Reunificación de créditos

Cuanto más se amplíe el plazo para pagar la deuda, más intereses se acabarán pagando a las entidades financieras

El 53% de las familias con hipotecas tiene la intención de contratar este nuevo servicio, la reunificación de créditos, para unificar sus deudas, según un reciente encuesta sobre el mercado hipotecario realizada por la consultora CREED para la Agencia de Productos Bancarios. Según esta encuesta, en sólo cuatro meses se ha duplicado el número de familias que destinan más del 40% de sus ingresos a pagos bancarios, pasando del 23% al 47%. Nos hallamos, por tanto, ante un sistema que ofrecen varias empresas de intermediación financiera y que consiste en juntar todas las deudas de consumo o hipotecarias para hacer más asequible la cuota mensual, a pesar de incrementar el coste total de la financiación. ¿Dónde está la trampa? ¿Interesa este tipo de producto en todos los casos y en todas la familias? La Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (ADICAE) advierte de que esta nueva fórmula crediticia no es beneficiosa para el cliente porque fomenta el sobreendeudamiento de las familias

Intermediarios

'¿Necesita liquidez?' '¿Le gustaría pagar menos al mes?' '¿Problemas económicos?...' 'Pase de pagar 900 euros al mes de sus diversos préstamos a una cuota única de 400'. Estos son algunos de los principales mensajes que publicitan los medios de comunicación bombardeando al consumidor y tentando principalmente a los hipotecados y endeudados. Detrás de ellos están empresas de intermediación financiera cuyo producto estrella es la reunificación y aplazamiento de deudas de clientes en apuros. La cuota de la hipoteca, la letra del coche, los recibos de la tarjeta de crédito, el préstamo de las últimas vacaciones, la última reforma... Unificar todas estas deudas en un préstamo hipotecario puede ahorrar mucho dinero al mes, según ofertan cada vez más intermediarios financieros. Puede ser una solución en el caso de haber agotado el margen crediticio o si han caído sus ingresos, aunque eso sí, se pagará un interés más bajo pero durante mucho más tiempo, como advierten las organizaciones de consumidores.

El requisito para poder llevar a cabo la reunificación es ser dueño de alguna propiedad, aunque esté hipotecada. La unificación consiste en hipotecar la propiedad o renegociar la hipoteca que se tiene actualmente para pagar otras deudas. Al cancelar las otras deudas, y puesto que el tipo de interés de las hipotecas es mucho más bajo que el de los préstamos personales, tarjetas de crédito, etc., se ahorra mucho dinero en intereses, por lo que la deuda se reduce. Se pasará de pagar varias cuotas mensuales a abonar una única cuota mensual. "La ventaja para el cliente reside en que estamos informados de todas las ofertas que ofrecen todas las entidades financieras, mientras que a través de tu banco solamente te ofertaran sus productos, ahí radica la razón por la que el cliente pagará menos a final de mes", explica Nieves Sarasúa, desde Freedom Finance, una de las muchas empresas que han lanzado al mercado este producto hipotecario.

Otras de las peculiaridades de esta modalidad es que, al poder adoptar la tipología de préstamo hipotecario, el nuevo crédito se concede a un plazo más largo y con intereses más bajos que los préstamos personales. El endeudamiento final también será mayor, ya que además de cancelar las deudas, el titular de los préstamos deberá abonar los gastos de la nueva operación y tendrá que estar pagando durante más tiempo.

El endeudamiento final también será mayor, ya que además de cancelar las deudas, el titular de los préstamos deberá abonar los gastos de la nueva operación y tendrá que estar pagando durante más tiempo

No obstante, mensualmente se acaba pagando bastante menos cuota. "Se trata de aprovechar los actuales precios de las hipotecas, que dan margen para cambiar créditos personales al 8%, o los llamados créditos inmediatos, que generan intereses superiores al 20%, por préstamos al 3% ó 4%, así que el ahorro es enorme", dice Sarasúa. En las operaciones de reunificación, las empresas intermediarias aseguran que sólo cobran comisión (hasta el 3% del importe) si al cliente le interesa la hipoteca que le encuentran y sólo si se hace la operación. Y clarifican que, tras su intermediación, el cliente contrata el préstamo con una entidad financiera convencional, no con ellos. Aunque en este aspecto, Nieves Sarasúa matiza que "hay muchas empresas que cobran algunos intereses abusivos, ya que por desgracia, este tipo de compañías no están reguladas por el Banco de España, así que afloran al mercado algunas que están haciendo mucho daño a la imagen del sector y que, incluso, emiten publicidad engañosa. De ahí, que demandemos a las autoridades competentes que se regule de una vez el sector, para beneficio de él y de todos los consumidores".


Más de la mitad de los hipotecados se lo están pensando


El 53% de las familias con hipotecas tiene la intención de acudir a estos servicios para unificar sus deudas, según un reciente encuesta sobre el mercado hipotecario realizada por la consultora CREED para la Agencia de Productos Bancarios. Según esta encuesta, en solamente cuatro meses se ha doblado el número de familias que destinan más del 40% de sus ingresos a pagos bancarios, pasando del 23% al 47%, es decir doblando el número de este grupo. Los resultados de la encuesta arrojan otros datos interesantes, como que las familias pueden hacer frente al creciente nivel de endeudamiento por la aplicación de nuevas fórmulas hipotecarias que oferta el mercado (refinanciación y unificación de deudas), lo que está permitiendo la dilación en el tiempo de las obligaciones de pago.

Otra conclusión a la que llega esta encuesta es que más de la mitad, concretamente el 56% de los encuestados, están completamente convencidos que los tipos de interés llegarán al 4,5% a corto plazo y la mayoría piensa que su entidad financiera no hará nada para amortiguar la repercusión de la subida de tipos en las cuotas de sus pagos hipotecarios.

La deuda hipotecaria de las familias alcanzó en octubre los 551.715 millones de euros, lo que representa un incremento interanual del 20,8%.

Ratificando esta tendencia, los últimos datos del Banco de España ponen de manifiesto que la deuda hipotecaria de las familias españolas ascendía a finales de octubre a 551.715 millones de euros, lo que significa un 20,8% más que en el mismo mes de 2005. Un nuevo récord en el volumen de la deuda por adquisición de vivienda por parte de las familias, aunque muestra una novedad: la ligera desaceleración en su ritmo de crecimiento. Y es que las continuas subidas en los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) y del Euribor, principal índice de referencia a la hora de calcular las cuotas de las hipotecas, comienzan a hacerse sentir en el ritmo de solicitudes de préstamos.

A pesar de ello, los préstamos garantizados mediante hipoteca suponen ya el 73% de los tres cuartos de billón de euros que suma el total de la deuda de las familias, que a su vez equivale al 110% de su renta bruta disponible, según datos facilitados por la aseguradora de crédito Euler.

Costos


Los intermediarios financieros ofrecen la posibilidad de cancelar los préstamos vigentes y contratar uno nuevo en otra entidad seleccionada por ellos. Esta operación conllevaría, por un lado, los gastos de cancelación de los préstamos iniciales, los de contratación del nuevo, y la comisión de intermediación que puede oscilar entre el 1% y el 7%. Además, estas empresas suelen trabajar con unos gastos superiores a los 3.000 euros. Y si los gastos de tasación del inmueble fuesen necesarios, correrían por cuenta del cliente. En definitiva, se pasará de pagar, por ejemplo, 1.000 euros mensuales a 600 ó 700, una cuota bastante más asequible para las familias. Para ello, estas empresas ofrecen un nuevo crédito con garantía hipotecaria. Y, en parte, ahí es donde radica el inconveniente de utilizar esta vía. Los gastos que genera la cancelación de la hipoteca antigua más los gastos de apertura de una hipoteca nueva (aunque nos mejoren los tipos de interés, que no es seguro) hacen que perdamos hasta 5.000 euros, según las cantidades de las que hablemos. Hay que recordar que hay que hacer frente a las comisiones de cancelación, comisiones de apertura, gastos notariales, registro, tasaciones y gestoría.

