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¿Cómo aprender a ahorrar paso a paso?

Con la llegada del verano muchos nos preguntamos qué hemos hecho con nuestros ahorros: sin ellos, parece que ya no podremos hacer ese viaje que tantas ganas teníamos de realizar. El ahorro es una parte fundamental de nuestro día a día, pero… ¿cómo podemos controlar nuestros gastos?

¿como controlar nuestros gastos y poder ahorrar?

1.-Gastos fijos y gastos variables: ¿puedes controlarlos?

Todos tenemos una serie de gastos fijos que se repiten mes a mes: pagar el alquiler o la hipoteca, gastos de luz, agua e internet, el gimnasio… y gastos variables, que cambian dependiendo del mes, como pueden ser la compra de material escolar en septiembre, ropa, comidas fuera de casa, etc, y que pueden suponer un pico de gasto imprevisto en un mes concreto.

Por ello, te recomendamos que detalles tus gastos y los agrupes en un mismo documento, separados por meses, para así ver qué porcentaje de tu sueldo está ya “embargado” (esto es, debes destinarlo a tus gastos fijos) y cuál es la cantidad que puedes destinar a tus gastos variables. Además, reuniendo tus gastos en un mismo documento, podrás comparar mes a mes y ver dónde podrías reducir y conseguir así tus objetivos de ahorro.

2.-Establece prioridades

Tras rellenar el documento, fíjate en él y analiza: ¿en qué podrías reducir tus gastos? Si gastas gran parte de tu salario en gasolina, puedes buscar aquellas gasolineras cercanas que sean más económicas; compara tarifas de internet, seguros, coche, etc, puede que encuentres una oferta que se adapte mejor a tus necesidades. ¿Muchos de tus gastos variables son de comidas y cenas fuera de casa? Sabemos que es difícil caer en la tentación, pero estos gastos pueden controlarse y en la mayoría de los casos, no son una prioridad.

3.-Márcate unos objetivos de ahorro (dependiendo de tu situación actual)

En cada época de tu vida contarás con unos gastos u otros, que harán que varíen tus posibilidades de ahorro:

  • Época estudiantil: en esta primera etapa pocos suelen tener conciencia de sus gastos y posibilidades de ahorro y no suele ser una prioridad; mayoritariamente, los padres, junto con las becas, sustentan el curso. Es importante empezar a educar en finanzas a los adolescentes para que, llegados a este punto, sean capaces de controlar los gastos y poder dedicar una parte de estos al ahorro, con un objetivo final; un ahorro que les pueda permitir, por ejemplo, comprarse con “su dinero” el último videojuego, financiar un viaje con los amigos o la entrada a ese concierto que estaba esperando. 
  • Primer empleo: tras los estudios superiores y puede que tras haber realizado un máster, finalmente accedes al mercado laboral. Tu primer empleo puede que no sea el soñado y tu salario, no el esperado. Pero no te excuses en ello: en esta época, los gastos fijos son menores ( en la mayoría de los casos no existen cargas familiares) y la capacidad de ahorro (si se controlan los gastos variables) es mayor. Es el momento de empezar a pensar en medio plazo: en unos años puede que quieras adquirir una vivienda o formar una familia.
  • Los 30 son los nuevos 20: seguro que has escuchado esta afirmación, ¿verdad? Superado el primer empleo, nuestra situación laboral mejora y con ende, sube nuestro salario. Pese a eso, sigues sin llegar a final de mes, ¡y menos ahorrar! Viajes, escapadas, comidas fuera de casa y el inicio de las cargas familiares ponen en números rojos tu economía; debes seguir controlando tus gastos, ahora más que nunca. 
  • Estabilidad financiera: en esta época es cuando empezarás a pensar seriamente en el largo plazo. Ya llevas bastantes años cotizando y la jubilación ya no es un horizonte infinito. En este período de tu vida los gastos se reducen, los hijos vuelan del nido y tu estabilidad económica y tu capacidad de ahorro es mayor. Además, y con suerte y esfuerzo, en esta época llega el fin de la hipoteca, por lo que podrás destinar un mayor porcentaje de tu salario al ahorro. Si has estado aplicándolo desde tu primer empleo, puede que ya tengas un colchón pero… ¿qué podemos hacer con él? Si no lo has hecho ya, ha llegado el momento de invertir.
  • Jubilación: si hemos hecho los deberes, en esta época llega el momento de cosechar lo plantado y disfrutar de la “época dorada”.

Por ello, y dependiendo de en qué época de las anteriormente descritas estés, debes establecer unos objetivos realistas de ahorro: además, si estableces una finalidad para estos ahorros (el viaje tan deseado, la entrada de la hipoteca, el coche, la universidad de tus hijos) te será más sencillo seguir el plan.

4.-Intenta no endeudarte si no es necesario

Independientemente de la etapa en la que te encuentres, controla tu endeudamiento: muchas veces las comisiones que se llegan a pagar por un préstamo puede suponer el 30% del precio del producto. Sabemos que es difícil pero, quitando imprevistos, puedes conseguir pagar si antes has podido ahorrar lo suficiente.

