Rankia España
Acceder
¿Nos visitas desde USA? Entra a tu página Rankia.us.
Blog Fondos de inversión
Los mejores fondos de inversión

M&G Optimal Income: Entrevista a Richard Woolnough

 

Richard Woolnough

Gestor de M&G Optimal Income Fund y el M&G Corporate Bond Fund

 

linea

Richard es uno de los mejores Gestores Fondos por relacion riesgo /volailidad, se incorporó a M&G procedente de Old Mutual en enero de 2004.  Entre los Fondos SuperVentas de Europa de Julio nos encontramos a M&G Optimal Income con un volumen de 311. TAmbíen en los Fondos internacionales con más Patrimonio en España  de Renta Fija figura M&G Optimal Income , posicionandose primera con 1.017 millones €.

 

En una serie de reuniones celebradas recientemente con clientes, el gestor del fondo, Richard  Woolnough, habló sobre el futuro del euro, el muro fiscal de EE. UU. y la previsión de inflación para  el Reino Unido. También compartió sus puntos de vista sobre las valoraciones del universo de los bonos corporativos en su conjunto, la actual liquidez del mercado y cómo se reflejan estos factores  en la gestión del M&G Optimal Income Fund.

¿Considera que el reciente compromiso del  Banco Central Europeo (BCE) de adquirir  deuda de los países con dificultades  económicas constituye un «cambio de las  reglas del juego» en la zona euro? 

Desde mi punto de vista, el problema fundamental  del euro es  que obliga a los estados miembros a  seguir políticas económicas inadecuadas.  Actualmente, los países con las economías más  débiles tienen un tipo de cambio demasiado fuerte,  registran los tipos de interés más elevados y las  políticas fiscales más duras, debido a las medidas  de austeridad impuestas desde el ámbito  internacional. Ninguna de las medidas que se han  adoptado en el último año han abordado estos  aspectos, por lo que han aumentado las  divergencias de resultados entre las economías de  la zona euro.        

¿Caerá EE. UU. por el «muro fiscal»?

Espero que los políticos estadounidenses lleguen  a un acuerdo en lo referente a esta cuestión. El  problema es que si el déficit continúa aumentando 

más y más, en última instancia generará una mala  distribución de los recursos e inflación. No cabe  duda de que una contracción fiscal sería dolorosa  a corto


 

 

plazo  —unas personas, principalmente  aquellas con las rentas más bajas, sufrirían más  que otras— pero a largo plazo situaría a EE. UU.  en una situación financiera más sólida, lo cual  sería positivo para los mercados de renta fija.

¿Cuál es su previsión respecto a la inflación?

Creo que la inflación en el Reino Unido se  mantendrá por encima de la tasa objetivo. Aunque  no lo haga público, creo que el Banco de Inglaterra  no está tan centrado en la estabilidad de los  precios como en respaldar al sistema financiero.  Esto se refleja en las decisiones de su política:

- los  tipos de interés son los más bajos de su historia y  llevan tres años así.

Por otra parte, el Banco  Central Europeo ha tratado de ajustar la política  monetaria en dos ocasiones desde el comienzo de  la crisis financiera, pese a las bajas tasas de inflación.

Este año la tendencia general ha sido asumir  riesgos, ¿también se ha posicionado el fondo  en este sentido? 

Hasta primavera añadimos riesgo, por lo que  pudimos participar de la recuperación que tuvo  lugar en el primer trimestre tras las operaciones de  refinanciación a largo plazo del BCE.

 

Después de  eso nos situamos en niveles bastantes buenos. Lo  que no hemos hecho es aumentar el riesgo en  previsión de la reciente recuperación registrada por la banca. Sin embargo, estoy cómodo con el  posicionamiento que ha tenido el fondo.  Concretamente, ha sido positivo adquirir valores  convertibles y títulos con garantía hipotecaria  cuando pasaban por un mal momento. 

 

¿Cree que hay cabida para un ajuste  adicional  de los diferenciales de crédito?

Los diferenciales de crédito están muy ajustados  en general en Europa, aunque existen diferencias  dentro del universo. He vendido algunos títulos de  crédito europeos porque se han encarecido demasiado, hay algunos que son muy baratos — con frecuencia por motivos justificados— y otros que siguen siendo bastante atractivos. Pese a la  reciente recuperación, muchas de mis posiciones  mantienen todavía sus diferenciales a niveles  mayores que los que tenían en 2010 y creo  que  existen oportunidades de que estos se reduzcan. 

Sin embargo, por lo general los bonos corporativos  denominados en libras esterlinas parecen más  rentables, por lo que cuento con una exposición  mayor en ese segmento del mercado.

