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El seguro. Luces y sombras

Artículos sobre seguros, los productos financieros y el consumidor.

Bailando con lobos


Plauto sentenció hace 2200 años: "Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit", algo así como  "lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro". Dejaba claro que el hombre es capaz de cualquier cosa contra sus semejantes y que ello se manifiesta especialmente cuando no conoce a su víctima. Por tanto, quien se mueve en la masa como anónimo será víctima probable. 

Thomas Hobbes resumía esto en "homo homini lupus" que se traduce en el conocido "el hombre es un lobo para el hombre". Corría el siglo XVII 

Francis Bacon, por su parte acuñó su  "Iustitiae debetur quod homo homini sit deus non lupus" por la que establece que "a la justicia es debido que el hombre sea un dios para el hombre y no un lobo", señalando con precisión (si le damos la vuelta al calcetín) que un escenario injusto es caldo de cultivo para que se desencadene el supuesto contrario y el hombre, transformado en lobo, destruya al hombre. O al menos lo intente.   Leer más

Comprador versus Promotor


Hoy vamos a jugar a los “7 errores” del promotor inmobiliario. Bueno, nos vamos a centrar en uno porque los errores más típicos exceden con mucho de siete y este blog supongo que tiene un límite de capacidad.
Si Ud es una persona que está en situación de riesgo por haber entregado dinero a cuenta a un promotor durante la fase de construcción de una vivienda, tiene una serie de derechos que debe conocer. Espero que aún esté a tiempo de conseguir que se formalicen las garantías con que debe protegerla el promotor. Por Ley.
Si está ante una situación de suspensión de la obra o, incluso, de concurso de acreedores, plantéese este artículo como una fuente de argumentos para encausar penalmente al promotor o al Administrador/Consejo de Administración de la promotora. Porque le voy a dar un argumento sólido.
Voy a hablarle de una modalidad del seguro de caución, en la que el Tomador del Seguro es quien realiza una promoción de viviendas, y los Asegurados son los compradores de dichas viviendas que entregan a cuenta dinero durante la fase de ejecución material de la misma o, incluso, sobre planos. Obviamente el dinero del que hablo es “A”; el “B”, compréndanlo, no existe… Se trata del seguro de AFIANZAMIENTO DE CANTIDADES RECIBIDAS A CUENTA.
Si hacemos algo de historia legal, encontraremos el Decreto-Ley 2114/1968, la Ley 57/1968, y la más reciente Ley 38/1999 de Ordenación de la Edificación. Fíjense que les hablo de algo que es mandato legal desde ¡1968! Igual muchos de ustedes, estimados lectores ni siquiera habían nacido. Según dicho cuerpo legal todas las personas físicas o jurídicas que promueven viviendas, garajes y trasteros vinculados, de Protección Oficial, a Precio Tasado, o de Renta Libre, DEBERÁN (es decir, no pueden salirse por la tangente) suscribir una póliza de seguro de caución por la que se garantice a los compradores que las cantidades que éstos van a entregar a los Promotores, con anterioridad a la entrega de las viviendas, garajes y trasteros (insisto, sea sobre planos o durante cualquier momento de la ejecución material), les serán devueltas en caso de no efectuarse la construcción de las mismas, o si esta construcción se realizase en plazos distintos a los pactados entre las partes en el contrato de compraventa; es decir, en caso de no terminar la obra o entregarla con retraso. ¿Queda claro?
Para ello, tal como determina la legislación vigente, las cantidades anticipadas por los compradores de una promoción de viviendas y recibidas a cuenta por el promotor deberán ser ingresadas por el mismo en una cuenta especial, con separación de cualquier otro fondo de los que el promotor sea titular y serán exclusivamente destinados a ESA obra. ¿Lo van pillando, verdad?
Y de ello se concluyen varias cosas:
  • Quien no ha cumplido con el mandato de la Ley está operando de modo ilegal.
  • Quien administra una empresa, incumpliendo las obligaciones que la Ley marca a la misma, lo hace de modo irresponsable y desleal y, en aplicación del art 69 de la Ley de Sociedades de Responsabilidad Limitada o de los arts 133 a 135 de aquella de Sociedades Anónimas, deberá responder de las responsabilidades que nazcan de dichos actos con su patrimonio y el de su cónyuge de forma ilimitada. Aclaro que con el patrimonio actual y futuro, tal como establece el 1.911 del Código Civil.   Leer más

Universos paralelos.

