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¿Qué opinan las gestoras sobre la victoria de Donald Trump?

En el siguiente post recopilamos las primeras reacciones de las gestoras de fondos de inversión tras la victoria de Donald Trump. ¿Cómo afecta al mercado de renta fija? ¿Están las economías emergentes en situación de riesgo? ¿Qué oportunidades nos brinda el mercado? Gestoras como Aberdeen, SYZ, Fidelity o Vontobel nos responden a continuación a estas y otras preguntas que está generando la llegada del candidato republicano a la Casa Blanca.

Elecciones americanas

Aberdeen AM: el yen y el oro se aprecian

Los mercados están colapsando y es probable que siguen haciéndolo. La mayoría de los inversores habían descontado que Clinton iba a ganar y por ello los mercados están ahora recalibrándose, de una forma bastante predecible. Estamos viendo una natural “huida hacia la calidad” con activos como el yen japonés y el oro apreciándose. Al mismo tiempo, se están produciendo ventas en los activos más vinculados con algunas de las políticas más proteccionistas y anti-globalización de Trump, con el peso mexicano a la cabeza de dichos activos.

Sin embargo, buena parte de estas ventas serán irracionales. Ahora es el momento de mantener la calma. Estados Unidos sigue siendo el país donde han nacido prácticamente todas las innovaciones tecnológicas disruptivas que hemos conocido en los últimos cincuenta años, donde el estado de derecho es sacrosanto, y además cuenta con unas tendencias demográficas relativamente favorables e importantes reservas de capital. Ninguna de estas cosas ha cambiado de la noche a la mañana.

SYZ AM: oportunidades si las valoraciones de los activos alcanzan niveles exagerados bajos

Esta carrera presidencial sin precedentes ha llegado a su fin y, una vez más, el voto anti sistema ha sido subestimado en las encuestas, por los periodistas y los analistas y el ganador es Donald Trump. Lo primero que nos viene a la cabeza es esperar lo mejor, pero prepararnos para lo peor;, ya que la campaña ha proporcionado muchas evidencias de que Trump podría no ser un buen presidente.

Hasta cierto punto, esta victoria también en un símbolo del actual fracaso político para abordar los desafíos socioeconómicos más importantes. Evidentemente, ha generado incertidumbre, al menos a corto plazo, no sólo en el contexto económico actual, sino también en términos de evolución geopolítica en el futuro. Como resultado, la elevada volatilidad en los mercados globales puede mantenerse durante los próximos días y probablemente brindará oportunidades interesantes si las valoraciones de los activos alcanzan niveles exagerados bajos en algún momento.

Mirando más allá de 2017, con una mayoría republicana en el Congreso, ¿podrá Trump calmar los temores de los inversores a cerca del proteccionismo, la inmigración y los asuntos exteriores? En otras palabras, ¿se alejará de los extremos de su campaña? Y si pudiera gestionarlo, ¿qué pasa con la reforma fiscal, el gasto en infraestructura y los déficit potencialmente más elevados? La reacción inmediata ahora es vender riesgo, especialmente los activos de mercados emergentes, y comprar activos seguros como los bonos del Tesoro estadounidenses y el oro. A medio plazo, su administración podría caracterizarse por un poderoso reajuste comercial, con unos rendimientos de bonos más elevados.

Vamos a tratar de evaluar cómo pueden reaccionar los mercados en los próximos días y las tendencias que pueden surgir en el futuro.

  • Renta variable

Estimamos un riesgo de caídas del 5-7% para la renta variable global en los próximos dos o tres días. Los activos estadounidenses deberían cotizar ahora con un precio significativamente más bajo pero, como de costumbre, gracias a su naturaleza defensiva, pueden comportarse mejor en términos relativos.

El S&P 500 puede caer a 2.000 puntos y, en este caso, esperamos que otros mercados experimenten una caída de aproximadamente el 10% antes de estabilizarse. Geográficamente hablando, las acciones de los mercados emergentes (especialmente Latinoamérica y Asia) estarán entre los principales perdedores. Europa, sobre todo Suiza, y Japón también pueden experimentar severos contratiempos, especialmente si las divisas tienden apreciarse mucho frente al dólar en los próximos días.

Es probable que las grandes multinacionales sufran más que las empresas locales, dado el programa de política comercial proteccionista de Trump. Como resultado, las compañías de pequeña capitalización deberían superar a lasde gran capitalización a nivel mundial.

Por sectores, los industriales (infraestructura) pueden mostrar una mayor resistencia debido a las expectativas de un gran estímulo fiscal, especialmente con una mayoría republicana en el Congreso. El consumo discrecional debe dividirse entre los temores sobre una subida de los salarios mínimos y las nuevas preocupaciones sobre el comercio.

Lo mismo para el financiero: la buena noticia es que Trump debería resultar menos oneroso en la regulación, pero el futuro de las subidas de los tipos de interés - especialmente en el caso de un escenario de risk-off muy adverso, que pondría a la Fed en modo espera hasta el próximo año – debería seguir predominando. Por lo tanto, esperamos que los bancos se comporten relativamente bien dentro de una corrección benigna. Un rally del sector del sanitario puede ser probable también, al menos en el corto plazo, aunque las preocupaciones por los precios de los medicamentos no desaparecerán por completo. La energía -obviamente excluyendo las reservas de energía solar- parece que también puede ser un refugio seguro bajo el nuevo régimen político de Trump.

  • Bonos

La subida de los tipos por parte de la Fed en diciembre está ahora menos segura y, como he explicado anteriormente, debería traer al menos una pausa, o una espera temporal en el posicionamiento experimentado después del verano. Se espera que los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, así como otros rendimientos de los bonos soberanos de elevada calidad, retrocedan al menos 20 pb. Se espera también que los TIPS tengan un rendimiento inferior en este entorno, así como en los mercados de crédito, ya que los diferenciales pueden ampliarse. Incluso si la ampliación de los diferenciales fuera limitada en esta etapa, el crédito en cualquier caso se comportará peor que los bonos del gobierno.

La deuda de mercados emergentes, especialmetne en divisa local para Latinoamérica, se espera que sufra significativamente, erosionando la mayoría de los beneficios que se han obtenido este año.

  • Divisas

El entorno de elevada volatilidad debería beneficiar al yen, el franco suizo y quizá incluso al euro, aunque en menor medida. Son claramente noticias devastadoras para el peso mexicano y es un golpe duro para el dólar canadiense. El peso mexicano puede negociarse ahora por encima de 20 frente al dólar y se mantendrá bastante volátil en los próximos días. El rublo y algunas divisas asiáticas, como la rupia indonesia, deberían demostrar mayor resistencia dentro de los mercados emergentes.

Vontobel: Nos mantenemos neutrales frente al dólar

El republicano Donald Trump ha ganado las elecciones presidenciales, a pesar de que la mayoría vaticinaba una victoria de Clinton. Donald Trump contará con el respaldo de un sólido mandato ya que los republicanos conservan el control tanto de la Cámara de Representantes como del Senado. Como resultado, los republicanos tienen los medios para implementar cambios en la política. Como ya hemos comentando alguna vez, una victoria de Trump supone una ruptura histórica con las políticas establecidas, en especial en lo que respecta a comercio, inmigración, y políticas fiscales y sanitarias. Las elecciones presidenciales se han decidido en los grandes “estados fluctuantes”, Florida (29 electores), Carolina del Norte (15 electores), Pensilvania (20 electores) y Ohio (18 electores). Trump ha ganado en todos ellos.

¿Cuál es la reacción inicial de los mercados financieros?

Dado que los mercados financieros respaldaban una victoria de Clinton, estamos viendo una corrección en los mercados de renta variable, con los futuros del S&P 500 y el Nikkei cayendo 5%. Por el contrario, los así llamados activos refugio como los bonos gubernamentales y el oro se están apreciando considerablemente. Las divisas emergentes están bajo presión, sobre todo el peso mexicano (ver gráfica 1). El dólar se ha debilitado dado que los actores del mercado se están cuestionando la voluntad de la Fed para subir tipos en diciembre.

Vontobel Trump

¿Qué consecuencias económicas tiene la victoria de Trump?  

Tiene intención de renegociar los principales acuerdos comerciales e imponer barreras arancelarias a las importaciones mexicanas y chinas. Esto ha generado un elevado nivel de incertidumbre y podría lastrar el crecimiento económico global. Del mismo modo, aunque irrealistas, los grandes recortes de impuestos y el gasto en infraestructura elevarían el déficit presupuestario. 

¿Cuál es la lectura para otros países?

Claramente, hay una analogía estrecha con el  Brexit, hay un desencanto generalizado entre las democracias occidentales con las políticas existentes. Los partidos anti-sistema en Europa no deben ser subestimados, ya que las elecciones francesas y alemanas están programadas para 2017. Estos acontecimientos sociales y políticos no se reflejan bien en los estudios que realizan los encuestadores. 

