IBERIAN VALUE F.I. Informe del Primer Trimestre de 2020

Informe del Primer Trimestre de 2020

“No serán misiles, serán microbios”

(Bill Gates, 2015)

Dejamos atrás el peor trimestre de la historia de las bolsas, motivado  por la expansión de la pandemia del coronavirus y su impacto económico, lo que ha provocado la más rápida corrección jamás vista,  con una caída media del -32%  de los principales índices en  apenas un mes (-18% tras quebrar Lehman Brothers o -3% tras los atentados del 11S). Aunque su impacto  será  significativo  en  la  actividad  de muchas empresas, consideramos  que será coyuntural, aunque su duración dependerá del tiempo que se tarde en solucionar el problema. Por ello, hoy mas que nunca, es muy importante analizar la capacidad histórica de generación de caja que han demostrado las compañias, lo que nos permitirá aislarnos de la elevada volatilidad que durante los próximos meses caracterizará a los mercados

 

Informe Trimestral Iberian Value F.I.

En este entorno, Iberian Value ha registrado un descenso del -35%, superior al -27% de su índice de referencia, por su mayor exposición a pequeñas y medianas empresas y al sector petrolero; aunque a largo plazo sigue superando al índice (-4,8% vs -8,6% sin dividendos). A pesar de ello, somos moderadamente optimistas para los próximos años, pues esta drástica corrección ha permitido que podamos adquirir múltiples negocios a precios muy atractivos, y en algunos casos, incluso ridículos, mostrando históricas oportunidades de inversión.

Dejamos atrás el peor trimestre de la historia de la bolsa española, con  Iberian Value F.I. registrando un descenso del -34,8% frente al -27,2% de su índice de referencia. Drásticos descensos provocados por la crisis desatada por la pandemia del coronavirus, que ha supuesto el cierre temporal de gran cantidad de negocios e industrias, así como una caída en picado de la actividad y de la confianza de los agentes económicos.

El deterioro adicional sufrido por el fondo durante el período, se ha debido a dos aspectos fundamentales:

1. El enfoque en pequeñas y medianas compañías como principal fuente de oportunidades de inversión, al existir mayores distorsiones entre nuestras valoraciones frente al precio de mercado. La menor liquidez característica de este tipo de empresas, ha provocado que la venta indiscriminada de activos que ha asolado los mercados por el miedo al avance y las consecuencias de la pandemia, haya generado un impacto todavía mayor en el fondo. Todo ello a pesar de estar menos expuestos a una pérdida de valor irrecuperable de su negocio por el impacto de la pandemia. El fondo estaba invertido en 17 compañías a principio del período, de las que 14 han registrado un descenso medio superior al 42% frente al descenso del 27% de nuestro índice de referencia.

Esta particularidad tiene una doble cara, que este trimestre ha jugado en nuestra contra, pero llegada la recuperación del mercado, jugará a nuestro favor y de manera más acentuada, pues la mayoría de estos negocios presentan una sólida posición de mercado y saldrán reforzados de esta crisis. A pesar de los abruptos descensos, existen agentes bien informados y que han analizado concienzudamente dichos negocios, que acumulan todo el papel nervioso que pueden procedente de estas ventas. Ante un nuevo interés por adquirir estos negocios cuando la situación se normalice, el volumen de papel disponible es sensiblemente inferior al que había antes de las caídas, actuando como un claro catalizador cuando se produzcan las subidas.

2. Significativa exposición a compañías del sector petrolero. A la caída inicial de la demanda de crudo derivada de la menor actividad económica por las medidas adoptadas para frenar la pandemia, y que provocó un fuerte descenso  inicial  del  precio  del  crudo,  se  unió  la  estrategia  imprevisible, primero  de  Rusia  y  posteriormente  de  Arabia  Saudí,  de  no  adaptar su producción a la demanda, y de incluso aumentarla significativamente para no perder cuota de mercado. Esto ha provocado una tremenda sobreoferta de crudo en el mercado en un momento de gran debilidad de la demanda, hundiendo su precio un 66% durante el período, hasta mínimos de décadas, arrastrando a las compañías del sector. El fondo tenía invertido el 24% de su capital al principio del período en 4 compañías del sector, que han sufrido  una caída media ponderada del 50%, suponiendo una contribución negativa al comportamiento del fondo del -11%. Esto justifica casi una tercera parte del descenso del fondo, y podríamos decir que casi totalmente el diferencial respecto al índice de referencia.
 
De este modo, las compañías que registraron mayores descensos fueron Vallourec (-63%), Tubacex (-55%) y Técnicas Reunidas (-51%), todas ellas con sus negocios vinculados a la evolución del precio del crudo.

Vallourec: Penalizada por la caída del crudo y una nueva ampliación de capital

Vallourec, fabricante de tubos de acero para petróleo y gas, publicó unos resultados de 2019 en línea con lo esperado, con un repunte en ventas y fuerte aumento del resultado operativo, gracias a las medidas de reestructuración y eficiencia implementadas. No obstante, sigue registrando elevadas pérdidas y genera un flujo de caja ligeramente negativo, mientras sigue implementando nuevas medidas de eficiencia para volver a beneficios en 2021. Sin embargo, el anuncio de la propuesta de una nueva ampliación de capital por 800 M€ para reforzar su maltrecha situación financiera, golpeó con fuerza la cotización, que adicionalmente, se vio arrastrada por la drástica caída del precio del crudo. Esperamos que ante los reducidos niveles de cotización no apruebe dicha operación, al ser tremendamente dilutiva a precios actuales, y opte por otras alternativas para reforzar su balance, las cuáles hemos visto siempre como mejores alternativas, como la venta de participaciones minoritarias en activos que el mercado no valora correctamente, como sus activos forestales o su negocio de minería de hierro, ambos en Brasil. Estos activos consideramos están contabilizados a un precio muy inferior a un valor razonable de mercado, y que en la actualidad, tras el fuerte descenso de su cotización, suponen según  nuestras estimaciones más de la mitad de su capitalización.

DIA: Impulsada por las medidas de confinamiento aplicada…tras ser penalizada por una profunda limpieza de sus cuentas y balance

Por el lado positivo, únicamente podemos destacar a DIA (+3%), tras registrar una revalorización superior al 80% en apenas el último mes.

DIA se ha visto favorecida en un entorno tan convulso, por las medidas de confinamiento aplicadas, siendo los supermercados de proximidad uno de los negocios más beneficiados, a lo que se une el esfuerzo realizado por la compañía para incrementar y mejorar su servicio on-line a domicilio.

Más allá del sentimiento de mercado generado en este entorno, en 2019 registró unas pérdidas de casi 800 M€. A su débil actividad operativa, provocada en gran medida por la desconfianza sobre su difícil situación financiera, habría que añadir los múltiples ajustes y resultados extraordinarios contabilizados por el nuevo equipo directivo para limpiar totalmente la contabilidad de la compañía. Según nuestros cálculos, los extraordinarios fácilmente identificables (liquidación y baja de activos, liquidación de existencias, costes de reestructuración, indemnizaciones, costes asociados a la ampliación de capital y eliminación de todos los activos por impuestos diferidos), ascienden a más de 500 M€. Si a la ausencia de gran parte de estos extraordinarios, unimos una recuperación de la actividad derivado de las medidas operativas implementadas, deberíamos esperar una fuerte mejora de resultados. Muy posiblemente no logre todavía beneficios, pero sí un resultado operativo y un flujo de caja positivos, un primer paso para recuperar la confianza y la atención del mercado, y desvelar el verdadero valor que posee si es gestionada de manera correcta.

Respecto a las contribuciones de rentabilidad al comportamiento del fondo, los valores con mayor aportación negativa han sido Técnicas Reunidas (- 4,6%), Elecnor (-3,7%) y Miquel y Costas (-3,3%); frente a la mínima aportación positiva de DIA (+0,2%), nuestra tercera mayor inversión.

