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El pasado 7 de noviembre asistí al webinario Las carteras rotacionales de sistemas automáticos de trading organizado por Interdin dentro de su programa de formación e impartido por José Ramón Díaz Serrano de StrategyRank. A continuación os expongo las principales conclusiones que pude extraer:

¿Qué es una cartera dinámica de sistemas automáticos de trading?

Una cartera dinámica no es más que una cartera de sistemas automáticos de trading que dinamiza su composición de forma periódica, es decir, que cambia los sistemas automáticos con los opera cada cierto tiempo preestablecido. Aspectos como cuantos sistemas van a componer la cartera (cuantos más mejor), la frecuencia con la que éstos rotarán (semanal, mensual, trimestral, etc.), el nivel de inversión, etc. dependerán de los gustos y predilecciones de cada inversor y serán establecidos previamente para tratar de ajustar así la cartera lo más posible a su perfil como inversor.

Ejemplo de cartera dinámica de sistemas automáticos de trading

¿Cartera de sistemas automáticos de trading dinámica o estática?

Como ya hemos visto anteriormente, de igual forma que es posible rotar los activos de una cartera de inversión, es factible hacer lo mismo pero con los sistemas automáticos de trading que componen la cartera de sistemas de un inversor. Pero, ¿qué es mejor? ¿emplear una cartera de sistemas dinámica o mantener una cartera de sistemas estática?

Es común encontrar defensores de que una vez ya se ha escogido el sistema con el que se va a trabajar  éste debe mantenerse en la cuenta, pues a largo plazo debería ofrecer resultados positivos. Piensan que se ha de confiar en el análisis de los resultados históricos de un sistema y continuar operando con dicho sistema mientras que los resultados de éste sigan dentro de sus rangos estadísticos normales (en función de sus resultados pasados). 

Igualmente, existe quien opina que es mejor mantener una cartera de sistemas dinámica, ya que al activar y desactivar sistemas continuamente, eso sí, siguiendo unos criterios y filtros previamente establecidos, se consigue dinamizar los resultados de ésta y obtener unos mayores beneficios.

A priori no es posible saber que estrategia de carteras es mejor, ya que cada una tiene sus aspectos positivos y sus aspectos negativos.

Por ejemplo, uno de los principales problemas de las carteras estáticas es que no es posible medir la calidad del criterio de selección históricamente. Imaginemos que escogemos el sistema de nuestra cartera con resultados auditados que más ha ganado en un cierto periodo de tiempo. Con ello tendremos operando al sistema que probablente mejores resultados nos de, pero no podremos saber si ese mismo criterio de selección ha funcionado bien en el pasado o no. 

Sin embargo, con las carteras dinámicas se realiza la simulación del criterio en datos históricos y podemos conocer con anterioridad la calidad del criterio de selección. Obviamente el resultado futuro será incierto tanto para las carteras estáticas como para las dinámicas (no es posible saber que resultados obtendrán en el futuro), pero con las carteras dinámicas al menos podemos saber de inicio que comportamiento ha tenido ese mismo criterio de selección en el pasado.

Ejemplo de sistema

Una de las principales ventajas del uso de una cartera dinámica es que siempre alteramos periódicamente la composición de nuestra cartera de sistemas, con lo que se da de baja con relativa rapidez a sistemas con malos resultados. Este hecho representa una mejora sobre la operativa con carteras estáticas ya que se establece un protocolo de actuación objetivo que permite saber cuando, cómo y por qué se modifica la composición de una cartera de sistemas.

En cambio, uno de los aspectos más duros y complicados de llevar a cabo una estrategia dinámica es que el inversor no debe dudar en dar de baja una cartera por mucho que haya ganado el período en que ha estado activa. A priori parece sencillo, pero puede ser una decisión muy dura para aquellos inversores más conservadores o con miedo a los cambios, ya que es fácil preguntarse: ¿si estamos obteniendo beneficios con la cartera actual, por qué arriesgar cambiándola?

Así pues, remarcar que ni las carteras dinámicas de sistemas automáticos de trading ni las estáticas garantizan el éxito de una inversión, simplemente ofrecen unas características diferentes que ayudan a enriquecer las estrategias de los inversores.

Por ello, cada inversor deberá decidir personalmente cual es el estilo que más se ajusta a su perfil.

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