¿Qué podemos esperar?

Hay que ser extremadamente cautos cuando se hacen predicciones, pero la incertidumbre permanecerá hasta que la Administración Trump revele su programa político, ya que podría diferir de las intenciones declaradas del candidato. 

¿Cómo posicionamos nuestras carteras?

 Mantenemos una postura neutral hacia los mercados de renta variable y hemos aumentado la posición de efectivo durante el verano. Nuestra exposición a los activos de los mercados emergentes es probable que tenga que hacer frente a la presión, mientras que nuestra posición de oro debería compensarnos un poco. Tenemos una postura neutral frente al dólar estadounidense y tenemos una exposición significativa a títulos del Tesoro cubiertos contra la inflación. Lógicamente, dependiendo del momento, podríamos reducir la exposición a los activos  de mercados emergentes, aunque aconsejamos no pecar de ser demasiados activos en la gestión de cartera, ya que suele ser perjudicial para el rendimiento. Siendo críticos, no todas las medidas son negativas para los mercados de renta variable, en especial los recortes de impuestos.

M&G: Los bonos del Tesoro con vencimientos más largos han registrado fuertes ventas

  • Jim Leaviss, responsable del área de Renta Fija Minorista de M&G 

Después de que Donald Trump haya pronunciado su discurso como vencedor y como futuro 45º presidente de los EE. UU., aquí va un breve repaso a lo que hemos visto en los mercados de bonos y divisas desde que usted se fue a la cama. En los mercados de bonos, el impacto ha sido relativamente moderado hasta ahora; es en las bolsas donde los movimientos están siendo más acusados (el Nikkei está perdiendo un 5%). La pasada noche, el peso mexicano fue el termómetro de los resultados y primero subió, pero después se replegó rápidamente. Ahora acumula un descenso del 10% frente al USD, que a su vez también cede terreno ante las expectativas de que haya menos subidas de tipos. El índice DXY USD ha perdido un 0,8% durante la sesión de Asia, mientras que el yen, que tradicionalmente suele salir beneficiado en fases de huida del riesgo, ha avanzado un 2%. 

A medida que la posibilidad de que ganara Trump se fue haciendo más real, el mercado de bonos del Tesoro de EE. UU. subió con fuerza. Cabría pensar que es un afecto perverso, dado que Trump ha hablado abiertamente de aplicar quitas a los inversores en bonos del Tesoro de EE. UU., pero es simplemente un movimiento de búsqueda de la seguridad. Se daba por cierto que la Fed iba a subir los tipos 25 pb en diciembre, pero la incertidumbre derivada de la victoria de Trump hace que sea mucho menos probable (además, ¿seguirá siendo Janet Yellen la presidenta de la Fed con Trump en la jefatura del estado?). La probabilidad implícita de una subida de tipos ha pasado de más del 80% al 50%. Las expectativas de tipos para 2017 han descendido también. Los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU. a 10 años cayeron 14 pb, del 1,88% hasta el 1,74%, cuando comenzó a aclararse el resultado de las elecciones, pero posteriormente han vuelto a subir hasta el 1,81%. En el cómputo global, hemos visto una caída moderada de 5 pb en el tipo de los bonos a 10 años. 

El impacto ha sido mayor en el aspecto de la curva de rendimientos de EE. UU. Los bonos del Tesoro con vencimientos más largos han registrado fuertes ventas y el tipo del bono a 30 años ha subido 5 pb. Sabemos muy poco sobre las políticas económicas de Trump, pero parece probable que se aprueben estímulos presupuestarios mediante rebajas de impuestos e inversiones en infraestructuras (podríamos comparar sus posibles políticas con las del primer mandato de Ronald Reagan). El endeudamiento del estado probablemente suba a medio plazo y eso suele traducirse en una elevación de la curva. También conviene recordar que en el mercado de bonos estadounidenses tienen en gran peso los inversores extranjeros, como China, país contra el que Trump ha realizado comentarios hostiles. El 50% del mercado de bonos del Tesoro de EE.UU. está en manos de inversores extranjeros (China posee el 19%; Japón, el 18%), al igual que el 30% del mercado de bonos corporativos estadounidenses. Los extranjeros, especialmente China, ya han pasado a ser vendedores netos de bonos del Tesoro de EE. UU. durante los últimos seis meses. El bono alemán también ha avanzado 5 pb. 

En otros mercados de renta fija, la reacción de los mercados de deuda corporativa ha sido escasa comparada con la de las bolsas. Se ha registrado una ampliación inicial del índice de deuda corporativa CDX IG USD de unos 5 pb hasta 80 pb, y el índice de iTraxx de bonos de alto rendimiento europeos ha ampliado 17 pb. Son movimientos muy moderados, aunque como se puede suponer el volumen de contratación ha sido escaso en los mercados físicos de deuda corporativa y la liquidez será escasa hoy. Hemos visto que el precio de Cemex, fabricante mexicano de cemento y emisor de bonos de alto rendimiento, había descendido alrededor de 1 punto frente al cierre de ayer. No parece mucho y quién sabe si podría vender sus bonos ahí. Los bancos estadounidenses han ampliado alrededor de 12 pb y los bancos de la periferia europea han ampliado 20 pb. Los CoCos pierden entre 2 y 3 puntos. 

La gran implicación para los inversores de lo que ha ocurrido esta noche es la siguiente: ante el nulo crecimiento de la renta en la mayor parte de las poblaciones del mundo desarrollado desde la gran crisis financiera (con la excepción del primer 1%), los partidos consolidados y sus candidatos están recibiendo un duro castigo electoral. Y no se va a detener aquí: tenemos un referéndum constitucional en Italia el próximo mes y muchos otros procesos electorales en Europa en 2017 (¿podría salir elegida Marie Le Pen como presidenta en Francia?). Esta mañana leí una estadística que decía que en los países del G7, el 65% de los padres piensa que sus hijos van a vivir peor que ellos. Después de ver estos vuelcos electorales en el Reino Unido con el Brexit y ahora en EE. UU., ¿van a reaccionar los partidos políticos tradicionales prometiendo grandes aumentos del gasto público? ¿Podrían las elecciones de anoche marcar el fin de la austeridad mundial?

 

  • Comentarios de Eric Lonergan, gestor del equipo de multi activos de M&G

Estamos ante una reedición del Brexit. El auge de los movimientos contestatarios ha adquirido una dimensión mundial. El Brexit ya no puede considerarse como un suceso anómalo, es una tendencia. Donald Trump ha ganado desafiando a su partido, a los medios de comunicación y a la política convencional. El populismo está haciéndose con el poder. La clave ahora es saber qué va a significar en la práctica.

La reacción inmediata de los mercados era predecible: los activos de riesgo han caído con fuerza, los activos refugio están subiendo y el dólar está cediendo terreno. Es más de lo que ya hemos visto. Pero, ¿veremos un giro al alza de los precios de los activos durante las próximas semanas o meses, como ocurrió con el Brexit?

Aunque en estos momentos parece probable que los Republicanos mantendrán el Control de la Cámara de Representantes y el Senado, la presidencia de Trump estará mucho más contenida en la práctica de como se ha presentado en campaña. Aunque ambas cámaras estarán controladas por los Republicanos, no se puede garantizar que vaya a haber acuerdo en sus políticas más estrambóticas (levantar muros y desencadenar guerras comerciales). No tendrá que convencer a nadie para derogar la Obamacare y rebajar los impuestos, dos medidas que podrían calificarse como favorables a los intereses de los mercados, aunque probablemente sea más complejo en la práctica.

La incógnita principal es si el Trump presidente va a seguir las líneas políticas trazadas por el Trump candidato, en concreto, sus políticas contrarias al comercio, a China y a México. La razón sugiere que el Congreso y los mercados financieros modularán su capacidad de actuación. También es posible que estos eslóganes de campaña queden relegados por la responsabilidad del poder. Pero la preocupación real es que haga lo que dice.

La reacción inicial del mercado es coherente con el comportamiento que hemos visto en las respuestas a las tendencias que indicaban las encuestas. Durante las próximas semanas y meses, estos movimientos podrían invertirse. En el plano de la economía interna, las únicas políticas en las que Trump probablemente consiga el apoyo del Congreso serán los recortes de impuestos y la liberalización, que probablemente sean beneficiosas para la inversión. También podríamos ver políticas de gasto público procíclicas por primera vez desde Reagan, lo que socavaría profundamente los mercados de renta fija. Yo descartaría un discurso contrario a la Fed por parte de Trump. Irónicamente, una política presupuestaria más laxa le viene bien a la Fed, que quiere normalizar los tipos de interés. La gran paradoja de este último brote de populismo es que podría dar lugar a un conjunto de políticas que den primacía al capital sobre el trabajo, y que parecerían más keynesianas que neoliberales.