¿Qué opina sobre los precios relativos que  presentan la deuda financiera y la corporativa?

Son atractivos, pero mantenemos nuestra cautela  respecto a la previsión para la deuda financiera y  pretendemos encontrar una forma mejor de  participar en el juego de la valoración. Un ejemplo  de ello son nuestras recientes adquisiciones de  bonos corporativos de los  países periféricos de la  eurozona.

En agosto y  septiembre adquirimos  obligaciones denominadas  en libras esterlinas emitidas  por Telefónica a más de 500  puntos básicos por encima  de los gilts. El problema de  Telefónica es que su  calificación crediticia se ve afectada por la  calificación de la deuda soberana española.

Por  tanto, si la calificación de la deuda soberana  española es rebajada a grado especulativo, lo  mismo podría sucederle a Telefónica. Los bonos  de la compañía han sufrido una pronunciada caída  a  medida que se ha ido agravando la crisis en  España, pero nuestros analistas consideran que se  trata de una buena empresa y que mantendrá su  calificación  con grado de inversión, por lo que  consideramos que su perfil de riesgo y  remuneración sigue siendo atractivo.

¿Qué podría cambiar su visión pesimista  respecto a los bonos bancarios? 

Respecto a los bonos de la banca, adopto una  postura en función de cada caso, y si que invierto en algunos bancos, aunque tengo una impresión  en general muy negativa del sector. Hay algunos  bancos que me gustan, como Lloyds y HSBC, y  considero que los bancos estadounidenses son en  general más atractivos que los europeos, ya que el  sistema está en mejor forma.

En lo que se refiere a  cambiar mi visión sobre el sector en su conjunto,  todo se reduce a las valoraciones relativas de la  deuda financiera y corporativa y a que se produzca  un cambio en las previsiones de nuestros analistas  de banca.

Uno de los motivos por los que los balances  empresariales se han mantenido tan saneados se debe a que las empresas no han invertido

¿Cree que se esta tendencia cambiará? 

Creo que debemos plantearnos si las empresas  realmente necesitan invertir en este momento. La  inversión real está ligada a la demanda. Así que, si  no hay demanda de más propiedades comerciales,  de negocios de venta minorista o de viviendas,  entonces no es necesario un ciclo de inversión.

¿Cuál es su opinión  respecto a la emisión de  bonos corporativos y a la  liquidez del mercado  actualmente? 

Por el momento la emisión  de  bonos corporativos  parece positiva, lo cual es  bueno, ya que aumenta  nuestro universo de  inversión. Creo que las nuevas emisiones seguirán  mostrando solidez, mientras el préstamo bancario  continúa contrayéndose. A corto plazo, éste es uno  de los motivos por los que he reservado algo de  efectivo en el fondo, ya que me permitirá participar  en operaciones atractivas a medida que surjan. 
 

Pero en realidad creo que se trata de una tendencia a largo plazo. El aumento de las emisiones favorece la liquidez, que es algo sobre lo que hemos recibido numerosas preguntas de nuestros clientes a medida que el tamaño del fondo ha ido creciendo. Creo que parte de la actual  preocupación tiene que ver con el recuerdo de los  errores cometidos por algunos gestores en 2008 y  2009.

Estos invirtieron en segmentos del mercado  poco líquidos  —como  la deuda financiera  subordinada y los segmentos en sus tramos más 

bajos del universo high yield—y fueron castigados  por ello. Ambas son áreas en las que nuestra  tendencia ha sido y sigue siendo mantenernos infraponderados.

¿Cree que existen indicios de que se producirá  una retirada de la inversión en high yield y, de  ser así, hacia dónde se dirigiría el dinero? 

Actualmente existe una fuerte demanda de high  yield en los titulares, que pueda continuar atrayendo flujos de efectivo hacia esta clase de activo. Pero existen indicios de que la recuperación está llegando a su límite, por lo que recientemente he reducido mi exposición al high yield para asegurar algunos beneficios.

En lo que  se refiere a las alternativas, en caso de tendencia alcista, los inversores podrían abandonar el high yield y decantarse por la renta variable, si desean asumir más riesgos; o, si continúa el deterioro de la crisis de la zona euro, podrían optar por los gilts o por el grado de inversión. En cualquier caso, creo que las empresas high yield están mucho mejor preparadas para un deterioro de la situación económica que en 2006 y 2007.

  1. #1

    Enrique Roca

    He leido que está comprando renta fija corporativa española, en concreto telefonica en libras.¿Sabe alguien si es ciero?.



Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar