¿Nos visitas desde USA? Entra a tu página Rankia.us.

Planning & eMotion

Planificación financiera y patrimonial

Etiqueta "planes de pensiones": 6 resultados

Lo mejor es lo que viene

Desde hace tiempo, vengo observando un movimiento importante en el mundo de la gestión de activos en España; como mucha gente del sector financiero creemos, y como en muchos otros sectores, tenemos una excelente materia prima, gestores y analistas financieros tan competentes como los mejores extranjeros y con una reputación entre las mejores del mundo.
 

Fondos de Inversión y planes de pensiones

Sin embargo, esta no es la percepción de la mayoría de la población; un porcentaje significativo de los ciudadanos no confía de los fondos de inversión y de los planes de pensiones. ¿Los motivos? El desconocimiento del funcionamiento de estos productos, la falta de información clara por parte de las gestoras (detalles fundamentales) o malas experiencias. Estos tres motivos  suelen ser factores importantes, pero también lo es la extendida percepción de que este tipo de productos “no son buenos”, es decir, que hay alternativas que proporcionan mejores rendimientos o que dan “menos sustos”.
 
 
Evidentemente, todos estos factores son muy importantes, y muchos profesionales de la gestión se están dando cuenta de que no se está aprovechando todo el potencial que tenemos para llegar a un amplio segmento de la sociedad; muchos llevan mucho tiempo haciendo una labor sorda de cambio, confiando en que muchos pequeños cambios den un vuelco a una situación donde priman los intereses de las mega-gestoras de entidades bancarias frente al interés “del que manda de verdad”, el cliente. Pero algunos se están dando cuenta de que este trabajo “sordo” no tiene ningún sentido si no llega a quien tiene que llegar, y en un gran porcentaje este es el cliente de la calle. Por ello, esa pequeña revolución interna está llegando, poco a poco, gracias, entre otros muchos, a gente como Martín Huete.
 
 
El responsable de la gestora de fondos del Banco CEISS, y miembro de la junta directiva de Inverco, la patronal del sector, lleva realizando, desde hace algún tiempo una labor de divulgación que solo puede calificarse como excelente, gracias en gran medida a su blog personal (que recomiendo sin ninguna duda) y a su ética profesional, ya que no ha dudado en pedir públicamente un cambio de rumbo al sector y a su patronal, tratando de alinear los intereses de estos con los de los clientes finales.
 

Rentabilidad de los Fondos de Inversión españoles

Una de las últimas muestras de ese intento por generar una mayor transparencia en el sector es el análisis que hizo, hace varias semanas, del demoledor informe que, desde hace algunos años, vienen realizando los profesores del IESE Fernández, Linares y Fernández Acin sobre la rentabilidad generada en el largo plazo de los fondos de inversión españoles, estudio que, por desgracia, deja en no muy buen lugar al sector. De los 871 productos analizados, 614 fondos y 257 planes con al menos 15 años de antigüedad, tan sólo 29 han sido capaces en este periodo de superar la rentabilidad que ofrecieron en el mismo tiempo el bono a 15 años español (un 4,40%) o el Ibex 35 (4,00%), llegando 77 de ellos a obtener promedios de rentabilidad negativos en este mismo periodo; es decir, menos de un 3,50% de los fondos y planes españoles baten sus referencias, frente a casi el 9,00% que son incapaces de generar rentabilidad para sus partícipes.
 
 
Con cifras como estas, no es extraño que exista esta falta de confianza respecto a este tipo de inversiones, más aún cuando son estos fondos y planes, aquellos que no son capaces de batir sus principales referencias, los que han sido ofrecidos de manera sistemática y casi generalizada a los clientes de las principales entidades de nuestro país, con excepción (muy honrosas, pero existentes) de aquellas que por su estrategia empresarial no cuentan con producto propio.
 

¿Son los Fondos de inversión o los planes de pensiones un buen producto para cualquier tipo de ahorrador?

¿Significa esto que los fondos de inversión o los planes de pensiones no son un buen producto para cualquier tipo de ahorrador? En absoluto. Cabe destacar un detalle importante. Este estudio sólo se realiza sobre productos españoles, no sobre el total de productos comercializados en España (aunque en el caso de los planes todos los productos comercializados son españoles). Este matiz es fundamental, ya que la oferta total de fondos y planes (26.232) es lo suficientemente amplia como poder acceder a una gestión que mejore las rentabilidades de referencia y que se adapte a las necesidades, circunstancias y perfil del cliente. 
 
Dando por bueno el ratio de productos “buenos” obtenido por el estudio, y extrapolándolo al total de fondos y planes comercializados en España, nos encontraríamos con más de 870 referencias, número que, entiendo, es más que suficiente para poder realizar una cartera que cumpla las exigencias y necesidades de cualquier cliente. Pero si, además, tenemos en cuenta la rentabilidad promedio de los últimos 10 años, periodo suficientemente amplio como para poder ser tomado como muestra de largo plazo, las estadísticas mejoran significativamente. Teniendo como referencia la rentabilidad del S&P 500, quizás el índice bursátil más importante del mundo, y cuyo comportamiento (5,12% de rentabilidad promedio, sin contar con el efecto divisa, a 30 de marzo de 2014) en este periodo ha superado a otros como el Euro Stoxx 50, el Ibex 35 o el bono español a 10 años, más de un 35% de los productos superan esta referencia, lo que supone 2.226 fondos de inversión y planes de pensiones que superan dicho umbral. Un número más que suficiente para conseguir la cartera que se adecúe a nuestras necesidades, contando con que solo algo más de un 4,25% de los planes y fondos obtiene rentabilidades negativas, es decir, 268 de los 6.262 productos con más de 10 años.
 
 
Sin embargo, manteniéndome en la idea de que existe un número enorme de grandes profesionales nacionales en el sector, y que el proceso de cambio que han iniciado algunos será lento pero imparable, queda una tarea fundamental para aquellos que tratamos con los clientes en nuestro quehacer diario, sin la cual toda mejora proveniente del mundo de la gestión se quedará en absolutamente nada: Ser capaces de transmitir a nuestros clientes,  toda la información que necesiten de manera clara, transparente y con un lenguaje despojado de tecnicismos innecesarios, para que entiendan perfectamente qué pueden esperar de cada producto y qué riesgos está asumiendo con su inversión; en definitiva, alineando nuestros intereses con los del cliente al 100% para evitar malos entendidos y malas experiencias.
 
 
Afortunadamente, cada vez son más los asesores que entienden que la relación con sus clientes debe basarse en dos pilares fundamentales: la confianza y el crecimiento mutuo. 
 

    Leer más

Acordándonos de nuestro "socio invisible"

Cuando nos planteamos qué hacer con nuestros ahorros, es necesario analizar multitud de factores, aunque los que más se tienen en cuenta son el riesgo que queremos asumir y el rendimiento que podemos esperar; este último es, tal vez, el factor más determinante (lo cual, en demasiadas ocasiones, genera una asunción de riesgos más elevada de lo debido…) a la hora de seleccionar un determinado producto, aunque no siempre se tiene en cuenta a nuestro “socio invisible”, ese para el que trabajamos la mitad del año de manera gratuita y que cada vez más quiere aumentar “su” porcentaje de beneficios: el Estado.

Y es que demasiadas  veces buscamos, analizamos y recorremos hasta el último recoveco de los contratos para minimizar el impacto de las comisiones, pero no tenemos en cuenta el efecto que la tributación de los rendimientos tiene sobre la rentabilidad efectiva de las inversiones que realizamos. Ese olvido se acaba pagando, y, lo que es peor, cada vez más y de forma más inesperada.   Leer más

Regalos y Planes de Pensiones

Una de las inequívocas señales de que el final de año se acerca son las campañas que comienzan a verse en las entidades financieras, invitándonos, con toda clase de regalos, a invertir parte de nuestros ahorros en algún plan de pensiones, generalmente el plan “estrella”(do) del año; desde cualquier clase de equipamiento para el hogar (TV, tablets, consolas de videojuegos, sartenes, edredones…) hasta alimentos gourmet, pasando por invitaciones a grandes eventos deportivos desde lujosos palcos, depósitos extratipados o bonificaciones (bien sea en dinero contante y sonante o en forma de participaciones a coste cero…) puras y duras, cualquier regalo es interesante para poder atraer clientes hacia la gama de productos que más necesite la entidad en cada momento. Pero, ¿nos interesa obtener estos regalos a cualquier precio?
Obviamente, la respuesta es no.
 