Elecnor: Valoración del 51% de Celeo Redes muy superior a nuestras estimaciones

Elecnor registró en 2019 un fuerte aumento de beneficios, impulsados por la contabilización a valor razonable de su participación en Celeo Redes. Esta operación contable fue realizada al incluirse dicha filial en una operación más amplia realizada con su socio, el fondo holandés APG, por la que éste tomaba el 49% de Celeo Concesiones e Inversiones, matriz de la primera, y como parte del pago, APG incorporaba su participación del 49% de Celeo Redes. Mucho más importante que el impacto en resultados de este ejercicio contable, es la valoración realizada de la misma por un experto independiente, de unos 513 M€, muy por encima de nuestra valoración de 400 M€, reafirmando la fiabilidad y conservadurismo de nuestros cálculos. En cuanto a la evolución del negocio, destaca su sólido crecimiento  operativo así como la ejecución de múltiples operaciones corporativas de menor tamaño, un claro ejemplo del continuo ejercicio de reasignación de capital que realiza, aflorando plusvalías en activos maduros o no estratégicos (Tramperase, depuradoras de agua, plantas termosolares), para dedicar estos recursos a proyectos que generan mayores retornos (redes de transmisión eléctrica).

Miquel y Costas

Respecto a la papelera Miquel y Costas, registró en 2019 un sólido crecimiento operativo. Destaca la fuerte mejora del último trimestre, cuando a pesar de una menor actividad frente al 4T18 por la parada realizada para ampliar capacidad en una de sus plantas, registró un sensible crecimiento de resultados, lo que implica una fuerte mejora de márgenes operativos, que seguirá consolidando los próximos trimestres conforme esta nueva capacidad se encuentre plenamente operativa.

Sigue reduciendo gradualmente su posición neta de caja, debido un eficiente uso de dichos fondos. Se trata de inversiones para aumentar capacidad un 10% en nichos de mercado con sólidas perspectivas de crecimiento, que impulsará su volumen de negocio a medio plazo (+10% anual de resultados los próximos 3 años); así como su programa de recompra de acciones, que ya alcanza un 4,5% del capital. Además, su presidente y principal accionista, D. Jorge Mercader, sigue aumentando su participación hasta el 14,8% (8,4% en ene’08), y el Consejo de Administración ha anunciado que destinará 0,6 M€ del tercer dividendo a cuenta de 2019 que va a recibir (1/3 aprox.), en la compra de acciones de la compañía. Todo ello refleja la total confianza que tiene el equipo directivo en el desempeño futuro del negocio.

Desinversiones

Reducimos inversión en Indra, DIA e Iberpapel

Las principales reducciones de posición en la cartera han sido:

  1. Técnicas Reunidas (-2,2%), Vallourec (-1,8%) y Tubacex (-1,2%), debido al mayor descenso de sus cotizaciones frente al resto de compañías, afectadas por el drástico descenso del precio del petróleo.
  2. Indra (-1,6%), DIA (-1,5%) e Iberpapel (-1%), al realizar ventas parciales para cumplir con los límites legales de inversión, a pesar del significativo descuento con el que cotizan frente a sus valoraciones.

Inversiones

Asimismo, hemos aprovechado los fuertes descensos para adquirir 5 nuevos negocios   que   representaron   el   10%   de   la   cartera.   Destacan Grupo Dominion (+3,3%) y Catalana Occ. (+2,8%), compañías de elevada calidad (ROCE >35%) que adquirimos a precios muy atractivos (FCF yield >10%). También aumentamos nuestra inversión en Navigator (+1,9%) y Applus (+1,8%). Por otro lado, destaca el aumento de p so de DIA (+1,9%),variación muy significativa a pesar de vender 1/5 de nuestra posición para cumplir los límites legales de inversión, al superar el 10% gracias a su positivo comportamiento frente al fuerte descenso del resto de compañías.

