EEUU: ¿Subida gradual de los tipos de interés? Perspectivas de inversión según Capital Group

EEUU: ¿Subida gradual de los tipos de interés? Perspectivas de inversión según Capital Group

En opinión del equipo de Capital Group, la cuestión principal a la que se enfrenta la política monetaria estadounidense no es si la Reserva Federal subirá los tipos de interés este año o el que viene, sino hasta dónde puede llegar en un contexto como el actual, en el que las condiciones de la economía estadounidense ofrecen resultados dispares y se están intensificando las presiones financieras en todo el mundo.
 
   
 
Muchos se cuestionan si la economía estadounidense es lo suficientemente sólida como para absorber durante los próximos dos años un aumento significativo de los tipos, de hasta 100 puntos básicos, especialmente en un contexto de debilidad en Europa y en los mercados emergentes.
 
 
En Estados Unidos, el reducido nivel de inflación, la ralentización del crecimiento del empleo y la fortaleza del dólar son los factores determinantes que podrían llevar a la Reserva Federal a actuar con más lentitud de lo que espera el mercado.
 
En general, en Capital Group opinan que los tipos de interés estadounidenses van a seguir contenidos en un futuro próximo, especialmente en un contexto como el actual, de prudencia y contención por parte de la Reserva Federal.
 
Los inversores llevan años esperando que los tipos de interés suban, solo porque llevan bajos mucho tiempo. Ahora que la Reserva Federal se está preparando para subir los tipos de interés a corto plazo por primera vez desde el año 2006, muchos de los gestores y economistas de Capital Group creen que el banco central endurecerá su política monetaria de forma gradual y que los tipos de interés a largo plazo se mantendrán en niveles reducidos.
 
Tal y como afirma el gestor de renta fija David Hoag:
lo más importante no es cuándo la Reserva Federal va a empezar a subir los tipos de interés, sino a qué velocidad se van a producir las subidas posteriores. En mi opinión, esas subidas siempre han sido graduales. Lo más probable es que la Reserva Federal suba los tipos a corto plazo de forma muy lenta y controlada, mientras va normalizando gradualmente la política monetaria.
 
Según Hoag, el mensaje ofrecido por la Reserva Federal confirma esta opinión:
 
De momento se mantiene el escenario de bajos tipos de interés. En un entorno como el actual, no me preocupa tanto la primera subida de tipos como la segunda, la tercera, la cuarta o la quinta. En mi opinión, estas subidas posteriores están hoy aún más lejos que antes como consecuencia de los últimos acontecimientos internacionales, especialmente la ralentización de la economía china y la inestabilidad financiera que ha provocado.» En los últimos dos años, mientras la Reserva Federal manifestaba en repetidas ocasiones su deseo de subir los tipos de interés en un futuro próximo, la rentabilidad de los títulos de referencia a 10 años del Tesoro estadounidense ha caído en casi un punto porcentual. 

 

Se mantiene el entorno de bajos tipos de interés 

 

¿Cuáles son los factores que mantienen bajos los tipos? 

 
  • Señales subyacentes de debilidad en la economía estadounidense. Aunque los datos económicos principales parecen sólidos (con un crecimiento del PIB del 3,9% en el segundo trimestre y una tasa de desempleo del 5,1% en agosto), no ocurre lo mismo con otros indicadores económicos. Por ejemplo, la tasa de participación de la población activa se sitúa en el 62,6%, registrando así su nivel más bajo de los últimos 38 años, lo que significa que ha disminuido el número de personas que están trabajando o buscando empleo. El crecimiento de los salarios y la inversión empresarial también ha sido débil, e incluso el crecimiento del empleo ha caído más de lo esperado en los últimos meses. 
  • La ausencia de inflación, debida en gran medida a la caída de los precios de la energía, ha eliminado una de las principales motivaciones que tenía la Reserva Federal para subir los tipos de interés. Desde el verano del 2014 los precios del petróleo han caído en torno a un 50%, por lo que la amenaza de inflación casi ha desaparecido. El índice de gastos en consumo personal, el indicador de inflación preferido por la Reserva Federal, subió solo un 0,3% en todo el año pasado, situándose muy por debajo del objetivo de inflación del 2% del banco central. Aun eliminando los precios de la energía y los productos alimenticios, dicho índice subió únicamente un 1,3% interanual. 
  • La fortaleza del dólar, influenciada en gran medida por las tendencias de la economía global, ha dificultado la subida de tipos de la Reserva Federal, que tendría un efecto negativo sobre las exportaciones y las ganancias empresariales. A lo largo del pasado año, el dólar se ha revalorizado un 14% en relación con una cesta de divisas globales, alcanzando en el mes de marzo su nivel más alto en 12 años.
  • Las turbulencias que han experimentado los mercados de todo el mundo y los conflictos de carácter geopolítico han atemorizado a los inversores, que han buscado refugio en los bonos del Tesoro estadounidense. Con más compradores que vendedores, los tipos pueden seguir bajos, y de hecho así se han mantenido. La inversión extranjera ha sido especialmente importante. Japón y China son dos de los países que más invierten en títulos del Tesoro de Estados Unidos. 
  • Las medidas de expansión cuantitativa se han extendido por todo el mundo. Aunque la Reserva Federal interrumpió su programa de compra de bonos en octubre de 2014, el Banco Central Europeo lanzó un ambicioso programa de expansión cuantitativa en marzo de este año, por valor de 60.000 millones de euros mensuales. Por otro lado, el Banco de Japón ha estado comprando deuda pública por valor de entre 6 y 8 billones de yenes cada mes. Con la rentabilidad de los bonos alemanes y japoneses por debajo del 1%, la de los bonos del Tesoro estadounidense se sitúa en niveles más reducidos básicamente por el peso del estímulo monetario internacional. Todos estos factores influyeron en la decisión de renunciar a una subida de tipos, anunciada por la Reserva Federal el pasado 17 de septiembre, a pesar de haber estado enviando señales durante todo el año en relación con una subida inminente. Desde entonces, la presidenta, Janet Yellen, y otros responsables de la Reserva Federal han afirmado que la subida de tipos se realizará previsiblemente antes de que acabe el año 2015. 