Además de todos los gastos expuestos anteriormente, hay que contar con la comisión que estas empresas cobran simplemente por intermediar con el banco o entidad financiera. Esta comisión, de la que no informan en la publicidad, puede llegar a ser hasta del 7% del importe de la operación, aunque también se hallan otras empresas intermediadoras que cobran menos, alrededor del 3%. Si se hacen cuentas y se suma la comisión de los intermediarios más los gastos de cancelación y apertura de hipoteca nueva, se comprueba que la cantidad que se pierde alcanza los 12.000 euros. Una de las razones por las que algunas personas acuden a este tipo de empresas suele ser porque las entidades financieras no suelen otorgar financiación a las personas inscritas en los registros de morosos o en casos en los que no se posee la capacidad necesaria para que se puede otorgar dicho préstamo. "Estos 'intermediarios' les prometen refinanciación en su situación límite, siempre a costa de unos costes desproporcionados", afirma Fernando Herrero, vicepresidente de ADICAE.


Consejos útiles para la reunificación de su deuda


Es aconsejable que todos interesados en este producto estudien bien las ventajas y desventajas de esta opción hipotecaria, cada vez más publicitada como solución a los problemas económicos derivados del excesivo endeudamiento que sufren las economías familiares.

Para ello, antes de contratarla se debe tener en cuenta los siguientes aspectos:

* La diferencia entre los tipos de interés de los préstamos antiguos y el nuevo, que normalmente son mucho más elevados.
* El plazo durante el que se va a estar pagando el crédito, cuanto más amplio sea más intereses hay que pagar.
* Los gastos totales de la operación de reunificación, sumas de comisiones y altos gastos de gestión.

Precaución


La popularidad de estos servicios ha hecho que desde la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (ADICAE) se recomiende a los usuarios que antes de acometer esta operación se fijen detenidamente en todos los detalles y no únicamente en el tipo de interés que tendrán que pagar. Ante la proliferación de anuncios publicitarios sobre esta práctica, recomienda que al analizar esta operación no miren "sólo la diferencia de tipos de interés entre los préstamos antiguos y el nuevo, sino también el plazo durante el cual se va a estar pagando y los gastos totales de la operación", como advierte Fernando Herrero. Asimismo recuerda que estas operaciones tienen costes de tramitación y formalización: los créditos que se cancelan suelen aplicar comisiones o penalizaciones por pago anticipado. Concretamente, las modificaciones en las hipotecas acarrean gastos de notario, registro e impuestos, y la apertura de una nueva conlleva otras comisiones y desembolsos.

Además, si se acude a una empresa no bancaria, que son las que más publicidad están haciendo en los últimos meses, el servicio de intermediación tendrá un coste que, normalmente, deberá hacer frente el cliente. Ante todos los gastos que puede implicar la operación, Fernando Herrero insiste en que "es conveniente solicitar información detallada de los costes que conllevaría la operación solicitada". Como asegura el vicepresidente de ADICAE, "la reunificación de deudas no es solución al sobreendeudamiento familiar, sólo consigue aliviar las cuotas a pagar mensualmente, durante más años".

Es importante recordar que las empresas de reunificación de deudas no son bancos ni financieras, y por tanto no están sujetas al control del Banco de España. De ahí, que la Dirección de Consumo y Seguridad Industrial del Gobierno vasco considere imprescindible que estas empresas intermediarias, que canalizan casi el 30% de las hipotecas suscritas en el Estado, sean controladas por el Banco de España con el fin de garantizar el derecho de los consumidores. Es necesaria una regulación de la actividad de estas promotoras para que quienes contraten un crédito a través de ellas tengan la seguridad de que se les ofrece la opción más ventajosa para sus intereses.


Cinco ventajas y desventajas de la reunificación de deudas:

Ventajas:

* Permite pagar una cuota mensual menor a la que se tiene en la actualidad.
* Se puede elegir el plazo que mejor se adapte a sus necesidades.
* Puede acceder a las mejores ofertas existentes en el mercado, sin estar limitado a la de un solo banco o entidad financiera.
* Se consiguen las mejores condiciones en cada una de las operaciones.
* Incluso si se está en alguna lista de morosidad, se puede acceder a este producto.

Desventajas:

* Tiene que pagar más comisiones, tanto por la cancelación de la que ya tiene como por la puesta en funcionamiento de la nueva.
* Fomenta en exceso el sobreendeudamiento familiar.
* Se pagará durante mayor cantidad de tiempo.
* Estas empresas no están sujetas al control del Banco de España.
* Es preciso solicitar información detallada de todos los costes.

Artículo publicado por la revista Consumer.

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