Por lo general, este tipo de regalos no es gratuito; para poder acceder a ellos debemos de consentir que la entidad disponga de nuestro dinero o inversiones durante un periodo estipulado de tiempo (generalmente años), o contratar un tipo de producto que puede encajar en nuestra filosofía de inversión o (si disponemos de ella) en nuestra planificación financiera… o no. Y es en este punto donde debemos ser especialmente cuidadosos.
Porque, ¿es conveniente sacrificar parte de nuestras inversiones o de nuestro plan financiero en aras de obtener determinado beneficio?
En este sentido, me ha llamado la atención este post de hace unas semanas en GurusBlog; en él, podemos leer cómo la directora de una oficina de CaixaBank trata de retener a un cliente que quiere traspasar sus planes de pensiones (uno de ellos garantizado, qué raro!!!) a un plan de Bestinver. Para ello, aparte de realizar unas afirmaciones cuando menos discutibles respecto a Bestinver, tildándola casi de chiringuito financiero (lo que denota una profunda incultura financiera o la presuposición de que el cliente es tonto… extraño, ¿verdad?), le ofrece como regalo o “premio” un 2-3% del total que mantuviese en estos planes, abonando estos porcentajes directamente en cuenta corriente. ¿Le compensa a esta persona mantenerse en CaixaBank?
 

Bestinver

En este caso, tenemos la suerte de conocer las tres alternativas que maneja el cliente, por lo que podemos ver qué habría pasado en los tres casos si hubiese depositado el dinero de sus planes de pensiones en cada uno de ellos, teniendo presente que uno de los planes de Vida Caixa es de Renta Variable española y no europea, como los otros dos (y que, por descontado, rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras). Como una imagen vale más que mil palabras, les dejo el gráfico de lo que hubiera pasado con 10.000,00€ invertidos a finales de 2005:
 
bestinver
 
Evidentemente, cabe pensar que, pese a que el PlanCaixa Bolsa III lo hace mejor durante los 4 primeros años, en el largo plazo la mejor elección es, sin duda, el plan de Bestinver; pero, incluso suponiendo que ese 3% de regalo fuese invertido íntegramente en alguno de los planes de Vida Caixa, y variando las fechas en las que fuese realizada la inversión (tomando como referencia estática la fecha final), solo en un caso de 21 posibles uno de los planes de la Caixa (el Selección) es capaz de batir al Bestinver.
Por tanto, y ciñéndonos al plano estrictamente financiero, en este caso el regalo ofertado por la entidad no compensa en absoluto la falta de calidad de los productos ofertados.
 
Y es que este es el gran problema de los regalos/premios/promociones/obsequios que ofrecen las entidades: en su mayor parte suelen utilizarse para ocultar las carencias que los productos incluidos mantienen frente a la competencia, no compensando en la gran mayoría de los casos el menor rendimiento obtenido con los productos promocionados frente a sus comparables.
 

Evitar los regalos

En todo caso, y dado que no siempre estas promociones responden a esta estrategia de “disimular carencias propias”, conviene tener presente algunos detalles para evitar que estas promociones perjudiquen nuestra situación patrimonial: tener muy clara la mecánica de la promoción (leer detenidamente las bases de la misma o exigir los detalles por escrito en caso de que sean promociones “personalizadas”), en caso de que el obsequio sea en especie, como televisores, tabletas… conocer el valor del mismo (que debería de estar especificado en las bases), recabar información sobre la fiscalidad aplicada (en muchos casos, supone un rendimiento de capital mobiliario, a tener en cuenta en la próxima declaración del I.R.P.F.), analizar nuestras necesidades y nuestro horizonte de inversión en caso de que se exija la inmovilización de las inversiones durante un periodo de tiempo determinado (que puede llegar a varios años) y, sobre todo, y especialmente en caso de que la promoción se ciña a un determinado producto, analizar las alternativas existentes en el mercado, con el fin de determinar el beneficio, tanto presente como futuro, que podríamos obtener en cada caso.
Siguiendo estos pasos, podremos estar tranquilos: ningún regalo vendrá “envenenado”…
 
  Leer más

Una alternativa a los Planes de Pensiones Individuales

Uno de los productos más utilizados a la hora de ahorrar de cara a nuestra jubilación es, sin lugar a dudas, los planes de pensiones, gracias, fundamentalmente, a la ventajosa fiscalidad con la que cuentan y que permite, especialmente a aquellos que cuentan con elevados ingresos, reducir la factura que cada año nos presenta Hacienda. De todos es conocido las habituales campañas que las entidades realizan para incrementar las aportaciones que realizan los partícipes, especialmente a finales de año y durante el periodo de recaudación del IRPF. Sin embargo, este tipo de planes, aquellos denominados Individuales (PPI), y que están promovidos por las propias entidades, no son la única alternativa para realizar aportaciones a este tipo de instrumentos.