 

 

 

Perspectivas económicas en Estados Unidos 

 
No cabe duda de que la economía estadounidense es una de las pocas que destaca en el panorama mundial. Sin embargo, su recuperación no es absoluta. Cada vez que la economía parece estar a punto de despegar, ocurre algo que la devuelve a la tierra: se agrava la crisis de deuda europea, se reduce de forma generalizada el gasto público estadounidense, o se produce una venta masiva en los mercados de todo el mundo como consecuencia de los problemas económicos de China y otros mercados emergentes.
Tal y como afirma el economista Darrell Spence:
no es que la economía haya ido mal, sino que ha tenido que hacer frente a un problema tras otro. La cuestión fundamental es cómo afectará a Estados Unidos el débil entorno económico. Por el momento, los resultados han sido dispares, y la caída de los precios de la energía ha contrarrestado la debilidad de las divisas extranjeras frente a la fortaleza del dólar. La economía estadounidense se encuentra en un incómodo equilibrio entre el sólido crecimiento nacional y un débil entorno internacional.
 
Algunas voces han advertido sobre el efecto que la ralentización de la economía china acabará teniendo sobre Estados Unidos, pero Spence se muestra escéptico al respecto. Las exportaciones a China representan menos del 1% del PIB estadounidense y, según el Departamento de Comercio, las empresas públicas y privadas generan menos del 20% de sus beneficios en el extranjero. Según Spence:
 
La economía estadounidense continúa dependiendo en gran medida del consumo nacional, así que, aunque una caída brusca de la economía china no resultaría favorable, es muy posible que podamos superar este periodo de volatilidad sin que las empresas estadounidenses se vean gravemente afectadas.
 
 
 

¿Durante cuánto tiempo estarán bajos los tipos de interés? 

 
En última instancia, los tipos de interés subirán cuando la Reserva Federal decida que la economía estadounidense ya no necesita el extraordinario apoyo que han ofrecido los reducidos costes de financiación. Los responsables de la Reserva Federal han afirmado en repetidas ocasiones que sus decisiones futuras dependerán de los datos económicos. 
 
Fergus MacDonald, gestor de renta fija, nos hace un recordatorio:
el mandato de la Reserva Federal es una tasa máxima de empleo y una tasa media de inflación del 2%. Podría decirse que está próxima a alcanzar su objetivo de empleo pero aún tiene que cumplir su objetivo de inversión, ya que la inflación básica se sitúa actualmente en torno al 1,3%. En mi opinión, la Reserva Federal actuará de forma prudente y realizará las futuras subidas de tipos de forma muy gradual.
 
Por lo tanto, incluso después de la primera subida de tipos, la política monetaria estadounidense seguirá teniendo un carácter marcadamente expansivo. Los tipos seguirán estando bajos en términos históricos y la Reserva Federal seguirá teniendo millones de dólares en títulos del Tesoro y de titulización hipotecaria, aquellos que compró a lo largo de las tres fases de expansión cuantitativa. Podría vender dichos títulos, endureciendo así su política monetaria, pero ya ha indicado que no desea hacerlo en un futuro próximo. 
 
Según el gestor de renta fija Wesley Phoa:
los tipos de interés seguirán relativamente bajos en Estados Unidos hasta que consigamos superar el periodo de incertidumbre actual. Han pasado ya siete años desde la crisis financiera global, y Estados Unidos ha conseguido recuperarse. Ha tardado en hacerlo, pero la economía estadounidense ha mejorado. No obstante, debemos tener en cuenta que Europa aún está intentando recuperarse de los efectos derivados de la crisis y China ha de enfrentarse a sus propios problemas económicos. 
Los tipos de interés se han mantenido bajos durante periodos prolongados en otros momentos de la historia, cuando se consideraba necesario para recuperarse después de una crisis financiera o de los elevados costes provocados por las guerras. De hecho, durante gran parte de la historia de Estados Unidos a partir del año 1870, los tipos bajos han constituido la norma (véase primer gráfico: Rentabilidad de los títulos del tesoro a 10 años). Fue solo durante las décadas de 1970 y 1980, en un momento en el que la Reserva Federal intentaba controlar las elevadas tasas de inflación, cuando los tipos alcanzaron unos niveles extremadamente altos: la rentabilidad del bono del Tesoro a 10 años alcanzó el 14% en el año 1982. Desde entonces, la rentabilidad de los títulos a 10 años ha ido evolucionando en un entorno de descenso a largo plazo, hasta alcanzar el nivel mínimo hasta el momento, el 1,43% el 25 de julio de 2012. 
 
Tal y como afirma Phoa:
 
las tendencias financieras globales tardan muchos años en manifestarse, y no siempre es fácil decir cuándo pueden acabar. Como suelo decir, sabremos que volvemos a estar bien cuando la gente deje de hablar de la Reserva Federal. 
 
¿Cómo pensáis que va a acabar todo esto? ; ¿Creéis que si finalmente suben tipos, la economía estadounisdense podrá aguantar si resentirse?
  1. #1
    12/12/15 02:15

    Efectivamente, que suban los tipos un 0,5% no va a cambiar nada, la política monetaria sigue siendo expansiva. En lo que afecta tremendamente es en el factor psicológico. La gente ve un punto de inflexión y, al fin y al cabo, la economía son expectativas.

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