m&#233;todo cuantitativo, se fiaba de su intuici&#243;n e instinto y por lo resultados obtenidos, queda claro que su olfato para la bolsa y la especulaci&#243;n ten&#237;a esperanza matem&#225;tica positiva. Si tuvi&#233;ramos que nombrar a un sucesor del m&#225;s grande especulador de todos los tiempos, Jesse Lauriston Livermore, sin uda, Andr&#233; Kostolany ser&#237;a el elegido. Falleci&#243; el 14 de Septiembre de 1999 en Par&#237;s a los 93 a&#241;os.  &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Extra&#237;do de la Revista: &lt;A href="http://www.rankia.com/clubes/articulos/articulo.asp?n=30"&gt;Gesti&#243;n Alternativa&lt;/A&gt;&lt;BR&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Conoce el &lt;A href="http://www.rankia.com/rankia/promociones/curso/trading.htm?n=15"&gt;Curso de sistemas de trading con Visual Chart&lt;/A&gt; que imparten Alexey de la Loma y Mario Somada.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;A href="http://www.rankia.com/buscar/resultados.asp?cx=013704910534150116047%3Abtzo37e09g8&amp;cof=FORID%3A11&amp;q=kostolany&amp;sa=Buscar+en+Rankia#939"&gt;M&#225;s sobre &lt;STRONG&gt;Andr&#233; Kostolany&lt;/STRONG&gt; en Rankia&lt;/A&gt;&lt;/P&gt;</texto-completo>
  <titulo>Biograf&#237;a de Andr&#233; Kostolany (1906-1999)</titulo>
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