 
Aunque existen dos alternativas, los planes de promoción conjunta y de sistema empleo (PPE), esta última es la más extendida, si bien su existencia sigue rodeada de cierto desconocimiento por parte del público en general y de los propios partícipes en particular. 
 
Los planes de PPE son aquellos promovidos por las empresas y cuyos beneficiarios son exclusivamente los empleados de las mismas. La existencia de este tipo de planes genera una serie de ventajas, tanto para la empresa como para los empleados. Por un lado, es una forma de fidelización bastante efectiva para aquellos empleados que la empresa pueda considerar como fundamentales, además de que aquellas aportaciones realizadas por la empresa computan como gasto deducible para el Impuesto de Sociedades. Por otro lado, y como ya se ha comentado, reducen la factura fiscal del participe. Sin embargo, puede haber alguna otra ventaja para el participe que no es tan conocida.
 
A diferencia de los PPI, en estos planes los partícipes se implican en la gestión del plan, ya que se encuentran representados en la comisión de control. Esta implicación genera un mayor control sobre las inversiones realizadas, lo que genera un aumento en la eficiencia de las mismas. 
 
A este mayor control hay que añadirle un incremento sustancial en la capacidad de negociación que pueden ejercer frente a las entidades, lo que, unido a la reducción de gastos que conlleva este tipo de planes, al no tener que acompañarlos de promociones ni otro tipo de material publicitario, supone que los partícipes suelen soportar menores comisiones, tanto de gestión como de depositaría.
 
Ambas circunstancias, el control de la gestión y la reducción en las comisiones, generan, entre otros motivos, una consecuencia bastante interesante: Estos planes presentan, en promedio, mejores rentabilidades en casi todas las categorías y plazos estudiados, como se puede en el siguiente cuadro:
 
tabla
 
Sin embargo, no es esta la única prueba que demuestra las ventajas de los PPE frente a los PPI Si observamos los 25 mejores planes de cada periodo, la mayoría de ellos son PPE; de hecho, solo a 5 y 3 años la mayoría de los 25 planes más rentables son PPI, gracias al efecto de los planes garantizados (5 años) y de Renta Variable (3 años):
 
tabla
 
Pero, por si esto fuera poco, e indagando en la línea seguida por este artículo, si descontamos el efecto inflación podemos comprobar que en la práctica totalidad de los periodos observados los PPI no son capaces de batir a la inflación… mientras que los PPE sí lo hacen, especialmente a partir de los 10 años:
 
tabla
 

Eso si, tenga presente la única “pega” que tienen estos planes, y que incide en una característica extensible a toda la gama de PP del mercado: la opacidad de sus carteras. Sólo los partícipes conocen la composición, más o menos exhaustiva, de la cartera que incluyen estos planes.   Leer más

La importancia de la asignación de activos

Como indicábamos en el último post, uno de los elementos fundamentales a la hora de conformar nuestra cartera de fondos es la asignación de activos o asset allocation. Tanto es así que, según estudios realizados sobre el comportamiento de los fondos de pensiones estadounidenses, el comportamiento de estos depende en un 91% de la asignación de activos y tan solo un 9% del momento de entrada y salida de los mercados y de la selección de valores concretos, lo que muestra a las claras que esta asignación es fundamental.

Teniendo muy presente la importancia de esta tarea, debemos de tener en cuenta que no es lo mismo la asignación de activos desde un punto de vista estratégico que táctico, como ya hemos comentado en fechas recientes.
 
