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¿Cómo bajar la cuota de mi hipoteca?

Bajar la cuota de nuestra hipoteca es posible, y puede sernos de utilidad cuando nos encontramos en una situación económica complicada, o más desfavorable que en otro momento. Existen diferentes métodos a los que podemos recurrir cuando necesitamos reducir los pagos mensuales de la hipoteca, así que vamos a explicar qué opciones tenemos para reducir la cuota de nuestra hipoteca y cómo podremos llevarlos a cabo. 

¿Cómo puedo bajar la cuota de mi hipoteca?

 

Consejos para bajar la cuota de la hipoteca

A continuación, os mostramos una serie de consejos y alternativas que podemos valorar a la hora de bajar el diferencial o cuota de nuestra hipoteca. Debemos tener en cuenta que, aunque todos ellos son útiles si queremos ir algo más desahogados a fin de mes, también pueden conllevar una serie de costes (algunos a largo plazo) que debemos tener en cuenta. 

Reducir cuota alargando el plazo de la hipoteca

Alargar la hipoteca supone pagar una cuota menor, ya que el capital a devolver estará repartido en un mayor número de cuotas. Por otro lado, al hacer frente a la hipoteca durante 5 o 10 años más supondrá incrementar los intereses del préstamo. Alargar el plazo de la hipoteca supone realizar una novación hipotecaria, por lo que tendremos que tener en cuenta ciertos gastos: 

  • Posibles comisiones por novación. Aunque esta comisión ha desaparecido con la entrada en vigor de la nueva Ley Hipotecaria, puede que tu contrato fuera firmado antes de su entrada en vigor y, por tanto, puede que tengas esta comisión por novación. Además, debemos tener en cuenta que los bancos no están obligados a aceptar las novaciones hipotecarias. 
  • Notaría, gestoría, registro derivados del cambio en el contrato de la hipoteca. 
  • Respecto a la tasación, no es obligatoria en caso de novación, pero algunos bancos pueden solicitarla.

Veamos un ejemplo práctico, considerando hipoteca de 125.000 € al Euribor + 1,10%, que es lo que ofrece la Hipoteca Variable Coinc, para un plazo de 20, 25 y 30 años, suponiendo que el resto de las condiciones se mantienen igual. En este caso estamos aplicando el valor del Euribor de Febrero 2020, que se ha situado en -0,288%. 

Plazo Importe Interés Cuota mensual Intereses totales Coste total
20 años 125.000€ Euribor+ 1,10% 564,45€ 10.466,64€ 135.466€
25 años 125.000€ Euribor+ 1,10% 460,53€ 13.148,53€ 138.158€
30 años 125.000€ Euribor+ 1,10% 391,35€ 15.884,45€ 140.884€

Como podemos observar, cuanto mayor es el plazo, menor es la cuota mensual que deberemos pagar, pero los intereses totales a pagar por la hipoteca aumentan. Por eso es vital valorar los pros y contras de cada opción. Para valorar si te interesa alargar el plazo de tu hipoteca concreta, puedes utilizar los simuladores de cuota hipotecaria, de manera que veas a qué cuotas harás frente cada mes según el plazo elegido, los intereses, etc. 

Reducir cuota mediante la subrogación de la hipoteca 

Cuando solicitamos una hipoteca, es habitual que el banco nos ofrezca tipos de interés más atractivos contratando productos bancarios adicionales: planes de pensiones, seguros de vida, de hogar, etc. No obstante, esto no significa que los gastos de la hipoteca vayan a ser menores. De hecho, es posible que vincularnos con el banco más allá de la hipoteca no nos interese, o no nos salga rentable. Para saberlo, tendremos que hacer números y valorar si estamos interesados en contratar productos vinculados, haciendo una comparativa de qué nos conviene más.

Si estás vinculado con el banco a través de este tipo de productos, pero no te sale rentable, acudir a un banco que ofrezca hipotecas sin vinculaciones a diferenciales atractivos puede ser una buena opción. Subrogar la hipoteca y llevárnosla a otro banco suele tener unos costes asociados (entre ellos, una comisión por subrogación que puede alcanzar el 1% del capital pendiente); pero tras esta primera inversión veremos que nuestras cuotas mensuales se ven reducidas.

En el artículo mejores hipotecas sin vinculaciones, puedes encontrar las hipotecas que se ofrecen actualmente sin vinculaciones, habiendo casos en los que ni siquiera nos requieren la domiciliación de la nómina, pero recordando siempre que no todas las entidades conceden hipotecas para subrogación. 

Solicitar una carencia en la hipoteca

Cuando hablamos de carencia en nuestra hipoteca, nos referimos a un periodo en el que pagamos una cuota mensual menor, pues pagamos únicamente intereses, aunque también existe la posibilidad de aplazar el pago de las cuotas en su totalidad. Cuando retomemos las condiciones originales de la hipoteca, haremos frente a unas cuotas mensuales mayores, puesto que el capital pendiente de amortizar será más alto que si no hubiésemos solicitado la carencia. Por ello esto es una alternativa tan solo si creemos o prevemos que la necesidad de pagar una cuota menor es temporal, pues las cuotas posteriores serán más altas. 

Contratar una hipoteca que nos permita contar con esta opción si fuera necesario puede ayudarnos a hacer frente a periodos de dificultad económica, si bien es cierto que debemos contemplarla como último recurso. Un ejemplo de entidad que permite solicitar un periodo de carencia lo encontramos en la Hipoteca Sin de Bankinter, siendo posible aplazar el pago de la cuota a partir del tercer año.

¿Qué otras formas conoces de pagar menos cuota en tu hipoteca?

 

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