De  este  modo,  el nivel  de liquidez  se  redujo gradualmente a  lo  largo del período. Desde el 11,5% inicial, se fue reduciendo paulatinamente conforme se agudizaban los descensos e incrementábamos nuestro ritmo de compras alcanzando niveles inferiores al 1% en mínimos del mercado, quedándonos sin capacidad adicional de compra en los momentos e mayor pánico en el mercado. Con el posterior rebote, deshicimos algunas posiciones para cumplir con los límites legales de inversión, acumulando una liquidez al final del período ligeramente inferior al 5%.

El balance total de esta operativa ha sido una generación de valor para el partícipe, al invertir en compañias con un "margen de seguridad" muy superior a las que desinvertíamos. Pero lo que es más importante, hemos mejorado la calidad de nuestra cartera de negocios, al adquirir compañias con una posición más fuerte en sus sectores, con un ROCE medio superior al 30%, tras vender negocios con un ROCE medio de apenas el 12%.

Situación y composición del fondo

A fecha actual, el fondo está invirtiendo en 22 compañías cuyas 10 principales posiciones suponen el 68% del patrimonio (gráfico inferior) manteniendo un nivel de liquidez del 5% (11,5 %anterior)

informe trimestral Iberian Value F.I.

A pesar del peor comportamiento registrado en el primer trimestre, el fondo mantiene un comportamiento superior a su índice de referencia (gráfico inferior), registrando una rentabilidad anual desde el inicio del -4,8% frente al -8,6% anual de su índice de referencia (no incluye dividendos).

Informe trimetral Iberian Value F.I.

 

Muy probablemente el peor drama de nuestra generación

Desgraciadamente, vivimos una de las peores crisis que se recuerdan. Crisis sobre todo humana, pero con un impacto en la economía que va a ser muy doloroso. Cierre de muchos negocios y quiebra de muchas empresas, despidos masivos, caída del poder adquisitivo de parte de la población y aumento de la presión impositiva futura, interrupciones en la cadena de suministro de muchas industrias, e incluso escasez de algunos bienes de consumo. Todo ello, provocará una espiral de caída de la actividad, de ingresos y de la confianza de consumidores e inversores. Estas oscuras perspectivas han desatado el desánimo en los mercados, llegando a producirse algunas sesiones de auténtico pánico, batiendo todos los récords negativos conocidos. Sin embargo, también es cierto que existe gran apetito por tratar de participar en un posterior rebote, ya que tras varias sesiones de caídas históricas, se han producido repuntes de magnitud similar. Este comportamiento confirma lo que ya se ha demostrado en anteriores situaciones similares:

a) Esperar fuera del mercado a que todo se tranquilice te puede llevar a perderte las sesiones de mayores subidas, lo que a largo plazo, tiene un efecto devastador sobre la rentabilidad anual obtenida por nuestras inversiones. Esto cobra mayor importancia si estabas invertido cuando se ha producido este drástico descenso y has sufrido importantes pérdidas. Sufres la tentación de querer cortar el dolor de seguir sufriendo pérdidas, y este miedo impide ver que tras estos fuertes descensos, está mucho más cerca el mínimo del mercado tras el cual se iniciará la recuperación. Incluso la experiencia demuestra que suele ser buena idea comprar en los días de mayores caídas, pues así es más probable que te beneficies de los fuertes rebotes posteriores.

b)Este comportamiento es lógico. Cuantas más ventas se hayan realizado, menos activos les quedan a los agentes nerviosos por vender y acumulan una gran liquidez ante la elevada incertidumbre. Esta gran bolsa de liquidez fuera del mercado está dispuesta a entrar cuando todo se empiece a normalizar, lo que impulsará las cotizaciones con mucha rapidez.

c) La existencia de cualquier atisbo de optimismo como el descrito, no favorece en teoría, el entorno para que se produzca la capitulación que ocurre en los mercados justo antes de iniciarse la recuperación, cuando ya nadie la espera. De hecho, experiencias pasadas demuestran que aunque suele producirse un rebote significativo, también suele ser habitual que el mercado vuelva a probar el suelo alcanzado anteriormente. No obstante, en este caso ya se han producido aspectos muy característicos de dicha fase, como ventas masivas que provocan que la mayoría de compañías coticen a precios ridículos en relación a su capacidad histórica de generación de caja.
 
