Los argonautas consiguen 5 estrellas de Morningstar. Informe agosto 2014

Los argonautas consiguen 5 estrellas de Morningstar. Informe agosto 2014

El 16 de Diciembre de 2010 inició su camino el fondo Argos Capital FI con un valor liquidativo de 10€ por participación. A 31 de Julio de 2014 su valor liquidativo era de 11,682784€, lo que representa una ganancia del +16,83% sobre el valor inicial y un +4,09% en lo que va de año. El mes de Julio ha terminado bajando en prácticamente todos los mercados y también - sobre todo en el último día del mes- nos ha afectado a nosotros. Seguimos teniendo suficiente liquidez en nuestra nave, actualmente estamos con algo menos del 65% del Argos invertido en bolsa, pero seguimos sin encontrar grandes chollos para incrementar el peso de las acciones y, por otro lado, los recortes que ha habido no dejan de ser meras correcciones veraniegas. Para saber si terminarán creciendo hasta convertirse en caídas profundas del mercado, … la situación sería muy otra y los niveles de los índices estarían mucho más abajo. Pese a todo seguimos concentrados en el margen de seguridad y lo que os pueda insistir en la disciplina a la hora de invertir sigue siendo fundamental.
 
 
 

Comentario general 

Julio había seguido manteniendo una situación plácida para muchos “inversores” haciendo que el Ibex35 superara los 11.000 puntos desde hacía bastante tiempo,…parece que nuestras advertencias no eran escuchadas por los mercados, se ve que no somos tan importantes o que a los mercados les gusta subir hasta que dejan de hacerlo. Pero en el mes hemos visto bastantes cosas que han terminado por complicar la evolución de los índices y han terminado el mes de Julio recortando frente a sus máximos; riesgos geopolíticos, el desplome del Banco Espirito Santo y los riesgos parejos que conlleva, el calor, …cualquiera sabe.
 
Lo cierto es que ha sido al final de mes cuando en prácticamente dos tacadas, el mercado ha perdido todo lo ganado, ya sabéis el chiste: “Lo que Chuck Norris te da, Chuck te lo puede quitar”. Y se lo ha quitado, claro. Entre medias, alguno de vosotros me ha preguntado si pensaba que ésta ya era la señal de caída del mercado, la señal de “fuego” en el teatro abarrotado de gente que hasta ese momento pensaban que era imposible que algo saliera mal. Y como siempre os he dicho, ni lo sé ni hay forma humana de saberlo (otra cosa es intuirlo, acertar y tener la chiripa de pura suerte,…pero eso no son formas de “saber”,…digamos que tener potra no cuenta para decir que sabes algo), y que no deberíais preocuparos por ello. Es mucho más importante, a mi modo de ver, estar preparados por si ocurre y tener la posibilidad de aprovecharlo.
 
Y en ese sentido, como le decía a un amigo y argonauta, considero que aún no estamos viendo niveles realmente baratos de mercado- pero que no me preocupaba mientras sea capaz de encontraros empresas sólidas, saneadas y con capacidad de generar buenos beneficios a lo largo de los años como hemos venido haciendo hasta el mes pasado, por ejemplo. Como dice Klarman en la cita inicial, basta con encontrar ciertas empresas baratas, no necesito todo el mercado. Y dado que no ha sido así, durante el mes he seguido incrementando la posición de liquidez de forma que actualmente estamos en algo más del 35% fuera de bolsa. Ello no es óbice- y suele ser mal entendido- para que nuestro fondo sea menos volátil per se, de hecho en estos dos últimos días debido a una serie de recortes fuertes lo hemos vivido- por poneros dos ejemplos: BME recortó fuertemente por los miedos a lo que pueda pasar, justo en el día que presentaba unos estupendos resultados trimestrales y Netgem, se desplomó porque presentó unos resultados trimestrales con beneficios cero y naturalmente los “inversores” no se molestan en mirar si son debidos a una serie de gastos extraordinarios o si son debidos a un cambio real sobre el negocio de la empresa- naturalmente la verdad es la primera.
 
Debido a los recortes generales y a los recortes en algunas de nuestras acciones, el Argos ha recortado más de lo que en él es habitual y nuestra posición de liquidez nos ha servido para paliar en cierta medida esa situación. Sin embargo, aquellos que piensen que un inversor value ha de ser necesariamente menos volátil o que por tener una determinada posición en liquidez no puede tener fuertes movimientos, está equivocado. Recordad cómo en el año 2008 muchos grandes inversores value sufrieron fuertes pérdidas. Si tienes una cartera concentrada y alguna de esas empresas recorta fuertemente, el peso sobre tu cartera global se verá afectado,…en cuanto a su volatilidad. ¿Pero sabéis qué? No invertimos pensando en la volatilidad del Argos, de hecho la miro muy de cuando en cuando por curiosidad. Siguiendo a Buffett, prefiero un 15% de rentabilidad anual media muy movido a un 10% de rentabilidad anual media más tranquilito,…el patrimonio lo notará.
 
