Cuentas ahorro vivienda

Cuentas ahorro vivienda

Antes de contratar este producto financiero conviene estudiar la finalidad y el interés que ofrece.

¿Qué elementos conviene analizar al abrir una cuenta vivienda? ¿Es posible convertir una cuenta corriente en una cuenta ahorro vivienda? Los expertos financieros aseguran que la fiscalidad y el interés son los mayores atractivos de este producto financiero. Y aseguran que, efectivamente, cualquier cuenta puede convertirse en una cuenta exclusivamente de ahorro con el fin de comprar la primera vivienda. La única condición para poder beneficiarse de sus ventajas es comunicar a la entidad que ese producto va a utilizarse como cuenta ahorro vivienda, para que Hacienda lo recoja en sus datos fiscales. Con la coyuntura actual, resulta recomendable que quienes deseen contratar una cuenta vivienda revisen, en primer lugar, su planificación y las posibilidades que tienen de encontrar un piso acorde con sus necesidades y la financiación a la que pueden acceder. Analizado este aspecto, la elección de un producto de ahorro vivienda debe estar marcado por el interés que garantiza.

Puede utilizarse cualquier cuenta

Las cuentas ahorro vivienda son un instrumento financiero que se puede contratar prácticamente en cualquier entidad de crédito, tanto bancos como cajas de ahorros. Tradicionalmente, las cuentas ahorro vivienda eran cuentas corrientes, con el mismo funcionamiento que la cuenta en la depositamos nuestro dinero de forma habitual. No obstante, en la última reforma del IRPF se introdujo la posibilidad de utilizar como cuenta ahorro vivienda otro producto de ahorro, como por ejemplo un depósito a plazo fijo. José Ramón Chirivella, asesor jurídico y fiscal de Bancaja, asegura que desde el 1 de enero de 2003 (cuando entró en vigor la última reforma fiscal) el contribuyente puede utilizar cualquier tipo de cuenta, siempre que las cantidades se destinen exclusivamente a la primera adquisición o rehabilitación de la vivienda habitual. "Los fondos de inversión, sin embargo, no pueden utilizarse como cuentas vivienda", afirma Chirivella.

La única condición para poder beneficiarse de sus ventajas es comunicar a su entidad que ese producto va a utilizarse como cuenta ahorro-vivienda, para que Hacienda lo tenga en cuenta en sus datos fiscales. Esto es necesario porque conviene no olvidar que el mayor atractivo de las cuentas ahorro vivienda es su fiscalidad. “Actualmente, las deducciones por inversión en cuentas ahorro vivienda se regulan en el artículo 69 del Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las personas físicas y en su reglamento de desarrollo”, comenta Ortiz, de Cuatrecasas.

 

Fiscalidad de la cuenta vivienda

 

Respecto a la fiscalidad es importante conocer las distintas regulaciones que existen en España. Así, por un lado se halla la fiscalidad que existe en territorio común y, por otro, en las comunidades forales de Navarra y País Vasco:

En territorio común (es decir, sin tener en cuenta las comunidades forales de Navarra y País Vasco), Hacienda permite deducir el 15% de las cantidades que depositemos en la cuenta, hasta el límite de 9.015 euros anuales. No obstante, para poder beneficiarse de esta característica, el titular de la cuenta se compromete a comprar un piso en un plazo máximo de cuatro años. Es decir, para poder disfrutar de esa tributación, que permite reducir impuestos a la hora de hacer la Declaración de la Renta, la única condición necesaria es que en un plazo máximo de 4 años el dinero ingresado en dicha cuenta debe destinarse a la compra de una vivienda o a la rehabilitación de la vivienda actual.

En Navarra, la deducción fiscal es el 18% para unidades familiares con dos o más hijos, y del 30% en caso de unidades familiares que, a 31 de diciembre, cumplan los requisitos para ser consideradas como familias numerosas. Las cantidades depositadas se deberán destinar a la primera adquisición o rehabilitación de la vivienda habitual antes de que transcurran 8 años desde la finalización del período impositivo de apertura de la cuenta.

Por otro lado, en Navarra para declaraciones conjuntas, el límite de la aportación deducible anualmente es de 21.035 euros. Además, exclusivamente en Navarra, la deducción en vivienda, a lo largo de todos los ejercicios en los que se aplique la deducción, no podrá superar 90.150 euros en declaración individual y 210.350 euros en declaración conjunta.

En Vizcaya, el importe máximo sobre el que se aplica la deducción anual del 15% es el 60% de la Base Liquidable del titular y sin que en ningún caso se pueda superar mediante deducciones por inversión en vivienda el límite máximo de 27.045 euros correspondientes a una inversión máxima en la vivienda habitual de 180.303 euros (15 % x 180.303 = 27.045). Para las cuentas abiertas a partir del 01.01.03 (cuando entró en vigor la última reforma fiscal) este importe se sitúa en 30.000 euros. En estas provincias, el titular deberá adquirir su vivienda habitual o iniciar las obras de rehabilitación de la vivienda en un plazo máximo de 6 años.

En Álava, la deducción a aplicar en el IRPF es el 15% de las cantidades invertidas en el ejercicio (o el 25 % si el titular de la cuenta es menor de 35 años o titular de familia numerosa con base imponible hasta 30.000 euros), con el límite de 27.045,54 euros a lo largo de sus próximas declaraciones de renta. También el plazo máximo de duración de la Cuenta Vivienda es de 6 años en Álava.