Columbia Threadneedle: El ganador es el sector de infraestructuras

Por primera vez en la historia, un empresario con apenas experiencia política ha ganado las elecciones presidenciales de EE.UU. Según nuestras previsiones, este resultado tendrá un efecto dispar en los mercados de renta variable, con una penalización inicial a corto plazo a medida que el mundo se ajusta a un aparente aumento del riesgo económico y geopolítico.

A largo plazo, los claros ganadores serán las infraestructuras, especialmente las carreteras, los puentes, los aeropuertos y los sectores que se beneficien tanto de fusiones y adquisiciones como de la consolidación del sector, algo por lo que Trump muestra un especial entusiasmo. El sector financiero se verá favorecido por la relajación de la normativa Dodd-Frank, mientras que el sector de defensa probablemente prosperará. Otros sectores con posibilidades de avanzar son el consumo discrecional, el consumo básico, las telecomunicaciones, la energía y la minería.        

Anticipamos que la relajación fiscal se materializará en forma de recortes fiscales, centrados en concreto en los consumidores de menor gasto, así como un aumento de la inversion en infraestructuras.

El proteccionismo comercial tal vez constituye el mayor temor en el ámbito económico, ya que podría traducirse en una situación de "estanflación" y en un riesgo real para los mercados emergentes. 

Fidelity: Esperamos un aumento de la volatilidad

Ya se conocen los resultados de las elecciones presidenciales en EE.UU., que han deparado una victoria del candidato republicano Donald Trump. ¿Qué consecuencias tiene esto para Estados Unidos y la economía mundial, y cuáles son las implicaciones para los inversores? Nuestros expertos dan su opinión.

Dominic Rossi – Director mundial de inversiones en renta variable

Nos adentramos en un mundo con un riesgo político sin precedentes que pone en tela de juicio los pilares del orden posterior a la Segunda Guerra Mundial. No sorprende, por tanto, que los inversores estén buscando refugio. La sensación inmediata de perplejidad ante el giro hacia la derecha de la política estadounidense tendrá que dar paso a una evaluación más sobria de los riesgos. El impacto inmediato se sentirá en la Fed. La probabilidad de subida de los tipos de interés en diciembre, seguida de dos subidas más en 2017, ha caído con fuerza. El dólar, que venía manteniendo una tendencia alcista en previsión de esta evolución, ha girado a la baja. Estos dos factores eran amenazas para el mercado alcista y ahora se han alejado. La política monetaria seguirá siendo expansiva.

Sin embargo, estos riesgos financieros conocidos se han visto desplazados por un nivel sin precedentes de riesgos políticos desconocidos. Si Trump seguirá adelante con sus eslóganes más proteccionistas impulsando políticas con contenido es algo que ahora mismo pertenece al ámbito de las conjeturas. Los inversores, en especial los extranjeros, darán un paso atrás y esperarán. El control republicano de las dos Cámaras ofrece una oportunidad para romper el bloqueo político de los últimos años en las áreas de política interna. Habrá voluntad para desactivar muchas de lasiniciativas de Obama, principalmente la Obamacare. Pero nada de eso va a convencer a los inversores a corto plazo.

Ángel Agudo ‐ Gestor de fondos de renta variable estadounidense

Tras una carrera presidencial acalorada y polémica, Donald Trump se ha alzado con la victoria. La campaña presidencial de 2016 ha sido, sin lugar a dudas, la más controvertida e incierta que hemos visto en mucho tiempo. Con independencia de la reacción inicial del mercado, no creo que el resultado de las elecciones presidenciales en EE.UU. determine la evolución a largo plazo de los mercados. Se han publicado numerosos estudios que han demostrado que el resultado de las elecciones presidenciales tiene un efecto limitado en el comportamiento de la bolsa estadounidense, y no creo que vaya a ser diferente esta vez. Además, antes de comentar la posible incidencia de los resultados en diferentes sectores, es importante insistir en que los poderes del presidente de EE.UU. están sujetos a un control, ya que existe una separación entre el poder ejecutivo, el legislativo y el judicial. Antes de la implementación, toda la legislación federal tendrá que ir a través del Congreso. En consecuencia, con independencia de la mayoría republicana en el Congreso, será difícil implementar políticas extremas, dada la estructura legislativa de EE.UU. Por tanto, los inversores no deben perder de vista los fundamentales de las empresas y no deben dejarse llevar por el ruido/volatilidad que creen estos acontecimientos.

No obstante, dado que el mercado había apostado por una victoria de Clinton como la hipótesis de partida, el triunfo de Trump probablemente genere un pico inicial de volatilidad. A Donald Trump se la ha considerado, en general, como un candidato que podía suscitar una incertidumbre sin precedentes en áreas como el gasto público, la política monetaria, el comercio y la legislación. Por consiguiente, los bonos del Tesoro de EE.UU. y el oro podrían beneficiarse inicialmente de los movimientos que desencadenen unos inversores en busca de seguridad. A corto plazo, también espero mayores fluctuaciones del dólar estadounidense debido a las incertidumbres que rodean a la política comercial. El aumento de los estímulos con cargo a los presupuestos públicos, la repatriación y el proteccionismo deberían dar apoyo al dólar estadounidense, especialmente frente al peso mexicano y al yuan. De hecho, Trump ha disparado en repetidas ocasiones contra los acuerdos comerciales con México y China. En esta misma línea, otro de los grandes ejes de la campaña de Trump fue un control mucho más férreo de la inmigración. Los sectores más afectados por sus propuestas sobre inmigración son aquellos donde la mano de obra barata tiene más peso. El mejor ejemplo es el sector agrario (agricultura, pesca y silvicultura), donde existe un importante número de trabajadores indocumentados.

En las bolsas, tras una racha inicial de volatilidad, la rebaja del tipo del impuesto de sociedades (si se aplica tal y como se ha propuesto) sería positiva a corto‐medio plazo. Por sectores, el sector sanitario debería remontar el vuelo tras la derrota de Hillary Clinton en las elecciones y su evolución se verá cuando Trump aclare sus planes para la Affordable Care Act (Obamacare) y los precios de los medicamentos. El sector financiero también podría salir beneficiado si Trump mantiene su promesa de campaña de flexibilizar el marco normativo.

En unas elecciones marcadas por los fuertes contrastes en las políticas de los candidatos, hubo un ámbito de inusual acuerdo entre Clinton y Trump: el gasto público. La percepción general es que la política monetaria está cerca de alcanzar sus límites, por lo que el próximo resorte que accionar probablemente sea el gasto público y, en concreto, la inversión en infraestructuras. Tras varias décadas de escasa inversión, las obsoletas infraestructuras estadounidenses están actuando claramente como un freno para el crecimiento del PIB. Además, los presupuestos de defensa también han sufrido recortes en los últimos años, pero es poco probable que se produzcan nuevos recortes significativos en un contexto mundial marcado por las inquietudes en torno a la seguridad. En general, a los Republicanos se les considera partidarios del gasto en defensa, por lo que no ha sido ninguna sorpresa que Donald Trump se haya significado a favor de aumentar el gasto en esta partida. Tanto Clinton como Trump han estado de acuerdo en estos temas, por lo que el mercado ya lo descuenta en parte, pero en las dos áreas existen oportunidades de inversión muy interesantes. Cuando el mercado deje atrás toda la efervescencia en torno a las elecciones y sus resultados, la atención se desplazará hacia la Reserva Federal y su próxima subida de tipos. La inflación y los salarios han proseguido con su ascenso y, hasta hace muy poco, las probabilidades de que subieran los tipos en diciembre eran muy altas. Tendremos que esperar para ver si esta inesperada victoria de Trump influye de alguna manera en su decisión. De cara a 2017, la economía estadounidense sigue gozando de buena salud y debería seguir avanzando a un ritmo moderado a partir de ahora. El crecimiento probablemente encuentre apoyo en la fortaleza del mercado laboral, el dinamismo del consumo y la recuperación continua del mercado de la vivienda. En general, sigue habiendo infinidad de oportunidades de inversión en EE.UU., pero hay que ser conscientes de que nos encontramos en las últimas fases del ciclo empresarial y, en el cómputo global, los márgenes son elevados y los múltiplos de valoración no son bajos. Además, el aumento de las presiones salariales y de los tipos de interés, sumado a la fortaleza que sigue mostrando el dólar, podrían debilitar los márgenes en algunos sectores. Es importante ser selectivos en la coyuntura de mercado actual.

Bryan Collins ‐ Gestor de fondos de renta fija asiática

Tras la elección de Donald Trump como presidente podríamos ver un cambio en la dinámica actual de los mercados antes del traspaso oficial de poderes en 2017. Los bonos del Tesoro de EE. UU. podrían subir al principio y después la curva podría ascender, a medida que vayan cayendo las expectativas de nuevas subidas del dólar frente a otras grandes divisas. El renovado interés por los estímulos presupuestarios podría traducirse en nuevas directrices a favor del gasto en infraestructuras, lo que, en general, es positivo para el crecimiento estadounidense a largo plazo. Sin embargo, a corto plazo el debilitamiento de la inflación y el posible aumento del gasto público en EE.UU. podrían hacer que el dólar perdiera terreno frente al euro. En general, la debilidad del dólar frente al euro podría ser beneficiosa para las economías asiáticas por la elevada dependencia de la región de las importaciones de petróleo, lo que mantendrá controladas las presiones inflacionistas.