Por tanto, a pesar de la difícil situación que vivimos y que ojalá nunca se hubiera producido, es en circunstancias como las actuales, en las que se desata el caos y reina el desánimo y un tremendo miedo en los mercados, cuando existen mayores posibilidades de poder adquirir buenos negocios a precios tremendamente atractivos (e incluso negocios normales o mediocres, a precios ridículos). Es lo que la historia reiteradamente nos ha demostrado.
 

Mercados financieros: 50% finanzas vs 50% psicología… y en ocasiones mucho más

Uno de los principios básicos de la inversión, es que debemos tener claro que independientemente del momento en el que la realicemos, la valoración de los negocios que adquirimos no depende del precio que marca el mercado. El precio cambia constantemente cada día, en función de aspectos coyunturales o psicológicos, que llevan a las personas a actuar muchas veces de manera irracional. En el entorno actual, muchos agentes se están viendo impulsados a actuar de este modo por diversas razones, y se están deshaciendo de negocios independientemente de su precio, por muy bajo que sea, bien por necesidad de obtener liquidez (vendedor forzoso), por ignorancia, por pánico o incluso por la creciente importancia de robots en la operativa que hace que al romperse determinados niveles, se activen ventas automáticas y originen un círculo vicioso que agudiza esta situación.

La gestión pasiva y la operativa mediante robots, tan puesta de moda en los últimos tiempos, ha vuelto a jugar un importante papel en el comportamiento irracional de los mercados, ofreciendo grandes oportunidades a aquellos inversores como nosotros, más centrados en la comprensión y el estudio minucioso del negocio, que en sumarnos a la tendencia del mercado independientemente de su dirección o motivo.

Este comportamiento gregario del mercado, no debe afectar a la valoración que realizamos de los negocios en los que invertimos, pues está se basa en la capacidad histórica que ha demostrado la compañía para generar flujo de caja para el accionista. Será cuestión de tiempo que se normalice la situación y aquellas compañías con balances más saneados, se lancen a reforzar su posición competitiva en el mercado con la adquisición de competidores a precio de saldo y/o en dificultades. O incluso compañías de private equity con importantes cantidades de liquidez, aprovechen las crecientes oportunidades que están surgiendo.

Ante tanto ruido algunas reflexiones 

Tras una corrección de este calado, y en un entorno en el que posiblemente surjan dudas sobre qué y cómo lo hacemos, puede ser un buen momento para hacer balance de aquellas decisiones tomadas en los últimos trimestres:

a) Entre los “aciertos”, todos ellos vinculados entre sí:

i. No realizar estimaciones de beneficios futuros muy optimistas, ante la previsión de continuo crecimiento imperante en el mercado.

ii. Ser disciplinados con los descuentos exigidos frente a nuestras valoraciones, basadas en la capacidad de generación de caja histórica de la compañía.

iii. Mantener una elevada liquidez (>10%) ante las valoraciones exigentes que registraban la mayoría de las compañías.

 

 b) Entre los “errores”, más evidentes una vez se analizan a posteriori

 

  1. No incrementar más nuestra liquidez ante las exigentes valoraciones, lo que unido a nuestro enfoque de la teoría austríaca del ciclo, hacía prever que tras un período prolongado de fuerte distorsión del mercado por las medidas aplicadas por los bancos centrales, la situación de excesiva valoración de activos no era sostenible. Al no ser capaces de detectar el motivo por el que esto pudiera revertirse, mantuvimos sólo un 10-12% de liquidez, sin alcanzar el 25% al que hubiéramos estado dispuestos a llegar.
  2. No ser capaces de luchar contra el mercado ante los primeros síntomas de esta crisis. El 19/02/20 se alcanzó máximos, impulsados por el eterno optimismo de las bolsas americanas. Incluso con las primeras noticias preocupantes desde China, los índices siguieron marcando nuevos máximos, cuando éramos conscientes del riesgo que suponía que un problema tan importante fuera fácilmente exportable al resto del mundo, gracias a la globalización y al constante tráfico de personas entre las economías desarrolladas.
  3. Invertir con relativa rapidez la liquidez, pues a mitad de las caídas realizamos el grueso de las compras de manera escalonada. A pesar de que muchas compañías ya cotizaban con un descuento muy atractivo, no supimos manejar el aspecto psicológico del mercado. Deberíamos haber hecho un esfuerzo de retención de la liquidez para poder realizar compras adicionales en la segunda oleada de caídas.