La asignación de activos estratégica es la guía que debemos de tener en cuenta para planificar el conjunto de nuestro patrimonio. Como ya indicamos al principio de este blog, esta asignación incluye activos de Renta Fija y Variable, Liquidez y, en la medida que el tamaño de nuestro patrimonio lo permita, y con el fin de diversificar aún más los riesgos, activos inmobiliarios; asimismo, debemos recordar que esta asignación de activos debe evolucionar a lo largo del tiempo, reduciendo el nivel de riesgo asumido a medida que pasa el tiempo (independientemente de aquellos cambios que introduzcamos por motivos tácticos).
 
Un ejemplo de esta asignación, podría ser el siguiente. Supongamos el caso de un empresario de unos 40 años, casado y con hijos, con un patrimonio invertible de (en números redondos) 300.000€ (invertido en activos líquidos) y un perfil de riesgo conservador; asimismo, este cliente desea mantener un importe liquido de 30.000€.
 
Teniendo en cuenta su perfil de riesgo y su horizonte temporal, a este cliente tipo le convendría mantener una cartera de fondos de Renta Variable equivalente al 55% de su cartera, es decir, 165.000€ (que podríamos repartir entre 3 y 5 fondos, con el fin de repartir el riesgo asumido); el resto del patrimonio invertible se destinaría a una cuenta remunerada o fondo de inversión monetario, por importe de 30.000€, podría repartir 55.000€ en fondos de inversión de Renta Fija (entre 3 y 6) y 50.000€ a la compra de títulos de Renta Fija y Seguros de Ahorro (repartido entre 3 y 5 referencias).
 
Obviamente, dada la situación actual, podría estudiarse obviar por el momento la compra de títulos de Renta Fija y centrarse en la inversión en Seguros de Ahorro, con el fin de obtener una rentabilidad razonable a corto plazo, a la espera de poder conseguir rentabilidades atractivas en el mercado de Renta Fija. Asimismo, podría elevar el nivel de liquidez a costa de su inversión en activos de Renta Variable, con el fin de poder incorporar los mismos de manera progresiva y aprovechando, así, los posibles recortes en los índices que pudiesen producirse (sería conveniente mantener en liquidez, con este propósito, entre un 30 y un 50% de la posición destinada a la Renta Variable).
 
En cualquier caso, convendría que, en caso de plantearse destinar parte de su ahorro a un plan de pensiones, optase por la opción de materializar esta inversión en un P.P.A. (preferible) o en un P.P.I. Garantizado lo suficientemente flexible como para poder realizar aportaciones de manera periódica sin perder las posibilidades de mantener dichas garantías.
 
Además, el reparto citado anteriormente no se mantendría de manera indefinida, de tal forma que, a medida que se fuese acercando la edad de jubilación, iríamos reduciendo de manera progresiva (bajando, por ejemplo, un 5% la exposición a este activo cada 2-4 años) su exposición a Renta Variable, destinando, a partir de los 65 años, tan solo un 10% a activos de este tipo, con el fin de reducir al máximo los riesgos asumidos por el cliente, tratando, en todo caso, de obtener unas rentabilidades que permitan al cliente, no solo mantener su el nivel de vida que le proporcionan sus ahorros, batiendo a la inflación, sino además obtener una rentabilidad que le permita, en la medida de lo posible, mejorarlo sin por ello asumir niveles de riesgo superiores a los recomendables.
 
Evidentemente, esta asignación estratégica ha de implementarse con una táctica que, respetando los porcentajes indicados en la estratégica, permita al inversor situarse en las opciones más rentables de cada momento, aunque, como ya se ha indicado, en momento puntuales pueda romperse la estrategia planteada con el fin de mejorar las rentabilidades obtenidas a largo plazo.
  Leer más

Productos de Ahorro/Previsión: Características de P.P.I. y P.P.A

 

Podemos entender como productos de Ahorro/Previsión, un tipo de producto tradicionalmente poco valorado por el inversor habitual, como aquel producto emitido en exclusiva por una compañía de seguros (y controlado, por tanto, por la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP)) destinado a la obtención de un rendimiento en una fecha predeterminada, fecha que puede venir condicionada por que se produzca un hecho concreto (jubilación, invalidez, muerte…), y que, salvo en el caso de los Planes de Pensiones Individuales (P.P.I.), suelen incluir un complemento adicional, más o menos elevado, en caso de fallecimiento del asegurado. 
 