Las economías asiáticas siguen creciendo a mayor ritmo que sus homólogas occidentales, y la mayoría de los bancos centrales sigue teniendo capacidad para dinamizar el crecimiento mediante estímulos monetarios y presupuestarios. Aunque el comercio entre EE.UU. y Asia probablemente se deteriore ligeramente a largo plazo, seguimos encontrando oportunidades de inversión interesantes en la renta fija asiática, que ofrece rentabilidades ajustadas al riesgo interesantes, sostenidas por fundamentales empresariales sólidos y valoraciones atractivas comparadas con otras clases de activos de renta fija. Aunque la convergencia de los costes de financiación de la deuda corporativa china, tanto en el mercado interno como externo, ha provocado en fechas recientes un aumento del volumen de emisión en los mercados de deuda corporativa en dólares por parte de emisores nuevos y actuales, los factores técnicos de los bonos de alto rendimiento asiáticos y chinos deberían seguir siendo sólidos, ya que se mantiene el desequilibrio entre demanda y oferta. Los bonos en yuanes son una de las clases de activos que más rápido crecen, gracias a la alta calidad de los títulos, su menor sensibilidad a los movimientos de los tipos de interés en los países occidentales y su baja correlación (tanto de los bonos en yuanes internos como externos) con otros activos de renta fija. Además, el yuan, en su nueva condición de moneda de reserva, ha mostrado una baja volatilidad y ofrece ventajas de diversificación cuando se combina con otras grandes divisas.

Dierk Brandenburg ‐ Analista Senior de renta fija pública

El electorado estadounidense quiere un cambio y está preparado para asumir los riesgos que supone Trump. Su comportamiento impredecible durante la campaña y sus opiniones heterodoxas no casarán bien con los mercados, al menos a corto plazo. La elección de Trump va a suponer una inyección de moral para los movimientos populistas de todo el mundo y a buen seguro envalentonará a los partidarios de la salida de la UE en el Reino Unido, que lo ven como un aliado más cercano para negociar acuerdos comerciales. Durante los próximos doce meses se celebrarán comicios clave en Europa que podrían deparar más sorpresas. El mantra proteccionista del nuevo gobierno pondrá palos en las ruedas de algunos acuerdos comerciales clave que EE.UU. ya ha suscrito. La posibilidad de que suban los aranceles no será bien acogida en algunos países, especialmente de los mercados emergentes, que tienen en el comercio mundial su mayor fuente de crecimiento. Sin embargo, más allá de eso, Donald Trump tendrá dificultades para sacar adelante todas sus promesas electorales, especialmente en las áreas donde necesitará el apoyo de lo que parece un partido republicano dividido y un Congreso bloqueado.

Todavía faltan unos días para que la polvareda se disipe y probablemente veamos una huida de todo lo relacionado con EE.UU. en el periodo inmediatamente posterior a las elecciones, un movimiento que podría lastrar a la renta fija y a la renta variable estadounidense. Sin embargo, más allá de la reacción inicial, el resultado de las elecciones no son todo malas noticias para los activos estadounidenses. El presidente republicano ha abogado firmemente por rebajar los impuestos a las empresas y familias, lo que, de aplicarse, sería beneficioso para el sector empresarial del país.

La política presupuestaria más laxa no facilitará en absoluto al gobierno estadounidense la tarea de equilibrar las cuentas públicas ante la próxima llegada del debate en torno al techo de deuda, en marzo de 2017, que se convertirá en un tema de conversación aún más recurrente en Washington. Una estimación inicial apunta a que los estímulos presupuestarios propuestos harán que se duplique la deuda federal en circulación durante la próxima década y que aumente espectacularmente el déficit primario estadounidense (basado en el modelo presupuestario de Penn‐Wharton).

El aumento de la volatilidad y la incertidumbre podría llevar a la Reserva Federal a mantener los tipos sin cambios en la reunión de diciembre, en contra de lo que el mercado había previsto hasta hace muy poco. Sin embargo, más adelante el mercado descontará pronto una postura más favorable a las subidas de tipos por parte del FOMC, aunque solo sea en respuesta a la fuerte dosis de estímulos presupuestarios que el nuevo gobierno va a administrar. En definitiva, no es una buena coyuntura para unos bonos del Tesoro de EE.UU. que probablemente sufrirán presiones, a consecuencia de las cuales la curva seguirá elevándose.

Nick Peters ‐ Gestor de fondos multiactivos

Desafiando a los comentaristas políticos, a los Demócratas y, en muchos sentidos, incluso a los propios Republicanos, Donald Trump será el próximo presidente de los Estados Unidos. Esta victoria probablemente sea mal acogida por los mercados, ya que las políticas restrictivas de Trump en materia de inmigración y libre comercio podrían ser perjudiciales para el crecimiento estadounidense.

La presidencia de Trump también genera mayor incertidumbre política y socava la confianza en la apertura del sistema internacional. Aunque se trata de riesgos abstractos y resulta difícil evaluar cómo van a reflejarse en las cotizaciones, es probable que al menos minen el tono del mercado. Lo mejor que podría ocurrir con la presidencia de Trump es que sus políticas fueran obstaculizadas por el Congreso, dado que incluso los Republicanos podrían oponerse a algunas de sus propuestas.

Sin embargo, para los mercados emergentes los riesgos son significativos. La presidencia de EE.UU. tiene una influencia sustancial en políticas que afectan directamente a los mercados emergentes, como los aranceles y barreras comerciales, la renegociación del NAFTA o la designación de manipuladores cambiarios (¡Atención, China y Corea!). Aunque el buen momento económico podría limitar las consecuencias negativas, el sentimiento probablemente se resienta de forma inmediata, especialmente en México.

Moneycorp: el dólar debería mantener su tono alcista de largo plazo

"Desde que se conocieran los primeros resultados electorales en estados clave como Florida, el inesperado triunfo de Trump ha convulsionado los mercados y por el momento hunde al billete verde en más de 300 puntos con respecto al Euro durante la sesión de hoy. 

A la espera de la apertura de las bolsas en Europa y con la volatilidad por las nubes, los futuros americanos han entrado en modo pánico y pierden más de un 4%. Desde MoneyCorp entendemos que a pesar de la potente corrección, el Dólar debería mantener su tono alcista de largo plazo en sus cruces contra Euro y Libra. 

La subida de tipos descontada antes de final de año por parte de la FED puede desactivarse, pero la divergencia de tipos de interés o el desacoplamiento de políticas monetarias seguirá favoreciendo al Dólar. Divisas como el yen o el propio oro ganan enteros al inicio de la sesión, en una clara huida desde la calidad hacia los activos refugio. 

Desde el punto de vista técnico, el cruce EurUsd ha testeado sin éxito durante la sesión en Asia la resistencia en la zona de 1,1250, la victoria republicana y su política proteccionista añaden incertidumbre al billete verde. Con perspectiva semanal, no perdemos de vista la resistencia clave situada en la zona de 1,1450. "

Henderson: Las implicaciones del inesperado resultado de hoy podrían ser neutrales para la renta variable, negativas para los bonos y positivas para el dólar estadounidense

¿Esperar al rebote?

El economista jefe de Henderson, Simon Ward, expresa su reacción a la victoria de Trump y las posibles consecuencias económicas y financieras de una presidencia y un Congreso en manos republicanas.

Los mercados descontaban la continuidad encarnada por Clinton y han cedido terreno en respuesta a la incertidumbre que rodea a las políticas del impredecible Donald Trump. Sin embargo, la coincidencia de un presidente republicano y un Congreso en manos republicanas generalmente no se considera negativa para las perspectivas económicas y financieras. La reacción del mercado ante la inesperada victoria de Trump se asemeja a lo ocurrido después del referéndum británico sobre la UE: un desplome inicial de las bolsas que posteriormente se recuperó, al concluir los inversores que las implicaciones económicas eran tanto positivas como negativas y que no afectaban considerablemente las perspectivas durante los siguientes seis-doce meses.

En el plano positivo, la clara victoria de los republicanos debería permitir a Trump poner en marcha una gran reforma fiscal y programas de estímulos presupuestarios. Eso debería impulsar el crecimiento, aunque probablemente a costa de una mayor inflación y unos tipos más altos en la renta fija.

