¿Qué necesitas saber si alquilas un piso?

¿Qué necesitas saber si alquilas un piso?

El régimen de alquiler en una vivienda conlleva una serie de relaciones con los propietarios, no siempre fáciles, que deben reflejarse claramente en el contrato, figurando no solamente el precio del alquiler, sino también otras valoraciones como los gastos de la casa, el pago de la fianza o el período de aviso antes de abandonarla.
 
Una de las consecuencias de la actual crisis económica es que cada vez son más los ciudadanos que se decantan por el alquiler como fórmula para vivir en un piso o apartamento. Los todavía elevados precios de las viviendas en comparación con los salarios y, muy especialmente la dificultad para conseguir una hipoteca que de acceso a una vivienda propia son los elementos responsables de que una buena parte de la población se decante por este régimen de ocupación, y especialmente entre los jóvenes que lo ven como la única solución para independizarse y vivir por su cuenta. 
 
No obstante, el porcentaje de viviendas en propiedad descendió entre 2001 y 2011 hasta el 78,9%, a niveles cercanos a los de hace 20 años, al tiempo que el de viviendas en alquiler se ha incrementado más de dos puntos, desde el 11,4% del censo de 2001 al 13,5% en el de 2011, según datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). 
 
Pues bien, el alquiler de un piso - generando una serie de ventajas y desventajas a sus demandantes – conlleva una serie de relaciones con los propietarios que deben quedar reflejadas claramente en el contrato de arrendamiento, figurando no solamente el precio del alquiler, sino también otros gastos del hogar, que pueden correr a cargo de una de las dos partes. 
 
Pero no de menor importancia es que se expresen también otras valoraciones relativas a su ocupación, como por ejemplo, la cuantía de la fianza y su devolución, la posibilidad de hacer reformas o los plazos para abandonar la vivienda. Todo, absolutamente todo debe quedar expresamente aclarado en el contrato (firmado por ambas partes) para que la relación entre ellos se desarrolle correctamente. Y, que en el caso de surgir alguna duda habrá que plantearlo antes de firmarse para que pueda incluirse finalmente en el documento. 
 
Alquiler de la vivienda
 
 

Contenidos de los contratos de alquiler de casa

 
Duración: en el contrato de alquiler se especificará el período de permanencia en la vivienda, y que normalmente se hace por un año con derecho a prorrogarlo. No obstante, con el objetivo de aumentar la flexibilidad del mercado del alquiler, se han acortado los plazos de duración máxima de los mismos, reduciéndose de cinco a tres años la prórroga forzosa; y de tres años a uno la prórroga tácita automática del contrato.
 
Rescisión: como no podía ser menos, también deben reflejarse las razones que romperían los vínculos entre ambas partes y, que fundamentalmente provienen del impago de varias mensualidades u otras más atípicas como realquilarlo a otras personas sin el consentimiento del propietario.
 
Período de aviso: es frecuente que este documento esté redactado con alguna cláusula en la que se indique un plazo concreto en que hay que avisar al casero sobre las intenciones de abandonar la vivienda, con varios días de antelación (normalmente treinta días) que será el período que tendrá el inquilino para abandonar su vivienda y, que puede aprovecharlo para efectuar las operaciones de limpieza para dejarlo en buen estado y, por el contrario el dueño en buscar nuevos inquilinos. No obstante, habiendo buena voluntad entre ambas partes, y siempre que no se indique lo contrario en el contrato de arrendamiento, se puede dejar el piso en el mismo momento que lo indique el arrendado, sin ningún tipo de explicación.
 
Precio del alquiler: obligatoriamente quedará reflejado en el contrato, y que incluso puede anticiparse las fechas de pago por parte de arrendatario. Asimismo se incluirán los gastos del inmueble que pueden correr por parte de alguno de ellos: luz, gas, agua, comunidad de vecinos, etc. En este sentido hay que aclarar que si bien los recibos domésticos normalmente dependen de los nuevos inquilinos, otros gastos como los generados por la comunidad de vecinos o el Impuesto sobre Bienes e Inmuebles (IBI) corresponderán al dueño, aunque dependerá siempre de su decisión.
 
Pago de la fianza: para disponer de un piso en régimen de alquiler hay que depositar previamente una fianza al casero, que normalmente corresponde con el importe completo de una mensualidad (aunque pueden ser más), y que se devuelve en el momento de abandonar su vivienda o rescindir el contrato entre ambas partes. Pero no siempre se cumple esta premisa ya que cuando los inquilinos han deteriorado el mobiliario puede ser motivo más que suficiente para anular su devolución. 
 
Descripción del inmueble: tampoco debe faltar que se detalle (especialmente si la vivienda está amueblada) con toda precisión el mobiliario existente (muebles, electrodomésticos, camas, elementos decorativos…) y, que de sufrir algún desperfecto podría generar que la fianza sirviese para arreglar los deterioros, y por tanto no sería recuperada por los alquilados al terminar su contrato.
 
Reforma del hogar: aunque no en todos los contratos aparece esta circunstancia, es aconsejable que esté presente en los mismos, y en los casos de reparaciones en las instalaciones del hogar (cañerías, grifos, desagües, etc.) quien correría con los gastos de los arreglos.
 
Recargos en los pagos: hay que andar con cuidado de no cumplimentar los plazos estipulados ya que en algunos contratos de alquiler incluso especifican los recargos generados cuando se retrasan los pagos del alquiler y que pueden elevar el desembolso por parte de los arrendados.
 
Juegos de llaves: ¿Qué ocurre si se pierden las llaves? Esta circunstancia, aunque algo más superficial y de menor importancia, también debe contemplarse en el momento de redactarse el acuerdo entre ambas partes, al importarse modelos que en caso de pérdida de los juegos les generarían unos gastos por su reposición a quienes disfrutan del alquiler.
 
Para evitar problemas mayores una opción con la que cuentan los propietarios a la hora de arrendar la vivienda es con los denominados Seguros de Alquiler, con los que estos propietarios pueden obtener cierta seguridad en caso de impagos o desperfectos por parte de los inquilinos por ejemplo. Observando cómo está el mercado inmobiliario en la actualidad:
 

¿Se seguirá prefiriendo el alquiler frente a la adquisición de la vivienda? 

 
  1. #1
    20/12/13 09:03

    Hola Sergio, muy buen artículo. En la mayoría de contratos de alquiler que he firmado (como arrendatario), algunas de las cláusulas que nombras no aparecían, pero es interesante saber que existen por si algún día firmo otro contrato de alquiler, aunque esta vez como arrendador...

    Por cierto, en cuanto al tema de pérdida de las llaves del piso, no suele ser tan simple, si el casero se entera de que las has perdido puede llegar a exigirte incluso que cambies la cerradura y todo los juegos de llaves de la casa, y eso hace bastante pupita en el bolsillo.

    Saludos!

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