A pesar de todo ello, hay que ser conscientes que es imposible saber cuándo se va a producir el suelo del mercado, por lo que aprovechar al máximo los extremos de éste es una utopía. Nadie vende en el punto más alto del mercado y reinvierte toda su munición en el más bajo. De igual manera que nuestro razonamiento antes de la drástica caída, era que tras el mayor ciclo alcista de la historia (casi 12 años), había más probabilidades de una fuerte corrección que de fuertes repuntes adicionales; actualmente, y tras una caída del -40% desde máximos en un mes, es mucho más probable que estemos muy cerca  de un suelo de mercado que de registrar caídas abultadas adicionales, aunque estos movimientos a corto plazo no son descartables.

Es decir, es mucho más probable que dentro de 3 años los mercados estén en niveles muy superiores a los actuales, que significativamente por debajo, por lo que se antoja un momento tremendamente interesante para invertir a largo plazo. Como ya estamos casi totalmente invertidos, consideramos que es mal momento para desinvertir, pues estaríamos regalando los negocios que tenemos adquiridos, fruto del pánico desatado en los mercados.

Perspectivas

En medio del drama que estamos viviendo, no sólo económico sino sobre todo humano, lejos quedan aquellas incertidumbres que preocupaban al mercado (Brexit, guerra comercial, devaluación de divisas emergentes e incluso el actual derrumbe del precio del crudo). Quedan totalmente minimizadas ante lo verdaderamente importante: la seguridad de las personas.

Sin embargo, el principal riesgo que mencionábamos en períodos anteriores, cobra especial relevancia en un entorno como el actual. Las medidas poco ortodoxas acometidas por los principales bancos centrales, con tipos de interés ridículamente bajos e inundando el sistema de liquidez, ha motivado que los distintos agentes del mercado, especialmente algunos estatales, y en menor medidas los privados, descuidaran el estado de su situación financiera. En épocas de bonanza no se han dedicado a acumular recursos y sanear su deteriorada situación financiera arrastrada desde la crisis financiera de 2007, sino que han aprovechado todas estas facilidades de crédito para seguir endeudándose y relajar sus políticas de reducción de costes innecesarios.

Esta dejadez pasa desapercibida mientras existe crecimiento económico, pero cuando surgen los problemas, sea cuál sea su origen, por muy imprevisible que pueda ser, como el caso actual, las carencias afloran rápidamente. Los agentes  no  tienen  capacidad  para  contrarrestar  shocks  inesperados,  y dependen de la intervención del Estado, agente de último recurso, para salvar su situación. El verdadero problema surge cuando este agente es el que peor ha hecho los deberes, y no tiene capacidad para responder a un evento de tal magnitud. La situación es compleja. No sabemos cuándo se solucionará, pero tal vez, sí que intuimos cómo. Con un tremendo esfuerzo conjunto de todos los agentes, tanto individuos como empresas, que ya está siendo realizado. Muestra de ello las vemos a diario. Pero lo que es más preocupante, con un coste económico futuro muy elevado y de magnitud todavía desconocida.

