Periodo de carencia de las hipotecas: ventajas e inconvenientes

Periodo de carencia de las hipotecas: ventajas e inconvenientes

Durante los años que dura la hipoteca puede ocurrir que nos encontremos ante situaciones donde nos planteemos pedir un periodo de carencia de la hipoteca, pero, ¿cuáles on sus ventajas  e inconvenientes?

Actualmente los periodos de carencia se aplican a todo tipo de préstamos (hipotecarios, personales, para el consumo, para estudios, etc). Pero lo que nos interesa a nosotros es cuáles son las ventajas e inconvenientes de los periodos de carencia en los préstamos hipotecarios.

Periodo de carencia: ventajas e inconvenientes

Ventajas del periodo de carencia de las hipotecas

Los periodos de carencia son un plazo de tiempo durante el cual el deudor del préstamo hipotecario no tendrá que hacer frente a las cuotas de amortización.

Tipos de periodos de carencia

Actualmente existen dos tipos de periodos de carencia:

  • Periodo de carencia de amortización.
  • Periodo de carencia total.

El periodo de carencia de amortización son aquellos que ofrecen al deudor la posibilidad de no pagar durante el plazo de tiempo determinado, la parte proporcional a del capital principal solicitado que corresponde a cada una de las cuotas de amortización, pero esto no quiere decir que no tenga que pagar nada, porque de todos modos el deudor hipotecario tendrá que abonar los intereses correspondientes a cada uno de los periodos.

El periodo de carencia total es un tiempo durante el cual el deudor del préstamo hipotecario no deberá hacer frente a ningún tipo de pago, ni la parte proporcional al principal solicitado ni los intereses que se generan en cada uno de los periodos.

Hoy en día es muy difícil de conseguir, en las hipotecas resulta imposible ver entre las condiciones de cualquier oferta la posibilidad de tener un periodo de carencia total. 

¿Cuando se pide el periodo de carencia?

Normalmente en los préstamos hipotecarios el periodo de carencia se suele pedir en dos momentos:

  • Al inicio de la hipoteca.
  • Situaciones económicas difíciles.

Cuando se pide al inicio del préstamo suele ser porque además del gasto que supone la hipoteca suelen haber unos gastos adicionales, como los gastos de notaría, registros, etc, además de los gastos propios derivados del acondicionamiento de la casa.

Modelos de periodos de carencia

Existen dos modelos diferenciados de periodos de carencia:

  • Por una parte están los periodos de carencia ya prefijados en la propia firma del contrato, estos se caracterizan por tener una duración y una fecha para poder llevar a cabo el periodo de carencia.
  • Por otra parte puede ser que el periodo de carencia sea abierto, es decir que se contemple en la firma del préstamo la posibilidad de ejercer un periodo de carencia, pero no se especifique cuando. En este tupo de periodos de carencia abiertos suelen establecer un número de cuotas máximo que el deudor puede aplazar voluntariamente.

Inconvenientes de los periodos de carencia de las hipotecas

Ya hemos visto todas las ventajas que tiene el periodo de carencia en los préstamos hipotecarios, pero no todo son ventajas.
Cuando hacemos uso de un periodo de carencia lo que estamos haciendo es aplazar el pago de estas cuotas, por tanto lo que hacemos es retrasar el pago del principal, que por supuesto genera nuevos intereses. Esto a largo plazo supone un enrarecimiento final del préstamo hipotecario.

Finalmente podemos decir que el periodo de carencia de los préstamos hipotecarios tienen ventajas a corto plazo, pero inconvenientes a largo plazo.
 

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