Evidentemente, en los años de vida del Argos hemos estado disfrutando durante bastante tiempo del mejor de los mundos posibles: buen comportamiento y con mínima volatilidad, … pero recordad siempre que la volatilidad no es nuestro riesgo y que estos vaivenes del mercado o de nuestras acciones nos permiten aprovechar la liquidez que tenemos llegado el caso.
 
Hablemos de la liquidez y el riesgo que afrontaríamos en caso de que lo que no llegó a pasar en 2008, finalmente ocurriera. Veamos, os pongo en antecedentes, poquito antes de caer Lehman Brothers- que a mí me pilló haciendo la Carta a los Inversores de Septiembre de 2008 en Benidorm y donde terminaba diciendo “como veis sigo sin tener nada invertido en bancos” ( ¡bendita la hora! Se ve que mi ángel de la guarda no me abandonó)- se produjo una serie de circunstancias que algunas películas, como Too big to fail, han mostrado de forma tangencial y que supuso un auténtico peligro global. Como bien dijo Buffett, el mercado monetario se estaba secando y en ese sentido, la actuación de la Fed tuvo todo el sentido. Hablando en León con uno de vosotros le comentaba que en ese momento era como si un niño estuviera a punto de caerse por un precipicio,…no puedes andarte con tiquismiquis- aunque posteriormente haya un coste, que lo habrá- debes actuar y sólo el Estado (la Fed) podía hacerlo; otra cosa es que fue el estado y la Fed la que pusieron al niño al borde del precipicio y le animaron a jugar en un primer instante, pero eso es otra historia.
 
Veréis, el mercado monetario es la base sobre la que se sustenta el día a día de los mercados, es donde se descuentan y cotizan billones de euros al día en pagarés, letras y otros títulos de renta fija a muy corto plazo,…nunca más de 18 meses y como poco vencimiento a un día (aunque puedes comprar a las 9h y venderlo a las 9:01h),…es el líquido que permite que las empresas puedan descontar sus facturas de clientes, lo que da liquidez a las líneas de crédito y demás,…todo eso estuvo a punto de parar. Y si para, la cosa se hubiera complicado mucho,….lo repito: mucho. En la película cuentan cómo mientras Hank Paulson, presidente de la Fed, hablaba por teléfono con Lloyd Blankfein, presidente de Goldman Sachs, recibe la llamada del presidente de General Electric, Jeff Immlet, quejándose de que no está pudiendo refinanciar sus pagarés,…sus repos. General Electric es como una especie de barómetro de la industria manufacturera americana: si ellos tienen problemas, los demás también.
 
Bien, pues como ha alertado entre otros Alberto Artero- alias S. McCoy- en El Confidencial, se está viendo cierta ralentización o ciertos problemas en el mercado monetario,…otra vez. Cuando le ponía el ejemplo del niño en el precipicio al argonauta, le comentaba que una vez hecho eso- rescatarle- lo que procedería era una buena regañina (forzar la limpia de porquería financiera, reducir tamaño, asumir pérdidas y ampliar masivamente el capital de los bancos, haciendo perder muuucho dinero a sus entonces accionistas),…pero no se hizo. Y cuando a un niño malcriado no le regañas, no le enseñas que vas en serio,…vuelve a las andadas al borde del precipicio pensando que Papá Estado volverá a sacarle las castañas del fuego. El problema es que llegará un momento en que no podrá rescatarle.
 