El riesgo principal es que Trump siga adelante con sus amenazas de imponer aranceles a las importaciones de sus grandes socios comerciales. Sin embargo, una vez sellada la victoria, podría moderar su discurso y buscar un enfoque negociado, lo que llevará tiempo diseñar y llevar a la práctica, como el Brexit. También se ha apuntado que Trump podría buscarle un sustituto a la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen; es más probable que le permita terminar su mandato (expira en febrero de 2018), pero, en cualquier caso, es improbable que Trump designe a un sustituto que tenga planteamientos menos expansivos monetariamente hablando. Más allá del corto plazo, las implicaciones del inesperado resultado de hoy podrían ser neutrales para la renta variable, negativas para los bonos y positivas para el dólar estadounidense, en este último caso, debido en parte a los posibles incentivos fiscales a las empresas estadounidenses para repatriar la tesorería que mantienen en el extranjero.


La curva de los bonos del Tesoro de EE.UU. se eleva

Mitul Patel, responsable del área de Tipos de Interés de Henderson, explica la reacción de los mercados ante la sorprendente victoria de Donald Trump en las elecciones estadounidenses.

El resultado de las elecciones estadounidenses ha sido toda una sorpresa para los mercados, que esperaban una reñida victoria de Clinton. Los Republicanos van a controlar la Cámara de Representantes y el Senado, por lo que también se produce el fin del bloqueo que el gobierno estadounidense ha sufrido durante los últimos seis años. Eso facilita considerablemente la aprobación de leyes, si bien es probable que algunas de las propuestas más extremas de Trump queden diluidas para poder superar el trámite del Congreso.

La deuda pública estadounidense reaccionó bien al principio, ya que los activos de riesgo comenzaron a resentirse cuando se confirmó el resultado. Sin embargo, desde entonces la deuda pública se ha dejado gran parte de sus ganancias iniciales, ya que las propuestas de Trump contemplan un fuerte incremento del gasto público y recortes de impuestos. Eso ha provocado que los bonos del Tesoro de EE. UU. con vencimientos más largos se comporten considerablemente peor que los títulos a más corto plazo.

El mercado ha recortado las probabilidades de que la Reserva Federal suba tipos en diciembre, ya que la incertidumbre en torno a los planes de Trump, sumada al peor tono de los activos de riesgo, podría retrasar la subida prevista. Sin embargo, si ahora EE. UU. aplicara estímulos presupuestarios en una economía que ya estaba próxima al pleno empleo, se podría estimular más la inflación que el crecimiento, lo que podría llevar a la Reserva Federal a endurecer las condiciones monetarias más de lo que se prevé actualmente.

De cara al futuro, el Brexit y la victoria de Trump han puesto de manifiesto que los populismos han sido más efectivos de lo que se esperaba. Ante la proximidad del referéndum italiano y varias citas electorales clave en Europa, en 2017 el viejo continente podría convertirse en el siguiente foco de atención.

Degroof Petercam: Impacto neutral de la victoria de Trump

Impacto en las carteras y clases de activos

Renta fija

Bonos soberanos EUR: Se espera un regreso a la calidad en los mercados core de la UE; es demasiado pronto para saber si los países periféricos podrían sufrir más debido al ya de por sí bajo rendimiento observado en las últimas semanas. En general, ofrecerá cualidades de diversificación defensiva frente al resto de clases de activos "con más riesgo”.

Bonos ligados a la inflación: Bajo potencial de crecimiento a largo plazo a pesar de la subida fiscal a corto plazo; Menor probabilidad de aumentos futuros; Una perspectiva de inflación equilibrada, ya que las barreras comerciales podrían ser inflacionarias (a pesar de la menor presión de la inflación a través del crecimiento).

Tipos de los mercados emergentes: Apreciación de las divisas de los mercados emergentes, pero posiblemente gradual debido a la debilidad del dólar frente a sus pares como divisa de reserva. Mayor incertidumbre sobre las perspectivas de crecimiento futuro de los mercados emergentes, reduciendo la exposición al peso mexicano (MXN) del 8,5% actual a hasta un 4,5% / 5%.

Grado de Inversión EUR: Estamos protegidos frente a una mayor inclinación de las curvas de tipos en EUR dada la duración de los tipos de interés; Exposición neutral a los mercados emergentes frente al índice de referencia; Exposición neutral a México (sólo America Móvil telco). No tenemos exposición a PEMEX.

High Yield: Se espera un impacto inicial negativo dadas las altas correlaciones entre el high yield de Estados Unidos y el high yield de la zona euro; La deuda de alto rendimiento en EUR a corto plazo se comportará relativamente bien (duración menor a 2 años así, como también el crédito sólido y los perfiles de liquidez). Los bonos corporativos de alto rendimiento podrían sufrir más dada su mayor duración (3,8 años), sin embargo el posicionamiento es más conservador que el del índice de referencia.

Renta variable fundamental

Impacto neutral:

En general, el impacto de la victoria de Trump en el posicionamiento de la cartera es bastante neutral. En las últimas semanas hemos estado aumentando la exposición a valores defensivos, lo que es beneficioso. En un futuro próximo, también examinaremos las compañías de infraestructura, ya que Trump planea aumentar las inversiones en infraestructura en Estados Unidos, que se necesitan urgentemente dado el estado de algunas carreteras, ferrocarriles y aeropuertos de Estados Unidos. Continuamos centrándonos en las acciones de empresas con una ventaja competitiva sostenible, un equipo gestor experimentado y que operen en nichos de mercado atractivos y cuenten con valoraciones competitivas.

Mixtos/Patrimonial

En los fondos mixtos en general estábamos ligeramente infraponderados en renta variblea, una posición que los gestores de cartera invirtieron a "neutral"; durante esta mañana de resultados de las elecciones. El impacto en la cartera es bastante limitado y la debilidad de las acciones se utilizará para aumentar la asignación.

Oddo Meriten AM: Entramos en un nuevo mundo en el que necesitamos valorar mejor el riesgo político en los mercados desarrollados, ponerlo en precio y monitorizar las carteras para preservar el capital.

¿Cómo estaban posicionadas nuestras carteras antes de los resultados y cuál es el impacto?

En las carteras de renta variable totalmente invertidas, manteníamos nuestra postura defensiva habitual con una beta menor que el índice de referencia. Nuestras convicciones estaban sobre todo basadas en una sobreponderación en el sector sanitario con la creencia de que aunque se produjese una victoria de Clinton, las valoraciones empezaban a ser atractivas a largo plazo. En el momento en que escribimos este artículo, el sector sanitario está subiendo un 2,5%.

En nuestras carteras de renta fija, decidimos reducir nuestra exposición la crédito ayer tanto comprando protección cruzada como vendiendo bonos. Esto debería proporcionarnos rendimientos superiores frente al índice de referencia. En los fondos a vencimiento, el impacto negativo es ahora de -36pb debido a una exposición limitada a la duración del crédito.

En nuestras carteras de asignación de activos, hemos reducido el riesgo de renta variable global en Oddo Patrimoine (carteras equilibradas) hasta un 25% de exposición a renta variable y se añadió ayer un 5% de exposición a ETFs de productores de oro. En Oddo ProActif Europe la exposición a renta variable era del 40% con la misma sobreponderación en sector sanitario y el sesgo defensivo que en nuestras carteras de renta variable totalmente invertidas. El impacto estimado en ambos fondos es limitado, situándose respectivamente en -35pb (Oddo Patrimoine) y -1pb (Oddo Proactif Europe).

Incluso aunque los mercados han reaccionado hasta ahora de una manera relativamente suave, mantenemos nuestro sesgo defensivo. Las primas de riesgo podrían ajustarse a más volatilidad. Además, tendremos que monitorizar meticulosamente el mercado estadounidense cuando abra hoy.

Entramos en un nuevo mundo en el que necesitamos valorar mejor el riesgo político en los mercados desarrollados, ponerlo en precio y monitorizar las carteras para preservar el capital.

Capital Group: Las cinco formas en las que Donald Trump podría influir a los mercados.
 

La victoria del candidato republicano ha sorprendido a la clase política y a los mercados financieros por igual. Donald J. Trump pasará a ser el 45 presidente de los Estados Unidos. Millones de
americanos frustrados con la dirección del país, votaron – en lo que recuerda a lo ocurrido con la salida del Reino Unido del Euro – en contra del status quo de una de las democracias más ricas y poderosas del mundo. Sin embargo, la falta de claridad al respecto de cómo gobernará el nuevo presidente plantea tanto riesgos como oportunidades para los inversores. 

¿Cómo será el mandato con Donald J. Trump al mando?

Trump ha derrotado a su oponente Demócrata Hillary Clinton con un margen notable. La falta de claridad de su programa ha provocado cierto nerviosismo inicial; los mercados de renta variable se han visto afectados, el dólar ha caído de manera pronunciada y los títulos del tesoro estadounidenses y el oro han experimentado fuertes subidas tras entradas de inversores en busca de refugio.

A pesar de que esperamos que la volatilidad continúe mientras los inversores se ajustan al nuevo equilibrio de poder en Washington, a continuación, exponemos cinco áreas clave en las cuales las decisiones políticas podrían tener un impacto económico.

