Hace unas semanas que venimos sugiriendo que el catalizador de una corrección bien podría venir por el lado de Europa y esta semana fue una luz roja en este sentido con el plan de ajuste fiscal italiano en peligro ante una ciudadanía que al menos denota dudas en cuanto al nivel de austeridad que acepta para encausar a Italia a un sendero de estabilidad de largo plazo. Recordemos que esta duda incipiente le costó en un sólo día 5% a la bolsa italiana.

 
Lo de Italia de esta semana desnuda una vez más la obvia debilidad implícita en la estrategia de resolución de la crisis de deuda diseñada por Europa desde el comienzo del problema: en un contexto claramente recesivo en donde el empleo no abunda, se exagera en el ajuste fiscal y se sub-utiliza una herramienta claramente sobre-utilizada en el resto del planeta: la monetaria. El nivel técnico del mercado tampoco ayuda: viene armando longs desde el segundo semestre del 2012, peligrosamente unhedged (desprotegido) y por lo tanto vulnerable a noticias potencialmente decepcionantes, no es casualidad en este contexto que el VIX haya subido 35% en una sola rueda.
 
Queda bastante claro a esta altura de los acontecimientos que el único impacto concreto de esta constante monetización e inyecciones de liquidez es vía expectativas. Los intentos monetarios iniciados desde fines del 2008 poco impacto han tenido sobre la economía real. Sin embargo, el BCE parece que está muy firme en no querer hacer nada relevante a nivel monetario y a esta imagen la venimos observando desde el 2007.
 
La tasa de referencia del BCE sigue siendo más alta que en Estados Unidos aún cuando el desempleo europeo supera al 11% versus un desempleo norte-americano del 7.8%. Cabe notar además que todas las intervenciones monetarias del BCE han sido en general esterilizadas a diferencia de los históricos y agresivos QEs de la Fed de Bernanke a la que ahora se le suma Japón.
 
En este contexto de incipiente pero saludable preocupación queda siempre presente lo siguiente: ¿dónde ha quedado la crisis Griega en todo esto? ¿Qué tan saludable y sustentable queda la economía real en Grecia con un desempleo que supera el 25%? Lo cierto es que Europa sigue sin articular una estrategia integral y sustentable de resolución a largo plazo de su crisis y ya llegamos al 2013 a casi seis años de esta crisis que por momentos da la sensación de ser repetitiva e interminable.
 
Europa nunca articuló una estrategia duradera y creíble siempre da la sensación de quedarse a mitad de camino en la resolución final de una crisis que en el mejor de los mundos llevará muchos años más. Los mercados quizá otra vez más decidan jugar a que Europa es un problema y en ese sentido las curvas de España e Italia han subido hasta 40 puntos básicos en la semana.
 
Las decisiones implementadas desde junio del 2012 por las autoridades europeas son insuficientes para poder colocar a Europa en un sendero estable de crecimiento/deuda bajo un entorno de equilibrio fiscal. Está muy bien que el eje de la resolución de una crisis fiscal sea precisamente ?el achique fiscal? pero si en un entorno de tasas de desempleo que en algunos países superan el 25% sólo se hace énfasis en el ajuste sin diseñar una alternativa monetaria acorde, lo que generalmente acontece es que las respectivas ciudadanías terminan por votar en contra del ajuste fiscal y ese parecería ser el escenario que desde el lunes decidió transitar Italia, la tercer economía de Europa.
 
Quizá como una excusa para tomar ganancias, el mercado vuelva otra vez más a desafiar el compromiso que Europa tiene para con sus crisis de deuda y para con la cuidadanías que deberán votar los ajustes fiscales cuya resolución amerite. Convenientemente hace ya ocho meses que no se habla más de Grecia, pero Grecia no tiene una sola respuesta a futuro a pesar de que sus bonos soberanos hayan raleado (subido) más del 50% en los últimos meses representando una suba absolutamente histórica.
 
El único al que todavía le queda esa capacidad de sorprender monetariamente, es el incomprensible BCE. En este entorno y aun con QEs desde la Fed y el Banco Central de Japón, Europa sigue sin respuestas monetarias pero esta falta de decisión no le es gratis: la economía real de Europa claramente describe en la actualidad los impactos de una guerra de monedas a la que el BCE no le ha dado respuestas.
¡Sé el primero en comentar!

Cookies en rankia.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Configuración de cookies”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra política de cookies.

Aceptar