¿Por qué os cuento todo esto? Pues no por asustaros sino por daros herramientas de razonamiento sobre este tipo de temas, para que sepáis que aunque sea una situación extremadamente improbable, quiero que entendáis cómo podría afectarnos. Veréis, la liquidez que tenemos en cartera se compone principalmente de repos de deuda y letras noruegas. Los repos generalmente son a muy cortísimo plazo- días- y se van refinanciando automáticamente. Imaginad que tengamos un pagaré a diez días de Repsol o de Telefónica o del BBVA o del Santander o de Inditex o de Iberdrola o ... ¿todos conmigo por ahora? Bien, buenos chicos. Al vencimiento de ese pagaré, pongamos diez días, Repsol debería hacer frente a esa deuda que tiene con nosotros – y con el resto de los que tengan sus pagarés, claro- y generalmente ese pago del nominal e intereses, lo hacen mediante la emisión de nuevos pagarés, de nuevos repos. Es el crédito circulante de las empresas que sencillamente, si la empresa va creciendo, no disminuye sino que crece continuamente y lo que hacen es ir refinanciando. Pues en lo que estuvo a punto de ocurrir en USA y se hubiera extendido a la velocidad de la luz por todo el globo, sería algo como que Repsol no consigue refinanciarse, que los bancos no le prestan, que le cierran las pólizas de crédito. En ese momento y siendo una empresa sana y con plena capacidad de afrontar sus deudas, tendría un enorme problema y se vería abocada a la suspensión de pagos. Nuestro derecho de cobro no ha perdido un ápice de su valor, tendríamos el derecho a recuperar ese dinero y sus intereses, el problema es que nos veríamos – junto a todos los demás- afectados por el cierre del grifo financiero (imaginad que tenéis 10.000 euros en cuenta, pero que es fin de semana y el cajero- ningún cajero- os da billetes,….sois solventes, valéis 10.000 euros, pero no sois capaces de acceder a vuestro derecho).
 
Entiendo que en ese tipo de situaciones da exactamente igual cómo estés invertido, nadie te prestaría, nadie aceptaría nada que no fueran billetes en efectivo. Por supuesto se produciría una fuerte caída en los mercados- en los de renta fija y en los de renta variable- pero el problema para nosotros, que tenemos buenas empresas y que lo que querríamos en una situación así sería aprovechar la liquidez que tenemos como oro en paño para comprar a esos precios de derribo que el colapso provocaría,… ¡no podríamos hacerlo si el mercado monetario no funciona! El consuelo en todo esto, desde mi punto de vista, es que es realmente muy difícil que veamos una situación así y que en caso de verla, duraría menos el parón monetario que los desplomes de las bolsas,…lo que nos permitiría aprovechar esas caídas.
 
¿Suficiente susto de Verano? Insisto, recordad que no creo que vaya a pasar, pero en tal caso, quiero que estéis preparados. La labor de un buen capitán no es ocultar a su tripulación los riesgos del viaje, sino tenerles preparados para que se llegue a buen puerto. Sigamos con una situación más “normal”, la tan temida pregunta de: “¿y si hay un crash?”
 
Generalmente quien más miedo tiene a la respuesta es quien más locuras inversoras está haciendo, parece que lo que quieren es que les digas cuándo va a caer y hasta cuanto va a llegar y por mucho que les insistas en que no hay forma de saberlo- releed la cita de Grantham y sus cuatro años de advertencia antes del desplome de Japón- ellos siguen pensando que sí, que se puede saber y que se puede aprovechar. Y sin embargo, no es así. Dejadme que os copie algo que me pareció interesante al respecto:
“El resultado por tanto depende de tres variables: cuán cierto te sientes sobre la existencia de una burbuja, cuán grande será la corrección que esperas como resultado del estallido de la burbuja y cuán pronto esperas que la corrección se materialice. Para ilustrar el resultado, consideremos un simple (quizás simplista) escenario, donde estás invertido completamente en acciones y crees que existe un 20% de probabilidades de una corrección del mercado (que estimas en un 40%) en los próximos dos años. Además, asumamos que la rentabilidad esperada del mercado en un año normal (no burbuja) es un 7.51% anual y que la rentabilidad esperada en un año si existe la burbuja es del 9% anual, hasta que estalla la burbuja. En la tabla de abajo he puesto los diferentes resultados de hacer nada (mantenerse invertido 100% en acciones) o de una defensa pasiva (donde vendes todas tus acciones e inviertes en un activo libre de riesgo que renta un 0.5%) y una defensa activa (donde vendes en corto tus acciones e inviertes lo conseguido en el activo libre de riesgo).
 
Si permaneces invertido en acciones (hacer nada), incluso asumiendo una caída del mercado del 40% al final del segundo año, tu valor esperado es $1.0672 al final del periodo. Con una defensa pasiva, ganas un 0.5% en el activo libre de riesgo al año, durante dos años, y al final del periodo tu valor esperado es ligeramente por encima de $1.01. Con una defensa activa, donde vendes en corto e inviertes en el activo libre de riesgo, tu cartera se incrementaría hasta $1.3072, si ocurre la corrección, pero el valor esperado de tu cartera es sólo $0.9528, que es $0.1144 menos que tu estrategia de no hacer nada. ” Professor Aswath Damodaran-June 16 2014 Bubble, Bubble, Toil and Trouble: The Costs and Benefits of Market Timing
 