1. Infraestructuras: mucho más que un muro

El presidente electo ha hablado sobre un plan de infraestructuras que podría ascender a los 500.000 millones de dólares, ya que durante la campaña se comprometió de manera informal a «duplicar» el gasto anunciado por su oponente.

A pesar del escepticismo de muchos, este plan podría incluir algún tipo de muro fronterizo destinado a contener el flujo de inmigrantes por toda la frontera sur de Estados Unidos, algo que ha constituido uno de los ejes centrales de su campaña. Un proyecto de tal envergadura podría llegar a ser percibido como un programa de creación de empleo al más puro estilo keynesiano en ambos lados de la frontera.

Por otro lado, el mismo fervor que ha llevado a Donald Trump a poner su nombre a los rascacielos de Nueva York podría inspirar un programa de infraestructuras que dejara su impronta en la construcción o reparación de carreteras, puentes, túneles, puertos, aeropuertos, redes de alcantarillado, redes eléctricas, etc. Si repartiera en un plazo de cinco años un programa de infraestructuras del volumen que ha mencionado en campaña, podría aumentar el producto interior bruto un 0,5% anual durante el periodo.

2. Impuestos: reducción de los tipos para empresas y trabajadores

Trump podría financiar parcialmente estos proyectos de infraestructuras mediante la revisión del impuesto de sociedades. Dicha revisión incluiría una disposición para repatriar los casi dos billones de dólares de beneficios empresariales estadounidenses que están en el extranjero, de una sola vez y a un tipo aproximado del 10%. Esta medida podría incentivar a las empresas a traer efectivo de vuelta al país.

La mayoría de los demócratas y de los republicanos coinciden en que es necesario reformar el impuesto de sociedades, lo que convierte a la reforma fiscal en un candidato firme para favorecer un acuerdo entre partidos. Durante su campaña, Donald Trump se comprometió a reducir el tipo marginal superior del impuesto de sociedades del 35% al 15%, lo que lograría además reducir las operaciones de fusión de empresas estadounidenses con empresas situadas en un país con menores impuestos. 

Trump también se ha comprometido a reducir drásticamente el impuesto sobre la renta de las personas físicas.  

Impuesto Sociedades USA

3. Comercio: podrían producirse cambios importantes

Aunque la clase política de Washington teme que Trump lleve a Estados Unidos a una guerra comercial destructiva que pudiera llevar a una recesión económica, no se trata de algo que pueda asegurarse a ciencia cierta. Lo que parece más probable es que Trump considere que puede atender mejor a sus intereses y a los de su país adoptando ciertas medidas comerciales que resultan ciertamente inusuales.

En concreto, se ha comprometido a revisar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. También desea acabar con la Alianza Transpacífica, lo que perjudicaría al prestigio de Estados Unidos en la región. Por último, Trump ha reclamado un endurecimiento de la normativa comercial con China que, en su opinión, lleva años aprovechándose de los negociadores comerciales estadounidenses. También podría tomar medidas contra las empresas estadounidenses que trasladan al extranjero puestos de trabajo, fábricas y operaciones.

4. Sanidad: abolición y sustitución de la Ley de asistencia sanitaria asequible

Aunque Trump ha sido bastante impreciso a la hora de referirse a sus planes concretos en materia sanitaria, en su campaña ha abogado por anular la Ley de asistencia sanitaria asequible
(Affordable Care Act). Sin embargo, la mayoría de los observadores creen que sería un desastre político acabar con la cobertura sanitaria de los 20 millones de estadounidenses que están actualmente cubiertos por la ley. Durante el proceso de transición el mercado podría verse afectado por una cierta inestabilidad en lo que respecta a los planes sanitarios y hospitalarios que dependen de las subvenciones otorgadas por la Ley de asistencia sanitaria asequible y de otras ayudas relacionadas.

Durante su campaña, Trump también criticó los elevados precios de los medicamentos, afirmando que el gobierno debe aumentar su poder negociador frente a las farmacéuticas.

Si se reafirma en esta idea, el gobierno podría ejercer su capacidad de fijación de precios a través de Medicare, Medicaid y el resto de sus programas sanitarios. No obstante, el partido en su conjunto no va en la misma línea que Trump en lo que se refiere a la negociación directa de los precios, por lo que el resultado sigue siendo incierto.

Aumento Anual del gasto en seguro médico

5. Una política fiscal menos restrictiva: ¿auge de las empresas de defensa?

Donald Trump ha reclamado un aumento del gasto en defensa, lo que probablemente implicaría reforzar la seguridad nacional y la capacidad ofensiva. Esta medida supondría un cambio de tendencia con respecto al gobierno de Barack Obama, que ha reducido el gasto en defensa. Si finalmente el presidente acaba aumentando dicho gasto, las empresas de defensa de algunos sectores como el aeroespacial se verían favorecidas. 

Cambio Gasto Defensa

A largo plazo

A largo plazo, lo más probable es que la economía estadounidense continúe siendo una de las más sólidas del mundo, independientemente de quién  habite la Casa Blanca. Sin embargo, el presidente cuenta con un cierto poder para llevar a cabo cambios políticos que pueden llegar a afectar a los mercados.

 Donald Trump ha mostrado su deseo de acabar con la ley Dodd-Frank de regulación financiera aprobada en el año 2010. También ha afirmado que se retiraría del Acuerdo de París y que anularía la normativa medioambiental para favorecer la fracturación hidráulica (fracking) y la industria minera del carbón. Esta medida tendría un efecto negativo sobre las empresas de energía renovable, pero favorecería a las empresas de combustibles fósiles. Todas estas medidas resultarían sumamente polémicas.

En definitiva, un gobierno de Trump representa un cambio considerable en el rumbo político del país durante al menos cuatro años. Este cambio podría inquietar a los mercados en un primer momento, que mantendrían una actitud de espera hasta poder comprobar qué forma adopta realmente la presidencia de Trump.

Crecimiento de una inversión

Columbia Threadneedle: Trump lidera la apisonadora republicana al rechazar Estados Unidos el statu quo
 

La incertidumbre sigue presente en todo el mundo a medida que los resultados en los comicios apuntan a un «freno» de la temática de la globalización, y es probable que los mercados emergentes sean los más perjudicados.
 

En lo tocante a Estados Unidos, la aplastante victoria republicana en ambas cámaras allanará el camino para que Trump cumpla su agenda, en la que expresa un énfasis en el crecimiento interno, el gasto y los estímulos fiscales.
 
El pueblo estadounidense ha rechazado al poder establecido y por primera vez un empresario con escasa experiencia política se ha alzado con la victoria en las elecciones presidenciales estadounidenses. Los mercados estadounidenses no han abierto aún, pero ya hemos asistido a la caída de los mercados asiáticos desde los máximos registrados el día anterior, momento en el que se esperaba que ganara Clinton. Sin embargo, estos mercados no han marcado los mínimos de principios de este año. El principal impacto inmediato se dejará notar en los mercados emergentes. De hecho, ya hemos sido testigos de la caída del peso mexicano, y el banco central del país centroamericano ha convocado una reunión de urgencia. La última vez que dicha divisa experimentó tal retroceso, el banco central de México intervino subiendo los tipos de interés, de ahí que podamos asistir al anuncio de un incremento de los tipos de interés a lo largo del día de hoy. Aunque el dólar estadounidense se ha revalorizado frente a las divisas de mercados emergentes, el billete verde ha cedido gran parte del terreno ganado en el pasado frente al euro y el yen.
 
Según nuestras previsiones, este resultado tendrá un efecto dispar en los mercados de renta variable, con una penalización inicial a corto plazo a medida que el mundo se ajusta a un aparente aumento del riesgo económico y geopolítico. China supondrá un especial motivo de preocupación dado el discurso de Trump con respecto al comercio y los aranceles. Europa seguirá revelando una enorme fragilidad a medida que se van sucediendo más citas electorales, y puede que la temática antiglobalización persista.
 
En lo tocante a la economía interna estadounidense, los claros ganadores serán las infraestructuras, especialmente las carreteras, los puentes, los aeropuertos y los sectores que se beneficien de fusiones y adquisiciones y de la consolidación del sector, algo con lo que Trump se siente especialmente motivado. El sector financiero se verá favorecido por la relajación de la normativa Dodd-Frank, mientras que el sector de defensa probablemente prosperará. Otros sectores con posibilidades de avanzar son el consumo discrecional, el consumo básico, las telecomunicaciones, la energía y la minería.
 
Anticipamos que la relajación fiscal se materializará en forma de recortes fiscales, centrados en concreto en los consumidores de menor gasto, así como en un aumento de la inversión en infraestructuras. Dado el probable aumento de los déficits presupuestarios, prevemos una positivización de la curva de los rendimientos de la renta fija; además, Trump ha realizado algunos comentarios desconcertantes sobre una falta de compromiso con el reembolso de la deuda.
 