Podemos, de este modo, dividir este tipo de productos en dos categorías. Por un lado, se encontrarían aquellos productos destinados preferentemente a este hecho, como pueden ser los Planes de Pensiones (P.P.I) o los Planes de Previsión Asegurados (P.P.A.), productos que, salvo excepciones muy concretas, como el paro de larga duración o la invalidez, solo pueden hacerse líquidos (ser rescatados) en el momento de la jubilación; por otro lado, tenemos aquellos productos que, con una filosofía de ahorro a largo plazo, tienen mayores facilidades para ser rescatados, pudiendo hacerse líquidos casi en cualquier momento. Otra característica a tener en cuenta es que, mientras los primeros tienen ciertas “ventajas“ fiscales en ambos casos, en la segunda categoría sólo los Planes Individuales de Ahorro Sistemático (P.I.A.S.) tienen una fiscalidad ventajosa, manteniendo el resto de productos (Seguros de Ahorro, Unit Link, Planes de Jubilación…) una fiscalidad similar a la de cualquier otro producto financiero.
 
Como ya hemos indicado, los P.P.I. y P.P.A son productos destinados casi de manera exclusiva a la jubilación, pudiendo ser traspasables únicamente entre los dos tipos de productos. La diferencia entre ambos es que, mientras los P.P.I. son perfectamente asimilables a un fondo de inversión, los P.P.A., que mantienen forma contractual de seguro, proporcionan una rentabilidad cierta para un periodo de tiempo determinado, denominada Interés Técnico Garantizado, así como una participación en beneficios de la compañía emisora (aunque este extremo depende de cada compañía). Ha de tenerse en cuenta que este Interés no es el que percibirá el cliente, ya que hay que descontar los gastos asociados a este producto (que, de media, suelen situarse en un 2,00%), por lo que si, por ejemplo, nos ofrecen un Interés Técnico del 4,50%, el neto a percibir por el cliente puede verse reducido al 2,50%, aunque, si la compañía obtiene beneficios, este porcentaje se verá incrementado. Cabe destacar, llegados a este punto, que los gastos asociados a este tipo de productos se suelen cobrar por adelantado, de manera que si, por ejemplo, realizamos una aportación a un P.P.A. y, durante el primer año, realizamos un traspaso de salida, a un P.P.I. u otro P.P.A., podemos encontrarnos con que la rentabilidad obtenida por la citada aportación puede ser negativa, ya que, al cobrarse los gastos en el momento de entrada y haber movilizado la aportación antes de cumplir un año, la rentabilidad obtenida puede ser negativa. A modo de ejemplo, si el P.P.A. mantiene un Interés Técnico del 2,50% anual, sus gatos asociados son de un 2,00% y movilizamos la aportación a los 6 meses obtendremos una rentabilidad de -0,75% (obtendríamos una rentabilidad del 1,25%, frente al 2,00% de gastos cobrados por la compañía de seguros, y sin tener en cuenta la participación en beneficios).
 
Tal y como hemos indicado, un P.P.I. es asimilable, casi en todos los sentidos, a un fondo de inversión. Sin embargo, existe alguna diferencia que, pese a que pueda parecer  no muy relevante, es fundamental. Así, solo pueden contratarse P.P.I. de gestoras españolas, frente a la posibilidad que existe de contratar fondos de inversión de gestoras extranjeras. Este hecho, unido a la política de elevadísima transparencia impuesta por la CNMV, frente a una cierta opacidad permitida por la DGSFP, hace que, por regla general, un fondo de inversión obtiene un rendimiento superior a su P.P.I. equivalente, por lo que, desde un punto de vista estrictamente financiero, los fondos son más interesantes que los P.P.I. A este hecho, hay que unir la fuerte presencia de deuda pública nacional en la cartera de los P.P.I.; teniendo en cuenta que el Fondo de Reserva de la Seguridad Social invierte mayoritariamente en este tipo de activos, debemos de tener en cuenta esta situación, ya que podemos encontrarnos con una concentración de riesgos muy elevada en este tipo de activo.
 
