Capital Group: La venta masiva de acciones del sector bancario y los tipos negativos intensifican la volatilidad

Capital Group: La venta masiva de acciones del sector bancario y los tipos negativos intensifican la volatilidad

La ralentización de la economía china y la caída de los precios del petróleo eran las dos cuestiones que más preocupaban a los inversores de cara al 2016, pero en las últimas semanas esta preocupación se ha extendido a otras áreas del mercado. Entre las cuestiones que más inquietan en la actualidad están los tipos de interés negativos en Europa y Japón, la venta masiva de acciones del sector bancario a escala mundial, la devaluación de las divisas emergentes y el temor a que las turbulencias que están experimentando los mercados pueda afectar a la recuperación de la economía estadounidense.
 
Tal y como afirma Jim Lovelace, gestor de Capital Group que ha sido testigo de numerosas fases de ventas masivas en sus 33 años en la entidad,
La cuestión principal es si la economía estadounidense se va a ver afectada por los problemas externos; tendremos que esperar y ver. Como mínimo, creo que las empresas estadounidenses se enfrentan a un entorno complicado en el año 2016 en lo que respecta al crecimiento de sus beneficios. 
De hecho, las ganancias registradas por las empresas que forman parte del índice Standard & Poor’s 500 Composite llevan cayendo tres trimestres consecutivos. Ello se debe en parte a la debilidad de los mercados no estadounidenses, ya que estas empresas generan en torno al 40% de sus ingresos fuera de Estados Unidos. 
 
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La economía estadounidense sigue adelante 

No obstante, Lovelace no cree que Estados Unidos vaya a entrar en recesión este año, ni piensa que la crisis financiera que se vivió en el año 2008 vaya a repetirse en un futuro próximo.
Aunque es cierto que hay problemas en el exterior, mi opinión es que la economía estadounidense va a poder salir del paso.
 
En palabras del gestor de renta fija Wesley Phoa,
El riesgo de que se produzca una recesión en Estados Unidos ha aumentando de manera sustancial en las últimas semanas como resultado del endurecimiento de las condiciones financieras.
 
La recuperación que han experimentado los mercados durante los últimos días ha conseguido aliviar algo a los inversores. Los precios del petróleo han subido al conocerse que los mayores exportadores de petróleo del mundo, procedentes fundamentalmente de Oriente Medio, podrían plantearse una reducción de la producción. Esta noticia provocó la subida de las bolsas estadounidenses, pero la rentabilidad registrada desde principios de año continúa estando en territorio negativo. El nivel actual de los precios del petróleo es un 70% inferior al que tenían en verano de 2014. 
 
Tal y como explica Mike Kerr, gestor que lleva analizando el sector de la energía durante la mayor parte de su trayectoria de 30 años en Capital Group,
Los precios del petróleo cayeron principalmente como consecuencia del aumento de la oferta, así que el hecho de que los principales exportadores de petróleo se estén planteando seriamente reducir la producción es una buena señal. Si estás invirtiendo en petróleo, lo que realmente quieres es que los saudíes se reúnan y lleguen a un acuerdo. Lo más probable es que sea así como cambie el ciclo.
 
La estabilidad de los precios del petróleo podría calmar a los inversores.
 

Se aceleran las caídas de los mercados 

Mientras tanto, los bancos centrales están empleando todas las herramientas con las que cuentan para evitar una brusca ralentización de la economía global, aunque no sabemos si lo conseguirán. A los inversores les preocupa que la ralentización de la economía y la brusca caída experimentada por el precio de los activos generen una espiral de reacciones adversas.
 
Solo hace seis semanas que comenzó el año 2016, y la volatilidad ha aumentado de forma generalizada, desde la renta fija y variable hasta las divisas y las materias primas. Los índices MSCI World y S&P 500 han caído. Los sectores de la energía y los materiales, que son los que más sufrieron el año pasado, siguen teniendo problemas. Pero es el sector financiero el que ha experimentado las mayores caídas en lo que va de año. Los títulos financieros se han desplomado en un entorno de preocupación por la ralentización del crecimiento económico mundial, los préstamos incobrables en el sector de la energía y los tipos de interés negativos en algunos países. Unos tipos negativos o persistentemente bajos dificultan las actividades de préstamo de los bancos.
 
El 29 de enero, el Banco de Japón sorprendió a los mercados al aplicar un tipo de interés negativo. Japón se unió a Dinamarca, Suecia, Suiza y al Banco Central Europeo en su apuesta por una política de tipos negativos, que, en teoría, contribuye a fomentar la concesión de préstamos y a impulsar el crecimiento económico.