El proteccionismo comercial constituye tal vez el mayor temor en el ámbito económico, ya que podría traducirse en una situación de «estanflación». Las expectativas de inflación en Estados Unidos ya han experimentado un vuelco, y el proteccionismo agravará dichos miedos. A fin de cuentas, la incertidumbre sobre la política monetaria, el proteccionismo y la relajación fiscal no propician un entorno de tipos más reducidos.
De forma más general, este resultado podría traer consigo grandes repercusiones que llevará tiempo entender, entre las que se incluye, por ejemplo, el papel de Estados Unidos en el seno de instituciones internacionales como la OTAN, el FMI y las Naciones Unidas. El electorado estadounidense ha votado por el cambio, si bien cabe recordar que las políticas mencionadas por Trump han sido un tanto superficiales y no sabemos cuáles de sus anuncios de campaña se utilizarán en el proceso de una rigurosa formulación de políticas. Se irán dando más acontecimientos en las semanas venideras, pero puede que, entretanto, los mercados sigan mostrando volatilidad conforme lidian con la continua incertidumbre.
 

Robeco: La victoria de Trump también supone pasar de la era de políticas monetarias a una nueva de políticas fiscales y de expansión del gasto

La incertidumbre sube y hay más riesgo en el sistema, en una economía global que de por sí no está en una posición muy boyante… Por eso la inclinación general de los míos es a reducir un poco el riesgo en las carteras, tanto por el lado de la renta variable como de high yield. Hay que tener en cuenta también que la proclamación del famoso artículo 50 del tratado de Lisboa con el tema del Brexit está por venir, por lo que la poca visibilidad va acumulándose, y eso, desde el punto de vista de los activos de riesgo no es lo mejor.

Ahora bien, las reacciones también deberían ser bastante contenidas, al fin y al cabo, a la espera de tener más certeza sobre las políticas que el nuevo gabinete de Trump va a implementar, lo que nos puede llevar semanas y hasta algún mes. Una buena parte de la cámara, aunque es republicana, en principio tampoco apoya a Trump, por lo que probablemente la medidas que se anuncien tampoco puedan ser tan radicales como durante la campaña parecía.

 No todo son implicaciones negativas. La victoria de Trump también supone pasar de la era de políticas monetarias a una nueva de políticas fiscales y de expansión del gasto, con la consiguiente expectativa de mejora económica, repunte de la inflación y hasta potencial subida de los yields (big rotation favorable a la renta variable? puede ser). Damos por hecho el impacto positivo en sectores como compañías de construcción, infraestructuras y de salud. 

Equipo de Boston Partners

La noticia de la victoria de Trump esta madrugada (horario europeo), no tendrá cambios inmediatos en las carteras de nuestros fondos americanos ni global. Continúan fieles a su filosofía de inversión, un proceso sistemático y probado en los 20 años de experiencia que acumulan, y analizaran nuevas oportunidades enfocándose en los fundamentales de las compañías a nivel individual, evitando todas predicciones que no se basan la mayoría en hechos y que por tanto no deberían utilizarse como base en las decisiones de inversión. Todos los acontecimientos macroeconómicos, en términos de fluctuaciones de divisas, expectativas de tipos de interés y movimientos en las materias primas, tendrán un efecto en los resultados de las compañías. Consideran que las compañías en cartera, cumplen los requisitos de una gestión y administración conservadora con sólidos fundamentales que prevalecerán con este nuevo gobierno. Es importante destacar, que esta nueva legislatura, requerirá tiempo, dado la estructura de gobierno del país, los controles etc evitarán cambios unilaterales en sus políticas.
 

Fondos cuantitativos                    

Las perspectivas de nuestro equipo cuantitativo tras el resultado de las elecciones es que tendrá un efecto limitado en el performance relativo de nuestros fondos cuantitativos. El principal driver del performance de estos fondos, es la selección de valores; compañías estables y conservadoras que tienden a hacerlo mejor ante repuntes de volatilidad. Nuestras estrategias permiten jugar los distintos mercados a través de una cartera que pondera el bajo riesgo, aunque teniendo en cuenta valoración y momentum, aportando por calidad y rentabilidad por dividendo.  

Los Conservative Equities, nuestros fondos de baja volatilidad, que además analizan y tiene en cuenta factores distress, valoración y momentum, están orientados para el inversor conservador con exposición a las distintas regiones; Europa, Emergentes, US y Global. Desde lanzamiento en 2006, hemos podido ser testigos de múltiples eventos que han tenido un impacto negativo en los mercados financieros, El efecto en nuestros fondos ha sido relativo, amortiguando habitualmente las caídas de mercado mejor que éste; por lo que ante el repunte de volatilidad del mercado, esperamos que lo hagan relativamente bien.

La estrategia Multi-Factor Equities, invierte principalmente en compañías atractivas por los distintos factores probados y estudiados, con una exposición equilibrada y diversificada a los mismos, recomendable desde el punto de vista de reducción del riesgo

De nuestros gestores de renta variable: en el corto plazo, un enfoque defensivo será favorable en los mercados, tras una reacción inicial negativa. Esta situación estará sujeta a la postura, y decisión de quien será, el equipo de gestión del gobierno de Trump, si mantendrá un enfoque proteccionista, o apuntará hacia prácticas más favorables para el mercado, reformas fiscales, estímulos en las políticas de gobierno etc. Una primera señal de ello será reparar la relación con el resto del Partido Republicano, que ahora controla la política en ambas cámaras.

Sectorialmente, el sanitario, mostrará síntomas de alivio al no implementarse los planes de políticas de precios de Clinton, así como las compañías de construcción, dada la promesa electoral de Trump de invertir en infraestructura.

Para mercados emergentes, el peor parado, sería México, con una fuerte depreciación del peso, seguido del mercado de renta variable. También, el real brasileño, muy expuesto a las repercusiones y dependiente del resultado electoral, dado la dependencia del país a flujos de capital del extranjero. Esperamos que la volatilidad en mercados emergentes decaiga una vez el mercado se centre en los fundamentales. Dicho esto, podemos esperar repuntes de volatilidad, desencadenado de cualquier retórica incendiaria de Trump en sus medidas de política exterior o cualquier paso administrativo en favor de medidas proteccionistas. Dicho lo cual, el impacto económico en la mayoría de mercados emergentes (excepto México) sería relativamente contenido.

En divisas, el dólar norteamericano, sufrirá en el corto plazo, aunque en el largo plazo dependerá del escenario de riesgo del mercado que plantee Trump.

De nuestros gestores de renta fija: la volatilidad del mercado de crédito ante la noticia, ha sido menor que el de Junio 2016 tras el Brexit. Mirando el lado positivo del resultado, consideran que el impacto del nuevo presidente republicano, puede resultar beneficioso para la economía estadounidense en el largo plazo, con mayor gasto en infraestructuras y mayores estímulos fiscales, aunque de nuevo sujeto a la postura que adopten y a las negociaciones con la Cámara de Representantes y Senado que aunque republicanos, no todos están de acuerdo con las políticas intencionales de Trump. Esta incertidumbre, debería ampliar los diferenciales de crédito, aunque no parece ser el caso por el momento. La deuda senior financiera en Europa y los índices CDS se mueven en línea con los corporativos, ampliándose entre 5 y 15 p.b. Por el lado de renta fija de gobiernos, el resultado ha conllevado reacciones mixtas.

Por el lado de emergentes, hemos reducido exposición al peso mexicano previo a las elecciones. La incertidumbre sobre las políticas del nuevo presidente serán un desafío para algunos países emergentes, sin embargo en nuestro fondo de emergentes mantenemos exposición únicamente a mercados con valor significativo, como Argentina, o que están relativamente aislados de las posibles políticas comerciales de Trump.

  • High Yield: se mantiene posicionado con beta cercana a 1, preferencia de Europa vs EE.UU. lo que debería beneficiar, y la cartera tiene un sesgo hacia alta calidad, y sectores más ligados al consumo.
  • Financial Institutions Bonds: el impacto inicial del resultado podría perjudicar, debido al posicionamiento sobre ponderado de beta en 1,3. El fondo se mantiene posicionado exclusivamente en bancos y aseguradoras europeas, y a largo plazo consideramos que la tendencia del desapalancamiento del sector continúe y no se vea afectada por la victoria de Trump.
  • Global Credits & Euro Credits: el posicionamiento en beta de ambos fondos, cercano a 1. El resultado de las elecciones significa que podríamos ver más políticas populistas en el mundo, que pondrían presión en los yields en el medio plazo, lo que sería positivo para financieras en relativo al resto de corporativos (ambos fondos están sobre ponderados en financieras).
  • Global Total Return Bond Fund: han cerrado la posición corta en bonos de gobierno italianos, a medida que los diferenciales se han ampliado hasta niveles máximos pre-Brexit. Consideramos que la Presidencia de Trump es negativa para el mercado de bonos y hemos reducido la duración. 

