Impacto de la MiFID II en el sector financiero

Impacto de la MiFID II en el sector financiero

Artículo de TechRules sobre la MiFID II

Son las siglas que preocupan al sector financiero desde hace unos años: MiFID II. Como en el cuento, parece que llega el lobo, pero no llega por diversos retrasos en la fecha, por falta de transposición de la normativa… pero parece que en 2018 todo el sector deberá haber introducido los cambios que exige. Este año 2017 ofrece todavía una oportunidad para adaptarse con tiempo y adecuación a las transformaciones que plantea la normativa. 
 
MiFID II supone un gran cambio en las entidades prestatarias de servicios de inversión. Supone cambios en las responsabilidades del consejo de administración y los órganos de control para fortalecer el cumplimiento normativo, requiere de nuevas políticas y procedimientos, va a implicar una transformación en la forma de relacionarse con el cliente, crea una línea clara entre asesoramiento vinculado y el independiente y cambia también la forma de cobro por servicios que obliga a modificar el modelo comercial. Solo mencionamos algunos cambios, porque la lista es más larga, pero permite hacerse la idea de la dimensión de la normativa: responsabilidad, cambio de modelo comercial y transformación del servicio.
 
El coste de este cambio es elevado, más que desde el punto de vista económico, desde el punto de vista de cultura de la entidad. La normativa es muy exigente para proteger al máximo al cliente e impedir que las entidades puedan traicionarle por intereses relacionados con la venta de determinados productos o la presión del asesor por conseguir más incentivos.
 
Muchas de estas transformaciones son convertibles en procesos específicos que pueden llevarse a cabo a través de soluciones tecnológicas. Por ejemplo, la normativa MiFID II implica que los productos deben tener una clasificación de riesgo, se debe hacer un perfilado del cliente los productos deben tener una información específica y debe ofrecerse una información regular al cliente para que siga el resultado de las inversiones. Hay muchos de estos procesos que tienen un elevado grado de automatización y permitirán que las actividades de las entidades sean más eficientes, dedicando el factor humano a las actividades de mayor valor añadido para el cliente.
 
Una manera de hacer cumplir la MiFID II a través de la tecnología que consiste en la clasificación del riesgo de los productos y herramientas que asignan límites máximos por familias de los mismos y de VaR por familia de productos. Para nosotros el VaR es una medida muy relevante para determinar el riesgo de un activo y su posible asignación a un cliente según su perfil. Por otra parte, vinculamos VaR y volatilidad para ejercer un control sobre el riesgo del producto según el perfil del mismo. Esto ayuda a hacer una correcta clasificación de los productos como exige MiFID II a través de parámetros objetivos en donde las tecnologías tienen una enorme importancia.
 
MiFID II es un enorme reto, pero como tal ofrece también enormes oportunidades para que se automaticen determinados procesos que conviertan la labor del asesor de inversiones en una tarea más dedicada a dar valor a sus clientes y, por extensión, a la entidad en la que trabaja. La tecnología se puede convertir en el mejor aliado para que el cambio cultural que lleva aparejado la normativa se produzca de la manera menos traumática y más eficiente para el sostenimiento del negocio.

TechRules

www.techrules.com   

¡Sé el primero en comentar!

Cookies en rankia.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Configuración de cookies”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra política de cookies.

Aceptar