5.-Preahorro: págate a ti primero

Una de las estrategias que funciona si eres de los que gasta sin demasiado control es el conocido como preahorro: a principios de mes, tras recibir tu nómina, traspasa un porcentaje de ésta a otra cuenta. O lo que es lo mismo, págate a ti mismo y evita así la tentación gastarte ese dinero. Si quieres aprender más, puedes leer este post sobre preahorro.

¿Qué hacer con tus ahorros?

Una vez conseguido el objetivo de tu ahorro, llega el momento de ponerlo a trabajar. Si simplemente lo dejas guardado debajo del colchón, la inflación hará que poco a poco el valor de este ahorro sea menor¿No sabes dónde invertir? Podemos ayudarte: fórmate, lee, pregunta en los foros de Rankia e incluso puedes conocer qué perfil de riesgo tienes a la hora de invertir. Y si todavía tienes dudas, siempre puedes consultar un asesor financiero.  Puedes probar nuestra herramienta con la que te ayudamos a encontrar un asesor financiero que se adapte a tu perfil.

 

¿Te ha servido de ayuda este artículo? ¿Qué haces tú para poder ahorrar a final de mes?

 

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  1. #2

    Pvila314

    en respuesta a alvaro71
    Ver mensaje de alvaro71

    ¿Qué escenario consideras más atractivo entre estos 2?
    1.- Intereses de los depósitos al 0% e inflación al 1,5%
    2.- Intereses de los depósitos al 3% e inflación al 4,5%
    La respuesta debería ser el caso 1 dado que la rentabilidad real (tras descontar inflación) es la misma pero, tras impuestos, es superior en el primer caso.
    Sin embargo la mayoría de gente cree que el caso 2 es mejor y se anima a ahorrar.
    Sinceramente, creo que se debe ahorrar en cualquiera de los escenarios y luego invertir aquellos ahorros que no se vayan a necesitar en el corto plazo.
    Saludos

  2. #4

    Pvila314

    en respuesta a alvaro71
    Ver mensaje de alvaro71

    Me pareció obvio pero, si no es así, lo explico:
    Imaginemos que tenemos 10.000€ en un depósito a 1 año.
    Caso 1: Recibimos 0€ de intereses por los 10.000€ al 0%. Dado que no hemos recibido intereses, no pagamos impuestos por ellos y podemos afirmar que hemos tenido una pérdida de poder adquisitivo del 1,5% (la inflación).
    Caso 2: Recibimos 300€ brutos de intereses por los 10.000€ al 3%. Pagamos un 19% de impuestos por esos intereses de forma que los intereses netos se reducen del 3% al 2,43% (3* 0,81). Podemos afirmar que la pérdida de poder adquisitivo será de 4,5% (la inflación) menos el 2,43% (intereses netos tras pagar impuestos). Resultado: una pérdida de poder adquisitivo del 2,07% (superior al 1,5% del primer caso).
    Espero haberme explicado mejor.
    Saludos

  3. #7

    Martinz

    en respuesta a Pvila314
    Ver mensaje de Pvila314

    Solo un detalle: que eso no es un pago de impuestos, es una retención.

  4. #8

    Martinz

    en respuesta a alvaro71
    Ver mensaje de alvaro71

    En ese caso siempre el caso B). La cuestión es que el compañero Pvila314 está comparando el caso A) con una inflación al 1,50% y el caso B) con una inflación al 5%.
    A primera vista, tu pérdida de poder adquisitivo sería del 0 - 1,50% en el caso A)... y de 3,50% - 5% en el caso B)... A priori la misma pérdida de poder adquisitivo. (En el primer ejemplo creo que pone 3% y 4,5%, pero para lo que trata de explicar es lo mismo).
    Según el planteamiento de Pvila314, en el caso B) la pérdida es mayor, ya que en el caso A), al no haber recibido intereses, tampoco pagarás impuestos por las rentas obtenidas. Sin embargo, en el caso B, por las rentas obtenidas se te aplicará una retención del 19%, que puedes llegar a pagar o no, en función de tu futura declaración de la renta. Si tuvieras que pagar parte o el total de esa retención, entonces se daría el caso que comenta Pvila314, siendo mejor el caso A).
    Salu2.

  5. #10

    Pvila314

    en respuesta a alvaro71
    Ver mensaje de alvaro71

    En un mismo período temporal, obviamente es mejor escoger un depósito que ofrezca un interés superior.
    En mis ejemplos yo pretendía comparar 2 períodos distintos:
    - Uno similar al actual con depósitos al 0% pero inflación baja
    - Otro, similar a lo que teníamos hace unos cuantos años, con intereses al 3% pero inflación mucho más alta.
    En ambos casos consideré que la inflación estaba 1,5% por encima de los intereses de los depósitos.

  6. #11

    Pvila314

    en respuesta a Martinz
    Ver mensaje de Martinz

    Tienes razón, ese 19% es la retención a cuenta del IRPF. Al hacer la renta podría incluso incrementarse al 21% o 23%. Aunque también podría desaparecer sin hubiese pérdidas con las que compensar.


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