La Française AM: Las mayores reacciones se están produciendo en el mercado de renta fija

La victoria de Trump ha supuesto una sorpresa, ya que la probabilidad que le daba el mercado ayer era bastante baja. Sin embargo, no ha provocado un colapso como el Brexit. Hemos visto caídas del 1 ó 2%, lo que significa que los mercados están prácticamente planos. Por tanto, podríamos definirlo como un “no evento” para la renta variable y también en lo que respecta al mercado de divisas. A excepción de algunas monedas latinoamericanas como el peso que se están viendo más negativamente impactadas. Por su parte, las mayores reacciones se están produciendo en el mercado de renta fija. En las últimas semanas hemos tenido discusiones para intentar valorar cuál podría ser el impacto de una victoria de Trump y lo que estamos viendo es una inclinación importante de la curva en Estados Unidos. Si estas tendencias en renta fija continúan en los próximos días, el impacto podría trasladarse también a otras clases de activos.

Pensamos que no debe infravalorarse el poder del Congreso, en manos republicanas, de la misma forma que debemos valorar correctamente el poder de Trump. Durante la campaña electoral ha hablado mucho sobre las medidas que querría poner en práctica. Sin embargo, muchas de estas iniciativas encontrarán freno en el propio Congreso y este es uno de los motivos por lo que los mercados están bastante tranquilos hoy. Trump tendrá que encontrar un equilibrio entre lo prometido y lo que finalmente podrá implementar. Entre sus medidas, Trump anunció su intención de reducir en cierta medida la carga fiscal y de acometer importantes inversiones en infraestructuras lo que tendrá que financiarlo de algún modo y repercutirá, por ende, en el déficit.

En resumen, pensamos que no será una catástrofe para Estados Unidos de la misma forma que tampoco lo será para los activos de riesgo.

Impactos en las políticas de los bancos centrales

No pensamos que vaya a tener ningún impacto en la reunión de diciembre de la Fed. El crecimiento en Estados Unidos es correcto, la inflación está en alza y además Janet Yellen ha comunicado mucho y ha preparado al mercado para una subida de tipos en diciembre. No obstante, es posible que en un futuro cercano se abra un debate sobre el futuro de Yellen una vez que su mandato culmine en marzo de 2018. Yanet Yellen es demócrata por lo que es poco probable que vaya a renovar en su carga en 2018. Por ello, aunque no va a afectar a la próxima reunión de la Fed de diciembre, esta elección podría afectar a la política de la Fed para 2017, pero es demasiado pronto para decir en qué dirección.

En cuanto al BCE tampoco pronosticamos ningún impacto ni cambio significativo en su política tras el resultado de las elecciones.

Carmignac: ¿Qué significa el triunfo de Trump?

Donald Trump ha ganado porque, a los ojos de los electores estadounidenses, lo que representaba era mucho más importante que sus controvertidas posturas. Su victoria debe enfocarse como un acontecimiento de primera magnitud dentro del retroceso de la gran globalización económica liberal que comenzó hace años.

En todo el mundo desarrollado, la clase dirigente que ha apoyado esta globalización está siendo rechazada por una mayoría de personas que se sienten amenazadas y quieren más protección, trabajos mejor remunerados (o simplemente trabajos) y más igualdad. El referéndum británico sobre la UE ya fue un hito importante dentro de este movimiento de gran calado.

Las mayores expectativas depositadas en los gobiernos para que recuperen parte del control entregado a unos mercados globalizados darán forma al futuro de los mercados financieros. Traerán consigo políticas keynesianas, con el consiguiente aumento del déficit y la deuda pública. Bajo la presión del electorado, no se debería sobrevalorar la capacidad o voluntad de los parlamentos elegidos (en el Reino Unido y en EE.UU.) para ir contra lo expresado directamente por “el pueblo” en las urnas. Por lo tanto, las políticas presupuestarias más expansivas deberían caracterizar la coyuntura económica en 2017.

Lógicamente, las bolsas deberían enfocar este nuevo paso como algo que favorece la rotación sectorial hacia acciones cíclicas y de perfil “value” que ya lleva produciéndose varios meses. Pero la pregunta clave es cómo van los bancos centrales a acompañar este movimiento con sus políticas y cómo van a integrar los mercados de bonos los mayores riesgos para la inflación y la estabilidad financiera. Estas dos preguntas introducen los que posiblemente son los dos riesgos más subestimados de 2017: los mercados de bonos y la credibilidad de los bancos centrales.

Pictet AM: La mayor amenaza es para el crecimiento mundial, dadas las propuestas de aumentar los aranceles al comercio internacional

Victoria de Trump: más allá de la conmoción inicial

Los mercados, que habían descartado en gran medida las posibilidades del republicano Trump, han reaccionado inicialmente más o menos en consonancia con lo que podía ocurrir: bajada de las acciones mundiales y del dólar, entre otras cosas porque el nuevo presidente ha dado señales contradictorias de política económica y financiera. Ahora los mercados esperan ver quien ocupa los puestos clave del gabinete.

Tal vez la mayor amenaza es para el crecimiento mundial, dadas las propuestas de aumentar los aranceles al comercio internacional, 45% a las importaciones chinas, en un momento en que el comercio parece experimentar un declive estructural. Su denuncia de que China es un manipulador de su moneda puede invitar a la venganza de la segunda mayor economía mundial.

La mayoría republicana en el Congreso y Senado puede poner fin a la parálisis política

Los planes de Trump de reducir el tipo del impuesto de sociedades del 35 al 15% y aumentar gasto en infraestructura en no menos de 500.000 millones de dólares, resultan positivos para la economía de EEUU y el partido republicano es ahora más propenso a aprobarlo.

También es estimulante que Trump tenga planes para incentivar que las multinacionales repatrien beneficios acumulados en el extranjero y simplificar el código tributario para reducir el tipo máximo del impuesto de la renta de las personas físicas.

Ahora bien, la combinación de reducciones fiscales y aumento de gasto público ampliará el déficit público de EEUU los próximos años con importante influencia en la inflación y rentabilidad a vencimiento de los bonos. De acuerdo con las proyecciones de la Reserva Federal el déficit presupuestario anual promedió puede aumentar hasta alrededor del 6,1% sobre PIB los próximos diez años, frente a 3,1% actual. Además la inflación puede aumentar en el mercado laboral, donde las propuestas de Trump de limitar la inmigración probablemente conlleve aceleración de los salarios.

La política monetaria puede tener que ajustarse a un ritmo más rápido

En consecuencia la política monetaria puede tener que ajustarse a ritmo más rápido de lo que la Reserva Federal prevé. Aunque el banco central puede retrasar su próxima alza de tipos de interés hasta 2017 el ajuste puede ser mayor a largo plazo y con ello el aumento de la rentabilidad a vencimiento de los bonos.

El caso es que con aumento de inflación y mayor déficit presupuestario se puede poner fin a la fortaleza del dólar, que ya consideramos 20% sobrevalorado.

Industriales y salud pueden destacar

En conjunto la incertidumbre crea un entorno más desafiante para acciones y bonos, que siguen caros en términos históricos. Hay que tener en cuenta que actualmente los mercados mundiales están atrapados entre la mejora macroeconómica y el drenaje de estímulo de los bancos centrales. Hasta ahora el deterioro de liquidez se ha dado en el dólar de EEUU.Lo positivo es que los bancos centrales pueden tener que intervenir una vez más con estímulos adicionales si las condiciones del mercado se hacen más volátiles.

Los obvios ganadores de las propuestas de Trump son las acciones industriales y de construcción. Además las compañías de salud, que se han estado comportando por temores a que una administración Clinton redujera los precios de referencia de los medicamentos– pueden vivir un rally prolongado. Defensa y energía pueden también salir beneficiados, si bien los precios del petróleo pueden mantenerse limitados por un aumento de su oferta si las restricciones a la perforación se eliminan. Además el sector financiero puede experimentar un rally sostenido si, como ha sugerido Trump, se revierten algunas de las regulaciones a los bancos originadas con la crisis de 2008.

Efecto negativo en los mercados de bonos.

Además la administración Trump probablemente tenga efecto negativo en los mercados de bonos. La deuda de mercados emergentes es particularmente vulnerable, especialmente las denominaciones en dólares. Sin embargo la deuda de exportadores de materias primas puede comportarse bien en caso de rally en los precios éstas ante un mayor gasto en infraestructuras de EEUU.

Los riesgos políticos continuarán en 2017

Los riesgos políticos continuarán en 2017 con los mercados a la expectativa de ver si el movimiento anti-sistema sigue tomando fuerza en Europa. Así que, en un clima político cambiante, los activos de más riesgo permanecerán bajo presión. El referéndum constitucional italiano en diciembre puede proporcionar la siguiente evidencia.

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