"Perseguis a la gente de quien dependeis, preparamos vuestras comidas, recogemos vuestras basuras, conectamos vuestras llamadas, conducimos vuestras ambulancias y os protegemos mientras dormis. . . Así que no te metas con nosotros. " El club de la lucha
La cita es de una película que no me gusta. Pero incluso en un conjunto descartable existen recortes de valor. No creo que se llegue a ningún lado despreciando la totalidad.
Y de eso precisamente habla esta cita. Porque parece que hay un puñado de elegidos para quienes nadie ni nada importa salvo su reducido núcleo que, en ocasiones, se reduce a sí mismos. Esos personajes no tienen ni idea de cómo funciona el mundo real. Jamás han pertenecido al mismo y, si se les apea de su limusina, están en serio riesgo de extinción. 
Algunos de estos selectos primates están a punto de caerse de la higuera; por su propio peso; por sus propios actos. Su mundo se está desvaneciendo bajo sus pies y se encontrarán con aquellos a quienes nunca dieron valor. Ahora serán uno más entre nosotros. Y, probablemente, nosotros no olvidaremos. No debiéramos hacerlo.
Empresarios ebrios de dinero y poder desaforado, políticos corruptos que confundisteis servir con serviros, especuladores que basáis vuestra fortuna en el empobrecimiento de otros, es tiempo de siega.
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Un cuento. Este para despertar.

Cuenta mi buen amigo José Ramón, también corredor (aclaro que hay buena gente en mi profesión...) que una vez un extranjero llegó a una ciudad y, por aquello de conocer qué acontecía con sus habitantes y en qué modo era próspera dicha población, decidió comenzar su periplo por el cementerio.

Recorrió tumba tras tumba, leyendo sobrecogido lápidas y estelas. Asombrado y confuso, se dirigió con paso apresurado hacia la salida, con sus ojos bañados por lágrimas emocionadas. Una mujer, ya anciana, le cortó el paso al ver cómo su semblante denotaba una tristeza sin límites. Cogió sus manos y, amorosamente, le pidió qué le sucedía y en qué podía ayudarle.

El viajero la miró a los ojos y, casi de un modo inaudible, conmovido, narró que jamás, en sus viajes, había encontrado algo parecido. Dijo a la anciana: " he visto cientos de tumbas y en todas ellas está inscrita la edad del fallecido. En muchas he visto que se trataba de niños de 3, 4 ó 5 años de edad. El más longevo apenas tenía 9 años. Es terrible el sufrimiento que ustedes habrán vivido perdiendo tal cantidad de niños a tan temprana edad".   Leer más

"YO NO HE SIDO" - Bart Simpson

Ese increible personaje amarillento con el pelo encrespado, noble fruto de sus padres y del estúpido modelo que pretende implantar en cada ciudadano su país, es una perfecta réplica a escala de un alto directivo bancario.

Puede llevar la ruina absoluta a millones de familias, puede arrasar con su tsunami tóxico el tejido empresarial de cualquier país, antes saludable, puede hinchar el contenedor del paro estructural hasta que la presión lo reviente. El CEO financiero dirá, invariablemente "Yo no he sido".

Ni siquiera con las pruebas evidentes que se nos presentan a diario compuestas de salarios, prebendas y dádivas fuera de toda relación con la calidad REAL de la gestión, excesos de niveles de riesgo en grandes corporaciones cliente con pies de cemento mal amasado, corruptelas en la contratación de tasadores complacientes, compadreo con lo más corrupto de la política, aplicación del artículo 33 a los límites razonables del endeudamiento de familias, empresas e instituciones... Invariablemente dirá "Yo no he sido".   Leer más

La DGS y FP ante el seguro la banca y la mediación


Existe un curioso documento que parece tener vida propia, puesto que tan pronto como sale a la luz se esconde de tal modo que nadie habla de él. Se trata del Informe Semestral del Servicio de Reclamaciones de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.