En Guipúzcoa, también la deducción es del 15% sobre las cantidades depositadas en la cuenta. El límite de la deducción, como en Vizcaya, será el 60% de la Base Imponible menos reducciones, límite conjunto con las demás deducciones por inversión en vivienda (amortización préstamo, intereses préstamo, pagos a promotor). Las cantidades que generen derecho a deducción se destinarán a la adquisición o rehabilitación de vivienda habitual, exclusivamente, en el plazo de 6 años.

La fiscalidad de las cuentas ahorro vivienda es, por tanto, su mayor atractivo. Aparentemente, el producto es sencillo y atractivo para quienes quieran comprarse un piso próximamente. No obstante, conviene ver las puntualizaciones fiscales que presenta el producto.

 

Atentos a las excepciones de la cuenta vivienda

 

Uno de los conceptos que hay que tener claro es saber qué entiende Hacienda por vivienda habitual. Este concepto hace referencia a la vivienda en la que vamos a residir una vez comprada. La regulación actual impone habitarla en un plazo máximo de un año desde su adquisición. “Además, otra condición que debe cumplirse para disfrutar de la desgravación por vivienda habitual es ocupar la vivienda de manera efectiva durante un plazo continuado de tres años consecutivos”, comentan responsables de la caja de ahorros BBK (Bilbao Bizcaia Kutxa). José Manuel Ortiz, de Cuatrecasas, afirma que “también se entiende que la vivienda tuvo carácter habitual cuando, a pesar de no haber transcurrido el plazo citado, se produce el fallecimiento del contribuyente o cuando concurren circunstancias que necesariamente exigen el cambio de vivienda, como una separación matrimonial, un traslado laboral, la obtención del primer empleo, etc.”.

Por otra parte, conviene conocer las puntualizaciones que rodean al concepto de rehabilitación de la vivienda. Desde Caja Vital, la caja de ahorros de Álava, aseguran que se contemplan tres casos:

  • Las obras de rehabilitación de la vivienda habitual (hasta 120 metros cuadrados y más de 10 años de antigüedad) y que estén calificadas como de ‘actuación protegible’.
  • Las obras de rehabilitación no protegidas, si consisten en reconstrucción mediante tratamiento de estructuras, fachadas, cubiertas,…siempre que supongan un coste global superior al 25% del precio de adquisición o del valor de mercado de la casa, si hace más de 2 años que se adquirió.
  • Y las obras de ampliación de la vivienda habitual, que supongan el aumento permanente de la superficie habitable.

¿Cuándo se pierde el derecho a la deducción de la cuenta vivienda?

El funcionamiento de la cuenta vivienda es sencillo: se consigue la deducción fiscal anualmente, hasta en un plazo máximo de cuatro, seis u ocho años (según provincia en la que esté abierta la cuenta), que es el periodo que tiene el contribuyente para comprarse una casa. Cuando se da esta condición, el titular de la cuenta se beneficia de la deducción fiscal comentada. Pero pueden darse otros muchos supuestos que lleven al contribuyente a perder su derecho a la deducción. Son los siguientes:

Si el contribuyente dispone de las cantidades depositadas en la cuenta vivienda para fines diferentes a la adquisición o rehabilitación de su vivienda habitual pierde el derecho a la deducción. En el País Vasco (no en el territorio común), si se destinan las cantidades deducidas a otros fines no se pierde el derecho a deducir, siempre que se reponga la cifra dispuesta antes de fin de año. Si se destina parcialmente su importe a otros fines y no se repone, se considera que las cantidades destinadas serán las primeras depositadas.

Si transcurren cuatro, seis u ocho años a partir de la fecha en que se abrió la cuenta y el titular de la misma no ha adquirido o rehabilitado la vivienda también pierde el derecho a la deducción fiscal. "En caso de incumplimiento del plazo, se deberán incluir las cantidades deducidas más los intereses de demora en la declaración del IRPF del año del incumplimiento", afirma José Ramón Chirivella, de Bancaja

Elegir cuenta

Hay otro aspecto financiero, además de la comentada fiscalidad, que también conviene tener en cuenta antes de contratar una cuenta vivienda: la rentabilidad. En el mercado, la oferta de cuentas vivienda es muy amplia, por lo que conviene valorar cuál es la que mejores condiciones de rentabilidad presenta. José Manuel Ortiz aconseja comparar y consultar en varias entidades, ya que la remuneración y las condiciones de esas cuentas puede variar sustancialmente de un banco o caja de ahorros a otro. "Determinadas entidades exigen que se vincule la cuenta vivienda a otra cuenta abierta en la propia entidad, lo cual puede suponer gastos adicionales", añade Ortiz.

El interés que ofrecen las cuentas vivienda es, por tanto, otro de los factores que determina la elección de una cuenta vivienda por parte de los usuarios. Cuando los productos de ahorro ofrecen una buena remuneración, la aceptación por parte de los ahorradores es alta. Marisol Jiménez, directora de cuentas y depósitos de Bankinter, confirma que la rentabilidad es un aspecto muy importante que valoran los clientes. "El interés que ofrece una cuenta puede llegar a determinar la contratación del producto", comenta Jiménez.

En estos momentos, resulta recomendable que quienes quieran contratar una cuenta vivienda revisen, en primer lugar, su planificación y las posibilidades que tienen de encontrar un piso acorde con sus necesidades y la financiación a la que pueden acceder. En el mercado, las mejores Cuentas Ahorro Vivienda tradicionales ofrecen intereses en torno al 3% TAE (por ejemplo la Cuenta Vivienda de Banco Popular o BBVA). No obstante, pueden encontrarse productos de ahorro con mejores rentabilidades. Es el caso de algunos depósitos a plazo, que llegan a ofrecer rentabilidades medias del 4% TAE.

Artículo publicado en la revista Consumer

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