Hace un par de meses uno de vosotros me preguntaba por lo mismo y mi contestación fue que en caso de que finalmente hubiera desplome, actuaría de la misma manera. Quiero decir, no es que sea un loco insensible y “me importe un bledo, querida Escarlata”, sino que al construir la cartera estoy pensando en que esas cosas pueden ocurrir. Veréis, no sé si finalmente tendremos un recorte importante o no de los niveles actuales en los índices, sabéis que vengo opinando que no están nada baratos y hemos venido comentándolo a lo largo de estos años; ello no nos ha impedido comprar buenas empresas y realizar buenas plusvalías en alguna de ellas. Sin embargo, para mí me supuso un importante toque de prudencia cuando leí hace años respecto a la “recesión dentro de la Depresión”,…los que habéis leído el libro El lemming que salió raro (Ed. Eje Producciones Culturales, 2012) sabéis a qué me refiero.
 
Es muy posible que como vemos casi continuamente, los datos reflejen cierta mejora de las economías, pero a la vez estamos viendo cómo dichos datos también están alertando de riesgos y conductas al estilo- si no mayores- de los que vimos en 2007 antes del estallido de la Gran Recesión. Es lo que hemos venido comentando en otras ocasiones: salir de una crisis de deuda creando más deuda es cuanto menos extraño. Si finalmente vemos fuertes correcciones en los mercados, que no necesariamente han de producirse con grandes bajadas sino que puede ser una tortura de un goteo a la baja poco a poco pero casi sin descanso, no será prediciendo como ganaremos dinero sino teniendo lo que en esos momentos será considerado un lujo que todos querrán tener: la liquidez. Si ocurriera el parón del mercado monetario, cosa que veo muy, muy difícil, pienso que no sería más allá del “cierre indefinido de la banca” que decretó Roosvelt en 1933- duró unos pocos días. Y en ese momento, cuando tuviéramos disponible nuestra liquidez podríamos hacer uso de ella y comprar lo que seguro serían auténticas gangas.
 
Esto, naturalmente tiene un pero y es que mientras las bolsas cayeran, el valor liquidativo diario del Argos estaría reflejando en mayor o menor medida (generalmente en el pasado ha sido en menor medida) dichos recortes. Algo parecido vimos el primer año de navegación del Argos, los índices llegaron a caer hasta un 39% y nosotros un 15%,…mucho mejor comportamiento pero no era agradable. Lo único que resultaba agradable era que en esos precisos momentos estábamos utilizando la liquidez para construir nuestra cartera,…cuando la situación se recuperó y las cosas volvieron a una condición “normal”, pudimos beneficiarnos de esa actuación. No predije nada, simplemente compré cuando encontré suficiente margen de seguridad para vuestro dinero.
 
El otro punto que quiero tratar es el relativo a la cita de Warren Buffett sobre la empresa- un banco en su caso- de buena calidad y bien gestionada y que él reconoce que quizá deba esperar diez años hasta que el valor que él ha estimado sea reconocido por el mercado y le permita deshacer la posición (luego, años más tarde, descubrió que hay empresas que es preferible tenerlas siempre en cartera, pero esa es otra historia).
 
Como sabéis los que habéis leído la Carta de Lanzamiento, una de las características básicas del Argos es que, en líneas generales, tendremos una muy baja rotación. Ello implica evidentemente menores costes a pagar por encontrar “el colchón que se adapta a nuestras necesidades” y por tanto en mayor rentabilidad para vosotros. Pero también implica, obviamente, que de media mantendremos en la cartera acciones durante cinco o siete años (depende del dato de rotación…quizás un día se lo pida a Renta4 y así me entero también yo de cuál es,…como veis no me preocupa mucho conocer el dato exacto: sé cómo de rápido movemos la cartera,…no somos Usain Bolt ni por asomo, jaja).
 
Es importante por ello que si vamos a mantener en nuestro navío acciones durante unos cuantos años, éstas sean empresas en las que podamos sentirnos cómodos, en las que queramos ser socios y co propietarios,…independientemente de si hay un crash de por medio o no. Las empresas buenas, las empresas excelentes generan su riqueza a lo largo de los años, de bastantes años (recuerdo una cita del libro en la que Peter Lynch, quien fuera gestor estrella de Fidelity y uno de los más reconocidos inversores, decía que algunas de sus multi-bagger (empresas que habían doblado o multiplicado su cotización en bolsa por tres, cinco, diez o veinte veces) las había tenido en cartera durante muchos años,…no es muy normal comprar y doblar el capital enseguida. Preguntad en Las Vegas para ese menester.
 