En el correspondiente al primer semestre de 2008 podía leerse la siguiente perla:

"El principal motivo de reclamación en el caso de seguros y planes de pensiones comercializados por entidades de crédito es que el cliente no recibe una información adecuada sobre el condicionado del contrato, especialmente en los seguros de vida, en los que en muchas ocasiones el reclamante desconoce que ha contratado un seguro de vida, en lugar de un producto bancario. En el caso de planes de pensiones comercializados por este tipo de entidades, la falta de información se observa en que el cliente desconoce que sólo puede recuperar lo aportado si se da alguna de las contingencias previstas en las especificaciones del plan de pensiones y no en cualquier momento.   Leer más

Seguro médico y población

Me he propuesto orientar en un asunto muy poco frecuente, en relación a los seguros médicos.

Antes de entrar en materia, recomiendo visitar unos links particularmente interesantes.

El primero es un gráfico de la evolución de la población humana desde la prehistoria hasta hoy. Se puede colegir la creciente carga sobre los recursos de que dispone nuestro planeta que supone tales incrementos. La pregunta obvia es ¿durante cuanto tiempo más eso será viable?

"Si la población terrestre continúa duplicando su número cada treinta y cinco años (como lo está haciendo ahora) cuando llegue el año 2.600 se habrá multiplicado por 100.000 (..) ¡La población alcanzará los 630.000.000.000! Nuestro planeta sólo nos ofrecerá espacio para mantenernos de pie, pues se dispondrá únicamente de 3 cm2 por persona en la superficie sólida, incluyendo Groenlandia y la Antártida. Es más, si la especie humana continúa multiplicándose al mismo ritmo, en el 3.550 la masa total de tejido humano será igual a la masa de la Tierra.    Leer más

Beneficios

En estos días, tristes para muchos puesto que están perdiendo sus viviendas, sus coches, sus empleos e, incluso, su plato de lentejas, comienzan a ver la luz en las páginas salmón las cifras de seis a siete dígitos que representan los beneficios de gran número de grandes empresas y corporaciones. También del seguro y, sorprendentemente, de la banca.

A mí, que soy duro de mollera y blando de corazón, se me antoja que (mira por donde) eso no está bien en muchos casos y, en otros, simplemente no es elegante pavonearse.

Y digo que no, que me revuelve el estómago porque no es lógico, ni decente, ni medianamente comprensible que quienes están echando gente a la calle, reduciendo plantillas, lo hagan no a causa de sufrir pérdidas sino simple y llanamente porque sus beneficios en lugar de estar a 50 años luz de los de cualquier pyme solo están a 48.   Leer más

Despertar


Despertar.

Este es un año para despertar, para mirar nada mas abrir los ojos a lo lejos, como quien quiere abandonar por un momento la miopía que le ha perseguido desde que empezó a preocuparse más por lo que cuestan las cosas que no necesita que por lo que realmente valen y cuentan en su vida.

Despertar es necesario. Porque quien se adormece igual sucumbe en el frío que se avecina.

Despertar como aquel que sin poder contener la tentación, dispara en la ducha un chorro de agua fría. No hay alternativa: el contraste desprende el abandono, separa la tontería y así, con los ojos bien abiertos uno puede enfrentarse a este día.

Este, dicen, será año difícil. Tal vez. Pero animo a estar despierto, a no dejarse abrazar por la mentira que anida tras cada voz que abandona. Porque habrá quien se dejará caer, quien no hará nada por cambiar, por dejar aquello que le ha llevado a perder. Nada será igual tras este espacio que se acerca y espero encontrarte al otro lado, despierto y preparado. Porque habrá que continuar de nuevo, esta vez creciendo.   Leer más

Don Ramón va de paseo


Andaba un día Don Ramón por la calle cuando pasó por delante del escaparate de un banco. Le llamó la atención un letrero que indicaba que tenían tantos y tantas casas, pisos, locales, naves, solares y fincas en venta. Con descuento y financiación del préstamo.

Don Ramón, que no tenía ni un pelo de idiota, por ser calvo de antiguo, vino a comprender que lo que estaba viendo era el resultado de una enorme tragedia para un montón de gente.

Don Ramón pensó en toda la gente que había perdido sus propiedades porque sino "¿de dónde lo sacan estos?" cabía preguntar. Y entonces imaginó el dolor que se escondía tras cada anotación de esa lista interminable. Imaginó las lágrimas, el momento terrible en que se firma la pérdida irreversible de algo que es much más que un conjunto de ladrillos en un cierto orden.   Leer más

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