Ante este incierto escenario, la adquisición de negocios que presten bienes y servicios indispensables para la población cuando este problema se solucione, se vuelve todavía más atractiva como alternativa de inversión para preservar nuestro capital. Entendemos que este discurso es muy difícil de mantener en un entorno como el actual, con pérdidas de capital cercanas al 35% en apenas tres meses. No sabemos cuándo va a finalizar esta difícil situación, nuestra única brújula es mantenernos fieles a nuestra filosofía de adquirir negocios a un precio muy inferior a nuestra valoración y no dejarnos llevar, en este caso, por el pánico desatado en el mercado por intentar deshacernos de todos nuestros acciones independientemente de su precio.

Ser accionista de una empresa, es ser titular y poseedor de una parte de ese negocio, y como tal, debe ser valorado y puesto en perspectiva. Los resultados de la compañía sufrirán y caerán drásticamente durante uno o dos trimestre incluso afectarán a los resultados del ejercicio en curso, pero su valoración como negocio, no varía tan drásticamente. En absoluto. La valoración de los negocios que adquirimos no depende de su precio de mercado, sino de su capacidad para generar flujo de caja para sus accionistas. Y esta capacidad, una vez se normalice la situación actual, en la mayoría de negocios en los que estamos invertidos, se mantiene de manera razonable. Pero ni mucho menos, se ha visto reducida en la medida en la que han caído sus cotizaciones.

Conclusión

Tras vivir la corrección bursátil más rápida de la historia, es normal que la serenidad requerida en este tipo de situaciones acabe desapareciendo. Esto podría provocar nuevas caídas y un mayor desánimo. Sin embargo, el estudio de episodios pasados similares debe servirnos para evitar actuar de manera irracional, lo cual hemos querido recoger en esta extensa carta. Recuerde:

  1. El mercado tiende a sobre reaccionar, especialmente ante noticias negativas, dejándose llevar por las emociones. Sin embargo, las mejores oportunidades de inversión a largo plazo surgen tras las mayores caídas y en medio de recesiones económicas.
  2. Es imposible saber cuándo el mercado marcará su mínimo. Para tratar de combatirlo, es mucho más razonable comprar negocios cuando coticen con un descuento muy significativo frente a nuestra valoración, realizada a partir de su capacidad histórica de generación de caja.
  3. Como algunas oportunidades surgieron antes de las fuertes caídas, se podría pensar que volvemos a precipitarnos. Sin embargo, ahora gran parte del mercado ya cotiza a precios ridículos, síntoma de estar cerca del suelo.
  4. Cuando eres más propenso a invertir para obtener rentabilidades futuras y no te importa las pérdidas que puedas registrar a corto plazo, es el momento adecuado de invertir. Por el contrario, si estás más preocupado por protegerte de posibles caídas y puedes ver al mercado seguir subiendo y no preocuparte por las oportunidades que dejas pasar, debes mantenerte al margen del mercado. Consideramos que actualmente estamos en el primer caso, mientras el segundo caso refleja la situación vivida no hace muchos meses.

Respecto a Iberian Value F.I., todavía no podemos estimar el impacto directo de esta crisis en los negocios en los que estamos invertidos. Para ello, debemos esperar a que las compañías publiquen resultados y faciliten información adicional. Sin embargo, podemos afirmar que:

  1. Los fundamentales de dichos negocios son sólidos y cotizan actualmente a precios muy atractivos, ofreciendo un potencial de revalorización ponderado del +130%. Dichas valoraciones se han calculado sobre la capacidad de generación de caja histórica demostrada por cada compañía.
  2. Poseen un balance muy sólido, ya que un 33% de la cartera está invertido en compañías con caja neta positiva, y >50% adicional, en compañías con un endeudamiento reducido o muy reducido. Esto nos permite afrontar con mayor serenidad un entorno de gran incertidumbre, tanto por el impacto en su evolución operativa como por el tiempo que pudiera prolongarse.

Por último, recordarle que nuestro compromiso con el asesoramiento del fondo es máximo, pues todo nuestro capital financiero está invertido en los mismos negocios que está el suyo. Y hoy más que nunca, mantenemos intactas la ilusión y la responsabilidad de invertir con sentido común sus ahorros, respondiendo de este modo, a la confianza que agradecemos han depositado en nosotros.

                                        

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