Reconozco que la Carta me está saliendo demasiado “profesoral” o “explicativa”, pero lo cierto es que no hay nada especialmente relevante en cuanto al Argos en sí; como os he dicho hemos estado incrementando la liquidez y ya estamos otra vez en niveles cómodos- quizás los mercados vuelvan a dispararse y nos quedemos descolgados, pero ya sabéis que prefiero comprar lo que veo barato y no lo que está subiendo-, las empresas han comenzado la fase de presentación de resultados y, en líneas generales van dentro de lo normal, seguimos teniendo un grupo excelente de buenas empresas (alguna muy barata) con situaciones muy saneadas y en algunas los dividendos que nos han pagado han sido suculentos. ¿Será cosa del Verano? Cualquiera sabe.
 
Al igual que en cartas anteriores, para que la comparativa de la evolución de vuestro fondo con los mercados pueda daros algo más de información ya que cada vez pesa más en la cartera, y dado que las primeras decisiones se tomaron el 21-1-2011, puede ser interesante ver qué tal se han valorado por el mercado las compañías que tenemos en la cartera desde esa fecha hasta el 31-7-2014. La evolución de los respectivos índices en ese periodo ha sido el siguiente: -1.13%, +21.94%, +25.59%, +62.23% y +23.52% respectivamente. La selección de bolsa actual en ese mismo periodo nos ha generado un +13.48%; en el año lleva un +1.74%( en ambos casos sin incluir dividendos en nuestra cartera mientras los índices sí los incluyen- para haceros una idea, si incluyéramos los dividendos, nuestro acumulado sería +36.19%). En este punto os hago un inciso, como sabéis hemos ido vendiendo alguna de las empresas que teníamos con fuertes plusvalías; mientras la teníamos en cartera su “beneficio” se mostraba en la comparativa. Al haberlas vendido y realizar la plusvalía, ya no aparece su efecto en esta comparativa. Al igual que en la carta anterior no os fijéis en los movimientos a corto, tened la vista puesta en el sendero y el objetivo a largo plazo. 
 
A lo largo del mes han ocurrido algunos hechos relevantes que, aunque algunos ya los conocéis, quiero hacerlo oficial ahora. En primer lugar, hemos alcanzado un total de seis millones de euros bajo gestión,…¡no está mal tras haber empezado de cero en Diciembre de 2010! Muchos de vosotros sabéis que para mí, personalmente, suponía un nivel muy importante y así se lo hice saber a Renta4, por su apoyo y su ayuda en estos años. Ese nivel ya lo hemos alcanzado,…ahora sólo queda seguir creciendo y recordad, al llegar a los 10 millones o a los 15 millones de patrimonio, se producirá un hecho relevante que os beneficiará a todos vosotros: ¡la rebaja de comisiones!
 
Estando aún en León me llama un amigo de Logroño y lo primero que me dice es: “¡Miguel, enhorabuena!” Al preguntarle por qué, me dice que por las cinco estrellas de Morningstar que se le habían otorgado al Argos Capital FI.
 
Admito que soy un cabra loca y que no miro esas cosas, ¡qué le vamos a hacer! No era algo que me preocupaba antes de tenerlas y os garantizo que tampoco me preocupa ahora que las tenemos. Tened en cuenta que, aún siendo un honor que nos hace la casa de análisis de fondos Morningstar de concedernos el máximo nivel, las estrellas miden el ratio entre la rentabilidad obtenida y el riesgo generado en un determinado periodo. En ese sentido, parece que el Argos se ha comportado de maravilla. Mi enhorabuena a todos los argonautas, pues como “reyes, príncipes y héroes” para mí ya erais cinco estrellas desde el inicio (Estoy esperando que nos otorguen las Cinco Jotas y menuda merendola prepararemos).
 
No os obsesionéis con las estrellas del fondo. No significa que el próximo año no nos den solamente una estrella y seguiría haciendo lo mismo. Ved que al entender el riesgo como volatilidad y no como riesgo de pérdida permanente de capital, Morningstar o la industria de fondos y nosotros no estamos muy en la misma sintonía,…por lo que lo dicho: genial tenerlas pero sigamos como si no existieran.
 
Como siempre agradeceros nuevamente vuestra confianza y apoyo continuado.
 
Miguel de Juan Fernández
ARGOS CAPITAL FI
 

 

  1. #1
    04/08/14 18:19

    Rentabilidad del Bestinfond a 1/08/2014: 3,29 %. A todos les está afectando este verano: a los trasatlánticos y a los veleros, hablando de navegantes, y es que como los argonautas todos buscamos, sin excepción, el VELLOCINO DE ORO. Buena navegación.

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