 

El peligro de los tipos negativos

Jens Sondergaard, economista de Capital Group especializado en Europa, afirma que
Los bancos centrales de todo el mundo parecen estar más abiertos a la posibilidad de continuar recortando los tipos de interés en territorio negativo. Las economías de Dinamarca, Suecia y Suiza se han visto favorecidas en muchos sentidos por los tipos negativos, aun cuando supongan un problema para los bancos. Sin embargo, la adopción de tipos de interés negativos podría tener muchas consecuencias imprevistas, desde la acumulación de efectivo hasta el debilitamiento de los modelos de negocio tradicionales de los bancos. Ninguna de estas dos posibilidades resultaría favorable para las perspectivas de crecimiento a largo plazo.
Por otro lado, los bancos estadounidenses y europeos están ahora mejor posicionados para hacer frente a las dificultades económicas de lo que lo estaban antes de la crisis financiera. Las reservas bancarias son muy superiores, lo que se debe fundamentalmente a los nuevos y estrictos requisitos normativos. El nivel de apalancamiento del sistema bancario es también drásticamente inferior. En palabras de Phoa,
Lo hemos pagado en términos de crecimiento económico y flexibilidad, pero el riesgo sistémico del sistema financiero es ahora mucho más bajo que antes de la crisis.
 

Subida de tipos de la Reserva Federal: ¿una y no más?

La difícil situación que están experimentado los mercados de todo el mundo cuestiona la intención de la Reserva Federal de seguir subiendo los tipos de interés a corto plazo a lo largo de este año. En diciembre, la Reserva Federal anunció cuatro subidas potenciales en el 2016, en función de los datos económicos. Sin embargo, los participantes en el mercado muestran un escepticismo cada vez mayor ante estas potenciales subidas. Después de haber subido los tipos el pasado mes de diciembre, es posible que la Reserva Federal no vuelva a hacerlo en un tiempo.
 
Según Ritchie Tuazon, gestor de renta fija,
Ante la evolución de los mercados en lo que va de año, cada vez parece más probable que la Reserva Federal no vaya a repetir próximamente la subida de tipos. Los precios del mercado de renta fija ya reflejan esta posibilidad de que no se produzca una nueva subida de tipos en marzo, y yo estoy de acuerdo. Las condiciones financieras se han endurecido notablemente desde la subida de tipos que la Reserva Federal llevó a cabo el pasado mes de diciembre. Aunque el mercado laboral estadounidense sigue estando fuerte, con una tasa de desempleo del 4,9%, lo más probable es que la Reserva Federal mantenga la prudencia en su actuación ante el endurecimiento de las condiciones financieras. En la actualidad existe una gran desconexión entre la Reserva Federal y el mercado. En mi opinión, el endurecimiento de las condiciones financieras va a afectar al crecimiento de la economía estadounidense hacia mediados de año, por lo que, a su vez, es posible que la Reserva Federal no vuelva a subir los tipos en lo que queda de año.
 

¿Hacia dónde nos dirigimos? 

Ante el difícil comienzo de año al que se han enfrentado los inversores, muchos se preguntan: ¿cuánto va a durar esta fase de ventas generalizadas? ¿Y qué debemos hacer mientras tanto? 
El gestor Will Robbins dice que
Lo cierto es que nadie puede predecir con certeza lo que va a ocurrir en el mercado la próxima semana, el próximo mes o incluso el próximo año. Los movimientos del mercado a corto plazo están impulsados por las emociones de los inversores y suelen exagerarse en ambas direcciones antes de que acabe imponiéndose el pensamiento racional. Los inversores no pueden controlar los movimientos diarios del mercado. Es importante que las “interferencias” del mercado no nos desvíen de un plan de inversión disciplinado y bien razonado. 
 
Una de las medidas que los inversores pueden adoptar es la de revisar sus decisiones de asignación de activos, para asegurarse de que su cartera de inversión está lo suficientemente diversificada, y que incluye una combinación adecuada de títulos de renta fija y de renta variable. Tal y como afirma Robbins,
Este enfoque ha vuelto a demostrar su utilidad. Aunque muchos expertos recomendaron reducir o eliminar la exposición a renta fija el año pasado ante la potencial subida de tipos de la Reserva Federal, lo cierto es que los bonos de alta calificación han obtenido buenos resultados en 2016, demostrando ser un refugio seguro en medio de la tempestad. Es inquietante ver cómo han caído los mercados desde finales del año pasado, pero yo siempre me recuerdo a mí mismo, y a nuestros clientes, que lo más favorable para el inversor es adoptar una perspectiva a largo plazo.
 
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