Por otro lado, la ventaja fiscal asociada a los P.P.I. y P.P.A. consiste en el diferimiento de la tributación de las cantidades aportadas a estos productos, de manera que las aportaciones a estos instrumentos no tributan como Rendimientos de Trabajo hasta el rescate de los mismos; así, si hemos obtenido unos rendimientos del trabajo de 30.000€ y hemos aportado 5.000€ a un P.P.A. y otros 5.000€ a un P.P.I., el efecto sería equivalente a que tributásemos por 20.000€ en lugar de los 30.000€ efectivamente obtenidos. Los 10.000€ aportados no tributan en la actualidad, sino que tributarán, por parte del beneficiario, en el momento del rescate como Rendimiento del Trabajo, de manera que el efecto será más positivo a medida que la diferencia entre los Rendimientos del Trabajo obtenidos en el presente y los obtenidos una vez hayamos obtenido la jubilación sea mayor.
 
Por tanto, desde un punto de vista muy personal, creo que la inversión en este tipo concreto de productos debe de realizarse teniendo en cuenta fundamentalmente las ventajas fiscales que puede ofrecer, centrando la inversión en P.P.A. o P.P.I. monetario, con el fin de reducir al máximo el riesgo asumido, y teniendo en cuenta el destino final de este tipo de inversiones. Solo en perfiles muy determinados puede ser interesante la inclusión de algún P.P.I. de Renta Variable, aunque, insisto, en perfiles y circunstancias muy determinadas.
 
Continuará
  Leer más

Otros contenidos sobre 'planes de pensiones' en Rankia

Ya me voy jubilar, ¡por fin! y ahora... ¿que pasa con mi plan de pensiones?

fsoriano. Hola, en unos meses me jubilaré, y ahora me planteo que pasara con mi pp. En concreto, ¿que posibilidades tengo para cobrarlo: de golpe, poco a poco, un fijo

Ya me voy jubilar, ¡por fin! y ahora... ¿que pasa con mi plan de pensiones?

fsoriano. Hola, en unos meses me jubilaré, y ahora me planteo que pasara con mi pp. En concreto, ¿que posibilidades tengo para cobrarlo: de golpe, poco a poco, un fijo

Ya me voy jubilar, ¡por fin! y ahora... ¿que pasa con mi plan de pensiones?

fsoriano. Hola, en unos meses me jubilaré, y ahora me planteo que pasara con mi pp. En concreto, ¿que posibilidades tengo para cobrarlo: de golpe, poco a poco, un fijo

Novato en busca de consejo básico... - planes de pensiones

Vietna. Hola a todos, soy un novato en busca de consejo general acerca de un plan de pensiones / jubilación / Ahorro como lo querais llamar, en fin, en que invierto

Novato en busca de consejo básico... - planes de pensiones

Vietna. Hola a todos, soy un novato en busca de consejo general acerca de un plan de pensiones / jubilación / Ahorro como lo querais llamar, en fin, en que invierto

Plan de Pensiones y Cambio de País

Mimoso.   Los planes de pensiones son un alternaiva de ahorro con independecia de su mayor o menor rentabilidad. Cuando la vida laboral de una persona transcurre de

Plan de Pensiones y Cambio de País

Mimoso.   Los planes de pensiones son un alternaiva de ahorro con independecia de su mayor o menor rentabilidad. Cuando la vida laboral de una persona transcurre de

Plan de Pensiones y Cambio de País

Mimoso.   Los planes de pensiones son un alternaiva de ahorro con independecia de su mayor o menor rentabilidad. Cuando la vida laboral de una persona transcurre de

El código del dinero. Raimon Samso

Abguerrero. Uno de mis objetivos para este año es leer un libro a la semana. Os iré recomendando algunos que vaya encontrando interesantes. He empezado por un clásico: El código del dinero de Raimon Samsó. ¿Quién es Raimon Samsó? Raimon Samsó, es Licenciado en Ciencias Empresariales, autor de 20 libros de...

El código del dinero. Raimon Samso

Abguerrero. Uno de mis objetivos para este año es leer un libro a la semana. Os iré recomendando algunos que vaya encontrando interesantes. He empezado por un clásico: El código del dinero de Raimon Samsó. ¿Quién es Raimon Samsó? Raimon Samsó, es Licenciado en Ciencias Empresariales, autor de 20 libros de...

Autor del blog

  • Danlopveg

    Daniel López Vega. Analista financiero y patrimonial. Asesor Financiero Independiente. Apasionado de los mercados desde hace casi 20 años. Y bloguero en los ratos (pocos) libres...

Envía tu consulta

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.

Cerrar